- pCloud, Internxt y Koofr destacan como los 3 servicios de nube más sólidos con alojamiento 100 % europeo y pleno cumplimiento del RGPD.
- La elección ideal depende del equilibrio entre privacidad extrema (conocimiento cero), funciones de colaboración, precio y flexibilidad de los planes.
- Servicios europeos adicionales como Filen, Jottacloud, HiDrive o luckycloud amplían opciones para copias de seguridad, proyectos críticos y uso empresarial.
Si llevas años usando Google Drive, Dropbox o iCloud y ahora te preocupa dónde acaban exactamente tus archivos, no eres el único. Cada vez más usuarios y empresas quieren que sus datos estén alojados íntegramente en Europa, bajo el paraguas del RGPD y lejos de jurisdicciones más agresivas en materia de acceso a la información. El problema es que el mercado está saturado de opciones y no siempre es fácil distinguir un servicio “europeo de verdad” de otro que solo tiene una oficina comercial en la UE.
En las próximas líneas vas a encontrar una guía muy completa donde reunimos y reordenamos la información de decenas de comparativas, listas y análisis para que tengas claros cuáles son los 3 mejores servicios de almacenamiento en la nube 100 % europeos, qué ofrecen y en qué casos te interesa optar por uno u otro. Además, verás otras alternativas cercanas (suizas, noruegas, etc.), los puntos clave para elegir bien y cómo encaja todo esto con la seguridad, la velocidad, el precio y la colaboración en equipo.
Qué es exactamente el almacenamiento en la nube y por qué importa que sea europeo
Cuando hablamos de almacenamiento en la nube nos referimos a servicios que permiten guardar, sincronizar y compartir archivos en servidores remotos accesibles por Internet, en lugar de depender solo de discos duros locales. Técnicamente, lo que haces es subir tus datos a centros de datos gestionados por un proveedor, que se encarga de la infraestructura, la seguridad física y lógica, las copias de seguridad y la disponibilidad.
A nivel de arquitectura, la mayoría de plataformas usan virtualización y clusters de servidores: los discos se agrupan, se replica la información y se reparte la carga entre distintas máquinas. Sobre esa infraestructura montan capas de software que permiten la sincronización entre dispositivos, el acceso vía web, las apps móviles y de escritorio, el historial de versiones o el control de permisos.
Elegir un proveedor 100 % europeo tiene varias implicaciones: tus datos se almacenan en centros de datos ubicados dentro del Espacio Económico Europeo, el servicio está sometido a la normativa de protección de datos de la UE (RGPD, ePrivacy, etc.) y, en muchos casos, se reducen riesgos de accesos indiscriminados por parte de agencias extranjeras. No es una panacea, pero sí una capa más de garantías jurídicas y de coherencia con políticas internas de muchas empresas.
Además, frente al almacenamiento local clásico (NAS, discos externos), el cloud aporta ventajas claras: pago por uso o por cuota fija sin comprar hardware, escalabilidad instantánea, acceso desde cualquier lugar, copias de seguridad automáticas y, en los servicios más avanzados, funciones muy potentes de colaboración y productividad.
Criterios para elegir un servicio de nube 100 % europeo

Antes de entrar en nombres propios, conviene tener claro qué deberías mirar para no dejarte llevar solo por el precio o por la publicidad. Los estudios y comparativas más serias coinciden en una batería de factores clave que, bien combinados, marcan la diferencia entre un buen servicio y un quebradero de cabeza.
En primer lugar está el marco legal y la ubicación de los servidores. No basta con que la empresa tenga sede en un país europeo; es importante que puedas elegir explícitamente que tus datos residan en centros de datos dentro de la UE y que el proveedor detalle dónde están (por ejemplo, Alemania, Países Bajos, Luxemburgo, Eslovenia, Noruega, etc.).
El segundo bloque crítico es la seguridad técnica: cifrado en tránsito (TLS/SSL), cifrado en reposo, posibilidad de cifrado de extremo a extremo o de conocimiento cero, autenticación en dos pasos, bloqueo remoto de dispositivos, histórial de versiones y políticas de borrado seguro. Algunos servicios añaden capas extra como cifrado del lado del cliente, bóvedas protegidas o protección frente a ransomware.
En tercer lugar hay que mirar la usabilidad y la experiencia de uso. Un panel web tosco o una app de escritorio poco pulida te harán perder tiempo cada semana. Aquí cuenta que existan aplicaciones nativas para Windows, macOS, Linux, Android e iOS, que la sincronización sea estable y rápida, que haya opciones de sincronización selectiva, papelera avanzada y un buscador decente.
Por último entra en juego la parte económica y de escalabilidad. Importa no solo el precio por gigabyte, sino también si el proveedor ofrece planes personales, familiares, empresariales y de pago único “lifetime”, si puedes subir o bajar de plan sin drama y si existen límites de ancho de banda o tamaño máximo de archivo que puedan afectarte (por ejemplo, al subir copias de seguridad de vídeo 4K, imágenes RAW o grandes contenedores comprimidos).
Top 3 de servicios de almacenamiento en la nube 100 % europeos
Con todo lo anterior en mente, y cruzando la información de diferentes rankings y reseñas, los tres servicios plenamente europeos que destacan de forma más consistente son pCloud, Internxt y Koofr. A ellos se podrían sumar opciones como Jottacloud (noruego), Filen (alemán), luckycloud (alemán) o HiDrive de IONOS, pero para un top 3 ajustado a la búsqueda “100 % europeos” estos son los pesos pesados.
1. pCloud: seguridad suiza y planes de por vida con data centers en la UE
pCloud es una empresa con raíces en Suiza que lleva más de una década posicionándose como alternativa sólida a Google Drive y Dropbox. Aunque tiene infraestructura tanto en Estados Unidos como en Europa, permite elegir de forma explícita que todo tu almacenamiento resida en centros de datos de Luxemburgo, cumpliendo a rajatabla el RGPD. Esa combinación de jurisdicción europea, tradición suiza en privacidad y buen producto la ha convertido en uno de los servicios mejor valorados en casi todas las comparativas.
A nivel de funciones, pCloud ofrece todo lo que esperas de una nube moderna: apps para Windows, macOS, Linux, Android e iOS, cliente de escritorio que se integra como unidad virtual, sincronización bidireccional configurable, papelera con historial de 30 días ampliable a 365, control de versiones, uso compartido de carpetas con permisos finos y un panel web muy pulido que incluye reproductor de audio y vídeo integrados.
En el apartado de seguridad, además del cifrado en tránsito (SSL/TLS) y en reposo (AES-256), pCloud ofrece un módulo adicional de cifrado de extremo a extremo llamado pCloud Crypto. Este módulo, de pago separado, permite crear una carpeta cifrada con conocimiento cero donde solo tú controlas la clave. Aunque supone un coste extra, es una de las soluciones de cifrado cliente más maduras del mercado.
En cuanto a precios, pCloud combina modelos de suscripción anual y mensual con los famosos planes de por vida. Los planes personales más frecuentes son Premium (500 GB) y Premium Plus (2 TB), disponibles tanto en pago recurrente como en pago único. Además, pCloud ha popularizado opciones de 10 TB lifetime para usuarios avanzados o pequeñas empresas que quieren “comprar” su espacio de una vez y olvidarse de cuotas.
Entre los puntos fuertes que destacan los usuarios y las comparativas están la excelente relación calidad-precio, la velocidad de carga y descarga, la integración con herramientas de terceros, la versatilidad para copias de seguridad, sincronización y uso tipo “disco duro online” y un soporte razonablemente ágil. Como contras, se suele mencionar que pCloud Crypto no va incluido en los planes base y que el historial de versiones estándar se queda en 30 días salvo que pagues por ampliarlo.
2. Internxt: nube española, de código abierto y obsesionada con la privacidad
Internxt es uno de los nombres que más se repiten cuando alguien pide una alternativa europea y muy privada a Google Drive. La compañía, con sede en Valencia, nació inspirándose en tecnologías como Web3, blockchain y redes P2P, y desde el principio apostó por el código abierto y por un enfoque “privacy first”. Sus datos se alojan exclusivamente en centros de datos europeos y el servicio está plenamente alineado con el RGPD.
La arquitectura de Internxt se basa en cifrado de extremo a extremo y conocimiento cero: los archivos se fragmentan y se cifran en tu dispositivo antes de salir hacia la nube, de modo que ni siquiera el proveedor tiene forma de leerlos. Además, la frase de recuperación y la clave derivada de tu contraseña nunca se almacenan sin cifrar en sus servidores, lo que reduce notablemente el riesgo ante fugas de datos.
En el día a día, Internxt ofrece apps para Windows, macOS, Linux, Android e iOS, un panel web limpio y un funcionamiento bastante sencillo: subir carpetas y archivos, compartir enlaces protegidos por contraseña, generar links de subida para recibir ficheros de terceros, sincronizar directorios locales y configurar copias de seguridad básicas. No pretende ser una suite ofimática, sino una nube segura para guardar y compartir archivos.
Uno de sus atractivos es el plan gratuito, que ofrece hasta 10 GB de almacenamiento sin coste si completas ciertas tareas (instalar apps, invitar amigos, etc.). Por encima de eso, Internxt tiene planes de pago con cuotas desde unos pocos gigas hasta 20 TB, disponibles en modalidad mensual, anual y de por vida. Esto lo hace flexible tanto para particulares que quieren unos cientos de gigas como para usuarios que necesitan muchos teras de forma permanente.
Las principales pegas que suelen señalar las reseñas especializadas son que, debido al cifrado fuerte del lado del cliente, las cargas de grandes volúmenes de datos pueden ser más lentas que en servicios menos seguros, y que las funciones de colaboración son básicas comparadas con gigantes como Google o Microsoft. A cambio, se gana en control de la información y en tranquilidad para proyectos sensibles o datos personales delicados.
3. Koofr: nube eslovena sencilla, flexible y sin límites de tamaño de archivo
Koofr es un servicio originario de Eslovenia que apuesta por una propuesta muy concreta: almacenamiento en la nube europeo, sencillo, transparente y sin límites de tamaño de archivo. Sus servidores están ubicados dentro de la UE y el servicio cumple con la legislación europea de protección de datos, ofreciendo además encriptación en tránsito y en reposo.
A diferencia de otros competidores más “marketineros”, Koofr se centra en hacer pocas cosas y hacerlas bien: sincronización entre dispositivos mediante apps para Windows, macOS, Linux, Android e iOS, subida y descarga masiva sin restricciones de tamaño, enlaces compartidos (con expiración y contraseña), papelera, buscador interno y poco más. También permite conectar cuentas de otros proveedores (como Google Drive, Dropbox o OneDrive) para gestionarlas desde una sola interfaz.
Uno de sus puntos fuertes es la estructura de precios. Koofr ofrece un plan gratuito de 10 GB y luego una larga escala de planes de pago que arrancan en apenas 10 GB extra por unos céntimos al mes y llegan hasta 1 TB y más, con cuotas fijadas en euros. Es decir, puedes pagar solo por el espacio que realmente necesitas, sin verte obligado a saltar directamente a 1 o 2 TB si solo quieres, por ejemplo, 100 o 250 GB.
En cuanto a seguridad, Koofr cifra la transferencia mediante TLS y los datos en reposo en sus servidores, pero no implementa de serie cifrado de conocimiento cero integrado. Si necesitas ese nivel de protección, la vía habitual es combinar Koofr con herramientas de cifrado del lado del cliente (como Cryptomator o similares) para subir ya los archivos encriptados.
Por el lado de las limitaciones, las comparativas suelen señalar que Koofr carece de integraciones ofimáticas profundas, no tiene tantas funciones de colaboración en tiempo real y su interfaz, aunque correcta, no es tan pulida ni rica como la de otros gigantes. Sin embargo, para usuarios que buscan un espacio sencillo, europeo y muy flexible en precios, es una opción muy atractiva.
Otros servicios europeos a tener en el radar
Más allá del top 3, hay un buen puñado de nubes europeas o con fuerte presencia en Europa que merecen ser mencionadas, ya sea porque complementan bien lo anterior o porque resuelven necesidades algo distintas.
Un caso interesante es Jottacloud, un servicio noruego que ofrece almacenamiento en la nube para archivos y fotos, con centros de datos en Europa alimentados por energías renovables. Dispone de planes personales con almacenamiento ilimitado y planes de 1 TB, además de un plan gratuito de 5 GB. Su foco está en la copia de seguridad de dispositivos y la gestión de bibliotecas de fotos con búsquedas por IA.
Otra propuesta a considerar es Filen, un servicio alemán/europeo de código abierto que ofrece cifrado de extremo a extremo, ausencia de rastreo y publicidad, y planes gratuitos de 10 GB con opciones de 500 GB y 2 TB a precios muy comedidos, especialmente si se paga de forma anual. Es una alternativa claramente orientada a quienes priorizan la privacidad máxima frente a integraciones avanzadas.
En el segmento más empresarial aparecen nombres como HiDrive de IONOS, luckycloud (alemán) o las soluciones de almacenamiento que ofrecen OVHcloud, Hetzner, UpCloud, Contabo o Serverspace. Estos proveedores mezclan servicios de VPS, servidores dedicados, almacenamiento en bloque y nubes públicas o privadas, pensados más para proyectos de infraestructura que para el usuario doméstico, pero igualmente relevantes si lo que buscas es montar una plataforma de almacenamiento propia 100 % europea.
Finalmente, merece la pena mencionar NordLocker, que aunque no es estrictamente un proveedor 100 % europeo de infraestructura, sí opera centros de datos en la UE y se ha ganado un hueco como servicio de almacenamiento cifrado con enfoque de conocimiento cero. Su fuerte está en la seguridad, con cifrados modernos (ECC, AES-256, Argon2) y controles de acceso avanzados.
Qué mirar en seguridad y cumplimiento normativo
A la hora de evaluar la seguridad de un servicio de almacenamiento europeo no basta con leer “cumple RGPD” en la web corporativa. Conviene mirar algunos elementos concretos que aparecen repetidamente en las comparativas técnicas.
Lo primero es confirmar que todas las conexiones se realizan mediante HTTPS con TLS moderno y que los datos en reposo se cifran con algoritmos robustos (AES-256 o similares). Casi todos los servicios serios lo hacen, pero sigue habiendo diferencias en la implementación, los procesos de gestión de claves y la separación de metadatos.
El segundo punto es la existencia (o no) de cifrado de extremo a extremo y de conocimiento cero. En servicios como Internxt, Filen o el módulo Crypto de pCloud, el proveedor no tiene acceso a tus claves ni puede desencriptar tus ficheros, lo que añade una capa de protección frente a brechas internas o requerimientos legales agresivos. En otros, como Koofr, Jottacloud o HiDrive, el cifrado se gestiona en el servidor, por lo que si necesitas un plus tendrás que combinarlo con soluciones de cifrado cliente por tu cuenta.
También es importante que el proveedor ofrezca autenticación en dos pasos (2FA), controles de acceso granulares, registros de actividad, caducidad de enlaces compartidos y, en entornos corporativos, funciones de auditoría y cumplimiento (HIPAA, ISO 27001, etc.). Muchas soluciones citadas incluyen todas o parte de estas funciones, especialmente en sus planes Business.
En cuanto al RGPD, conviene comprobar dónde están los centros de datos, si el proveedor se apoya en hiperescaladores como AWS, Google Cloud u otros con regiones europeas, y qué mecanismos ofrece para la portabilidad y el borrado efectivo de los datos. Los proveedores con data centers en Alemania, Luxemburgo, Eslovenia, Noruega u otros países europeos suelen destacar este punto en su documentación.
Por último, para proyectos críticos, muchos expertos recomiendan combinar el uso de estos servicios con una estrategia de copia de seguridad independiente en la nube, como las que ofrecen Backblaze, IDrive, MyDefender o Backup Cloud. De esta manera, si algo va mal con tu proveedor principal, dispones de un segundo respaldo en infraestructuras igualmente seguras.
Almacenamiento, colaboración y rendimiento: equilibrar el cóctel
Una decisión sensata no se toma solo mirando tablas de precios o banderas en la web del proveedor. Hay que equilibrar tres ejes: espacio disponible, funciones de colaboración y rendimiento real con tu conexión e infraestructura.
En cuanto al espacio, casi todas las soluciones europeas ofrecen niveles que cubren desde el usuario que solo necesita 20-50 GB hasta equipos que consumen varios terabytes. Lo distintivo está en el modelo de negocio: modelos freemium, pagos únicos y planes granulares como los de Internxt, Jottacloud, pCloud o Koofr.
Las funciones de colaboración son el gran punto diferenciador respecto a gigantes como Google Drive o Microsoft OneDrive. Servicios como pCloud han incorporado compartición de carpetas, comentarios, logs de actividad y permisos avanzados, pero no alcanzan el nivel de edición simultánea de documentos que ofrecen Google Docs o Office 365. Si tu prioridad es trabajar en tiempo real sobre el mismo archivo, seguirás dependiendo de suites ofimáticas, aunque puedes guardar sus resultados en la nube europea de tu elección.
Por el lado del rendimiento, las pruebas independientes muestran que, con conexiones decentes (por ejemplo, 300-600 Mbps de bajada y 20-100 Mbps de subida), la diferencia entre proveedores suele ser de minutos al subir o bajar archivos de varios gigas. La mayor variación viene provocada por la latencia y velocidad según la ubicación de los data centers. Si vives en España o en otro país europeo, usar servicios con data centers en Luxemburgo, Alemania o Eslovenia reduce latencia frente a alternativas en Estados Unidos o Asia.
Una buena práctica, muy recomendada en las reseñas, es hacer pruebas con tus propios archivos y los planes gratuitos de varios servicios (pCloud, Internxt, Koofr, Filen, Jottacloud…). En unas horas de pruebas sabrás qué tal se comporta cada uno con tus fotos, vídeos, documentos y flujos de trabajo.
Todo este ecosistema de servicios demuestra que ya no es necesario resignarse a los grandes de siempre si quieres una nube potente, cómoda y alineada con la legislación europea. Entre trío muy sólido para cubrir desde el uso particular hasta pequeñas empresas; y, si necesitas algo aún más específico, proveedores como Filen, Jottacloud, HiDrive, luckycloud o las soluciones de OVHcloud, Hetzner o IONOS te permiten construir una estrategia de almacenamiento y copia de seguridad 100 % europea, ajustada a tus prioridades de privacidad, precio y rendimiento.
