- Win11Debloat y otros scripts permiten limpiar Windows 11 de bloatware, telemetría y anuncios sin instalar herramientas opacas.
- Es clave usar modos personalizados, revisar qué se elimina y crear puntos de restauración para evitar romper funciones importantes.
- Para usuarios avanzados, combinaciones de LTSC, directivas de grupo, NTLite y Sysprep permiten construir sistemas Windows 11 muy limpios.
- Siempre conviene probar cambios en máquinas de prueba o virtuales y priorizar proyectos abiertos y transparentes alojados en GitHub.
Si usas Windows 11 a diario es fácil que tengas la sensación de que el sistema viene cada vez más cargado de aplicaciones prescindibles, anuncios camuflados y funciones que no vas a tocar en la vida. Todo eso es lo que solemos llamar bloatware, y no solo molesta: también ocupa espacio, consume recursos y puede afectar a la experiencia en juegos y trabajo.
En los últimos años han surgido un montón de scripts y herramientas para hacer debloat de Windows 11 y dejar el sistema más limpio, ligero y privado. Algunas son muy potentes, otras algo peligrosas si no sabes bien lo que tocas, y varias han acabado incluso incorporando malware. Por eso, cada vez más usuarios apuestan por soluciones abiertas como Win11Debloat y por enfoques algo más avanzados como LTSC, NTLite o la creación de ISOs personalizadas.
Qué es el debloat en Windows 11 y por qué interesa hacerlo
Cuando hablamos de “debloat” nos referimos a quitar todo que sobra del sistema: apps preinstaladas, servicios que no aportan nada, telemetría intrusiva, anuncios y funciones que no necesitamos. Microsoft comenzó a recargar Windows con la llegada de la tienda en Windows 8, y el problema se ha disparado en Windows 10 y, sobre todo, en Windows 11.
Ese bloatware no siempre aparece como una simple aplicación que puedas desinstalar desde Configuración. Algunas apps vienen ocultas, otras se reinstalan con las actualizaciones y muchas están integradas con el sistema, consumiendo recursos en segundo plano o lanzando notificaciones y sugerencias (por no llamarlas anuncios).
Además del tema de las apps, Windows 11 mete la mano por todas partes con telemetría, historial de actividad, seguimiento de uso de aplicaciones, anuncios en la pantalla de bloqueo, en el menú Inicio, en el Explorador e incluso en el navegador Edge. Si te preocupa tu privacidad o simplemente quieres un sistema más sobrio, todo eso sobra.
Por eso mucha gente ha empezado a usar scripts en PowerShell, que permiten automatizar el borrado de apps y el ajuste de decenas de opciones internas en un solo proceso, en lugar de ir menú a menú desactivando cosas. Aquí es donde destaca Win11Debloat, uno de los proyectos más completos y transparentes que hay ahora mismo.
Win11Debloat: el script de PowerShell para limpiar Windows 11
Win11Debloat es un script ligero en PowerShell, pensado para Windows 11 pero compatible con muchos escenarios avanzados, que permite dejar el sistema mucho más limpio sin tener que ir tocando cada ajuste a mano. Es software libre (licencia MIT), está alojado en GitHub y su funcionamiento se basa en menús claros y opciones bastante bien explicadas.
Con este script puedes hacer cosas como eliminar un amplio catálogo de apps preinstaladas, desactivar telemetría y seguimiento, apagar anuncios y sugerencias repartidos por todo Windows, deshabilitar Copilot y otras funciones de IA, ajustar el menú Inicio, la barra de tareas, el Explorador de archivos, el comportamiento del ratón, el modo oscuro y bastantes aspectos de rendimiento.
Además, Win11Debloat incluye funciones más avanzadas para usuarios exigentes: soporte para modo Auditoría de Windows, posibilidad de aplicar cambios a otras cuentas de usuario e incluso trabajar en Sysprep para modificar el perfil por defecto que recibirán todos los usuarios nuevos del sistema.
La gran ventaja frente a herramientas gráficas de terceros es que no necesitas instalar nada, solo ejecutar un script de PowerShell que puedes auditar tú mismo. No hay ejecutables opacos ni “toolboxes” que prometen de todo y luego te cuelan basura por detrás.
Cómo ejecutar Win11Debloat en Windows 11
Win11Debloat se puede poner en marcha de varias formas, adaptadas a distintos niveles de experiencia. En todos los casos es fundamental tener claro que el script va a tocar partes sensibles del sistema y que conviene crear un punto de restauración o una copia de seguridad antes de lanzarse.
La forma más sencilla para la mayoría de usuarios es ejecutar un comando en PowerShell o Terminal (preferiblemente como administrador) que descarga y lanza el script automáticamente. Basta con pegar la instrucción que proporciona el autor del proyecto en GitHub, esperar a que se baje todo y seguir las indicaciones que aparecen en pantalla.
Si prefieres tener más control, puedes optar por descargar el ZIP del script desde GitHub, descomprimirlo en una carpeta y arrancarlo con el archivo Run.bat. Al hacerlo, Windows te pedirá elevar permisos mediante UAC; es obligatorio aceptarlo para que el script pueda aplicar los cambios. Si al abrir Run.bat la ventana se cierra al instante y no pasa nada, el propio autor recomienda usar el método avanzado con PowerShell.
El método para usuarios avanzados consiste en descargar el script manualmente, abrir PowerShell como administrador, habilitar temporalmente la ejecución de scripts y luego ejecutar el archivo .ps1 desde la ruta donde lo hayas descomprimido. El comando típico para permitir scripts en esa sesión es algo tipo Set-ExecutionPolicy Unrestricted -Scope Process -Force, y después se usa algo como .\nombre_script.ps1 para arrancarlo.
En los métodos que usan PowerShell directamente, Win11Debloat permite pasar parámetros por línea de comandos para automatizar o personalizar el comportamiento, algo muy útil para administradores o para montar procesos desatendidos. El proyecto tiene una wiki donde se documentan estas opciones y los presets por defecto que aplica el script.
Principales funciones: qué puede desactivar o eliminar Win11Debloat
El script agrupa un montón de tareas en varios bloques para que puedas decidir qué tocas y qué dejas intacto, sobre todo si eliges el modo personalizado. Es más recomendable que disparar el preset por defecto sin mirar, porque cada equipo y cada usuario tiene necesidades distintas.
En el apartado de aplicaciones, Win11Debloat es capaz de eliminar una amplia variedad de apps preinstaladas que llegan con Windows 11. El listado es largo e incluye aplicaciones típicas que muchos no usan, juegos promocionales, utilidades de prueba y cosas similares. El propio script te muestra qué se va a borrar y cuántas apps afectará el cambio.
En cuanto a privacidad, uno de sus puntos fuertes es que permite desactivar telemetría, datos de diagnóstico, historial de actividad, seguimiento del lanzamiento de aplicaciones y anuncios segmentados. También puede apagar las sugerencias, tips y trucos que aparecen en distintas zonas de Windows, que en la práctica se comportan como publicidad contextual del propio sistema.
Otro bloque importante es todo lo relacionado con la parte visual e “interactiva” de Windows: puede deshabilitar Windows Spotlight en el escritorio y la pantalla de bloqueo, quitar el feed de noticias de MSN en Edge y ocultar anuncios de Microsoft 365 en la página de inicio de Configuración. Incluso ofrece la opción de ocultar completamente esa página de inicio si te resulta molesta.
Win11Debloat también se ha adaptado a la ofensiva de IA de Microsoft, de modo que puede desactivar Microsoft Copilot, Windows Recall, funciones de análisis de texto e imágenes (Click to Do) y características de IA integradas en Edge, Paint y el Bloc de notas, siempre que se trate de Windows 11 y dichas funciones estén presentes en tu build.
Ajustes de interfaz, rendimiento y comportamiento del sistema
Además de eliminar apps y desactivar telemetría, Win11Debloat sirve para pulir detalles de la interfaz y el comportamiento general del sistema que, bien ajustados, hacen Windows 11 mucho más agradable.
Por ejemplo, el script permite desactivar el “Drag Tray” para compartir y mover archivos, restaurar el menú contextual clásico de Windows 10, desactivar la combinación de teclas de Sticky Keys, apagar el arranque rápido (que en muchos equipos trae más problemas que ventajas), desactivar el cifrado automático BitLocker en dispositivos compatibles y cortar la conexión de red durante el modo Modern Standby para ahorrar batería en portátiles.
En el apartado de actualizaciones, ofrece opciones para evitar que Windows instale actualizaciones en cuanto salen, impedir reinicios automáticos mientras estás logueado y deshabilitar la función de compartir actualizaciones con otros equipos (Delivery Optimization). Son ajustes interesantes si quieres controlar cuándo se actualiza tu sistema y evitar sorpresas a mitad de trabajo o de una partida.
La parte estética tampoco se queda fuera: puedes forzar el modo oscuro para sistema y aplicaciones, desactivar efectos de transparencia y reducir animaciones y efectos visuales. Todo ello aporta cierta ganancia de rendimiento en equipos modestos y deja la interfaz algo más sobria, que para muchos es justo lo que se busca al hacer debloat.
Donde más se nota la mano del script es en el menú Inicio y la barra de tareas de Windows 11: permite quitar o sustituir todos los anclados del Inicio para el usuario actual o para todos los usuarios, desactivar la sección “Recomendado” del menú, ocultar la integración con Phone Link y desactivar la búsqueda web con Bing y Copilot dentro de la búsqueda de Windows.
Personalización de barra de tareas, explorador y multitarea
Si eres maniático con la barra de tareas, Win11Debloat te deja ajustarla en profundidad. Entre otras cosas, puedes alinear los iconos a la izquierda, cambiar el icono o cuadro de búsqueda, ocultar el botón de vista de tareas, deshabilitar los widgets y el icono de chat (en Windows 10) y activar la opción “Finalizar tarea” en el menú contextual de la barra.
También es posible activar el comportamiento de “Last Active Click” en la barra de tareas, que permite ir alternando entre ventanas de una misma aplicación simplemente clicando repetidamente en su icono. Para los que gestionan varias ventanas de navegador o de Office, se nota más de lo que parece en el día a día.
Para setups con varios monitores, el script ofrece ajustes para definir cómo se muestran los iconos de aplicaciones en la barra de cada pantalla y elegir el modo de combinación de botones y etiquetas en Windows 11, algo que de serie está más limitado de lo que muchos quisieran.
En el Explorador de archivos, Win11Debloat te permite cambiar la ubicación por defecto al abrirlo, mostrar extensiones de archivos conocidos, mostrar archivos y carpetas ocultas, ocultar las secciones Home o Galería en el panel de navegación y eliminar entradas duplicadas de unidades extraíbles para que solo aparezcan en “Este equipo”.
Incluso se puede recuperar accesos directos clásicos (Escritorio, Descargas, etc.) en “Este equipo”, ocultar carpetas como Objetos 3D, Música u OneDrive en Windows 10 y quitar opciones como “Incluir en biblioteca”, “Dar acceso a” o “Compartir” del menú contextual si te estorban.
Juegos, multitarea y apps específicas como Brave
Una de las preocupaciones habituales cuando se hace debloat tiene que ver con el rendimiento en juegos. Hay usuarios que han comentado que, tras usar scripts de limpieza en Windows 11, han notado cambios en los FPS o en la estabilidad de títulos como Fortnite. Por ejemplo, pasar de unos 200 FPS estables a oscilaciones mayores tras aplicar un debloat agresivo.
En estos casos, lo normal es que no sea un comportamiento “temporal hasta que se estabilice el sistema” sino resultado de haber tocado algún componente o servicio que el juego aprovecha, o de cambios en la gestión de energía, red o gráficos. Por eso es tan importante usar herramientas que permitan ver y revertir lo que se hace, o al menos ir paso a paso y comprobar cómo responde tu equipo.
Win11Debloat incluye opciones para desactivar la barra de juego de Xbox, la grabación de pantalla y ciertas integraciones de gaming, lo que puede venir bien si no las usas o si te aparecen pop-ups molestos como ms-gamingoverlay o ms-gamebar cuando desinstalas la app de Xbox Game Bar.
También incorpora un ajuste para eliminar “bloat” en el navegador Brave (funciones de IA, criptomonedas, noticias, etc.), algo que no se suele ver en otros scripts y que agradecerán quienes quieran un navegador más limpio sin tener que bucear por todas sus opciones internas.
Más allá de eso, siempre es recomendable antes de lanzarse a toquetear todo lo relativo a juegos o rendimiento medir cómo se comporta el sistema antes y después (FPS, latencias, tiempos de carga), y tener un punto de restauración o una copia de seguridad por si algo no sale como esperabas.
Riesgos de las herramientas de debloat y experiencias de usuarios
En paralelo a scripts como Win11Debloat han ido apareciendo herramientas “todo en uno” con interfaz gráfica que prometen instalar Play Store, hacer debloat, activar funciones ocultas y mil cosas más. El problema es que varias de ellas han terminado comprometiendo la seguridad de los usuarios.
Un caso notorio fue Windows Toolbox, que convenció a mucha gente para instalar el Google Play Store en Windows 11 y ofrecer funciones de limpieza, mientras en segundo plano colocaba malware. Este tipo de experiencias han dejado claro que, si vas a tocar el sistema, mejor que sea con soluciones transparentes y revisables.
Incluso herramientas relativamente populares y bien consideradas, como las de Chris Titus, han generado experiencias mixtas: hay usuarios encantados y otros que han perdido funcionalidades importantes. Se han reportado casos de gente que después de usar scripts automáticos no podía acceder a su NAS incluso teniendo SMB activado, o que perdió la capacidad de anclar programas a la barra de tareas.
También hay quien comenta que, tras un debloat agresivo en Windows 11, no solo no podía revertir fácilmente los cambios, sino que llegaron a “romper” partes del sistema y acabaron reinstalando. Otros usuarios, más prudentes, prefieren emplear soluciones como Revo Uninstaller para ir desinstalando apps que no usan (Clima, Noticias, Xbox…) y dejar intactos los servicios más delicados.
Todo esto refuerza la idea de que el debloat hay que hacerlo con cabeza, sabiendo qué se toca y con opción de volver atrás. Scripts como Win11Debloat, que permiten modo personalizado, muestran lo que van a cambiar y crean puntos de restauración, son mucho más recomendables que soluciones opacas y extremas.
Otras herramientas y enfoques avanzados: Winhance, bypass de requisitos y virtualización
Además de Win11Debloat existen otras utilidades que atacan problemas relacionados con Windows 11 desde ángulos diferentes. Por ejemplo, hay quien ha descubierto herramientas como Winhance, pensadas para afinar la experiencia de Windows con múltiples ajustes, aunque conviene evaluar siempre su fiabilidad, comunidad y código si es posible.
Otro proyecto interesante es Win11-Req-Bypass, que permite saltarse los requisitos oficiales de hardware de Windows 11 y así instalar o actualizar el sistema en equipos que no cumplen con TPM 2.0, CPU soportada y demás condiciones. Es una vía muy usada para exprimir máquinas antiguas, aunque va acompañada de ciertos riesgos y falta de soporte oficial.
En un plano más avanzado está el proyecto de dockur/windows, que facilita montar una máquina virtual de Windows 11 como servicio web sobre un servidor Linux, accesible desde cualquier dispositivo local o remoto. Es un enfoque ideal para quienes quieren aislar Windows, probar cosas (incluido debloat agresivo) o servir un escritorio Windows en la red sin atar el sistema a una única máquina física.
Todos estos proyectos tienen en común que apuntan a sacar más partido a Windows 11 o a adaptarlo a escenarios no contemplados por Microsoft, pero precisamente por eso es importante probarlos primero en entornos controlados, leer la documentación con calma y no darlos por “seguros” solo porque estén en GitHub.
Para tareas más de “afinado fino”, algunos usuarios mencionan también Windhawk, que permite cargar módulos para modificar comportamientos y aspectos concretos de la interfaz sin tener que tocar directamente el registro o archivos del sistema, algo que puede complementar perfectamente el debloat clásico.
Windows 11 LTSC, directivas de grupo y creación de ISOs personalizadas
Quienes buscan una experiencia realmente limpia suelen ir un paso más allá del debloat tradicional y apuestan por versiones como Windows 11 LTSC IoT Enterprise, o por construir su propia ISO personalizada a partir de una edición LTSC. Esta rama de Windows está pensada para entornos corporativos y de dispositivos dedicados, y trae de fábrica muchas menos aplicaciones y servicios prescindibles.
La gran ventaja de LTSC es que viene sin gran parte de la “basura” preinstalada que arrastran las ediciones Home y Pro, tiene un ciclo de soporte más largo y suele ser más estable a nivel de cambios de interfaz y nuevas funciones. El inconveniente es que no está pensada para el usuario doméstico y su licencia no es tan accesible.
Si te animas a ir más lejos, hay quienes recomiendan familiarizarse con el Editor de directivas de grupo (gpedit.msc) para configurar políticas que bloqueen, restrinjan o definan el comportamiento de Windows y de aplicaciones como Chrome, Firefox, Office o Edge mediante plantillas administrativas. Con ello se pueden controlar actualizaciones, privacidad, servicios y muchas otras áreas sin recurrir a scripts externos.
Un nivel de personalización aún mayor lo ofrece NTLite, una herramienta que permite editar ISOs de Windows, integrando parches, drivers, ajustes y eliminando componentes antes incluso de instalar el sistema. Con paciencia, se puede construir una ISO de Windows LTSC afinada al milímetro, con tus preferencias y herramientas ya integradas, lista para desplegar en varios equipos.
Eso sí, varios usuarios avisan de que Windows es cada vez más un “castillo de naipes”: quitas un componente y de repente otras cosas dejan de funcionar, sobre todo las relacionadas con aplicaciones UWP y con Windows Update. Hay que dedicar muchas horas de prueba y error, idealmente en una máquina virtual o en un equipo “conejillo de indias” que no te importe romper.
Con una combinación de LTSC, directivas de grupo, NTLite, algún módulo de Windhawk y herramientas como Sysprep para generalizar la imagen, hay quien ha llegado a crear ISOs actualizadas de Windows LTSC que ya incluyen todas sus manías, preferencias y herramientas, de forma que al instalar el sistema todo queda listo desde el primer arranque.
La idea general que se desprende de todas estas experiencias es que, con las herramientas adecuadas y algo de dedicación, Windows 11 se puede transformar en un sistema mucho más ligero, privado y coherente con lo que cada usuario quiere, ya sea con un simple script como Win11Debloat o con proyectos más ambiciosos como ISOs personalizados basados en LTSC.