Cómo comprobar el estado de la RAM en Windows con mdsched.exe

Última actualización: noviembre 27, 2025
Autor: Isaac
  • La memoria RAM defectuosa provoca pantallazos azules, reinicios y lentitud extrema en Windows.
  • Windows incluye la herramienta Diagnóstico de memoria (mdsched.exe) para analizar la RAM sin programas extra.
  • Los resultados del test se revisan en el Visor de eventos con MemoryDiagnostics-Results.
  • Si se detectan errores, normalmente hay que sustituir módulos de RAM o revisar su instalación física.

Diagnóstico de memoria RAM en Windows

La memoria RAM es uno de los componentes más críticos del ordenador: prácticamente todo lo que haces en tu PC pasa por ella en algún momento. Cuando la RAM empieza a fallar, los síntomas pueden ser tan variados que cuesta saber si el problema es de hardware, de Windows o de un programa concreto.

En este artículo vas a ver, paso a paso y con mucho detalle, cómo comprobar el estado de la RAM en Windows usando mdsched.exe, la herramienta de diagnóstico de memoria integrada en el sistema, y también cómo apoyarte en utilidades de terceros como MemTest86, MemTest64 o AIDA64 cuando necesites pruebas más profundas. Además, revisaremos los síntomas típicos de una RAM dañada y qué hacer si se detectan errores.

Síntomas de que la memoria RAM puede estar fallando

  • Antes de lanzarte a pasar pruebas, conviene saber reconocer las señales de alarma, porque muchos problemas cotidianos de Windows tienen su origen en un módulo de RAM defectuoso y no en el propio sistema operativo.
  • Uno de los indicios más habituales son los pantallazos azules de Windows (BSOD), especialmente cuando aparecen mensajes o códigos de error relacionados con memoria, como MEMORY_MANAGEMENT u otros errores críticos que saltan aparentemente sin motivo al abrir programas o juegos.
  • También son muy sospechosos los reinicios inesperados o bloqueos completos, donde el PC se congela, deja de responder y te ves obligado a apagarlo “a lo bruto”. Si esto empieza a ser frecuente y no has instalado nada raro, la RAM está en la lista de sospechosos principales.
  • El rendimiento anómalo es otra pista clave: el ordenador tarda una eternidad en arrancar incluso con un SSD rápido, las aplicaciones que antes iban fluidas ahora se arrastran, se cierran solas o se quedan colgadas, y cuanto más tiempo llevas con el PC encendido, más lento parece ir todo.
  • Hay síntomas todavía más claros, como que Windows no reconozca toda la memoria instalada. Por ejemplo, sabes que tienes 16 GB montados (dos módulos de 8 GB), pero en la sección «Acerca de» de la Configuración de Windows solo aparecen 8 GB. Eso puede indicar que uno de los módulos no está siendo detectado o está fallando.
  • No hay que olvidar las señales en el propio arranque: algunos equipos emiten varios pitidos al encenderse o muestran códigos en los indicadores LED de la placa base, avisando de un problema de memoria u otro componente. Cuando escuchas esos pitidos y el PC ni siquiera termina de arrancar, la RAM vuelve a estar en el punto de mira.

Por qué merece la pena hacer un test de memoria RAM

Comprobar errores de memoria RAM

Cuando el ordenador empieza a ir lento, a dar errores raros o pantallazos azules, lo primero que muchos usuarios piensan es “formateo y listo”. Pero si el problema es de hardware, reinstalar Windows no solo no lo soluciona, sino que te hace perder tiempo y datos.

Ejecutar un test de memoria RAM permite separar claramente fallos de hardware y de software. Si el test revela errores, sabes que la causa está en la RAM (o en su configuración) y no en el sistema operativo. Si las pruebas pasan sin problemas, toca investigar en otros componentes: disco, drivers, fuente de alimentación, etc.

Además, un test de RAM es rápido de poner en marcha, no requiere conocimientos avanzados (sobre todo si usas la herramienta de Windows) y puede ahorrarte muchos quebraderos de cabeza. En sobremesas y portátiles, una RAM en mal estado explica desde los BSOD más molestos hasta errores de carga, corrupción de datos o un rendimiento desastroso con tareas sencillas.

La ventaja de estas pruebas es que están pensadas precisamente para localizar módulos defectuosos o parámetros inestables (por ejemplo, cuando has tocado frecuencias o latencias en la BIOS). De este modo puedes identificar qué módulo falla y sustituirlo sin andar cambiando cosas a ciegas.

Los tests de memoria se pueden hacer con herramientas integradas en Windows o con programas especializados de terceros. La opción más cómoda es empezar por el Diagnóstico de memoria de Windows (mdsched.exe), y si quieres ir más allá, dar el salto a utilidades como MemTest86, MemTest64 o AIDA64 para un análisis más exhaustivo.

Diagnóstico de memoria de Windows: qué es y para qué sirve

Windows incluye desde la versión 7 una herramienta oficial llamada Diagnóstico de memoria de Windows, accesible mediante el comando mdsched.exe. Está presente en Windows 7, 8, 10 y 11, y se encuentra disponible para cualquier usuario sin coste ni registros extra.

Esta utilidad se ejecuta fuera del entorno habitual del sistema operativo, durante el arranque, para poder probar la mayor cantidad de memoria posible sin interferencias de programas cargados. Así se reduce el riesgo de falsos negativos causados por otros procesos utilizando la RAM al mismo tiempo.

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El diagnóstico de memoria comprueba la RAM con diferentes tipos de pruebas (como MATS+, LRAND, CHCKR3, etc.) que buscan errores de lectura y escritura, corrupción de datos, problemas de acceso aleatorio o fallos que solo aparecen bajo determinadas condiciones.

La herramienta ofrece tres niveles de análisis: Básico, Estándar y Extendido. El modo básico ejecuta un conjunto reducido de tests y es el más rápido; el estándar amplía el número de comprobaciones; y el extendido realiza un barrido mucho más profundo, sin usar la caché del procesador, a costa de tardar bastante más tiempo.

En resumen, el Diagnóstico de memoria de Windows es el primer sitio donde deberías mirar si sospechas de tu RAM: es gratis, viene con el sistema y no requiere instalar nada. A partir de ahí, según lo que encuentres, ya decidirás si necesitas herramientas más avanzadas.

Cómo abrir mdsched.exe y lanzar el test de memoria en Windows

mdsched.exe

Antes de lanzar cualquier prueba con mdsched.exe, guarda todo lo que tengas abierto (documentos, navegadores, proyectos, etc.), porque el sistema se va a reiniciar y lo que no esté guardado se perderá.

Hay varias formas de acceder a la herramienta Diagnóstico de memoria de Windows, y todas terminan en la misma ventana en la que tendrás que elegir cuándo quieres que se haga la prueba.

Método 1: Ejecutar mdsched.exe desde el cuadro Ejecutar

Este suele ser el método más rápido y sencillo para usuarios de Windows 7, 10 y 11:

  1. Pulsa las teclas Windows + R a la vez para abrir la ventana «Ejecutar».
  2. Escribe mdsched.exe en el cuadro de texto y pulsa Intro o haz clic en «Aceptar».
  3. Se abrirá la ventana «Herramienta de diagnóstico de memoria de Windows», con dos opciones principales de reinicio.

También puedes escribir simplemente «mdsched» en lugar de «mdsched.exe»; Windows lo interpretará igual y abrirá la misma utilidad.

Método 2: Buscar la herramienta desde el menú Inicio

Si te resulta más cómodo usar el buscador de Windows, puedes seguir este otro camino:

  1. Haz clic en el botón Inicio o pulsa la tecla Windows del teclado.
  2. Escribe «Diagnóstico de memoria de Windows» en la barra de búsqueda (en versiones recientes de Windows) o «Herramienta de diagnóstico de memoria» en sistemas como Windows Vista.
  3. Haz clic en la aplicación que aparece en los resultados para abrirla. Si lo deseas, puedes elegir «Ejecutar como administrador».

En ambos casos llegarás al mismo cuadro de diálogo en el que se te pregunta si quieres hacer la comprobación ahora o en el próximo reinicio.

Método 3: Ejecutar mdsched desde la consola CMD

Si te manejas bien con la consola de comandos, también puedes lanzar la herramienta desde CMD:

  1. Pulsa Windows + R para abrir «Ejecutar».
  2. Escribe cmd y pulsa Intro para abrir la ventana de símbolo del sistema.
  3. En la consola que se abre, escribe mdsched y pulsa Intro.
  4. Verás aparecer la misma ventana de Diagnóstico de memoria de Windows con las opciones de reinicio.

Da igual el método que uses para llegar hasta ahí, lo importante es que te aparecerá una ventana con dos opciones: «Reiniciar ahora y comprobar si existen problemas» o «Comprobar si existen problemas la próxima vez que se inicie el equipo».

Elegir cuándo hacer la prueba y tipos de test (básico, estándar y extendido)

Cuando se abre la ventana de Diagnóstico de memoria de Windows, tienes que decidir en qué momento quieres que se haga el análisis:

  • Reiniciar ahora y comprobar si existen problemas (recomendado): el equipo se reinicia inmediatamente y arranca la herramienta de diagnóstico antes de cargar Windows.
  • Comprobar si existen problemas la próxima vez que se inicie el equipo: la prueba se programará para el siguiente arranque, ideal si estás trabajando y no puedes parar en ese momento.

Si eliges reiniciar al momento, el PC se apagará y volverá a encenderse automáticamente. En lugar de aparecer el escritorio de Windows, verás una pantalla azul con el progreso del test y varias opciones.

En esa pantalla, puedes pulsar F1 para abrir las opciones avanzadas del Diagnóstico de memoria. Aquí es donde eliges entre las tres modalidades de test:

  • Básico: ejecuta un conjunto mínimo de pruebas (MATS+, INVC, SCHCKR) con la caché activada. Es el más rápido, útil para una primera comprobación.
  • Estándar: añade más test (LRAND, Stride6, CHCKR3, WMATS+, WINVC) y ofrece un análisis intermedio en profundidad y duración.
  • Extendido: realiza todas las pruebas anteriores más otras adicionales (Stride38, WSCHCKR, WStride6, CHCKR4, WCHCKR3, erand, CHCKR8) y desactiva la caché de la CPU para forzar la RAM al máximo. Puede tardar varias horas, pero es la opción más exhaustiva.

Como orientación práctica, muchos usuarios optan por hacer primero un test básico o estándar para tener una idea rápida de si hay problemas evidentes. Si esa prueba no da errores pero los síntomas continúan, merece la pena repetir con el modo extendido, dejándolo funcionar el tiempo que haga falta.

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Una vez que seleccionas el tipo de prueba y guardas los cambios con F10, la herramienta comienza el análisis de forma automática. Verás una barra de progreso y, en caso de detectar errores, la información se mostrará al final del proceso y se guardará en los registros de Windows.

Cómo ver los resultados del Diagnóstico de memoria de Windows

Al terminar el test, el PC se reinicia solo y vuelve a cargar Windows con normalidad. En algunos casos, Windows muestra una notificación indicándote si se han encontrado problemas de memoria o no.

Si no ves ninguna notificación o quieres revisar el informe detallado, tendrás que usar el Visor de eventos, que es donde se almacenan los resultados bajo un registro específico del sistema.

Para consultar los resultados del Diagnóstico de memoria de Windows haz lo siguiente:

  1. Abre la barra de búsqueda de Windows y escribe eventvwr.exe, o pulsa Windows + R, escribe eventvwr.msc y dale a Aceptar.
  2. En la ventana del Visor de eventos, despliega la sección «Registros de Windows» en la columna de la izquierda.
  3. Haz clic en «Sistema» para ver los eventos relacionados con el sistema operativo.
  4. En el panel derecho, haz clic en «Buscar» y escribe MemoryDiagnostics-Results.
  5. Pulsa en «Buscar siguiente» hasta localizar la entrada con ese nombre y haz doble clic sobre ella.

En el cuadro de detalles verás un mensaje indicando si el diagnóstico encontró errores o no. Si ves algo como «La prueba de diagnóstico de memoria de Windows no detectó errores de memoria», en principio la RAM ha superado este test básico.

En caso de que el evento indique errores, normalmente se especifica que se han detectado problemas de hardware en la memoria. A partir de ahí, tendrás que confirmar el fallo con otras pruebas y, casi con total seguridad, plantearte cambiar el módulo o módulos afectados.

Otras formas de iniciar el Diagnóstico de memoria desde el Panel de control

Aunque los métodos más directos son el cuadro Ejecutar, la búsqueda en Inicio o CMD, también es posible llegar a la herramienta pasando por el Panel de control clásico.

Si prefieres este camino más “gráfico” puedes seguir estos pasos:

  1. Abre el Panel de control desde el menú Inicio o buscándolo directamente.
  2. Ve a «Sistema y seguridad» dentro de las categorías.
  3. Entra en «Herramientas administrativas».
  4. Busca la opción «Diagnostica los problemas de memoria de tu equipo» y haz doble clic.
  5. Se abrirá la misma ventana con las dos opciones de reinicio para lanzar el test en ese momento o en el próximo arranque.

Funcionalmente es lo mismo que usar mdsched.exe, solo que llegas por otro camino. Puede ser útil para usuarios que se sienten más cómodos navegando por menús que escribiendo comandos.

Programas de terceros para analizar la RAM: MemTest86, MemTest64 y AIDA64

memtest86

Cuando quieres un diagnóstico más profundo o sospechas que el problema es muy intermitente, conviene complementar la herramienta de Windows con programas especializados. Estos suelen ofrecer más tipos de prueba, informes detallados y, en algunos casos, se ejecutan desde un USB sin que Windows esté arrancado.

MemTest86: el clásico para pruebas exhaustivas

MemTest86 es uno de los tests de memoria más conocidos y utilizados a nivel profesional. Realiza un conjunto enorme de pruebas sobre la RAM y la memoria caché, buscando cualquier tipo de error de estabilidad o corrupción de datos.

Para usar MemTest86 normalmente se sigue este procedimiento:

  1. Descargar la última versión desde la web oficial de MemTest86.
  2. Grabar la imagen ISO o el instalador autoarrancable en un USB usando una herramienta como Rufus u otra similar.
  3. Configurar la BIOS o UEFI para arrancar desde el USB en lugar del disco duro.
  4. Al iniciar el PC desde el USB, MemTest86 se ejecuta automáticamente y comienza a realizar sus pruebas, mostrando el progreso y los errores detectados en pantalla.

Un análisis completo de MemTest86 puede tardar varias horas, sobre todo si tienes mucha RAM y un equipo no muy potente. Lo habitual es dejarlo dando vueltas varias pasadas para tener más confianza en los resultados.

Si MemTest86 informa de errores, lo normal es que haya un problema real con uno o varios módulos, o con una configuración demasiado agresiva en la BIOS (frecuencias, voltajes, perfiles XMP, etc.). En ese caso, conviene volver a valores por defecto y repetir el test antes de dar el módulo por perdido.

MemTest64 (TechPowerUp): test de RAM desde Windows

Otra alternativa muy práctica es MemTest64, de TechPowerUp, especialmente útil si no quieres reiniciar el equipo. Se trata de un programa ligero, gratuito y pensado para sistemas de 64 bits, compatible con versiones de Windows desde XP hasta Windows 10 y 11.

Con MemTest64 puedes probar grandes porciones de memoria desde el propio escritorio de Windows, utilizando varios algoritmos de detección de errores. No requiere privilegios de administrador, no necesita instalación y no toca el registro del sistema.

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Lo habitual es indicar cuánta memoria quieres testar y durante cuánto tiempo. Puedes dejar que la prueba se ejecute indefinidamente, fijar un número concreto de pasadas, establecer una duración máxima o detener el test cuando aparezca el primer error.

Cuanto más tiempo dejes funcionar MemTest64, más probabilidades tendrás de que salgan a la luz errores esporádicos. Eso sí, al ejecutarse dentro de Windows, nunca podrá acceder al 100 % de la RAM ni estar tan “aislado” como MemTest86 o el Diagnóstico de memoria de Windows.

AIDA64: diagnóstico completo y pruebas de rendimiento de la RAM

AIDA64 es una suite de diagnóstico y benchmarks muy completa, pensada para usuarios avanzados que quieren analizar todos los componentes del PC: procesador, placa, memoria, almacenamiento, red, etc.

Dentro de AIDA64 encontrarás distintas pruebas específicas para la RAM: lectura, escritura, copia y latencia, además de tests de estrés que la ponen a trabajar al máximo para comprobar su estabilidad, por ejemplo, cuando has hecho overclock de memoria.

Para usar los tests de memoria de AIDA64, el flujo habitual es este:

  1. Descargar e instalar AIDA64 (la versión de prueba ofrece 30 días de uso gratuito).
  2. Abrir la aplicación y buscar el apartado «Benchmark» o «Rendimiento» en la barra lateral.
  3. Seleccionar las pruebas de memoria que te interesen (lectura, escritura, copia, latencia) o el test de estrés.
  4. Iniciar el test y esperar a que finalice; AIDA64 mostrará un informe con los resultados y comparativas.

Las pruebas de AIDA64 son muy útiles para detectar problemas de rendimiento o inestabilidad cuando has cambiado parámetros en BIOS, porque ejercen una carga muy fuerte sobre la RAM y el controlador de memoria. Si el equipo se cuelga, aparece un BSOD o se detectan errores durante estos tests, algo no está bien ajustado.

Qué hacer si los tests detectan errores de memoria RAM

  • Si después de pasar el Diagnóstico de memoria de Windows, MemTest86, MemTest64 o AIDA64 aparecen errores, ya tienes la confirmación de que hay un problema de RAM. La parte buena es que has acotado el origen; la mala es que normalmente toca pasar por caja.
  • El primer paso es comprobar la instalación física de los módulos: apaga el PC, desconéctalo de la corriente, abre la torre o la tapa del portátil (si el diseño lo permite) y revisa que los módulos están bien encajados en sus ranuras, con las pestañas de sujeción cerradas correctamente.
  • Muchos fallos aparentemente “misteriosos” se resuelven simplemente recolocando la RAM o cambiando los módulos de ranura para descartar problemas en el propio zócalo de la placa base. Si al cambiar un módulo de ranura el error “se mueve” con él, la sospecha recae claramente en ese módulo.
  • Si la RAM está dentro del periodo de garantía, lo más sensato es tramitar un RMA con el fabricante o la tienda, indicando que los tests de memoria han detectado errores. La mayoría de marcas aceptan estas pruebas como justificante para un cambio.
  • En caso de que la garantía haya expirado, la alternativa es comprar un nuevo módulo compatible con tu placa base (tipo DDR3, DDR4, DDR5, frecuencia, voltaje, etc.). Conviene consultar el manual de la placa o la web del fabricante para asegurarte de que el nuevo kit es adecuado.
  • Los usuarios avanzados pueden intentar afinar la configuración de la RAM desde la BIOS: ajustar frecuencia, latencias y voltajes a valores más conservadores o directamente restaurar los ajustes de fábrica si se había activado un perfil XMP demasiado agresivo. Aun así, si los errores persisten incluso con ajustes “seguros”, el módulo está dañado.
  • Si el problema solo aparece con un módulo concreto, la estrategia más práctica es aislarlo: desmontar todos los módulos, ir probando uno a uno en la misma ranura, y ejecutar un test de memoria con cada combinación hasta identificar cuál es el que falla.
  • En equipos muy antiguos puede resultar complicado encontrar módulos nuevos del mismo tipo, por lo que a veces toca recurrir a mercado de segunda mano o directamente plantearse un cambio de plataforma. La RAM, como cualquier componente electrónico, se degrada con los años.
  • Por último, si después de todas las pruebas no se detectan errores de RAM pero el PC sigue dando problemas, tendrás que ampliar la investigación: comprobar el disco (SMART, sectores dañados), revisar la fuente de alimentación, actualizar drivers y BIOS, o valorar un posible conflicto de software.

Tener claras las señales de una RAM enferma, saber usar mdsched.exe y complementar con herramientas como MemTest86, MemTest64 o AIDA64 te da un buen kit de supervivencia para diagnosticar casi cualquier problema de memoria en Windows, evitar formateos innecesarios y decidir con criterio cuándo ha llegado el momento de sustituir módulos o incluso renovar el equipo completo.

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