Cómo saber el nombre de tu tarjeta SD en Linux y no morir en el intento

Última actualización: febrero 26, 2026
Autor: Isaac
  • Linux identifica tarjetas SD como dispositivos en /dev (sdb, mmcblk0, etc.) y las monta en rutas del árbol de directorios, no con letras de unidad tipo C:.
  • Comandos como lsblk y sudo fdisk -l, junto con herramientas gráficas como Discos, permiten localizar con precisión el nombre de la tarjeta SD y sus particiones.
  • Es posible formatear, clonar y comprobar la integridad de una tarjeta SD desde la terminal, vigilando el progreso y detectando corrupciones frecuentes en entornos como Raspberry Pi.
  • La combinación de un buen esquema de particionado, una fuente de alimentación fiable y tarjetas microSD de calidad reduce drásticamente los fallos y pérdidas de datos en sistemas Linux.

Tarjeta SD en Linux

Si acabas de llegar a Linux desde Windows y estás intentando arrancar un emulador tipo RetroArch, es bastante probable que te hayas hecho la misma pregunta: ¿dónde demonios está mi tarjeta SD y por qué no veo mis unidades C: y D:? En lugar de letras de unidad y rutas cortitas, te encuentras con jeroglíficos como /dev/sda, /dev/mmcblk0p1 o rutas largas bajo /var. Tranquilo, no es que tu tarjeta haya desaparecido, es que Linux organiza el almacenamiento de otra forma.

En este artículo vamos a ver, paso a paso, cómo saber el nombre de tu tarjeta SD en Linux, cómo identificarla sin equivocarte y cómo trabajar con ella: listar dispositivos, comprobar particiones, formatear, montar, copiar datos e incluso vigilar el estado de la tarjeta para evitar corrupciones típicas en Raspberry Pi y sistemas embebidos. Además, verás por qué todo cuelga de / en vez de tener letras de unidad al estilo Windows, y cómo encaja todo esto con GRUB y los distintos esquemas de particionado.

Cómo funciona la nomenclatura de dispositivos en Linux

Para poder encontrar tu tarjeta SD, lo primero es entender que en Linux todo dispositivo de almacenamiento aparece como un archivo especial dentro de la carpeta /dev. Ese archivo representa el disco completo o la tarjeta completa, y a partir de ahí se numeran sus particiones.

En los sistemas actuales verás sobre todo nombres del estilo /dev/sda, /dev/sdb, /dev/sdc, etc. El prefijo sd viene de los discos SCSI y se ha mantenido como estándar para la mayoría de discos modernos, incluyendo SATA y muchos USB. La letra (a, b, c…) indica el orden en el que el kernel ha detectado los dispositivos.

Cuando ese disco se particiona con un esquema tradicional MBR o GPT, cada partición se numera a partir de 1, formando rutas como /dev/sda1, /dev/sda2, /dev/sdb1 y así sucesivamente. El dispositivo sin número (por ejemplo /dev/sda) es el disco completo; el que lleva número es una partición concreta.

Existen también nombres especiales de dispositivos para tarjetas SD manejadas por controladores MMC. En ese caso es frecuente ver algo como /dev/mmcblk0 para la tarjeta completa y /dev/mmcblk0p1, /dev/mmcblk0p2 para sus particiones. Este tipo de nomenclatura es muy habitual en dispositivos como Raspberry Pi o controladoras SD integradas.

Para que veas el contraste: en Linux no existe “unidad C:” ni “unidad D:”. En su lugar, el sistema ve un árbol de directorios colgando de /, y los dispositivos de almacenamiento se montan en algún punto de ese árbol (por ejemplo /media/usuario/SD, /mnt/backup, etc.), pero el nombre “real” del dispositivo siempre será algo de la forma /dev/....

Comandos básicos para localizar la tarjeta SD

Una vez entiendes la teoría de nombres, el siguiente paso es usar herramientas de línea de comandos para listar los dispositivos conectados y localizar tu tarjeta SD por tamaño o tipo. Esto es clave para no confundirte y sobreescribir un disco duro por error al formatear.

Uno de los comandos más cómodos y modernos es lsblk. Muestra todos los bloques de almacenamiento de forma jerárquica:

lsblk

El resultado enseña columnas con el nombre del dispositivo (por ejemplo sda, mmcblk0), tamaño, tipo (disk, part) y punto de montaje si lo hubiera. De esta forma, puedes detectar tu tarjeta SD fijándote en su capacidad y en si está montada.

Otra opción clásica es sudo fdisk -l, que lista todas las tablas de particiones detectadas:

sudo fdisk -l

Con fdisk -l verás para cada dispositivo algo del estilo “Disk /dev/sdb: 29.8 GiB…”, seguido de la tabla de particiones. Si tienes claro el tamaño aproximado de tu tarjeta (por ejemplo 32 GB), podrás ver de un vistazo cuál es, y además puedes consultar qué capacidad soporta para confirmar compatibilidades. Una vez detectado el disco (por ejemplo /dev/sdb), ya sabes que sus particiones serán /dev/sdb1, /dev/sdb2, etc.

Cuando trabajes con herramientas tipo dd para clonar o escribir imágenes, es fundamental tener claro este nombre, porque un simple despiste entre /dev/sda y /dev/sdb puede destrozarte el disco del sistema. Comprueba siempre con lsblk o fdisk -l antes de ejecutar comandos destructivos.

Usar herramientas gráficas (GNOME Disks y similares)

No todo tiene por qué hacerse a golpe de terminal. En muchos entornos de escritorio, como GNOME, existe una utilidad llamada Discos (o “Disks”) que facilita muchísimo identificar y gestionar dispositivos.

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Esta aplicación muestra a la izquierda cada disco o tarjeta SD detectada con su modelo y tamaño, y a la derecha un resumen visual de las particiones y sus puntos de montaje. Si seleccionas una partición concreta, verás información detallada, incluyendo el nombre de dispositivo tipo /dev/sda1 o /dev/mmcblk0p1.

En distribuciones como Linux Mint o Ubuntu suele venir instalada por defecto, o se puede añadir desde el gestor de paquetes. La ventaja para un usuario que viene de Windows es que se parece bastante a una herramienta de “gestión de discos” clásica, pero sin ocultar la nomenclatura real de Linux.

Si solo necesitas saber “qué ruta UNIX le corresponde a mi tarjeta SD”, abrir Discos, seleccionar la tarjeta y leer el campo de “Dispositivo” es la forma más sencilla y directa.

Dónde está mi tarjeta SD cuando quiero cargar contenido (RetroArch, emuladores, etc.)

Cuando abres un programa como RetroArch y pulsas en “Cargar contenido”, es normal que te quedes con cara de póker al no ver ni C:, ni D:, ni nada que se le parezca. En su lugar aparece un árbol de carpetas que empieza en / y directorios con nombres poco amigables.

La clave está en que Linux monta la tarjeta en algún punto del sistema de archivos, normalmente bajo /media o /run/media. Por ejemplo, podría ser algo como:

/media/tuusuario/NOMBRE_DE_LA_SD

Si quieres además configurar el sistema para que ciertas aplicaciones guarden sus archivos directamente en la tarjeta, puedes consultar cómo hacerlo para que los archivos se guarden en la tarjeta SD. Desde RetroArch o cualquier otra aplicación, lo que tienes que hacer es navegar hasta esa ruta. Puede parecer un poco profundo comparado con Windows, pero en realidad es mucho más coherente porque todo cuelga del mismo árbol. Además, algunos programas permiten marcar ese directorio como “favorito” para no tener que buscarlo cada vez.

A veces la ruta puede ser todavía más recóndita (por ejemplo si estás usando un contenedor, un chroot o un sistema raro que monta cosas bajo /var). Si activas la opción de mostrar archivos ocultos, podrás ver directorios que comienzan por punto (como .local). Es normal que algunas aplicaciones no muestren ciertas carpetas por defecto, pero si escribes manualmente la ruta completa, el sistema accede sin problema.

Si no tienes claro dónde está montada tu tarjeta, puedes comprobarlo con:

lsblk -f

o con:

mount | grep sd

De este modo, localizas el punto de montaje exacto y luego lo reproduces desde la interfaz del emulador.

Formatear una tarjeta SD en Linux paso a paso

Cuando ya sabes cómo se llama tu tarjeta SD (por ejemplo /dev/sdb) y tienes claro que no es el disco del sistema, puedes formatearla desde Linux de forma segura. Recuerda siempre que un formateo borra todos los datos, así que haz copia de seguridad de lo que te interese mantener. Si tu lector no funciona correctamente antes de formatear, revisa cómo arreglar el lector de tarjeta SD para evitar problemas.

En muchos casos te interesará usar FAT32 o exFAT para que la tarjeta sea legible también desde Windows y otros dispositivos. El flujo general desde terminal sería:

1. Localizar el dispositivo: usando lsblk o sudo fdisk -l hasta identificar la tarjeta por tamaño y nombre (/dev/sdb, /dev/mmcblk0, etc.).

2. Desmontar la tarjeta: antes de formatear hay que asegurarse de que no está montada. Para todas sus particiones puedes hacer:

sudo umount /dev/sdb*

o, si es una tarjeta tipo MMC:

sudo umount /dev/mmcblk0p*

3. Crear el sistema de archivos: para hacer una partición FAT32 en /dev/sdb1, por ejemplo:

sudo mkfs.vfat /dev/sdb1

Si la tarjeta es de más de 32 GB y quieres exFAT (muy útil para tarjetas grandes y compatibilidad con Windows):

sudo mkfs.exfat /dev/sdb1

Una vez terminado el formateo, puedes extraer y volver a conectar la tarjeta o montarla manualmente. En muchos entornos de escritorio, el propio explorador de archivos te permitirá hacer click sobre el dispositivo para montarlo automáticamente.

Copiar y clonar tarjetas SD con dd y monitorizar el progreso

Cuando trabajas con Raspberry Pi u otros dispositivos similares, es muy común usar dd para clonar tarjetas SD o grabar imágenes. El problema: dd es lento y, por defecto, no muestra ningún progreso. Si estás clonando una SD dañada de 64 GB, es fácil pensar que se ha colgado.

Un comando típico para clonar una tarjeta a otra sería algo como:

dd if=/dev/sdb of=/dev/sdc

Aquí if es el dispositivo de entrada (la SD origen) y of es el dispositivo de salida (el destino). El proceso puede durar horas y no decir ni mu. Para evitar esta angustia, tienes varias opciones:

Una muy interesante es aprovechar la herramienta pv (pipe viewer), que está pensada para mostrar el progreso de transferencias. Normalmente se usaría así:

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pv /dev/sdb | dd of=/dev/sdc

Pero si ya has lanzado dd sin pv y no quieres abortar porque lleva medio sistema copiado, puedes usar pv en modo de monitorización de descriptores de fichero. El procedimiento sería:

1) En una segunda terminal, localizar el PID del dd que se está ejecutando:

ps aux | grep dd

2) Ir a la carpeta de descriptores de ese proceso:

ls -l /proc/PID/fd

(sustituye PID por el número real, por ejemplo 5464). Ahí verás qué descriptor corresponde a la entrada estándar, la salida, etc.; normalmente el descriptor 0 es la entrada estándar.

3) Usar pv con la opción adecuada para mostrar el progreso de ese descriptor. De esta forma, verás en tiempo real cuántos gigas han pasado, a qué velocidad, el porcentaje completado y una estimación de tiempo restante, sin haber tenido que parar el dd.

Esto resulta especialmente útil cuando estás clonando tarjetas SD dañadas, ya que las velocidades pueden bajar muchísimo si el sistema se encuentra con sectores problemáticos.

Comprobar la salud y fiabilidad de una tarjeta microSD

Las tarjetas microSD, sobre todo las baratas o viejas, pueden convertirse en una pesadilla cuando se usan como disco principal en una Raspberry Pi u otro sistema embebido. Los síntomas típicos son cuelgues aleatorios, archivos que se corrompen “de la nada” o comportamientos raros tras un corte de corriente.

Una forma sencilla pero efectiva de comprobar si una tarjeta está dando la talla es llenarla con datos aleatorios y verificar que se leen tal cual se escribieron. La gracia está en usar datos que no sean fácilmente comprimibles, para evitar que el controlador interno de la SD haga trampas con compresión transparente.

Un método habitual consiste en:

1) Ir a una carpeta temporal, por ejemplo:

cd /tmp

2) Usar dd para crear un archivo grande (por ejemplo 2 GB) con datos de /dev/urandom, que genera información aleatoria. Algo como:

dd if=/dev/urandom of=z1 bs=65536 count=32768 2>/dev/null

Aquí se escribe un archivo de varios gigas con bloques grandes y contenido pseudoaleatorio. Si se corrompe ya en la escritura, no lo detectaremos en este paso, pero el objetivo principal es forzar a escribir mucho en la tarjeta.

3) Copiar ese archivo a otro, z2, con un comando normal:

cp z1 z2

4) Comparar ambos con cmp:

cmp z1 z2

Si la tarjeta está bien, no debería haber ninguna diferencia entre los dos archivos. En caso contrario, cmp marcará un fallo, y puedes incluso calcular md5sum z1 z2 para ver si los hashes difieren, lo que confirma la corrupción.

Este proceso se puede envolver en un pequeño bucle for que repita la prueba 16 veces, por ejemplo, para aumentar la probabilidad de detectar problemas intermitentes. Si ves errores o comportamientos raros, lo más sensato es no dar “segundas oportunidades” y cambiar la tarjeta directamente; también puedes intentar opciones de recuperación y reparación, por ejemplo cómo reparar la tarjeta SD sin perder los datos, pero a menudo lo más práctico es reemplazarla.

La otra pieza débil: la alimentación de la Raspberry Pi

Cuando hablamos de Raspberry Pi y tarjetas SD corruptas, no todo es culpa de la memoria. Una fuente de alimentación inadecuada puede provocar bajadas de tensión que afecten tanto a la estabilidad del sistema como a la integridad de los datos. Es un clásico que, con cargadores USB baratos, el equipo parezca funcionar “más o menos” bien hasta que empiezan los problemas raros.

En las Raspberry Pi modernas, un icono de rayo amarillo en la esquina superior derecha de la pantalla indica falta de alimentación. Si no tienes pantalla, puedes fijarte en el LED rojo de la placa: si parpadea o se apaga, es una pista de que la fuente no está proporcionando la corriente necesaria.

Aunque aparentemente “todo vaya”, en estas condiciones la tarjeta microSD suele ser la que paga el pato, sufriendo corrupciones silenciosas. De ahí que muchos administradores de flotas de dispositivos (IoT, paneles informativos, etc.) hayan adoptado una política de tolerancia cero con cargadores mediocres: en cuanto hay dudas, se reemplaza la fuente y, si hace falta, también la tarjeta.

Este tipo de fallos son especialmente peligrosos porque no siempre se traducen en errores de lectura/escritura inmediatos. Es perfectamente posible leer un archivo sin que el sistema se queje, pero que su contenido esté dañado. Por eso, plantearse usar sistemas de ficheros con comprobación de integridad (como ZFS, si el hardware lo permite) puede ser una buena idea en entornos críticos.

Diferencias entre MBR y GPT y cómo afecta a las particiones

Al trabajar con tarjetas SD y discos en Linux, verás a menudo referencias a MBR y GPT. Son dos esquemas diferentes para organizar la tabla de particiones de un dispositivo, y cada uno tiene sus limitaciones y ventajas.

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MBR (Master Boot Record), también conocido como estilo “msdos”, es el estándar clásico. Permite un máximo de cuatro particiones primarias. Si quieres más, tienes que recurrir a una partición extendida dentro de la cual creas particiones lógicas. Además, MBR tiene un límite práctico de tamaño: las particiones no pueden superar los 2 TB.

GPT (GUID Partition Table) es más moderno y supera ambas limitaciones. Puedes tener muchas más particiones primarias y soporta discos y tarjetas de más de 2 TB sin problema. La mayoría de distribuciones actuales soportan GPT sin complicaciones, y es habitual verlo en sistemas con UEFI.

En la práctica, para una tarjeta SD de, digamos, 32 o 64 GB, cualquiera de los dos esquemas te va a funcionar bien. Lo que sí debes tener claro es cómo se traducen las particiones a nombres de dispositivo en Linux: con MBR/GPT las primarias y las lógicas se enumeran sencillamente como /dev/sda1, /dev/sda2, /dev/sda5, etc., independientemente de si hay una extendida de por medio.

En algunos documentos antiguos verás cosas como /dev/hda, /dev/hdb (para discos IDE) o /dev/scd0//dev/sr0 para lectores de CD-ROM SCSI. Hoy en día lo más habitual es encontrarse con /dev/sda, /dev/sdb y compañía, además de los ya mencionados /dev/mmcblk0 para SD.

Cómo GRUB y GRUB2 nombran los discos

Si te metes en harina con instalaciones avanzadas de Linux, puede que termines viendo también la forma en que GRUB (el gestor de arranque) se refiere a las unidades y particiones. Esto puede resultar confuso al principio porque no coincide exactamente con los nombres de /dev.

La versión clásica de GRUB usaba una convención tipo (hd0,0), donde el primer número era el disco y el segundo la partición, empezando a contar desde cero. Así, (hd0,0) sería la primera partición del primer disco, que en Linux podría corresponder a /dev/hda1 o /dev/sda1 según el hardware.

Con GRUB2, se cambió la numeración de particiones para que empezaran en 1 en lugar de 0. De esta forma, (hd0,1) sería la primera partición del primer disco. Los discos se siguen nombrando hd0, hd1, etc., pero la equivalencia con /dev/sda, /dev/sdb depende del orden de detección, no de la letra.

En la práctica, esto te afectará si tocas manualmente la configuración de arranque, cambias de disco o juegas con varias instalaciones. Para localizar tu tarjeta SD como disco de arranque, tendrás que fijarte en el orden y ver qué hdX le corresponde. Dentro de Linux, seguirás usando los nombres estándar de /dev, así que el lío se queda más que nada en el ámbito del bootloader.

Comandos útiles para conocer mejor tu hardware de red y almacenamiento

Aunque tu objetivo principal sea encontrar el nombre de la tarjeta SD, nunca está de más conocer unas cuantas utilidades que muestran información detallada del hardware del sistema, no solo discos, sino también tarjetas de red, buses PCI, etc.

Una herramienta muy completa es inxi, que se puede instalar en Debian/Ubuntu con:

sudo apt install inxi

Con inxi -F obtendrás una panorámica completa del equipo, y con inxi -N te centras en la parte de red. Aunque no sea específica de tarjetas SD, es útil para tener un inventario rápido de todo lo que tienes conectado.

Para ver dispositivos PCI, lspci (parte de pciutils) te enseña, por ejemplo, controladoras de red o de almacenamiento:

lspci | egrep -i --color 'network|ethernet'

Si quieres más nivel de detalle, lshw -C network muestra información extensa de cada interfaz de red, con nombre lógico (eth0, wlan0, enp5s0…), driver usado, velocidad, etc. De forma similar, existe la clase /sys/class/net, donde puedes listar interfaces con:

ls /sys/class/net

Aunque todo esto no sea directamente “buscar la SD”, te ayuda a comprender que Linux sigue una filosofía consistente: los dispositivos se exponen como entradas en /dev o /sys y luego se consultan con herramientas estándar. Lo mismo aplica para /sys/block si quieres inspeccionar discos.

Por último, si te interesa profundizar en la red, utilidades como ethtool, netstat, ifconfig, ip y macchanger permiten consultar y modificar parámetros de las interfaces, desde su velocidad hasta la dirección MAC, activación o asignación de IP. No afectan directamente a cómo se nombra tu SD, pero forman parte del mismo ecosistema de administración del sistema.

Con todo lo anterior, ya tienes una visión bastante completa de cómo Linux nombra y gestiona dispositivos de almacenamiento, cómo localizar tu tarjeta SD por su nombre real, montarla, formatearla, clonar su contenido y hasta evaluar si la tarjeta o la alimentación están dando problemas. A partir de aquí, moverte por rutas largas o usar herramientas como RetroArch para cargar contenido desde la SD dejará de ser un infierno y pasará a ser algo rutinario dentro de tu día a día con Linux.

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