- El Apple M5 combina CPU de 10 núcleos, GPU con Neural Accelerators y Neural Engine de 16 núcleos para disparar el rendimiento en IA y gráficos.
- Su memoria unificada de hasta 32 GB y ancho de banda de 153 GB/s permite manejar modelos de IA grandes y flujos creativos exigentes en local.
- El chip llega a MacBook Pro, iPad Pro y Apple Vision Pro, con autonomía de hasta 24 horas y una fuerte integración con Apple Intelligence y el ecosistema Apple.
- Los futuros M5 Pro y M5 Max apuntan a multiplicar núcleos de GPU y capacidades profesionales, mientras Apple avanza hacia su objetivo de neutralidad de carbono en 2030.
El Apple M5 no es solo el siguiente chip en la hoja de ruta de Apple: es la pieza que deja claro hacia dónde va la compañía con la inteligencia artificial, los Mac y hasta el iPad Pro y Apple Vision Pro. Si el M1 fue el gran cambio y el M4 ya apuntaba maneras, el M5 llega con una apuesta mucho más agresiva por la GPU, la IA en local y la eficiencia energética.
En este artículo vamos a desgranar todas las novedades del Apple M5 y sus implicaciones en rendimiento, gráficos, Apple Intelligence, autonomía, productos compatibles actuales y los que están por venir, además de echar un vistazo a lo que se espera de los futuros M5 Pro y M5 Max según filtraciones y precedentes. Prepárate, porque hay mucha chicha técnica pero también consecuencias muy prácticas para cualquiera que se esté pensando en renovar Mac o iPad.
Apple M5: el salto clave en la era de la IA

Apple presentó el M5 mediante una nota de prensa fechada el 15 de octubre de 2025, sin gran evento pero con un mensaje muy claro: es un chip diseñado para la era de la inteligencia artificial. Fabricado con tecnología de 3 nanómetros de tercera generación, introduce mejoras prácticamente en todos sus bloques: CPU, GPU, Neural Engine y memoria unificada.
El chip llega primero a MacBook Pro de 14 pulgadas, iPad Pro y Apple Vision Pro, todos ellos ya disponibles para reserva desde su anuncio. Estos dispositivos son la punta de lanza de una estrategia en la que Apple apuesta por ejecutar modelos de IA directamente en el dispositivo, sin depender siempre de la nube, con un foco especial en privacidad y eficiencia.
Johny Srouji, responsable de Tecnologías de Hardware en Apple, destacó que el M5 marca “un nuevo comienzo en el rendimiento de la IA” en los chips de la casa. El gran truco está en cómo han reorganizado la GPU y en la integración de aceleradores neuronales por todas partes, algo que veremos en detalle a continuación.
CPU del Apple M5: más núcleos y mejor rendimiento multihilo
En la parte de CPU, el Apple M5 incorpora una configuración de hasta 10 núcleos, divididos en hasta 4 núcleos de alto rendimiento y hasta 6 núcleos de alta eficiencia. Apple afirma que se trata del núcleo de CPU más rápido del mundo en el momento de su anuncio, algo que refuerza su apuesta por liderar tanto en potencia bruta como en consumo.
En términos de números, la compañía habla de un aumento de hasta el 15 % en rendimiento multihilo frente al M4, manteniendo un consumo muy contenido. Esto se ha medido en pruebas internas con prototipos de MacBook Pro de 14 pulgadas con M5 (10 núcleos de CPU y 10 de GPU) frente a modelos equivalentes con M4 y a equipos previos con M1.
Esta mejora en la CPU se traduce en que procesos como la edición de vídeo, la programación, la compilación de proyectos grandes o el trabajo con máquinas virtuales se ejecutan de forma más fluida. Además, esos núcleos de eficiencia permiten que tareas de fondo, descargas o sincronizaciones con la nube se gestionen sin penalizar la autonomía.
La combinación de rendimiento y eficiencia es también clave en dispositivos como Apple Vision Pro, donde la CPU del M5 debe trabajar codo con codo con la GPU y el Neural Engine para calcular en tiempo real escenas espaciales, procesamiento de vídeo y funciones avanzadas de IA sin generar calor excesivo ni agotar la batería demasiado rápido.
GPU y aceleradores neuronales: el gran salto del M5
Donde el Apple M5 da el golpe sobre la mesa es en su GPU de nueva generación con 10 núcleos. Cada uno de esos núcleos integra su propio Neural Accelerator, un bloque específico pensado para manejar cargas de trabajo de IA basadas en GPU de forma mucho más eficiente.
Gracias a esta arquitectura, el M5 alcanza un rendimiento máximo de GPU para IA más de cuatro veces superior al del M4, y hasta seis veces frente al M1, según las pruebas internas de Apple. Es decir, ejecutar modelos de difusión, LLM locales o inferencias complejas en apps como Draw Things o servicios tipo webAI da un salto cualitativo en velocidad.
Más allá de la IA, la GPU también mejora de forma notable el rendimiento gráfico clásico: hasta un 30 % más de potencia frente al M4 y hasta 2,5 veces más que el M1 en escenarios comparables. Apple añade además su tercera generación de motor de trazado de rayos, que acelera hasta un 45 % los gráficos en aplicaciones y juegos que hacen uso intensivo de ray tracing.
Otro cambio relevante es la implementación de un almacenamiento dinámico en caché de segunda generación dentro de la GPU, que reparte de forma más inteligente los recursos en función de lo que necesita cada carga de trabajo. Esto se nota en juegos con muchas texturas, apps de modelado 3D o proyectos de renderizado complejos, donde se gana fluidez y se reducen los tirones.
En el caso concreto de Apple Vision Pro, la GPU del M5 permite renderizar alrededor de un 10 % más de píxeles en sus pantallas micro‑OLED, con frecuencias de actualización de hasta 120 Hz. El resultado práctico son imágenes más nítidas, una sensación de inmersión mejorada y menos desenfoque por movimiento durante la interacción o la visualización de contenido.
Neural Engine y Apple Intelligence: IA en local a otro nivel
El Apple M5 incluye un Neural Engine de 16 núcleos todavía más rápido que en generaciones anteriores, diseñado para trabajar de forma coordinada con los Neural Accelerators integrados en CPU y GPU. La idea es que cualquier carga de IA pueda repartirse de manera óptima entre estos bloques especializados.
En el día a día, esto se traduce en que funciones inteligentes como la conversión de fotos 2D en escenas espaciales en Vision Pro, la creación de Personas Digitales o efectos avanzados en la app Fotos se ejecutan a mayor velocidad y con mejor eficiencia energética.
El Neural Engine del M5 es también una pieza fundamental para Apple Intelligence, la capa de inteligencia personal de Apple que ayuda a escribir, organizar información, generar contenido y mucho más, siempre con foco en la privacidad. Al ejecutarse en el dispositivo, muchas operaciones se benefician de este motor mejorado y de la memoria unificada más rápida.
Herramientas como Image Playground o la generación de Genmoji se benefician de esta combinación, haciendo que la experiencia de IA en el dispositivo sea más rápida y natural. Según Apple, los modelos que se pueden ejecutar en local con M5 ganan tanto en velocidad como en capacidad, algo especialmente atractivo para quienes valoran mantener sus datos lejos de la nube.
Para desarrolladores, el entorno de Foundation Models de Apple y las API Tensor en Metal 4 aprovechadas por los Neural Accelerators abren la puerta a apps que integran IA avanzada sin tener que reinventar la rueda. Cualquier app que ya use Core ML, Metal Performance Shaders o Metal 4 obtiene mejoras automáticas de rendimiento al ejecutarse en un dispositivo con M5.
Memoria unificada y ancho de banda: más músculo para modelos grandes
Uno de los pilares del Apple M5 es su sistema de memoria unificada con ancho de banda de hasta 153 GB/s, lo que supone cerca de un 30 % más que el M4 y más del doble que el M1. Esta arquitectura permite que CPU, GPU y Neural Engine accedan a la misma reserva de memoria de forma eficiente.
Gracias a ello, los dispositivos con M5 pueden cargar y ejecutar modelos de IA más grandes directamente en el dispositivo, sin necesidad de trocearlos en exceso ni depender tanto del streaming desde servidores externos. Esto es clave para quienes quieren trabajar con modelos de lenguaje locales, generación de imágenes de alta resolución o proyectos de ciencia de datos más exigentes.
Las configuraciones actuales de M5 ofrecen hasta 32 GB de memoria unificada, suficiente para que los usuarios puedan tener abiertas suites creativas pesadas como Adobe Photoshop y Final Cut Pro al mismo tiempo, mientras se suben archivos grandes a la nube o se procesan proyectos en segundo plano.
La combinación de mayor ancho de banda y memoria compartida permite, además, un mejor rendimiento multihilo en apps profesionales, juegos y software 3D. En juegos, por ejemplo, se traduce en texturas más detalladas, tiempos de carga más cortos y una tasa de fotogramas más estable, especialmente cuando se suma el trazado de rayos de tercera generación.
En el ámbito profesional, esta arquitectura simplifica mucho el diseño de apps: los desarrolladores pueden aprovechar la memoria unificada para evitar copias costosas entre CPU y GPU, reduciendo latencias y mejorando la respuesta general del sistema.
Dispositivos con Apple M5: MacBook Pro, iPad Pro y Vision Pro
El primer dispositivo que muchos usuarios verán con el M5 será el MacBook Pro de 14 pulgadas. Este portátil, disponible en Negro Espacial, combina una CPU de 10 núcleos, una GPU de 10 núcleos y configuraciones típicas de 16 GB de memoria unificada con 512 GB o 1 TB de almacenamiento interno, según el modelo o el distribuidor.
La pantalla es una Liquid Retina XDR de 14,2 pulgadas, con un brillo máximo que puede alcanzar hasta 1.600 nits en contenido HDR, un contraste de 1.000.000:1 y una fidelidad de color especialmente pensada para creadores. También existe opción de acabado nanotexturizado en algunos modelos, que reduce reflejos y brillos para trabajar en entornos muy iluminados.
En el apartado multimedia, el MacBook Pro M5 monta una cámara de 12 MP con Center Stage, tres micrófonos con calidad de estudio y un sistema de seis altavoces con audio espacial y soporte para Dolby Atmos. Todo pensado para videollamadas profesionales, edición de sonido y consumo de contenido con una calidad más propia de un estudio que de un portátil.
La autonomía es otro de sus puntos fuertes: Apple habla de hasta 24 horas de uso en determinados escenarios, lo que en la práctica permite pasar la jornada completa —y algo más— sin tener que sacar el cargador, incluso trabajando con tareas pesadas a ratos gracias a la eficiencia de los núcleos de bajo consumo.
En cuanto a conectividad, el equipo incluye tres puertos Thunderbolt 4, puerto de carga MagSafe 3, ranura SDXC, puerto HDMI y minijack para auriculares, además de soporte para hasta dos monitores externos. Es decir, un portátil que minimiza la necesidad de adaptadores para la mayoría de entornos profesionales.
Diseñado para Apple Intelligence y el ecosistema Apple
El MacBook Pro con M5 está claramente pensado para ser la máquina ideal para Apple Intelligence. Este sistema de inteligencia personal se integra con macOS para ayudar a escribir textos, resumir documentos, generar imágenes, organizar recordatorios y mucho más, todo con una fuerte capa de privacidad.
Al ejecutarse en el propio dispositivo, Apple Intelligence se apoya en el Neural Engine de 16 núcleos, la GPU con Neural Accelerators y la memoria unificada rápida para que las tareas no se sientan lentas ni dependan excesivamente de la conexión a internet.
El portátil también saca partido al ecosistema Apple de forma muy directa: es posible copiar y pegar entre el iPhone y el Mac, contestar llamadas o mensajes directamente en el ordenador, usar el iPad como segunda pantalla (Sidecar) o transferir archivos con AirDrop como si nada. Ese “hablarse entre ellos” de los dispositivos de Apple se refuerza aún más con la potencia del M5 para manejar todas esas tareas en paralelo.
En seguridad, el combo de hardware y software permite funciones como Touch ID para desbloqueo, FileVault para cifrar el contenido del disco y el servicio Buscar para localizar el equipo en caso de pérdida o robo. macOS, junto con las protecciones del chip, proporciona una defensa avanzada contra malware y accesos no autorizados.
Para quienes no tengan claro qué modelo encaja mejor con sus necesidades, Apple ofrece la posibilidad de comparar los distintos Mac en su web y, además, sesiones de Configuración Personalizada con especialistas que ayudan a transferir datos y ponerlo todo a punto tras la compra.
Configura tu nuevo dispositivo con ayuda de especialistas
Una de las ventajas de comprar un dispositivo con M5 directamente en Apple es poder acceder a sesiones individuales gratuitas de Configuración Personalizada online. Estas sesiones permiten que un especialista te guíe paso a paso para migrar datos, configurar iCloud, instalar apps clave o adaptar ajustes de privacidad y seguridad.
Este servicio es especialmente útil para quienes estrenan MacBook Pro, iPad Pro o Apple Vision Pro con M5 y quieren asegurarse de que todo queda bien configurado desde el primer minuto, sin perder tiempo con copias de seguridad mal hechas o sincronizaciones incompletas.
Además de eso, Apple pone a disposición del usuario canales de atención telefónica y opciones como AppleCare+, que amplía la cobertura con protección frente a daños accidentales dentro de los límites establecidos. Estos servicios están regulados y gestionados en Europa por entidades como Apple Distribution International Limited y aseguradoras como AIG Europe S.A., con las correspondientes supervisiones de los organismos competentes.
Es importante tener claro que las ventajas de AppleCare+ son independientes de la garantía legal en España y de los derechos de los consumidores, y que no es obligatorio contratarlo para comprar un Mac. Se trata de una protección extra para quien quiera ir más tranquilo frente a incidencias imprevistas.
La documentación sobre garantías, condiciones completas y marcos regulatorios está disponible en las webs oficiales de Apple y las autoridades de seguros, algo relevante para empresas y profesionales que necesiten esta información para auditorías o cumplimiento normativo.
Apple M5, videojuegos y gráficos de alto nivel
La GPU del M5 no solo está pensada para IA. Para quienes quieren jugar en Mac o iPad Pro, este chip representa un salto importante con respecto a generaciones anteriores. El incremento de hasta un 45 % en rendimiento gráfico frente a M4 y las mejoras en trazado de rayos ofrecen una experiencia mucho más cercana a la de un PC gaming moderno.
El trazado de rayos de tercera generación permite iluminaciones, sombras y reflejos mucho más realistas, lo que se nota tanto en juegos AAA adaptados a macOS como en títulos que aprovechan Metal 4 para exprimir la GPU del M5. Unido al refresco alto de las pantallas ProMotion y a la resolución de la Liquid Retina XDR, el resultado es una experiencia inmersiva.
El almacenamiento dinámico de caché de segunda generación ayuda a repartir de forma eficiente los recursos de la GPU según lo que exige cada escena, evitando cuellos de botella cuando se combinan texturas pesadas, efectos volumétricos y ray tracing.
De cara al futuro, con la llegada de los probables M5 Pro y M5 Max, se espera que las configuraciones de GPU se disparen a 16-20 núcleos en el Pro y hasta 32-40 núcleos en el Max, multiplicando la capacidad de cálculo gráfico y de IA. Esto podría situar algunas configuraciones de MacBook Pro muy cerca de lo que hoy ofrecen tarjetas de escritorio de gama alta en ciertos tipos de cargas.
Para creativos que trabajan con Blender, Unreal Engine, Cinema 4D o motores similares, ya se han visto saltos muy llamativos desde M4 a M5, con incrementos de rendimiento que Apple cifra en algunos casos en torno al 74 % en tareas concretas como renderizado 3D, aunque estos datos dependen siempre de la escena y del flujo de trabajo concreto.
M5 Pro, M5 Max y posibles fechas de lanzamiento
El hecho de que el M5 base haya llegado primero al MacBook Pro de 14 pulgadas ha dejado a muchos con la misma sensación que en la época de los M2 Pro y M2 Max: “vale, ¿y cuándo salen los hermanos mayores?”. Los analistas Mark Gurman y Ming‑Chi Kuo llevan tiempo apuntando a un lanzamiento de M5 Pro y M5 Max a comienzos de 2026.
Hay varias pistas que refuerzan esta teoría. Por un lado, el lanzamiento previsto de Apple Creator Studio, una suscripción que agrupa Final Cut Pro, Logic Pro y Pixelmator Pro, orientada justo al perfil de usuario que se compraría un MacBook Pro con M5 Pro o M5 Max. Hacer coincidir la llegada de este paquete con nuevos portátiles sería una jugada de marketing muy típica de Apple.
Por otro, Apple suele programar su conferencia de resultados financieros alrededor de esos meses, y le encanta poder presumir de hardware recién presentado ante los inversores. Que se anuncien los nuevos MacBook Pro uno o dos días antes encajaría perfectamente con ese patrón.
Los rumores dibujan una especie de hoja de ruta en la que podríamos ver un pequeño teaser en redes sociales, seguido de una nota de prensa en Apple Newsroom y, una semana más tarde, la llegada al mercado junto con actualizaciones de iOS y macOS (por ejemplo, versiones 26.3 o similares). No sería la primera vez que Apple lanza chips Pro y Max sin evento presencial.
Además, se espera que esta actualización esté centrada casi exclusivamente en el chip, dejando para finales de 2026 o 2027 el gran rediseño con pantallas OLED y capacidades táctiles en los MacBook Pro. En otras palabras, los M5 Pro y M5 Max serían la “actualización puente” de alto rendimiento antes del gran salto de diseño.
Futuros equipos con M5: sobremesa y gama alta
Más allá de los MacBook Pro actuales, todo apunta a que el ecosistema de sobremesa de Apple también abrazará el M5. Los rumores señalan a un Mac mini con M5, un iMac con M5 y un Mac Studio basado en variantes más potentes del chip, posiblemente M5 Max o incluso un futuro M5 Ultra.
Si miramos el historial, en la generación M4 Apple lanzó primero el chip base y, meses después, las versiones Pro y Max. En M3, el lanzamiento de M3, M3 Pro y M3 Max fue conjunto, mientras que el M3 Ultra llegó bastante más tarde. Con M4 todavía no se ha visto una versión Ultra, pero no se descarta que acabe apareciendo en paralelo a los M5 más potentes.
Los calendarios especulativos hablan de presentaciones a mediados de 2026 para algunos de estos sobremesa con M5, con posibles variaciones según cómo evolucione la transición hacia pantallas OLED y nuevos factores de forma.
En cualquier caso, la llegada del M5 al Mac mini o al iMac significaría hacer mucho más asequible el acceso a la IA en local, la edición de vídeo avanzada y el renderizado 3D para estudios pequeños, desarrolladores independientes y perfiles profesionales que no necesitan la portabilidad extrema de un MacBook Pro.
Por su parte, un Mac Studio con M5 Max o variantes superiores se colocaría claramente como máquina de referencia para VFX, animación, composición y edición de vídeo en 8K, igual que el M4 Max ya apunta a esos usos en los portátiles, con CPUs de hasta 16 núcleos, GPU de hasta 40 núcleos y opciones de hasta 128 GB de memoria unificada en esa generación previa.
Sostenibilidad y eficiencia energética de los chips M5
El Apple M5 también juega un papel clave dentro de la estrategia Apple 2030, el plan con el que la compañía quiere alcanzar la neutralidad en carbono en toda su huella para finales de la década. La eficiencia energética de este chip ayuda a reducir la energía consumida a lo largo de la vida útil de dispositivos como el MacBook Pro, el iPad Pro o Apple Vision Pro.
Al aprovechar el proceso de fabricación de 3 nm de tercera generación y una arquitectura muy afinada, el M5 consigue niveles de rendimiento por vatio líderes en la industria. Esto implica menos calor, menos necesidad de ventiladores a tope y, en definitiva, productos más silenciosos y duraderos.
Si sumamos esto al uso de materiales reciclados, mejoras en la cadena de suministro, uso de energías renovables y optimización del transporte, el chip se convierte en una pieza más de un engranaje mayor orientado a reducir el impacto medioambiental de todo el ecosistema Apple.
Para el usuario final, más allá de las cifras de emisiones, esta eficiencia significa portátiles con autonomías de jornada y media, cascos de realidad mixta que aguantan sesiones largas sin calentarse en exceso y tabletas que pueden con proyectos creativos serios sin dejarte tirado a mitad de trabajo.
En un mercado en el que muchos fabricantes siguen escalando potencia a costa de subir consumo y ruido, la combinación de alto rendimiento en IA y gráficos con consumos contenidos es uno de los argumentos más fuertes del M5 frente a la competencia.
Con todo lo que aporta el Apple M5 —desde su GPU con Neural Accelerators y un Neural Engine de 16 núcleos hasta su memoria unificada de alto ancho de banda, su eficiencia energética y su integración con Apple Intelligence— queda claro que estamos ante un chip pensado para dominar la próxima ola de computación personal, donde crear, jugar, editar y trabajar con IA en local será lo habitual, tanto en portátiles como en sobremesa y dispositivos espaciales como Apple Vision Pro.