Cómo hacer undervolt a la CPU en Linux desde la terminal y BIOS

Última actualización: enero 28, 2026
Autor: Isaac
  • El undervolt reduce voltaje para bajar consumo y temperatura, pero exige probar muy bien la estabilidad del sistema.
  • En Linux existen herramientas de terminal como Undervolt para algunas CPUs Intel, aunque su compatibilidad es limitada.
  • En la mayoría de equipos, el método más preciso y universal para undervolt sigue siendo ajustar el voltaje desde BIOS o UEFI.
  • Antes de aplicar undervolt conviene valorar mejoras de refrigeración y tener claro si realmente necesitas recortar voltaje.

origen de los nombres de CPUs (Pentium, Duron, Athlon, Sempron, Xeon,...)

Hacer undervolt a la CPU en Linux puede sonar a brujería informática, pero en realidad es una técnica bastante lógica: se trata de reducir el voltaje que recibe el procesador para bajar consumo y temperatura, manteniendo la estabilidad siempre que sea posible. En equipos potentes, portátiles gaming o sobremesas sobredimensionados para lo que haces en el día a día, es una forma muy útil de evitar que el procesador esté constantemente al límite térmico.

Ahora bien, tampoco es darle a un botón mágico y ya está. Gestionar el voltaje de la CPU desde Linux usando herramientas de terminal exige paciencia, pruebas y entender ciertos conceptos clave. Además, según tengas Intel o AMD, portátil o sobremesa, y según la generación del procesador, las posibilidades cambian bastante. Vamos a ver todo esto con calma, pero con un enfoque práctico y en lenguaje de la calle.

Qué es el undervolt de la CPU y qué se busca con ello

Cuando hablamos de undervolt, nos referimos a reducir el voltaje que llega al procesador sin tocar directamente su frecuencia nominal. El objetivo es que la CPU siga funcionando a las mismas características teóricas, pero necesitando menos energía y, por tanto, generando menos calor.

En la práctica, eso significa que el procesador consumirá menos, se calentará menos y será menos probable que entre en thermal throttling (ese comportamiento en el que baja frecuencias automáticamente para no freírse). Esto es especialmente útil en portátiles gaming o muy finos, donde la refrigeración suele ir al límite y cada grado cuenta.

Hay un matiz importante: si reduces demasiado el voltaje, la CPU puede hacerse inestable. Esto se traduce en cuelgues, reinicios, bloqueos del sistema o fallos raros en juegos y programas exigentes. Por eso, el undervolt es un equilibrio entre estabilidad, temperatura y rendimiento.

Beneficios reales del undervolt en Linux

El principal efecto del undervolt es que disminuyes el consumo eléctrico del procesador. Menos energía significa menos calor, y menos calor implica ventiladores menos agresivos y un equipo más silencioso, algo que se agradece mucho en portátiles.

Otro punto interesante es que al mejorar la temperatura se puede mantener durante más tiempo el boost o frecuencias turbo, sobre todo en CPUs que llegaban muy rápido a su límite térmico. Es decir, en lugar de pensar solo en “pierdo rendimiento”, muchas veces el resultado real es que tienes un rendimiento más constante y sostenido bajo cargas largas.

En sistemas con una CPU bastante sobrada para la tarea (por ejemplo, un Core i9 o un Ryzen 9 para navegar, ofimática o multimedia), la pérdida de rendimiento real por bajar algo el voltaje (o incluso algo la frecuencia) es mínima, mientras que la reducción en temperatura y ruido puede ser muy notable.

También hay un perfil de usuario que busca el undervolt por eficiencia: equipos que están muchas horas encendidos, HTPCs, miniPCs o servidores domésticos, donde recortar consumo sin sacrificar demasiado rendimiento puede ser una muy buena jugada.

Riesgos y limitaciones del undervolt

Aunque el undervolt sea, en esencia, menos agresivo que el overclock, no es un juego inocuo. El principal riesgo es la inestabilidad: si bajas demasiado el voltaje, la CPU deja de tener margen eléctrico para trabajar correctamente en todas las cargas.

Las consecuencias prácticas suelen ser crasheos, bloqueos aleatorios, reinicios inesperados o errores en aplicaciones exigentes. En algunos casos, estos fallos solo se notan bajo estrés intenso (por ejemplo, con pruebas AVX o con juegos muy pesados), de ahí que sea necesario probar con herramientas de estrés durante muchas horas.

Además, no todas las CPUs ni todas las placas base admiten undervolt de la misma forma. Algunas BIOS vienen totalmente capadas, especialmente en portátiles o placas muy básicas, donde simplemente no tienes opciones de tocar el voltaje. En esos casos, mucha gente se pregunta si se puede hacer undervolt directamente desde Linux, usando solo terminal o herramientas del sistema.

Finalmente, hay generaciones de procesadores (sobre todo Intel recientes) en las que el undervolt por software se ha visto muy restringido por cuestiones de seguridad (famoso caso del bug Plundervolt), por lo que los métodos clásicos tipo ThrottleStop o XTU no son aplicables en Linux, o directamente están bloqueados.

Undervolt en Linux vs Windows: diferencias importantes

En Windows, la película es bastante conocida: ThrottleStop, Intel XTU, Ryzen Master, MSI Afterburner para la GPU, etc.. Son programas con interfaz gráfica, relativamente fáciles de usar (al menos a nivel básico) y con mucha documentación.

En Linux, la cosa cambia. No existe un equivalente directo e igual de pulido a ThrottleStop o Intel XTU que funcione en todas las arquitecturas y generaciones. Tampoco hay un Ryzen Master oficial para Linux con el que toquetear voltajes de forma tan cómoda como en Windows.

Lo que hay en Linux se basa mucho en herramientas de terminal, utilidades específicas para ciertas familias de CPU y, en muchos casos, ajustes desde BIOS/UEFI. Es decir, es un entorno más “manual” y menos amigable, pero también más flexible para quien sabe lo que está haciendo.

  Instalar Windows 10 | ¿Por qué No Detecta Mi Disco Duro?

Hay también otro factor: muchos tutoriales de YouTube o guías en foros se centran en Windows y herramientas como MSI Afterburner, que no están disponibles en Linux. Esto genera bastante frustración en usuarios que dan el salto a distros como Nobara, Ubuntu, etc., y quieren replicar sus configuraciones de undervolt de CPU y GPU.

Undervolt desde BIOS/UEFI: el método más recomendable

Aunque se pueda tentar la suerte con herramientas dentro del sistema operativo, el método más preciso y controlado para hacer undervolt sigue siendo la BIOS/UEFI. Esto aplica tanto para Intel como para AMD, y es lo que recomiendan muchos entusiastas por la simple razón de que el comportamiento del voltaje (incluyendo el famoso Vdroop) se controla mejor desde ahí.

Cada fabricante tiene su menú y sus nombres, pero en general hay dos parámetros clave: el voltaje de la CPU y la calibración de la línea de carga (Load Line Calibration, LLC). El voltaje te dice cuánta tensión se pide, mientras que la LLC controla cómo se comporta esa tensión cuando la CPU pasa de reposo a carga intensa (es decir, cómo se gestiona el Vdroop).

Para Intel, en muchas placas ASUS ROG por ejemplo, puedes encontrar ajustes como CPU Core/Cache Voltage. A veces el voltaje del núcleo y de la caché van juntos, y otras veces puedes ajustarlos por separado. Puedes encontrarte modos de voltaje como Auto, Manual, Offset y Adaptive.

El modo auto simplemente deja que la placa haga lo que quiera, lo cual normalmente implica un voltaje más alto de lo necesario para garantizar estabilidad en cualquier chip. El modo manual fija un voltaje constante, tanto en reposo como en carga, lo que suele traducirse en mayor temperatura incluso cuando el sistema está sin hacer nada, algo poco deseable para uso diario.

Por eso, para undervolt, las opciones interesantes son Offset y Adaptive. En algunos procesadores Intel relativamente modernos se puede trabajar con Adaptive, que permite un control más avanzado del comportamiento bajo carga y en reposo. Sin embargo, hay plataformas que no soportan bien el undervolt mediante Adaptive, así que el modo Offset sigue siendo la opción más universal.

Cómo funciona el modo Offset y el papel del Vdroop

El modo Offset lo que hace es añadir o restar una cantidad fija de voltaje sobre el valor que la placa aplicaría en modo automático. Suele expresarse como un valor positivo (más voltaje) o negativo (menos voltaje). Para undervolt, obviamente, nos interesa un offset negativo.

Por ejemplo, se puede empezar con -0,040 V (menos 40 milivoltios). Este tipo de cambio, aunque parezca pequeño, ya puede marcar una diferencia de temperatura, sobre todo en portátiles o CPUs que venían con un voltaje muy conservador de fábrica.

El problema es que no hay una fórmula universal: cada chip es diferente, incluso dentro del mismo modelo. Lo que para un usuario es estable con un offset de -80 mV, para otro puede ser un festival de crasheos. Por eso, el proceso es necesariamente iterativo, a base de prueba y error.

Además entra en juego el concepto de Vdroop, que es la caída de voltaje que se produce cuando la CPU pasa de un estado de baja carga a una carga intensa. Esta caída es intencionada a nivel de diseño (ayuda a proteger el chip), pero si la caída es demasiado grande o el voltaje base está demasiado ajustado, la CPU se puede volver inestable.

En teoría, se puede calcular el Vdroop midiendo el voltaje real con un multímetro conectado a la línea de alimentación del procesador en reposo y bajo carga, y restando ambas lecturas. Este proceso requiere abrir el equipo, saber dónde medir y ejecutar una prueba de estrés al 100 %, por lo que no es algo que se recomiende a usuarios sin experiencia.

Conocer el Vdroop sirve para estimar qué margen real tienes entre el voltaje en reposo y el voltaje mínimo estable en carga. A partir de ahí, puedes afinar mejor el undervolt desde BIOS, ajustando tanto el valor de voltaje como la calibración LLC, con el objetivo de que el procesador siempre opere dentro de un rango seguro.

Undervolt en plataformas Intel desde BIOS

En placas para Intel, el flujo habitual sería entrar a la UEFI y localizar el ajuste del voltaje de núcleo (Core Voltage) y, si existe, el de caché. En placas ASUS ROG, como se mencionaba antes, esto puede aparecer como CPU Core/Cache Voltage, con opciones para seleccionar tipo de control.

Normalmente, se recomienda evitar el modo manual para equipos de uso diario, ya que fuerza un voltaje fijo todo el tiempo. El modo Auto tampoco es ideal si buscas eficiencia. Por tanto, la ruta lógica para undervolt suele ser elegir modo Offset y establecer un offset negativo moderado como punto de partida.

A partir de ahí, se trata de guardar cambios, arrancar el sistema y someter la CPU a pruebas de estrés intensivas y variadas. No basta con un test rápido de cinco minutos: conviene usar herramientas que soporten instrucciones AVX, pruebas con todos los núcleos, un solo hilo, cargas mixtas, etc., durante al menos varias horas. Muchos entusiastas hablan de 8 a 24 horas de estrés por cada ajuste de voltaje si se quiere una confianza casi total en la estabilidad.

  ¿Qué pila lleva el mando de Mercedes?

Si el sistema aguanta sin cuelgues, sin errores y sin síntomas raros, se puede probar a aumentar ligeramente el offset negativo. En cuanto aparezcan problemas, sabrás que has pasado de la línea y tendrás que subir un poco el voltaje de nuevo. Es un proceso largo, pero es la única forma de asegurarte de que el equipo no va a fallar en el peor momento.

Undervolt en plataformas AMD desde BIOS

En el caso de AMD, el planteamiento es parecido, aunque con nombres distintos. Muchas placas base muestran el ajuste de voltaje como VDDCR CPU Voltage o similar. También suelen ofrecer modos como Auto, Manual y Offset, pero en muchas plataformas AMD no hay modo Adaptive, así que te quedas con Offset como la opción flexible para undervolt.

La mecánica general es la misma: seleccionar modo Offset, elegir un valor negativo modesto y probar estabilidad. El comportamiento exacto va a depender de la arquitectura (Zen, Zen 2, Zen 3, etc.), del modelo concreto (por ejemplo, un Ryzen 5 5600G, un Ryzen 9 de portátil tipo 7945HX, etc.) y de hasta qué punto el fabricante de la placa o del portátil haya permitido jugar con esas opciones.

Para comprobar estabilidad en sistemas AMD, además de pruebas de estrés generales como Aida64 o Realbench, muchos usuarios recurren a Runmemtest Pro, memtest y otros tests de memoria para asegurarse de que la caché y el controlador de memoria integrado (IMC) siguen funcionando sin errores con el nuevo perfil de voltaje.

En procesadores Ryzen muy potentes o APUs sobredimensionadas para usos ligeros (como un Ryzen 5 5600G en un HTPC de salón), un buen undervolt puede permitirte tener un equipo mucho más fresco y silencioso sin necesidad de recurrir a disipadores enormes o cajas muy ventiladas, siempre que la BIOS no esté demasiado recortada.

Herramientas de terminal en Linux para undervolt de CPU

Cuando la BIOS/UEFI está muy limitada (algo frecuente en portátiles o placas base muy básicas), la pregunta habitual es si se puede gestionar el voltaje directamente desde Linux. Existen herramientas de terminal, pero no son tan universales ni tan sencillas como los programas de Windows.

En el mundo Intel, una de las utilidades conocidas en Linux es Undervolt, un paquete en Python que permite ajustar distintos planos de voltaje de CPUs Intel que lo soporten. Su instalación, como tal, es muy directa mediante pip:

pip install undervolt

Una vez instalado, se pueden consultar los valores actuales con un simple comando, lo que te mostrará objetivo de temperatura y offsets de voltaje para diferentes dominios:

undervolt –read
temperature target: -0 (100C)
core: 0.0 mV
gpu: 0.0 mV
cache: 0.0 mV
uncore: 0.0 mV
analogio: 0.0 mV

Para modificar el voltaje, se usan parámetros como –core y –cache con valores negativos. Por ejemplo, en un procesador como un i7-8750H, se podría probar algo del estilo:

undervolt –core -125 –cache -125

Esto aplica un offset de -125 mV al núcleo y a la caché, que es un valor relativamente agresivo y que no todos los chips van a aguantar. De nuevo, es obligatorio ir probando poco a poco y comprobar estabilidad con estrés prolongado.

Hay que tener en cuenta que no todas las generaciones de Intel permiten este tipo de ajustes desde el sistema operativo. En particular, hay mucha gente con CPUs Intel de 11ª generación en portátiles que busca alternativas a Intel XTU o ThrottleStop en Linux y se encuentra con limitaciones duras. En algunos casos, el undervolt está completamente bloqueado a nivel de microcódigo por seguridad.

Undervolt de CPUs AMD en Linux: situación actual

En el ecosistema AMD, la cosa es aún más dispersa. No hay una herramienta oficial tipo Ryzen Master para Linux que te permita hacer undervolt desde una interfaz gráfica cómoda. Existen utilidades de bajo nivel como amdctl para gestionar ciertos registros y parámetros de procesadores AMD, pero su uso no es nada intuitivo para alguien sin base técnica.

Por ejemplo, algunos usuarios con procesadores como un Ryzen 9 7945HX han intentado usar amdctl y se encuentran con valores como VID = 120 sin tener claro si eso son 1,20 V o alguna unidad interna. Este tipo de herramientas suelen manejar valores codificados (VIDs, steps, etc.) que no siempre corresponden directamente a voltajes en voltios de forma obvia, y requieren leer documentación específica para interpretarlos.

En la práctica, para muchos usuarios de AMD en Linux, la vía más realista para undervolt sigue siendo la BIOS/UEFI cuando está disponible. En placas muy básicas o en portátiles con firmware bloqueado, la capacidad de hacer undervolt desde Linux puede ser muy limitada o directamente inexistente sin recurrir a métodos avanzados y nada recomendables para el usuario medio.

Si vienes de Windows y estás acostumbrado a Ryzen Master o herramientas GUI, es normal sentirse algo perdido. La realidad es que, a día de hoy, AMD no ofrece un “Ryzen Master para Linux” oficial y lo que hay suelto son piezas técnicas orientadas más a desarrolladores o entusiastas de bajo nivel que al usuario estándar.

  ¿Cómo bloquear los anuncios de YouTube en mi Smart TV?

Undervolt en portátiles gaming con Linux (ejemplo práctico)

Un caso muy típico es el del usuario que se monta un equipo potente para jugar, instala una distro como Nobara (pensada para gaming en Linux) y quiere hacer undervolt a su CPU y GPU como hacía en Windows con MSI Afterburner y compañía. Si además hablamos de hardware actual (como un Ryzen 9800X3D y una Radeon 7900XTX), la situación cambia un poco respecto a generaciones anteriores.

Por un lado, MSI Afterburner no está disponible para Linux, así que no puedes simplemente seguir los mismos tutoriales de YouTube orientados a Windows. Hay herramientas como los paneles de control de drivers, utilidades específicas para GPU AMD (por ejemplo, configuraciones de amdgpu, ajustes de P-states en algunas distros, etc.), pero no es un calco 1:1 de la experiencia de Windows.

En cuanto a la CPU, las opciones en Linux dependen totalmente de qué permita la BIOS y de si existen utilidades compatibles con tu arquitectura concreta. En procesadores tan recientes, muchas veces lo más sensato sigue siendo tocar lo que se pueda en UEFI (undervolt, PPT, límites de potencia, curvas de ventilación) y luego, ya en Linux, afinar gobernadores de frecuencia (ondemand, performance, powersave, schedutil) y otros ajustes de gestión de energía.

Para alguien sin formación en informática, la recomendación sería no lanzarse de cabeza a herramientas de bajo nivel tipo amdctl sin entender bien qué hace cada parámetro. Es preferible empezar revisando la BIOS, consultando documentación específica de tu placa o portátil y, si acaso, usar Linux solo para monitorizar temperaturas, consumos y estabilidad durante el uso real o durante pruebas de estrés.

¿Merece la pena hacer undervolt a la CPU?

Aplicar undervolt tiene sus pros y sus contras. En términos generales, no es una técnica que vaya a “romper” tu CPU por sí misma, ya que en el peor de los casos simplemente le falta voltaje y se vuelve inestable. Sin embargo, sí puede afectar notablemente al funcionamiento del sistema si se hace sin cuidado, con cuelgues y errores que pueden ser muy molestos.

Hay que tener claro el motivo por el que quieres undervolt. Si tu objetivo es tener el máximo rendimiento posible para jugar al límite de la GPU y la CPU, recortar voltaje (y a veces, frecuencia) puede ir en contra de ese enfoque. En equipos pensados específicamente para gaming competitivo, lo más habitual es priorizar estabilidad y rendimiento, y jugar más con la refrigeración que con el voltaje.

Por el contrario, si tu prioridad es bajar temperatura, reducir ruido o disminuir el consumo eléctrico porque usas el equipo para tareas ligeras o porque se calienta demasiado en un chasis pequeño, el undervolt puede ser una herramienta muy interesante, siempre que se haga con cabeza.

En muchos casos, antes de meterse a fondo con el undervolt conviene valorar otras mejoras más sencillas: cambiar a un disipador mejor, mejorar el flujo de aire de la caja, recolocar o añadir ventiladores, limpiar polvo, renovar la pasta térmica, etc. Todo esto puede bajar bastante las temperaturas sin tocar un solo voltio.

Undervolt de la GPU frente a alternativas de refrigeración

Aunque aquí el enfoque principal es la CPU desde Linux, merece la pena mencionar que la GPU también se puede someter a undervolt. El razonamiento es el mismo: menos voltaje implica menos consumo y menos temperatura, pero también implica que, si te pasas, tendrás inestabilidad y posibles crasheos en juegos.

En Windows, el camino típico para la GPU es usar MSI Afterburner y editar la curva de frecuencia/voltaje, algo que requiere paciencia y pruebas específicas para cada modelo, ya que no hay un ajuste universal que sirva para todas las tarjetas. En Linux, las herramientas son distintas y más técnicas, por lo que suele estar más en manos de usuarios avanzados.

Por eso, muchos usuarios prefieren optar por soluciones de refrigeración más directas antes de tocar voltajes: mejorar el disipador de la CPU, asegurarse de que la caja tiene un buen flujo de aire, usar ventiladores con mejor presión estática, revisar que no están montados al revés, etc. A veces el problema no es la CPU en sí, sino que el aire caliente no sale bien de la caja.

En equipos pequeños (HTPCs, miniPCs) con una placa muy básica sin opciones de voltaje, donde no puedes hacer undervolt ni desde BIOS ni cómodamente desde Linux, mejorar la refrigeración puede ser la forma más sencilla y segura de mantener temperaturas a raya sin complicarse la vida con herramientas complejas.

En definitiva, gestionar el voltaje de la CPU desde Linux mediante herramientas de terminal es posible en ciertos escenarios, sobre todo en CPUs Intel compatibles con utilidades como Undervolt, pero la solución más controlada y universal sigue pasando por la BIOS/UEFI, especialmente en plataformas AMD y en generaciones recientes con restricciones. El undervolt puede darte un equipo más fresco, silencioso y eficiente, siempre que tengas claro que requiere paciencia, pruebas de estabilidad largas y, sobre todo, entender que no es la única ni siempre la mejor forma de resolver problemas de temperatura o consumo.

Artículo relacionado:
¿Qué es voltaje concepto?