Cómo medir la salud de la batería de tu portátil paso a paso

Última actualización: febrero 27, 2026
Autor: Isaac
  • La salud de la batería se evalúa comparando capacidad de diseño, capacidad actual y ciclos de carga.
  • Windows, macOS y Linux incluyen herramientas integradas para generar informes detallados de la batería.
  • Aplicaciones de terceros permiten ver el desgaste, registrar la evolución y detectar problemas de forma más visual.
  • Unos buenos hábitos de uso y carga ayudan a reducir la degradación y alargar la vida útil de la batería.

medir salud de bateria del portatil

Si últimamente notas que tu portátil dura cada vez menos sin enchufar, se apaga de golpe o el porcentaje de carga hace cosas raras, probablemente te estés preguntando cómo está realmente su batería. Conocer la salud de la batería del portátil no solo sirve para saber si toca cambiarla: también ayuda a entender si compensa seguir invirtiendo en ese equipo o si ha llegado el momento de renovarlo.

La buena noticia es que Windows, macOS y Linux incluyen herramientas muy completas para medir el estado de la batería, y además existen programas de terceros que dan todavía más datos. A eso hay que sumar unas cuantas buenas prácticas para alargarle la vida al máximo y evitar que se deteriore antes de tiempo. Vamos a verlo todo paso a paso, pero con calma y en castellano de andar por casa.

Cómo funcionan las baterías de los portátiles y por qué se degradan

La inmensa mayoría de portátiles actuales montan baterías de iones de litio (Li‑ion), el mismo tipo de tecnología que encontramos en móviles y tabletas. Se usan porque se cargan rápido, ofrecen una descarga bastante estable y concentran mucha energía en poco espacio, lo que permite baterías relativamente pequeñas y ligeras.

Estas baterías no son eternas: cada ciclo de carga y descarga va restando capacidad útil. Un ciclo completo equivale, de forma simplificada, a gastar el 100 % de la batería y recargarlo, aunque sea en varios tramos. Con el paso de los ciclos, la batería ya no es capaz de almacenar la misma energía que cuando era nueva y la autonomía disminuye.

También influye mucho la forma en la que usas y cuidas la batería. El calor, las descargas profundas frecuentes (bajar siempre al 0 %) o mantenerla constantemente al 100 % castigada al cargador aceleran ese desgaste. De ahí que dos portátiles de la misma edad puedan tener baterías en estados muy distintos.

Cuando la batería está muy degradada, no solo dura menos: puede empezar a mostrar comportamientos extraños, como apagados repentinos aunque aún marque batería, saltos bruscos del porcentaje o problemas para cargarse correctamente. En casos extremos incluso puede hincharse, lo que supone un riesgo de seguridad importante.

Conceptos clave para entender la salud de la batería

Antes de ponernos a sacar informes y mirar tablas, conviene tener claros algunos términos que verás repetidos en todas las herramientas. Si sabes qué significa cada dato, te será mucho más fácil decidir si tu batería está bien o pidiendo la jubilación.

El primero es la capacidad de diseño (Design Capacity). Es la capacidad máxima que traía la batería al salir de fábrica, normalmente medida en mWh (milivatios hora). Por ejemplo, una batería puede venir con 50.000 mWh de diseño.

Después está la capacidad con carga completa (Full Charge Capacity). Este valor indica cuánta energía puede alcanzar ahora mismo la batería cuando se carga al 100 %. Con los años, esta cifra va bajando, y la diferencia con la capacidad de diseño refleja el desgaste real.

Otro dato esencial son los ciclos de carga. Cada vez que cumulativamente gastas y recargas el 100 % de la batería, sumas un ciclo. Muchos fabricantes diseñan sus baterías para soportar aproximadamente entre 500 y 1000 ciclos manteniendo una capacidad razonable (en torno al 80 % de la original).

Por último, merece la pena fijarse en las estimaciones de duración (Battery Life Estimates): no son exactas al minuto, pero ayudan a saber cómo se comporta la batería en el uso real y cómo ha ido empeorando con el tiempo en comparación con cuando estrenaste el equipo.

Cómo generar y leer el informe de batería en Windows

Windows 10 y Windows 11 incluyen una herramienta escondida que permite obtener un informe súper completo de la batería sin instalar nada. Este informe se genera con el comando powercfg y se guarda como un archivo HTML que puedes abrir en el navegador.

Paso 1: abrir el Símbolo del sistema como administrador

Lo primero es lanzar la consola con permisos elevados. En el menú Inicio escribe “cmd” o “Símbolo del sistema”, después haz clic derecho sobre el resultado y elige la opción “Ejecutar como administrador”. Confirma con “Sí” si te sale el aviso de control de cuentas.

También puedes usar el atajo de teclado: pulsa Win + R, escribe “cmd” y dale a Intro. En ese caso, si necesitas permisos de administrador, búscalo igualmente desde el menú Inicio y ejecútalo con el botón derecho como hemos comentado.

Paso 2: comando powercfg /batteryreport

Con la ventana de la consola abierta, escribe el siguiente comando tal cual y pulsa Intro: powercfg /batteryreport. Si lo haces bien, Windows generará un informe de batería y te mostrará en pantalla la ruta exacta donde lo ha guardado.

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En muchas ocasiones se almacena en la carpeta de tu usuario, con un nombre de archivo similar a battery-report.html. Si lo ejecutas desde ciertos directorios, también puede aparecer en System32; en cualquier caso, la línea de resultado te indica la ubicación concreta.

Cuando veas que el informe se ha creado, copia la ruta que aparece en la consola (puedes marcarla con el ratón y hacer clic derecho para copiar) y pégala en el Explorador de archivos o directamente en la barra de direcciones del navegador para abrir el HTML.

Paso 3: abrir el archivo e identificar las secciones importantes

Al abrir el fichero battery-report.html en tu navegador verás una página con varias tablas y apartados. Las secciones que más interesan para evaluar la salud de la batería son, sobre todo, Installed Batteries, Recent usage, Battery usage y Battery life estimates.

En “Installed Batteries” aparecen datos técnicos como el modelo de la batería, el fabricante, el tipo y, lo más relevante, la capacidad de diseño y la capacidad con carga completa. Comparando ambas cifras podrás calcular el porcentaje de desgaste.

Los apartados “Recent usage” y “Battery usage” muestran el patrón de uso reciente: cuándo has usado el equipo con batería, cuánto se ha ido consumiendo y cuándo ha estado enchufado. Esto ayuda a ver si tu uso es muy agresivo o bastante suave.

En “Battery life estimates” encontrarás las estimaciones de duración de la batería basadas en el uso real, tanto cuando era nueva como en las últimas sesiones. Si la duración estimada se ha reducido drásticamente respecto a los valores iniciales, la degradación es importante.

Cómo interpretar los datos del informe de Windows

Con todas estas cifras delante, toca sacar conclusiones. La comparación clave es entre Design Capacity y Full Charge Capacity. Si, por ejemplo, la batería venía con 50.000 mWh y ahora solo alcanza 25.000 mWh, hablamos de un 50 % de capacidad restante.

Mientras la capacidad actual se mantenga por encima del 80 % de la de diseño, se considera que la batería está aceptablemente bien, sobre todo si el número de ciclos no es excesivo. Cuando baja del 80 % empieza a notarse bastante, y por debajo del 50 % ya hablamos de una batería bastante “cansada”.

Revisa también el historial de uso y las gráficas de descarga. Picos muy bruscos, apagados inesperados o periodos en los que el portátil se apaga sin llegar a 0 % de forma repetida son síntomas de que la batería puede estar dando problemas aunque el porcentaje de capacidad total no parezca tan terrible.

Si el informe no llega a generarse y la consola te da errores, puede que Windows no detecte ninguna batería interna (algo lógico en un sobremesa) o que haya algún conflicto con los controladores de energía. En ese caso, existe otro comando útil:

En la misma ventana de cmd, prueba con powercfg /energy. Este comando genera un informe más general sobre el consumo energético y los posibles fallos de configuración, lo que puede darte pistas si algo no encaja en la gestión de energía de tu equipo.

Medir el desgaste de la batería en Windows con programas de terceros

Además del informe nativo, hay utilidades gratuitas y de pago que ofrecen información más detallada o visual. Son muy útiles si quieres monitorizar la batería a lo largo del tiempo, ver gráficas o guardar registros para comparar la evolución.

HWiNFO: wear level y capacidad real

Una de las opciones más populares es HWiNFO, disponible en versión portable para no tener ni que instalarla. Solo tienes que descargar HWiNFO32 o HWiNFO64 desde su web oficial (mejor siempre el sitio del desarrollador) y ejecutar el archivo .exe.

Es posible que Windows te pida confirmación de seguridad antes de abrir el programa. Acepta el aviso, pulsa en “Run” en la ventana inicial y espera a que se cargue la información de tu sistema. Verás varias ventanas, pero la que nos interesa es la principal, donde aparece el árbol de dispositivos.

En el panel de la izquierda, localiza la sección “Smart Battery” y haz doble clic para desplegarla. Normalmente solo verás una batería listada; selecciónala y en la parte derecha se mostrará toda la información relevante sobre ella.

Fíjate en los campos “Designed Capacity” y “Full Charged Capacity”, que indican de nuevo la capacidad original y la actual. Justo debajo suele aparecer “Wear Level”, el porcentaje de desgaste. Cuanto más bajo, mejor; si el wear level se acerca a valores muy altos, la batería está pidiendo relevo.

No confundas estos datos con el porcentaje de carga actual, que simplemente indica cuánto tienes cargada la batería respecto a su capacidad de ahora, no respecto a la capacidad de origen. Es un error muy habitual mezclar ambos conceptos.

BatteryInfoView: informe compacto y registro

Otra herramienta muy práctica para Windows es BatteryInfoView. Es ligera, gratuita y muestra casi toda la información importante en una sola pantalla, incluyendo el estado de la batería, la capacidad de diseño, la de carga completa, los ciclos de carga y más.

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Desde el menú “View” puedes alternar entre la vista principal y el registro de eventos de la batería. Ese registro va añadiendo una línea cada vez que el sistema se suspende, reanuda o cambia de estado, lo que permite ver la velocidad de descarga a lo largo del tiempo.

Este programa permite además exportar los datos a archivos de texto o CSV, por si quieres guardarlos y comparar más adelante cómo ha evolucionado el desgaste. Es una forma sencilla de tener un “historial clínico” de tu batería.

Otras utilidades avanzadas para Windows

Si buscas algo más visual, existen soluciones como PassMark BatteryMon, Save Battery o Microsys Smarter Battery. Estas aplicaciones se centran en mostrar gráficas en tiempo real de la carga, la descarga y la capacidad a lo largo de los días.

BatteryMon, por ejemplo, dibuja un gráfico en el que ves en vivo el porcentaje de carga (línea negra), la tendencia calculada (línea azul) y una comparación con la vida útil esperada (línea roja). Con el registro activado puedes estudiar la velocidad de descarga en diferentes usos: juegos, ofimática, vídeo, etc.

Save Battery está más pensada para portátiles y tablets con Windows moderno y ofrece una interfaz sencilla con animaciones, notificaciones cuando la batería está llena o baja y un historial de uso básico que puedes exportar.

Smarter Battery es un paquete de diagnóstico más completo: incluye calibración, monitorización de hasta cuatro baterías, estadísticas detalladas y un historial de desgaste con gráficos. Es de pago (con periodo de prueba), pero para quienes analizan muchas máquinas puede resultar interesante.

Sea cual sea la herramienta que uses, recuerda siempre descargarla únicamente desde sitios oficiales o de confianza, y desconfiar de programas desconocidos que prometen “milagros” con la batería. En el mejor de los casos no harán nada, y en el peor pueden traer malware.

Comprobar la salud de la batería en macOS

Si tienes un MacBook, Apple ofrece datos muy claros sobre la batería sin necesidad de instalar nada. En unos pocos clics puedes ver los ciclos de carga, el estado de la batería y su capacidad máxima respecto a la original.

Información del Sistema: datos completos de la batería

En macOS, haz clic en el icono de Apple de la esquina superior izquierda y elige “Acerca de este Mac”. Desde ahí pulsa en “Informe del sistema” para abrir la herramienta de información detallada del hardware.

En la columna izquierda, dentro de la categoría Hardware, entra en “Alimentación”. En esta sección verás el número de ciclos de la batería, la condición (Normal, Reemplazar pronto, Reemplazar ahora o Servicio de batería) y la capacidad máxima estimada.

Para muchos modelos recientes de MacBook, Apple considera normal que la batería aguante bien hasta alrededor de 1000 ciclos. Si estás ya muy por encima o el estado indica “Reemplazar ahora”, la batería está claramente en las últimas, sobre todo si la capacidad máxima ha bajado demasiado.

Indicador de batería en la barra de menús

macOS también muestra cierta información rápida desde el icono de la batería en la parte superior. Al hacer clic en el icono puedes ver el porcentaje de carga y, en algunos casos, avisos de estado como “Servicio de batería”.

Si aparece un mensaje de ese tipo, el sistema ya ha detectado que la salud de la batería no es la adecuada y conviene valorar seriamente el cambio. En portátiles con batería integrada, es importante comprobar el coste de sustitución, ya que suele requerir pasar por servicio técnico.

coconutBattery y otras apps para Mac

Además de las herramientas nativas, en macOS hay aplicaciones muy populares como coconutBattery. Esta app muestra en una sola ventana la capacidad de diseño, la capacidad actual, el porcentaje de salud y el número de ciclos, además de gráficos de evolución con el tiempo.

Es especialmente útil si sueles comprar o vender MacBooks de segunda mano, porque permite guardar historiales y capturas con el estado de la batería en diferentes momentos. Como siempre, descárgala desde la web oficial del desarrollador.

Cómo ver la salud de la batería en Linux

En Linux no hay un panel estándar común para todas las distribuciones, pero sí existen comandos y herramientas gráficas bastante extendidas. La forma más habitual es usar el comando upower en el terminal o alguna utilidad como GNOME Power Statistics.

Comando upower

Abre una terminal (por ejemplo con Ctrl + Alt + T) y escribe upower -i /org/freedesktop/UPower/devices/battery_BAT0. La ruta puede variar según el equipo, así que a veces conviene primero ejecutar “upower -e” para listar los dispositivos y localizar el identificador de la batería.

El resultado mostrará datos como el porcentaje actual, el estado (cargando, descargando, etc.) y, en muchos casos, la capacidad respecto a la original. Algunos modelos también reportan el número de ciclos, aunque no todos lo exponen correctamente en Linux.

Herramientas gráficas en entornos de escritorio

Si usas entornos como GNOME, puedes instalar GNOME Power Statistics o utilidades similares (en muchas distros basta un “sudo apt install gnome-power-manager” o equivalente). Estas aplicaciones ofrecen un panel más amigable con gráficas de carga y descarga.

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Aunque no siempre dan tanto detalle como las herramientas de Windows o macOS, sirven para ver tendencias de consumo y comprobar si la batería mantiene una capacidad razonable o se viene abajo demasiado rápido.

Cuándo deberías preocuparte por la salud de la batería

Aunque cada caso es un mundo, hay ciertos umbrales y síntomas que conviene tener muy presentes. Si se cumplen varios a la vez, es buena señal de que la batería ya no está para muchos trotes y habría que pensar en reemplazarla.

El primer indicador es la relación entre capacidad actual y capacidad de diseño. Si la Full Charge Capacity está por debajo del 80 % de la original, el desgaste es notable; por debajo del 50 %, la degradación es muy acusada y la autonomía real suele ser ya bastante limitada.

También importa el número de ciclos acumulados. En muchos portátiles, más de 500-700 ciclos ya empiezan a notarse claramente, y en MacBooks modernos pasar de 1000 ciclos suele significar que la batería está cerca del final de su vida útil diseñada.

A nivel de uso diario, hay varias señales de alarma: apagados antes de llegar al 0 %, caídas bruscas del porcentaje, duración de apenas una o dos horas con tareas ligeras o mensajes del sistema tipo “Reemplazar batería” o “Servicio de batería”.

Por último, no olvides la parte física: si el chasis del portátil se nota abombado, la tapa no cierra bien o ves que la batería desmontable está hinchada, deja de usar el equipo de inmediato. Una batería inflada puede ser peligrosa, tanto para el hardware como para tu seguridad.

Cómo alargar la vida útil de la batería

Aunque la degradación es inevitable, sí puedes retrasar bastante el desgaste siguiendo algunas buenas prácticas. No hace falta obsesionarse, pero ciertos hábitos marcan la diferencia a largo plazo.

Lo más recomendable es intentar que la batería se mueva habitualmente entre el 20 % y el 80 % de carga. No pasa nada por llegar al 100 % o acercarse al 0 % de vez en cuando, pero hacerlo a diario accelera la pérdida de capacidad.

El calor es uno de los grandes enemigos. Evita usar o cargar el portátil en entornos muy calurosos, sobre todo si el ventilador ya va a tope. No lo dejes al sol, en el coche o pegado a una fuente de calor, y procura que las rejillas de ventilación estén siempre despejadas.

Si tienes pensado guardar el portátil durante una temporada, lo mejor es almacenarlo con la batería entre un 40 % y un 60 %, en un lugar fresco y seco. Guardarlo completamente cargado o totalmente agotado durante meses aumenta mucho el riesgo de degradación acelerada o de descarga profunda irreversible.

Muchos portátiles modernos incluyen opciones de “carga inteligente” o “protección de la batería”, que limitan automáticamente la carga máxima (por ejemplo al 80 %) cuando detectan que lo sueles tener enchufado todo el tiempo. Si tu equipo ofrece esta función o opciones para calibrar la batería, es muy recomendable activarla.

Consejos al comprar o revisar un portátil de segunda mano

Cuando te planteas comprar un portátil usado, la batería es uno de los puntos que más puede condicionarte la experiencia. Una batería en mal estado convierte cualquier portátil en un “sobremesa con asa” y puede obligarte a gastar más después en un recambio.

Siempre que sea posible, pide al vendedor que genere un informe de batería en Windows o un informe del sistema en macOS y te lo envíe en PDF o captura. Así podrás ver capacidad máxima, ciclos y estado antes siquiera de quedar o pagar.

Si tienes ocasión de probar el equipo en persona, úsalo al menos entre media hora y una hora sin enchufar, haciendo tareas normales (navegar, escribir, ver algún vídeo). Si ves que baja el porcentaje a toda velocidad o se apaga de golpe, esa batería va muy justa.

Comprueba también la antigüedad del modelo y el coste aproximado de la batería de sustitución. En algunos equipos, sobre todo ultrabooks y MacBooks, cambiar la batería puede salir caro, ya que implica mano de obra y piezas oficiales.

Con todos estos datos, podrás decidir si te compensa comprar ese portátil tal cual, si prefieres negociar el precio a la baja para cubrir el cambio de batería o si directamente te sale mejor buscar otra unidad en mejor estado.

Entender cómo funcionan las baterías de iones de litio, saber leer informes como el powercfg de Windows, las estadísticas de macOS o los datos de Linux, y apoyarte en programas especializados cuando hace falta, te permite evaluar con bastante precisión la salud de la batería de tu portátil. Con esa información en la mano resulta mucho más fácil detectar problemas a tiempo, aprovechar al máximo la autonomía que aún te queda y decidir cuándo vale la pena invertir en una batería nueva o dar el salto a otro equipo.

cómo calibrar la batería en portátiles
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