Cafeteras inteligentes: qué puedes hacer y qué no con ellas

Última actualización: enero 22, 2026
Autor: Isaac
  • Las cafeteras inteligentes añaden WiFi, Bluetooth y control por app o voz, pero no automatizan todo el proceso.
  • Permiten programar cafés, crear perfiles personalizados y acceder a recetas y mantenimiento guiado.
  • Existen modelos inteligentes de cápsulas, goteo, espresso y superautomáticas, con funciones muy distintas.
  • El precio y el uso real que vayas a darle marcan si compensa frente a una cafetera tradicional.

Cafetera inteligente moderna en cocina

Tomarte un café recién hecho nada más levantarte sigue siendo uno de esos pequeños placeres diarios que casi todo el mundo disfruta. Unos son de espresso corto y potente, otros prefieren un capuchino bien cremoso y hay quien se anima con especialidades de medio mundo. La diferencia es que ahora, gracias a las cafeteras inteligentes, buena parte de ese ritual puedes gestionarlo desde el móvil o con la voz… aunque no, todavía no hay ninguna que te lleve la taza a la cama.

En los últimos años han aparecido muchísimos modelos conectados y no siempre está claro qué hace realmente una cafetera inteligente y qué es puro marketing. Algunas solo añaden una app para el mantenimiento, otras permiten controlar parámetros casi como un barista profesional, y también existen máquinas “listas” sin WiFi, pero con memoria de recetas y perfiles. Vamos a repasar, con calma y en detalle, qué puedes y qué no puedes hacer con ellas, los tipos que hay y ejemplos concretos de modelos que ya se venden en España y fuera.

Qué es exactamente una cafetera inteligente

Detalle de cafetera inteligente

Cuando en pequeño electrodoméstico se habla de “smart”, normalmente significa que el aparato se conecta a la red mediante WiFi o Bluetooth y se controla desde una app o asistente de voz. Con las cafeteras inteligentes pasa justo eso: su función principal sigue siendo preparar café, pero añaden una capa de conectividad y automatización.

En la práctica, vas a poder manejar la cafetera desde el móvil, la tablet o incluso hablando con Alexa o Google Assistant, dependiendo del modelo. Eso incluye encenderla o apagarla, elegir el tipo de café, ajustar la intensidad, la cantidad de agua o leche, y en algunos casos, la temperatura o el orden de vertido en la taza.

Aunque sean conectadas, siguen teniendo botones físicos o pantallas táctiles en el propio frontal de la máquina. No estás obligado a usar el móvil siempre: si te plantas delante de la cafetera, la podrás usar como una máquina tradicional, con sus menús y accesos directos.

Conviene distinguir también las cafeteras que se anuncian como “inteligentes” sin conectividad. En estos modelos, la “inteligencia” está en que permiten ajustar muchos parámetros y guardar recetas o perfiles personalizados (por ejemplo, un perfil para cada miembro de la familia), de forma que con un toque se reproduce siempre el mismo café. No hay WiFi ni Bluetooth, pero sí memoria y automatismos internos.

Por último, según la tecnología de conexión, la experiencia cambia bastante: con WiFi la puedes controlar desde cualquier lugar con Internet, mientras que con Bluetooth el alcance se limita a unos pocos metros y no podrás ponerla en marcha, por ejemplo, desde el trabajo.

Qué puede hacer de verdad una cafetera inteligente

Lo que marcan de verdad la diferencia entre una cafetera normal y una inteligente son sus funciones conectadas y de automatización. Dependiendo del fabricante y la gama, una cafetera inteligente puede ofrecer cosas como:

En primer lugar, el control remoto: es quizá la función estrella. Puedes iniciar la preparación del café sin estar pegado a la máquina. Desde la cama, el sofá o de camino a casa, basta con abrir la app, elegir tu bebida y darle a preparar, siempre que la cafetera esté lista con agua, café y taza en su sitio.

Otra función muy valorada es la programación avanzada. Más allá del típico temporizador, muchos modelos permiten fijar horas concretas o rutinas diarias. Puedes decirle, por ejemplo, que todos los días entre semana a las 7:15 prepare un café con leche largo, y que los fines de semana empiece media hora más tarde con un espresso más suave.

Casi todos los modelos conectados incorporan perfiles de usuario o memorias personalizadas. Esto significa que tu pareja, tú y cualquier otra persona de casa podéis tener vuestro café guardado con nombre y apellidos. Al seleccionar el perfil, la cafetera ajusta automáticamente cantidad de café, leche, temperatura e intensidad.

Las cafeteras inteligentes más completas incluyen modos para elaborar varios cafés seguidos sin tener que tocar nada entre taza y taza. Es lo que algunas marcas llaman Coffee Playlist o listas de café: introduces las bebidas que quiere cada invitado en la app, y la cafetera las va preparando en orden, mientras tú solo cambias las tazas.

A nivel de contenido, muchas apps integran recetarios y bases de datos de cafés de todo el mundo. Puedes descubrir especialidades de Colombia, Italia o la India, o aprender nuevas recetas frías, con siropes o con chocolate, sin tener que buscarlas por tu cuenta en Internet.

Uno de los puntos fuertes que más se aprovechan en el día a día son las alertas de mantenimiento y limpieza. La cafetera te avisa en el móvil cuando hay que descalcificar, rellenar el depósito de agua, vaciar el poso, limpiar el circuito de leche o cambiar un filtro, evitando así averías por descuido.

Los modelos más avanzados de marcas como Siemens o Philips ofrecen incluso diagnóstico remoto de averías. El servicio técnico puede conectarse a tu cafetera a través de Internet, revisar parámetros internos y, en algunos casos, guiarte paso a paso para solucionar pequeños fallos sin necesidad de que un técnico vaya a tu casa.

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En cuanto a integración en el hogar inteligente, también hay cafeteras que se vinculan a asistentes como Alexa o Google Home. Así, puedes incluir el café en una rutina: por ejemplo, que al decir “Buenos días” se enciendan las luces, suba la persiana y se ponga en marcha tu café favorito.

Limitaciones reales: qué no puede hacer una cafetera inteligente

Aunque la publicidad pueda sonar a ciencia ficción, conviene aclarar que hay cosas que las cafeteras inteligentes todavía no pueden hacer. La más evidente es que sigues necesitando preparar la máquina antes de usarla. Es decir, rellenar el depósito de agua, cargar café en grano o cápsulas y, en muchos casos, colocar la taza o jarra en su sitio.

Tampoco son robots autónomos: por muy completa que sea la app, no pueden limpiar por ti los elementos desmontables como el depósito de leche, el cajetín del café molido o el grupo de extracción. Te avisan y automatizan enjuagues, pero siempre hay tareas manuales de mantenimiento.

Hay que tener en cuenta además que algunas cafeteras se venden como inteligentes cuando en realidad, en el apartado conectado, solo ofrecen una app con el manual, recetas y contacto con el servicio técnico. No permiten arrancar la preparación a distancia ni modificar parámetros importantes; son útiles, pero menos “smart” de lo que parece.

Otro punto clave es que no todos los modelos permiten ajustar a fondo intensidad, temperatura, presión, orden de ingredientes y tamaño de la bebida. En cafeteras de cápsulas, por ejemplo, los ajustes suelen estar limitados al volumen de agua y poco más, mientras que las superautomáticas dan mucho más juego.

Por último, hay una limitación puramente técnica: las máquinas que solo tienen Bluetooth no se pueden manejar desde fuera de casa. Si tu dormitorio queda fuera del alcance de la señal, tampoco las controlarás desde la cama. Para ese tipo de usos, interesa siempre buscar modelos con WiFi integrado.

Tipos de cafeteras inteligentes que existen hoy

Las cafeteras inteligentes no son una categoría aislada, sino versiones conectadas de los tipos de cafetera clásicos. Los cuatro grandes grupos que puedes encontrar son:

Las cafeteras espresso inteligentes son las que preparan el típico café corto italiano con bomba a presión, temperaturas cercanas a los 92 ºC y alrededor de 9 bares de presión. Suelen ser máquinas pensadas para quien valora mucho el sabor, con posibilidad de jugar con molido, tiempos de extracción y cantidad de café.

Las superautomáticas inteligentes se encargan prácticamente de todo: muelen el grano justo antes, compactan, extraen y en muchos casos espuman la leche. Basta con pulsar un botón (o tocar en la app) para preparar capuchinos, lattes y otras bebidas complejas a nivel casi de cafetería profesional.

También hay cafeteras de cápsulas inteligentes, como algunos modelos de Nespresso, Keurig o similares. En este caso, el funcionamiento es casi idéntico al de una máquina de cápsulas normal, pero añaden Bluetooth o WiFi para ajustar el tamaño de la taza, recibir avisos o programar cafés.

Por último, están las cafeteras de goteo conectadas, ideales para quienes prefieren café tipo americano, más suave y en grandes cantidades. Estas máquinas permiten llenar una jarra entera que se mantiene caliente un buen rato, y la inteligencia se enfoca en programaciones y control remoto.

En todos los tipos es importante fijarse en cuestiones prácticas antes de comprar: que el tamaño encaje en tu cocina, que sea compatible con tu ecosistema domótico (Alexa, Google Assistant, Home Connect, etc.), que las funciones respondan a lo que de verdad necesitas y que el diseño combine con el resto de tus electrodomésticos.

Funciones detalladas que suelen incluir las cafeteras inteligentes

Si se analiza lo que ofrecen los diferentes fabricantes, se repiten una serie de funciones clave que merece la pena desglosar, porque marcan la experiencia real de uso:

La primera es la gestión remota desde el móvil. Desde la app puedes encender o apagar la cafetera, elegir bebidas, cambiar opciones de fuerza, volumen de taza e incluso temperatura (en los modelos más avanzados). Esto resulta especialmente cómodo por la mañana o al llegar a casa.

La programación de hora es otra función muy habitual. Gracias a ella puedes dejarlo todo preparado por la noche y decirle a qué hora quieres el café listo. Algunos modelos permiten incluso asociar esta programación a rutinas diarias o a días concretos de la semana.

Casi todas las máquinas con WiFi o Bluetooth integran algún tipo de sistema de memoria de gustos. Ese sistema puede llamarse MyCoffee, Coffee Profiles o similar, pero la idea es siempre la misma: la cafetera recuerda tus parámetros exactos para que siempre reproduzca tu café favorito igual.

La multibebida y el listado de cafés enlazados son otro extra muy práctico. Si tienes visitas, puedes introducir una lista de bebidas diferentes para tus invitados y la cafetera las irá elaborando una por una siguiendo el orden establecido, mientras tú solo te preocupas de cambiar tazas.

Algunos modelos van un paso más allá y son capaces de aprender de tus hábitos y patrones de consumo. Analizan qué cafés sueles preparar, en qué horarios y con qué recetas, y te proponen atajos o automatismos para que no tengas que estar configurando siempre lo mismo.

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Además, muchas cafeteras pueden actualizar su software con el tiempo, lo que abre la puerta a que aprendan nuevas recetas o mejoren funciones sin cambiar de máquina. Eso sí, esta capacidad depende de lo que decida ofrecer cada fabricante en sus actualizaciones.

Cafeteras de goteo inteligentes más destacadas

Dentro del mundo de la cafetera de filtro conectada, hay dos modelos que se mencionan a menudo por su relación entre sencillez y funciones:

La Hamilton Beach Smart es una cafetera de goteo con WiFi que se controla tanto mediante app móvil como por voz a través de Alexa. Pese a su conectividad, sus opciones son deliberadamente simples: encender y apagar, programar, ajustar fuerza del café y encajarla en rutinas de tu asistente.

La Atomi Smart es otra cafetera de filtro que añade conexión WiFi y compatibilidad con Alexa y Google Assistant. Con ella puedes controlar desde la distancia el inicio de preparado, la programación horaria y la intensidad del café, manteniendo un uso muy intuitivo.

Cafeteras de cápsulas inteligentes: Nespresso, Keurig y compañía

En cápsulas, el abanico de personalización se estrecha, pero hay modelos que ofrecen interesantes funciones inteligentes. Uno de los más curiosos es la Nespresso Krups Expert XN6008, una cafetera de cápsulas con Bluetooth cuyo diseño recuerda a una espresso superautomática, aunque internamente sigue siendo una máquina de cápsulas.

La app de este modelo permite ajustar el tamaño de la taza, guardar recetas sencillas y acceder a información de mantenimiento y asistencia. No ofrece el nivel de control de presión o temperatura de una espresso de grano, pero sí añade algo de comodidad y gestión desde el móvil.

En el entorno internacional, la Keurig K-Supreme Plus Smart destaca por su sistema BrewID, una función que reconoce la marca y el tipo de cápsula que introduces para aplicar automáticamente los parámetros recomendados por expertos. También incluye WiFi, control por app y Alexa para iniciar el café desde cualquier parte.

Con este modelo de Keurig puedes ajustar intensidad, temperatura de la bebida y tamaño de la taza, además de recibir recomendaciones personalizadas según tus hábitos de consumo y preferencias previas.

Superautomáticas inteligentes: personalización al máximo

Donde más se nota la inteligencia aplicada al café es en las cafeteras superautomáticas conectadas. Aquí el abanico de funciones es mucho mayor y la experiencia se acerca bastante a la de un barista profesional en casa.

Un ejemplo es la Melitta Barista TS Smart, una superautomática con Bluetooth que, aunque está limitada en alcance frente al WiFi, permite configurar con detalle prácticamente todos los parámetros desde el móvil. Resulta más cómodo usar la app que pelearse con los menús del panel frontal.

Gracias a esa app puedes definir el tipo de grano, la intensidad, la temperatura del agua, la cantidad de café y leche e incluso el orden en el que se vierten los ingredientes (primero leche y luego café, o al revés). Además, es posible ajustar las recetas predefinidas de los accesos directos táctiles de la propia máquina.

La Philips Series 3200 Connected es otra superautomática muy popular con WiFi, control por app y compatibilidad con Alexa y Google Assistant. A través de la aplicación Coffee+ puedes ajustar parámetros como la dureza del agua, gestionar el encendido y apagado, usar temporizadores y acceder a manuales y documentación de mantenimiento.

En el catálogo de Siemens aparecen varias referencias, como la EQ9 o modelos integrables de la gama iQ700. Estas cafeteras destacan por combinar grandes pantallas táctiles, hasta 22 especialidades de café y un “modo barista” para personalización avanzada. Desde la app Home Connect puedes manejar recetas, guardar tus preferencias, acceder a un recetario internacional y crear perfiles de usuario.

A nivel de conectividad, las Siemens con WiFi ofrecen funciones muy valoradas por los usuarios: creación de hasta 10 perfiles personalizados, coffeeWorld con especialidades de medio mundo, Coffee Playlist para preparar varias bebidas seguidas y un sistema de avisos y diagnóstico remoto que simplifica el mantenimiento.

Otros modelos inteligentes con WiFi destacados en el mercado

Además de las grandes superautomáticas de Siemens, Philips o Melitta, en el mercado doméstico se encuentran otros modelos conectados interesantes, especialmente pensados para quien quiere café recién molido con el mínimo esfuerzo.

Entre las Siemens de libre instalación destacan modelos como la TQ505R09 o la TP503R09. Ambas se integran con Home Connect, permiten preparar dos cafés a la vez y cuentan con tecnologías como AromaDoubleShot, que realiza doble molienda para un café extra intenso sin exceso de amargor, manteniendo el café en el rango óptimo de temperatura.

En la competencia de superautomáticas, la DeLonghi ECAM 293.61.BW Magnifica aparece como una opción con vaporizador de leche integrado, molinillo para grano y conectividad para controlarla de forma remota. Es una máquina muy orientada a quien disfruta de cappuccinos con espuma densa hechos en pocos minutos.

Otras marcas, como BTB o Mcilpoog, han lanzado sus propias cafeteras inteligentes con WiFi y pantallas táctiles. En general, combinan interfaces intuitivas, modos de personalización de intensidad y temperatura, opciones de té y chocolate caliente y sistemas de limpieza automatizada para simplificar su uso diario.

En muchas de estas máquinas encontrarás la posibilidad de medir con precisión cantidades de agua y café, controlar el tiempo de extracción y memorizar varios métodos de preparación, de forma que puedas ir probando granos distintos y recetas nuevas sin perder la referencia de las que más te gusten.

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Cafeteras “semiinteligentes” sin conexión pero con memoria

No todas las alternativas interesantes pasan por el WiFi. Hay cafeteras que no tienen conectividad, pero que el fabricante presenta como inteligentes por la cantidad de ajustes y memorias que integran.

La Barista Touch de Breville es un buen ejemplo. Se trata de una espresso superautomática con pantalla táctil en la que puedes ajustar intensidad, textura de la leche y temperatura, guardando luego estas combinaciones con nombres concretos. Soporta hasta ocho cafés personalizados distintos.

En una línea parecida, la Cumbia Power Matic-ccino 9000 permite jugar con intensidad, temperatura, presión, cantidad de café, leche, crema y espuma, e incluso con el orden de vertido, todo desde su pantalla. Después puedes guardar los resultados en usuarios con nombre, hasta un máximo de diez perfiles diferentes.

La De’Longhi Dinamica incorpora una pantalla táctil LCD con una función MY que memoriza los tipos de café que personalizas a tu gusto. No tiene WiFi, pero sí la capacidad de recordar exactamente cómo te gusta el café para repetirlo siempre igual con un par de toques.

Ventajas reales frente a una cafetera tradicional

Como ocurre con otros electrodomésticos conectados (frigoríficos, hornos, lavadoras…), el valor de una cafetera inteligente depende mucho del uso que vayas a darle en tu día a día. Para algunos perfiles de usuario, las ventajas son claras.

La más obvia es la comodidad. Si eres de los que no es persona hasta el primer sorbo, poder poner el café en marcha sin salir de la cama o del sofá cambia bastante la mañana. No hace milagros, pero sí te ahorra paseos y esperas, sobre todo si lo de madrugar se te atraganta.

Otra gran ventaja es la personalización extrema. Frente a las cafeteras convencionales, las inteligentes permiten guardar recetas exactas por usuario y por bebida, ajustar intensidad al milímetro, seleccionar temperaturas óptimas y elegir tamaños de taza al gusto. Eso reduce los errores al preparar café para otras personas y garantiza más consistencia.

También hay ahorro de tiempo. Al poder programar cafés, crear listas para varias personas y automatizar procesos, se reduce el tiempo que pasas trasteando con la máquina, algo que se nota mucho cuando hay invitados o cuando en casa sois varios cafeteros.

En términos de energía, muchos modelos inteligentes son más eficientes que algunas cafeteras tradicionales, ya que incorporan apagado automático y modos que evitan mantener resistencias encendidas innecesariamente. No es una revolución en la factura, pero sí un pequeño plus.

Por último, el recetario integrado, la información sobre tipos de café y las funciones tipo coffeeWorld son un regalo para los más curiosos. Invitan a probar variedades de otros países y recetas que quizá nunca te plantearías por tu cuenta, ampliando bastante el abanico de lo que significa “tomar un café”.

Aspectos a tener en cuenta antes de comprar una cafetera inteligente

Antes de lanzarte a por la primera cafetera con WiFi que veas, es importante valorar si vas a sacar partido de verdad a sus funciones y qué detalles encajan con tu casa. Hay varias preguntas clave que deberías hacerte.

La primera es el espacio: mide bien porque las superautomáticas conectadas suelen ser voluminosas y, si son integrables, exigen hueco específico en el mueble. Además de la anchura y altura, ten en cuenta la profundidad y el espacio que necesitan los depósitos para abrirse.

El segundo punto es la compatibilidad tecnológica. Si ya tienes un ecosistema de hogar conectado con Alexa, Google Home u otro sistema, asegúrate de que la cafetera es compatible para poder integrarla en rutinas. No todas las máquinas funcionarán con todos los asistentes.

Después viene la cuestión de las funciones. No es lo mismo querer simplemente programar un café de filtro y recibir avisos de descalcificación que buscar una superautomática capaz de preparar 20 recetas distintas con control de temperatura, presión y orden de vertido.

El diseño también cuenta más de lo que parece. Las cafeteras inteligentes, sobre todo las integrables, se conciben muchas veces para combinar con hornos y microondas de la misma marca. Si te importa la estética de la cocina, quizá te compense apostar por un conjunto homogéneo.

Por último, el precio. Este tipo de cafeteras integra electrónica, conectividad, molinillos cerámicos y sistemas de leche complejos, por lo que no son precisamente baratas ni se amortizan si solo haces un café esporádico. Si no vas a utilizar a menudo las funciones inteligentes, tal vez te interese una cafetera tradicional o una “semiinteligente” con memorias, pero sin WiFi.

Con toda esta información sobre la mesa, es bastante más sencillo ver si una cafetera inteligente tiene sentido para ti: si te encanta el café recién molido, disfrutas probando recetas nuevas, valoras no tener que pensar en ajustes cada mañana y quieres integrarla con tu hogar conectado, probablemente la vas a exprimir; si solo quieres un café rápido de vez en cuando, seguramente una máquina menos sofisticada te dará lo que necesitas sin gastar tanto.

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