Cómo mover tu librería de Steam a otro disco duro o SSD

Última actualización: enero 13, 2026
Autor: Isaac
  • Crear bibliotecas de Steam adicionales en otros discos permite mover juegos sin reinstalarlos ni perder datos.
  • La herramienta de copia de seguridad de Steam facilita guardar y restaurar instalaciones, aunque tiene limitaciones con partidas y juegos de terceros.
  • Copiar la carpeta "steamapps" con el Explorador de archivos es un método rápido para respaldar gran parte de la biblioteca.
  • Usar discos externos como bibliotecas adicionales ofrece flexibilidad, siempre que se gestionen bien las rutas y la conexión de las unidades.

Mover librería de Steam a otro disco

Si llevas años instalando juegos en tu PC, es fácil que tu disco principal esté ya al límite y te preguntes cómo mover la librería de Steam a otro disco sin perder nada. Cambiar los juegos de unidad, pasarlos a un SSD nuevo o incluso a un NVMe súper rápido es totalmente posible, y no hace falta volver a descargarlos desde cero si sabes utilizar bien las opciones del cliente de Steam.

En esta guía completa vas a ver, paso a paso, cómo trasladar juegos de Steam a otro disco, crear nuevas bibliotecas, hacer copias de seguridad y restaurarlas, además de algunos trucos para que el cambio sea lo más limpio y seguro posible. La idea es que puedas reorganizar tu almacenamiento, aprovechar mejor tus discos rápidos y evitar dolores de cabeza con reinstalaciones innecesarias.

Por qué mover tus juegos de Steam a otro disco

Con el tiempo, muchos usuarios acaban con decenas o cientos de juegos instalados, y eso hace que el disco duro original donde se instaló Steam se quede pequeño. Puede ser la clásica unidad D: que venía con el PC, o un HDD antiguo que ya se te queda corto o lento para los títulos actuales.

Una de las razones más habituales para mover la librería es aprovechar un SSD o un NVMe mucho más rápido que el disco duro mecánico donde estaban tus juegos. Esto no solo mejora los tiempos de carga, sino que en muchos títulos también se nota en la fluidez general al cambiar de zonas o cargar texturas pesadas.

También es muy frecuente querer liberar espacio en el disco del sistema (normalmente C:) para dejarlo para Windows y programas esenciales, y mandar los juegos a otra unidad secundaria. De esta manera evitas quedarte sin espacio para actualizaciones del sistema o para otros programas importantes.

Otra situación habitual es que hayas añadido un disco nuevo al ordenador y quieras mover allí todos tus datos y parte de tu biblioteca. No es raro ver equipos con una combinación de SSD pequeño y HDD grande, o con uno o varios SSD adicionales para juegos y proyectos más pesados.

Por último, puede que simplemente prefieras reorganizar la estructura de carpetas de tu librería de Steam, manteniendo los juegos en el mismo disco pero en una ubicación distinta, o separando determinados títulos en diferentes bibliotecas según tus necesidades.

Requisitos previos y recomendaciones antes de mover la librería

Antes de ponerte manos a la obra conviene tener claras algunas recomendaciones básicas para que el proceso de mover juegos entre discos sea lo más seguro y limpio posible. No es algo complicado, pero merece la pena preparar un poco el terreno.

Lo primero es asegurarte de que el cliente de Steam esté actualizado a la última versión. Esta función de mover instalaciones lleva bastante tiempo disponible, pero trabajar con la versión más reciente minimiza fallos y cambios raros en los menús.

También es fundamental que compruebes que el nuevo disco o partición está correctamente formateado y con espacio suficiente para los juegos que quieres trasladar. Un SSD casi lleno puede perder rendimiento, así que es buena idea dejar siempre algo de margen libre.

Si vas a cambiar de unidad principal de juegos, es recomendable que cierres por completo cualquier descarga, actualización o instalación en curso dentro de Steam. Es mejor hacer estos movimientos con la biblioteca en reposo para evitar que se corrompan archivos.

Por último, si te preocupa especialmente no perder nada, es muy sensato crear antes una copia de seguridad de tus juegos o de la carpeta steamapps. Más adelante veremos cómo hacerlo de varias maneras, tanto con herramientas internas de Steam como con el propio Explorador de archivos de Windows.

Crear una nueva carpeta de biblioteca de Steam en otro disco

Para que Steam te deje mover juegos a otra unidad, lo primero que necesitas es crear una nueva carpeta de biblioteca de Steam en el disco de destino. Steam solo puede trasladar juegos entre las carpetas de biblioteca que ya hayas configurado dentro del propio cliente.

En versiones recientes del cliente, la forma más rápida de llegar es ir a Steam > Parámetros (o Configuración) y luego abrir el apartado Almacenamiento. Desde ahí verás un listado de las unidades y bibliotecas de juegos que tienes actualmente configuradas.

En ese panel de almacenamiento puedes ver tu disco principal, por ejemplo C: o D:, y abajo las distintas bibliotecas que tengas. Si no has creado ninguna más, lo normal es que solo aparezca una carpeta por defecto. En este punto, lo que debes hacer es usar la opción “Agregar unidad” o “Añadir carpeta de Biblioteca” según la versión que tengas.

  Utilizar la Tecla de Comando (CMD) en Tu Teclado de Windows

Al pulsar en esa opción se abrirá una ventana del sistema que te permite elegir la unidad donde quieres crear la nueva biblioteca de Steam. Podrás escoger entre todas las letras de disco que tengas disponibles, como C:, D: o E:, incluyendo discos internos, externos o incluso particiones separadas.

Dentro de la unidad escogida verás todas las carpetas existentes, pero aquí hay un detalle muy importante: la carpeta que se use como biblioteca tiene que estar vacía y dedicada solo a Steam. Si ya tienes una carpeta llamada “Juegos” o similar, puedes seleccionarla y crear dentro de ella una nueva carpeta específica, o directamente crear un nuevo directorio desde el propio cuadro de diálogo.

Al crear esta nueva carpeta, Steam suele proponer el nombre “SteamLibrary” por defecto, aunque puedes cambiarlo si lo prefieres. Una vez que elijas el nombre y aceptes, tendrás que confirmar la selección de esa carpeta como biblioteca de instalación para juegos.

Cuando termines estos pasos, en la ventana de Almacenamiento o en el gestor de carpetas de biblioteca verás que ahora aparecen al menos dos ubicaciones: la biblioteca original y la nueva biblioteca del otro disco. Si haces clic derecho sobre la nueva, normalmente puedes marcarla como predeterminada para que, a partir de ahora, los juegos nuevos se instalen ahí automáticamente, aunque no es obligatorio hacerlo.

Mover juegos instalados de Steam a otro disco duro o SSD

Qué es la vida útil de un SSD y cómo saber si está fallando

Una vez que el cliente sabe que existe otra biblioteca en otro disco, ya puedes empezar a mover tus juegos uno por uno a la nueva ubicación sin tener que reinstalarlos. El proceso es sencillo, pero es importante repetirlo juego por juego, especialmente si tienes una colección grande.

Para ello, ve a tu biblioteca de Steam y localiza el juego que quieras cambiar de disco. Haz clic derecho sobre el título en la lista y selecciona la opción “Propiedades” para entrar en el panel específico de ese juego. Esta ventana suele tener varias secciones en la parte izquierda o superior.

En las versiones recientes de Steam, la sección que te interesa se llama algo como “Archivos instalados” o “Archivos locales”. Al seleccionarla, verás botones relacionados con la integridad de archivos, el tamaño ocupado y, lo más importante, la opción de cambiar la carpeta de instalación.

La opción concreta suele llamarse “Mover carpeta de instalación” o similar, y es la que tienes que pulsar. Cuando la uses, Steam abrirá una pequeña ventana en la que verás el listado de bibliotecas disponibles, incluyendo la nueva que acabas de crear en el otro disco.

A continuación, selecciona la biblioteca de destino donde quieres mover el juego (por ejemplo, la de tu SSD o tu NVMe nuevo) y pulsa en el botón que inicie el movimiento, que en muchas interfaces aparece como “Mover carpeta” o “Move Folder”. A partir de ahí, el cliente comenzará a transferir los archivos desde la ubicación antigua a la nueva.

Durante este proceso, Steam copiará todos los archivos del juego de una carpeta a otra dentro de tus discos, y cuando termine actualizará la referencia para que el título quede asociado a la nueva biblioteca. Dependiendo del tamaño del juego y de la velocidad de tus discos, este movimiento puede tardar desde unos segundos a varios minutos.

Si en tu caso tenías instalados los juegos originalmente en una unidad más lenta, como un HDD viejo, y ahora los llevas a un SSD o NVMe, lo normal es que notes una mejora evidente en los tiempos de carga del propio juego. En algunos títulos también se reducen los tirones cuando se carga contenido nuevo sobre la marcha.

Es importante entender que este procedimiento no elimina tu juego de la cuenta ni afecta a tu licencia; simplemente mueve los archivos físicos de sitio. Lo único que podría variar es la ruta en el disco, algo que a Steam le da igual siempre que se haga a través de sus propias herramientas.

¿Y si reinstalo Steam o lo instalo desde cero en otro disco?

Puede darse el caso de que, además de mover los juegos, quieras reinstalar completamente Steam en otro disco o incluso en otro PC. Aquí suele surgir la duda de si basta con copiar y pegar carpetas o si hace falta descargarlo todo de nuevo.

Cuando instalas Steam en una ruta diferente y lo abres por primera vez, es muy normal que no veas ningún juego instalado aunque tengas las carpetas en otro disco. Esto no significa que hayas perdido nada, simplemente el cliente todavía no sabe que esas bibliotecas existen.

En este escenario, lo que debes hacer es ir de nuevo a los parámetros de Steam, abrir el apartado de Almacenamiento (o Descargas + Carpetas de Biblioteca en versiones algo más antiguas) y añadir la unidad donde tengas ya tus juegos guardados. Por ejemplo, si tus juegos están en E:\SteamLibrary, tendrás que indicar esa ruta como nueva biblioteca.

  Recortar Pantalla Windows 11: Cómo Hacerlo en Pocos Pasos

Una vez que pulses en la opción de agregar o añadir unidad, verás la lista de discos y carpetas. Elige el disco correcto (E:, D: o el que toque) y selecciona la carpeta donde están ya los juegos instalados. Al aceptar y guardar cambios, el cliente se encargará de revisar el contenido de esa carpeta.

En cuestión de unos instantes, Steam detectará automáticamente todos los títulos que encuentre en esa biblioteca y actualizará tu lista de juegos instalados sin necesidad de volver a descargarlos. Si algo no cuadra con la base de datos, es posible que el cliente lance una verificación de archivos, pero normalmente lo reconocerá todo sin problemas.

Este método es especialmente útil si has cambiado de disco del sistema, has formateado tu PC o has montado tus discos antiguos en un ordenador nuevo manteniendo las librerías de Steam. Siempre que puedas apuntar de nuevo a esas carpetas desde el cliente, recuperarás los juegos mucho más rápido que descargando todo otra vez.

Copias de seguridad de tus juegos con la herramienta de Steam

Además de mover juegos de una biblioteca a otra, puede que te interese crear copias de seguridad para tener tus descargas a salvo en un disco externo, en otra partición o incluso para trasladarlas a otro ordenador. Steam incluye una herramienta propia para esto, aunque con ciertas limitaciones que conviene conocer.

Lo primero que debes tener claro es que las copias de seguridad de Steam se centran en la instalación “limpia” del juego. Es decir, el cliente empaqueta los datos descargados desde sus servidores, pero no siempre incluye partidas guardadas, configuraciones personales, mods, mapas personalizados u otros elementos similares que a menudo se guardan en otras rutas del sistema.

En muchos casos las partidas van ligadas a Steam Cloud y se sincronizan automáticamente, pero no todos los juegos almacenan sus datos en la nube ni dentro de la carpeta principal del juego. Algunos títulos de terceros sí meten todo en su propia carpeta de instalación, de manera que en estos casos la copia de seguridad guardará también esa información, pero no es algo garantizado para todos.

Otro punto importante es que hay juegos que dependen de instaladores externos, lanzadores propios o descargas adicionales fuera de Steam. Es bastante habitual en ciertos MMO o en títulos free-to-play que usan sistemas de actualización propios. Este tipo de juegos no siempre funcionan bien con la función de copia de seguridad de Steam, ya que el cliente no controla todo su contenido.

Si aun así quieres usar la herramienta interna de copia de seguridad, los pasos básicos son muy sencillos. En tu biblioteca de Steam, localiza un juego que ya tengas descargado y, desde su menú contextual o desde las opciones de la biblioteca, accede a sus Propiedades y a la sección de Archivos instalados.

Dentro de ese apartado verás un botón o enlace que permite “Realizar copia de seguridad del juego” o una opción parecida. Al pulsarlo, Steam empezará a preparar la copia y te pedirá que selecciones la carpeta de destino donde quieres que se guarden los archivos comprimidos.

Puedes elegir un directorio distinto para cada juego o aprovechar una única carpeta para almacenar las copias de seguridad de varios títulos juntos. Lo habitual es utilizar un disco duro externo grande, una partición dedicada o incluso una unidad de red, siempre que tengas el espacio suficiente.

Cuando confirmes la ruta de destino, el cliente comenzará el proceso de compresión y empaquetado. Este paso puede llevar bastante tiempo si el juego es muy pesado o si tu disco no es especialmente rápido. Al final, el resultado serán uno o varios archivos con extensiones normalmente CSM y CSD, que conforman la copia completa.

Una vez terminada la copia, puedes usar la opción de abrir carpeta para comprobar que los archivos de la copia de seguridad están en su sitio. Siempre es buena práctica verificar que la copia se ha generado correctamente antes de borrar nada de la instalación original o de modificar tus bibliotecas.

Cuando quieras restaurar esa copia en otro equipo, o en el mismo después de reinstalar Windows, tienes que ir al menú principal del cliente, pulsar sobre Steam en la esquina superior izquierda y elegir “Restaurar copia de seguridad”. A partir de ahí, solo tienes que indicar la carpeta donde guardaste los archivos de la copia.

El asistente te dirá si ha encontrado un juego válido dentro del directorio indicado, lo que es un buen indicador de que la copia de seguridad se creó de forma correcta y está lista para reinstalar el juego. Después, podrás seguir el asistente hasta que termine la restauración y el título vuelva a aparecer como instalado en tu biblioteca.

Si en una misma carpeta tienes copias de seguridad de varios juegos diferentes, tendrás que restaurarlos uno por uno, eligiendo cada vez el título que quieras recuperar. Aunque sea un poco más pesado que un proceso masivo, suele seguir siendo más rápido que descargar todos los juegos otra vez desde internet.

  ¿Qué es el suspenso en la narración?

Hacer copia de la carpeta de Steam con el Explorador de archivos

La otra gran alternativa para proteger tu biblioteca, además de las copias de seguridad integradas, es copiar directamente la carpeta de juegos con el propio Explorador de archivos de Windows. Es un método muy directo y flexible que muchos usuarios prefieren porque les da control total sobre los archivos.

Por norma general, la instalación clásica de Steam en Windows se encuentra en una ruta similar a C:\Archivos de programa (x86)\Steam, aunque podrías haber elegido otra durante la instalación inicial. Dentro de esa carpeta se encuentran tanto el cliente como los archivos de la biblioteca de juegos.

La carpeta que realmente te interesa para respaldar tus juegos es la llamada “steamapps”, que es donde Steam almacena los datos descargados y algunas configuraciones de la biblioteca. Ahí están las subcarpetas comunes con los juegos, además de archivos de manifiesto que indican qué está instalado.

Para hacer una copia básica de tu biblioteca, basta con localizar “steamapps”, copiarla y pegarla en otra unidad o en un disco externo. Dependiendo del tamaño total de tus juegos, este proceso puede tardar bastante y ocupar muchos gigas, así que asegúrate de que el destino tiene sitio suficiente.

La gran ventaja de este método es que con una sola operación puedes respaldar prácticamente toda tu colección, incluidos muchos archivos personales, mods y configuraciones que residen dentro de las carpetas de los juegos. Aunque no es una solución mágica para todos los títulos, suele conservar más información personalizada que la copia de seguridad estándar de Steam.

Cuando necesites recuperar estos datos, el procedimiento es sencillo. Primero instala el cliente de Steam en el nuevo PC o en el sistema recién formateado, normalmente en la misma ruta por defecto, aunque no es obligatorio que coincida exactamente. Luego cierra Steam completamente para evitar que bloquee archivos.

Una vez que estés seguro de que el programa está cerrado, ve de nuevo a la carpeta donde se ha instalado (por ejemplo, C:\Archivos de programa (x86)\Steam) y sustituye la carpeta “steamapps” nueva por la copia que guardaste previamente. En esencia, es un copiar y reemplazar a nivel de carpeta.

Al iniciar Steam de nuevo, el cliente debería detectar que la carpeta “steamapps” contiene ya múltiples juegos instalados y actualizar tu biblioteca. En algunos casos te pedirá verificar la integridad de algunos títulos, pero la gran mayoría aparecerán como instalados y listos para jugar sin tener que volver a descargarlos.

Mover juegos a una biblioteca en un disco duro externo

Además de jugar con varias unidades internas, muchos usuarios optan por mover una parte de su librería de Steam a un disco duro externo. Esto puede servir para liberar espacio, llevar tus juegos físicamente a otro equipo o simplemente tener una copia utilizable en caso de formateo.

La idea es muy similar a la de crear una biblioteca en otro disco interno, solo que esta vez la nueva biblioteca se alojará en una unidad externa USB u otra conexión similar. Siempre que el sistema la reconozca con una letra de unidad, Steam podrá usarla como ubicación de instalación.

Para configurar este escenario, abre los ajustes de Steam y entra de nuevo en el apartado Almacenamiento, donde verás un desplegable o botón para “Añadir unidad”. Al hacer clic, se mostrará la lista de discos disponibles, incluyendo los externos conectados al equipo en ese momento.

Selecciona el disco externo o la partición concreta donde quieras crear la nueva biblioteca de Steam, y deja que el cliente genere la carpeta correspondiente. Igual que antes, es recomendable usar una carpeta vacía o específicamente dedicada para evitar mezclar archivos de otros programas.

Cuando ya tengas esa biblioteca externa creada, podrás ir a la lista de juegos instalados, seleccionar uno o varios títulos y usar la opción de moverlos a la nueva biblioteca, eligiendo el disco externo como destino. Steam se encargará de transferir los datos sin que tengas que copiar nada manualmente.

Una vez terminado el traslado, cada juego que muevas pasará a estar físicamente en el disco externo, pero seguirá apareciendo en tu biblioteca como siempre. Lo único que debes tener en cuenta es que el disco externo debe estar conectado y montado cuando quieras jugar a esos títulos, de lo contrario Steam mostrará errores al intentar ejecutarlos.

Si en el futuro reinstalas Steam o cambias de PC y quieres recuperar esa biblioteca externa, basta con volver a usar la opción “Añadir unidad” apuntando a la misma partición o disco externo. En cuanto el cliente reconozca la carpeta de biblioteca, todos los juegos allí almacenados se integrarán de nuevo en tu lista.

liberar espacio de disco en macos
Artículo relacionado:
Cómo liberar espacio de disco en macOS paso a paso