- Orion 1.0 es un navegador basado en WebKit con cero telemetría, pensado para maximizar la privacidad en macOS, iOS y iPadOS sin depender de la publicidad.
- Integra un bloqueador nativo muy agresivo que elimina anuncios, rastreadores y scripts de fingerprinting antes de que se ejecuten, acelerando la carga de páginas.
- Soporta extensiones de Chrome, Firefox y Safari, incluso en iPhone y iPad, permitiendo usar herramientas populares como uBlock Origin o Bitwarden.
- Su modelo de negocio se sostiene con aportaciones y Orion+, evitando monetizar los datos del usuario y ofreciendo funciones avanzadas a quienes apoyan el proyecto.
Si usas a diario el ordenador, el móvil o la tablet, el navegador se convierte en una especie de mando a distancia de tu vida digital. Escoger bien qué navegador utilizas marca una gran diferencia en tu privacidad, en la velocidad de carga y en cuánta información cedes sin darte cuenta. Durante años hemos tirado de Chrome, Safari, Edge o Firefox casi por inercia… pero están lejos de ser la única opción, y mucho menos la más respetuosa con tus datos.
En este contexto irrumpe Orion 1.0, un navegador web privado centrado en el ecosistema Apple y desarrollado por la empresa Kagi. Su objetivo es claro: plantarle cara a los gigantes del sector con una propuesta que no se financia con publicidad ni se apoya en la recopilación masiva de datos, apostando por cero telemetría, un bloqueo de rastreadores muy agresivo y compatibilidad avanzada con extensiones de otros navegadores.
Qué es Orion 1.0 y quién está detrás
Orion 1.0 es un navegador web privado creado por Kagi, la misma compañía que desarrolla el buscador de pago Kagi Search, un motor sin anuncios que vive de las suscripciones de sus usuarios. Kagi lleva tiempo intentando ofrecer alternativas reales al “todo gratis a cambio de tus datos” de Google y compañía, y el navegador es el siguiente paso lógico en esa estrategia.
A diferencia de la mayoría de navegadores modernos, Orion no está basado en Chromium, sino en WebKit, el motor de renderizado que también utiliza Safari. Esto le permite encajar como un guante en macOS, iOS y iPadOS, con un rendimiento muy cercano al de Safari pero añadiendo un nivel de control y personalización mucho más alto.
La filosofía de Kagi es muy clara: ni anuncios, ni perfiles comerciales, ni venta de datos a terceros. El modelo económico de Orion se apoya en donaciones, suscripciones voluntarias y un plan de pago llamado Orion+, en lugar de depender de campañas publicitarias o acuerdos opacos con anunciantes.
Desde el punto de vista del usuario, esto se traduce en un navegador que no necesita espiarte para “mejorar el producto” ni justificar ante inversores cuántos datos ha podido extraer. La relación es más directa: tú usas el navegador, y si te convence, puedes apoyar el proyecto económicamente.
Disponibilidad: en qué dispositivos puedes usar Orion
Actualmente Orion 1.0 está disponible de forma estable para macOS, iOS y iPadOS. Es decir, puedes instalarlo en tu Mac, en tu iPhone y en tu iPad directamente desde la web oficial de Orion o desde la App Store en el caso de los dispositivos móviles.
Si estás en el ecosistema Apple, Orion se presenta como una alternativa directa a Safari, con el plus de poder usar extensiones de Chrome y Firefox (algo prácticamente inédito en un navegador basado en WebKit). Para usuarios que saltan constantemente entre Mac y iPhone, esto es especialmente interesante porque permite mantener una experiencia de navegación bastante coherente entre dispositivos.
Respecto al escritorio tradicional más allá de Apple, Kagi está trabajando en una versión para Linux y otra para Windows. La edición para Linux ya ha llegado a hitos importantes de desarrollo (fase de pruebas internas), mientras que la de Windows se encuentra en una etapa más temprana. No hay fechas cerradas de lanzamiento, pero la intención de la compañía es clara: llevar Orion a más plataformas cuando los recursos lo permitan.
En cuanto a Android, no hay planes activos de desarrollo ni una hoja de ruta pública. Quien dependa del sistema operativo de Google tendrá que seguir utilizando otras alternativas centradas en privacidad, como Firefox, Brave u opciones más de nicho, mientras observa si Orion da el salto en algún momento.
Motor WebKit y alternativa a la monocultura Chromium
Hoy en día, la mayoría de navegadores populares comparten el mismo corazón: Chromium. Desde Chrome hasta Edge, pasando por Brave y otros muchos, todos se apoyan en el motor desarrollado por Google, lo que genera una “monocultura” tecnológica que preocupa a muchos expertos por su impacto en la diversidad de la web.
Orion rompe con esa tendencia porque usa WebKit como motor de renderizado, el mismo que impulsa Safari. Esto tiene varias consecuencias interesantes: por un lado, ofrece un rendimiento muy optimizado en Mac e iPhone, aprovechando al máximo las integraciones con el sistema; por otro, contribuye a que no todo dependa de lo que decida Google con Chromium.
Además, WebKit en Orion se ha adaptado para minimizar la recopilación de datos y eliminar cualquier telemetría innecesaria. Mientras otros navegadores envían docenas o cientos de peticiones de red nada más arrancar (para sincronizar, analizar, reportar…), Orion se mantiene en silencio y no “llama a casa” por defecto.
Es verdad que, frente a Chromium, WebKit tiene algunos puntos débiles en aislamiento de procesos por sitio y ciertas cuestiones de seguridad avanzadas. Aun así, Orion compensa estas limitaciones con mecanismos propios de protección, un bloqueo de scripts muy agresivo y actualizaciones frecuentes del motor, siempre intentando mantenerse al día de los parches más recientes.
Privacidad radical: cero telemetría y bloqueo de rastreadores
Uno de los pilares de Orion es su planteamiento de privacidad casi obsesivo. El navegador se ha diseñado desde el principio con la idea de cero telemetría por defecto, lo que significa que no recopila datos de comportamiento para enviarlos a servidores externos ni para “mejorar la experiencia” a costa de tu historial.
En la práctica, esto implica que Orion no genera perfiles de usuario, no asocia tu actividad a un identificador persistente y no realiza conexiones silenciosas de seguimiento. El tráfico que sale de tu equipo es el que tú generas al navegar, punto. Si alguna vez el navegador necesita mandar información (por ejemplo, en un informe de error), lo hace pidiéndote permiso de forma clara.
En cuanto al bloqueo de rastreo, Orion combina la Prevención Inteligente de Rastreo de WebKit con listas como EasyList y EasyPrivacy, además de otras reglas adicionales. El resultado es que la mayor parte de la publicidad y los trackers quedan directamente fuera del juego, incluidos los anuncios de YouTube y los scripts de analítica invasiva.
Un detalle clave es su enfoque ante el fingerprinting. Mientras muchos navegadores tratan de “disfrazar” tu huella digital, Orion apuesta por impedir que los scripts encargados de obtener esa huella digital lleguen siquiera a ejecutarse. Si el código no corre, no puede leer tus fuentes instaladas ni tu configuración de hardware, ni cruzar esos datos para identificarte de manera casi única.
Para mantener cierto equilibrio entre seguridad y usabilidad, Orion mantiene una pequeña lista blanca pública de sitios en los que relaja este bloqueo extremo (por ejemplo, páginas de pruebas de rendimiento o webs que se rompen por completo con un bloqueo total). Esta lista es transparente y accesible, de forma que el usuario sabe cuándo se ha hecho una excepción y por qué.
Bloqueo de anuncios, control de contenido y filtros personalizados
Otro de los puntos fuertes de Orion es que incluye un bloqueador de contenido muy potente integrado de serie. No hace falta tirar de extensiones para limpiar la web: el propio navegador se encarga de filtrar anuncios, pop-ups y rastreadores, lo que de paso acelera bastante la carga de las páginas.
Según los datos y pruebas compartidas por Kagi, Orion bloquea el 99,9% de los anuncios y rastreadores habituales, incluyendo los de YouTube. Como consecuencia, muchas webs se muestran más ligeras, consumen menos datos y cargan entre un 20 y un 40 % más rápido que en navegadores que no bloquean publicidad de forma nativa.
En la configuración de privacidad se puede ver que el bloqueador viene con listas como EasyList y EasyPrivacy ya activadas, y permite añadir otras listas de terceros (por ejemplo, Hagezi u otras encontradas en FilterLists.com). Para usuarios avanzados, esto abre la puerta a un grado de personalización muy fino.
Además, Orion permite crear filtros personalizados compatibles con la sintaxis de Adblock Plus. Por ejemplo, se pueden ocultar publicaciones promocionadas en redes sociales, bloquear dominios publicitarios enteros o crear excepciones para páginas que se comporten mal con demasiados bloqueos. Todo se gestiona desde la sección de “Gestionar listas de filtros” en las preferencias de privacidad.
Junto a eso, la función “Copiar enlace limpio” ayuda a eliminar parámetros de seguimiento en las URLs. Con un simple clic derecho sobre un enlace se puede copiar una versión sin tags de marketing, lo que reduce aún más el rastro que dejas al moverte entre páginas.
Compatibilidad con extensiones de Chrome, Firefox y Safari
Una de las características que más llama la atención es que Orion es capaz de instalar extensiones de la Chrome Web Store y de Mozilla Add-ons, además de las extensiones nativas de Safari. Es decir, tienes en un solo navegador el ecosistema de extensiones de los tres grandes mundillos.
Esto se basa en un soporte de WebExtensions que aún está considerado experimental, pero que ya permite usar muchas extensiones populares sin demasiados problemas. Hablamos de clásicos como uBlock Origin, Bitwarden, limpiadores de URLs, gestores de cookies avanzados, LocalCDN, NoScript (para usuarios realmente avanzados), etc.
La gran novedad es que Orion lleva este soporte de extensiones también a iOS y iPadOS, algo prácticamente inédito: puedes instalar ciertas extensiones de escritorio en tu iPhone o iPad, con las limitaciones propias del entorno móvil de Apple, pero ganando una flexibilidad que Safari no ofrece.
Eso sí, Kagi es bastante transparente al respecto: el soporte de extensiones está en fase beta permanente y no todas funcionan igual de bien. Algunas pueden romper webs, introducir ralentizaciones o directamente no ejecutarse debido a las diferencias entre el entorno WebKit de Orion y el entorno para el que fueron diseñadas originalmente.
Por ello, la recomendación lógica es instalar solo las extensiones imprescindibles y, ante problemas, ir desactivándolas una a una para localizar la culpable. En caso extremo, se puede activar el “modo de compatibilidad” por sitio, que deshabilita extensiones para esa web concreta y ayuda a recuperar la funcionalidad.
Funciones clave de uso diario y personalización
Orion no se limita a ser un navegador “limpio” y ya está, sino que incorpora un buen puñado de herramientas pensadas para el uso real del día a día. Una de las más curiosas es la llamada herramienta de pincel (brush), que aparece como un icono en la barra de direcciones.
Con ese pincel se puede personalizar la apariencia de cada sitio web por separado: cambiar entre modo claro y oscuro, ajustar el tamaño de letra, modificar la tipografía o incluso eliminar elementos visuales molestos como cabeceras fijas o bloques concretos de la página. Todo lo que configuras se guarda por dominio, de forma que la próxima vez que entres, tus ajustes se aplican automáticamente.
Otro elemento visible es el icono de escudo, que muestra un informe de privacidad en tiempo real. Desde ahí se ve cuántos rastreadores, anuncios y elementos intrusivos se han bloqueado en esa página, y se pueden activar o desactivar los bloqueadores por sitio si algo se rompe o necesitas que una página cargue “sin filtrar”.
La gestión de pestañas también está bastante cuidada. Orion permite usar pestañas verticales, compactarlas para ahorrar espacio e incluso agruparlas por temas, lo que viene muy bien si sueles tener veinte o treinta pestañas abiertas para trabajar. Además, la función de “perfiles” permite separar completamente contextos: un perfil para trabajo, otro para uso personal, otro para pruebas, cada uno con su propio conjunto de cookies, historial y extensiones.
Para completar el cuadro, Orion incluye un modo de bajo consumo pensado para alargar la batería en portátiles y móviles. Este modo suspende pestañas inactivas tras unos minutos y puede reducir el uso energético hasta un 90 % en sesiones largas, algo muy apreciable si trabajas muchas horas con el portátil lejos del enchufe.
Navegación privada, configuración y mejores prácticas de seguridad
Si a eso se le suma el uso de perfiles separados, puedes compartimentar al máximo tus actividades: un perfil para temas sensibles, otro para redes sociales, otro para trabajo, etc.. Cada perfil se comporta casi como una aplicación independiente, incluso con su icono en el Dock en macOS, lo que ayuda a evitar mezclas indeseadas de sesiones o fugas entre contextos.
En las preferencias (Orion → Preferencias), la sección de búsqueda permite elegir un motor de búsqueda centrado en privacidad como DuckDuckGo, Startpage o el propio Kagi, además de desactivar las sugerencias de búsqueda para que tus pulsaciones no se envíen a los servidores mientras escribes.
La pestaña de privacidad ofrece controles finos para el bloqueo de contenido, la eliminación de rastreadores en URLs, el envío de informes de errores y la personalización del agente de usuario. Incluso se pueden aplicar reglas distintas según si navegas en modo normal o privado, por ejemplo limpiando los parámetros de seguimiento solo en ventanas privadas.
A todo esto, hay que sumar que Orion se actualiza automáticamente en macOS mediante Sparkle, y Kagi publica notas de versión donde detalla parches de seguridad, nuevas funciones y cambios de comportamiento. Si quieres ir un paso más allá, puedes usar Orion junto a un buen gestor de contraseñas, autenticación en dos pasos y, cuando proceda, una VPN fiable para reforzar aún más tu modelo de seguridad.
Modelo de negocio, Orion+ y sostenibilidad del proyecto
A diferencia de Chrome o de la mayoría de navegadores comerciales, Orion no se financia con anuncios ni acuerdos de datos. El software es gratuito de descargar y usar, y ni siquiera exige crear una cuenta Kagi para empezar. De hecho, solo por instalarlo obtienes hasta 200 búsquedas gratuitas en el buscador de Kagi sin necesidad de registro.
Más allá de eso, Kagi ofrece varias vías de apoyo económico para quienes quieran sostener el proyecto: propinas dentro de la app, una suscripción mensual o anual, y un pago único vitalicio. Los usuarios que pagan acceden a Orion+, que desbloquea funciones adicionales como ventanas flotantes avanzadas, más opciones de personalización y acceso anticipado a nuevas herramientas.
La idea de fondo es que los usuarios que realmente valoran la privacidad y las funciones avanzadas puedan contribuir a la viabilidad a largo plazo del navegador, sin necesidad de convertir al resto en “producto” mediante la explotación de sus datos. Este enfoque también encaja con el buscador de Kagi, que se sostiene exclusivamente gracias a las suscripciones.
Orion+ también ofrece canales de comunicación más directos con el equipo de desarrollo y acceso a versiones Nightly, donde se prueban funcionalidades experimentales y las últimas versiones del motor WebKit. No es obligatorio ni limita el uso básico del navegador, pero sí marca la diferencia para usuarios muy intensivos o interesados en influir en la evolución del producto.

Comparativa con otros navegadores y casos de uso recomendados
Si ponemos Orion al lado de Safari, Chrome, Firefox o Brave, lo primero que destaca es su apuesta extrema por la privacidad y el hecho de no incorporar telemetría. Safari tiene un enfoque relativamente respetuoso con los datos, Firefox también cuida bastante este apartado y Brave se vende como navegador privado, pero Orion da un paso más limitando al máximo la recolección de información incluso para analítica.
Frente a Safari, Orion gana en capacidad de personalización, compatibilidad de extensiones y bloqueo de contenido avanzado, manteniendo un rendimiento muy similar en Mac gracias al uso de WebKit. Frente a Chrome, la diferencia en privacidad es abismal, sin sacrificar compatibilidad con las extensiones más usadas del ecosistema de Google.
Comparado con Firefox, Orion suele ofrecer mejor rendimiento en Mac, una interfaz más integrada con el sistema y un consumo de memoria más bajo, aunque Firefox sigue ganando en transparencia al ser completamente de código abierto. Frente a Brave, el enfoque de Orion prescinde de todo lo relacionado con criptomonedas y tokens BAT, y se centra en una experiencia más sobria pero muy bien integrada en el ecosistema Apple.
¿Para quién tiene más sentido Orion? Es ideal para usuarios de Apple que quieren ir un paso más allá en privacidad respecto a Safari, que desean bloquear prácticamente todos los anuncios (incluidos los de YouTube) sin depender en exceso de extensiones, y para desarrolladores que necesitan trabajar con herramientas WebKit pero sin renunciar a protección y control.
También encaja con profesionales que buscan compartimentar su navegación mediante perfiles separados, usuarios que valoran el bajo consumo de memoria y batería y personas que prefieren apoyar proyectos sostenidos por sus comunidades en lugar de por enormes redes publicitarias. En cambio, no es la mejor opción si vives en Windows o Linux (por ahora), si necesitas un navegador 100 % abierto o si dependes de extensiones muy específicas que aún no funcionen bien en Orion.
Orion 1.0 se posiciona como una alternativa muy seria para quien se mueva en el ecosistema Apple y esté harto de que su navegador actúe como un sensor permanente de todo lo que hace en Internet: ofrece velocidad, un bloqueo de rastreo muy agresivo, compatibilidad con extensiones de varios mundos y un modelo de negocio que no se basa en explotar tus datos, con el único peaje de aceptar que el proyecto sigue en desarrollo constante y que algunas funciones todavía están puliéndose sobre la marcha.
