Qué es la tecnología QD-OLED Penta Tandem de Samsung

Última actualización: febrero 27, 2026
Autor: Isaac
  • La tecnología QD-OLED Penta Tandem usa cinco capas emisoras azules para mejorar brillo, eficiencia y vida útil del panel.
  • Ofrece picos de hasta 4.500 nits en TV y 1.300–3.000 nits en monitores, con certificación VESA DisplayHDR True Black 500.
  • Duplica la durabilidad frente a los QD-OLED previos y reduce el riesgo de burn-in al repartir mejor el estrés del material orgánico.
  • Samsung la desplegará en monitores gaming, televisores premium y futuros dispositivos móviles durante los próximos años.

Panel QD-OLED Penta Tandem de Samsung

La llegada de la tecnología QD-OLED Penta Tandem de Samsung está removiendo el mundo de las pantallas, y no solo por el típico reclamo de más brillo y más color. El gran cambio está en cómo intenta resolver el talón de Aquiles del OLED: el desgaste, la pérdida de luminancia con el paso del tiempo y el miedo al famoso burn-in.

Detrás de este nombre tan rimbombante se esconde una arquitectura con cinco capas orgánicas emisoras de luz trabajando en tándem, pensada para elevar el brillo máximo, mantener un HDR mucho más contundente y, al mismo tiempo, alargar la vida útil del panel. Es una evolución directa de los QD-OLED actuales de Samsung Display y marca el camino que veremos en monitores gaming, televisores de gama alta e incluso móviles durante los próximos años.

Qué es la tecnología QD-OLED Penta Tandem de Samsung

La base del sistema es sencilla de entender: QD-OLED Penta Tandem es una nueva estructura de panel OLED con cinco capas emisoras azules, en lugar de las típicas una o dos capas que se usan en diseños más convencionales o las cuatro capas de la generación QD-OLED previa de Samsung. Esas cinco capas se apilan en tándem, repartiéndose el esfuerzo de generar luz.

En los paneles OLED tradicionales, una capa orgánica soporta casi todo el trabajo de emitir luz, lo que provoca más estrés, más calor y una degradación más rápida del material orgánico. Con este nuevo enfoque, Samsung Display distribuye esa carga entre múltiples capas, de forma que cada una trabaja a menor intensidad para conseguir el mismo nivel de brillo global.

Según los datos oficiales de la compañía, el resultado directo de este rediseño es una mejora aproximada del 30 % en la eficiencia de luminancia respecto a la generación QD-OLED anterior, junto con una vida útil que se duplica. Es decir, el panel puede ofrecer el mismo brillo consumiendo menos energía, o mucho más brillo manteniendo un consumo similar, y además aguanta mejor el paso del tiempo.

Esta estructura de cinco capas se combina con la filosofía QD-OLED habitual de Samsung: una fuente de luz azul que atraviesa una capa de puntos cuánticos (Quantum Dot) que convierten parte de esa luz en rojo y verde sin necesidad de filtros de color tradicionales. Así se obtiene un volumen de color más amplio y una reproducción cromática muy precisa incluso a altos niveles de luminancia.

La propia Samsung Display presenta QD-OLED Penta Tandem como un nuevo estándar dentro de las pantallas autoemisivas, orientado a monitores de alta resolución, televisores premium y futuros dispositivos móviles. Su objetivo es liderar la gama alta no solo a base de subir nits, sino también haciendo que esos nits sean sostenibles y que el panel no se venga abajo con pocos años de uso.

Cómo funciona la arquitectura de cinco capas en tándem

El concepto “Penta Tandem” hace referencia literal a que cinco capas orgánicas emisoras se apilan en serie formando una única estructura emisiva. En la generación QD-OLED anterior de Samsung solo había cuatro capas de emisión azul, de modo que la nueva capa extra no se limita a sumar brillo, también ayuda a repartir mejor la carga eléctrica y térmica.

Imagina que en lugar de una sola persona cargando con un peso enorme, repartes ese peso entre cinco personas. Cada una sufre menos, se cansa más despacio y puede mantener el esfuerzo durante más tiempo. Eso es, a grandes rasgos, lo que consigue este diseño: menos estrés por capa y una degradación mucho más lenta de los materiales orgánicos.

Samsung subraya que no se trata de “apilar capas sin más”, sino de escoger cuidadosamente los materiales, ajustar espesores y optimizar la combinación de cada capa. Ese trabajo de ingeniería fina es lo que permite que la eficiencia suba hasta 1,3 veces y que la durabilidad global se multiplique por dos frente a los paneles QD-OLED anteriores.

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La estructura en tándem también es clave para resolver uno de los grandes retos de las pantallas modernas: mantener brillo alto cuando aumenta la densidad de píxeles. A medida que sube la resolución, cada píxel debe ser más pequeño y el área emisora se reduce. La consecuencia habitual es que la pantalla parece más apagada. Aquí, al utilizar cinco capas emisoras y una gestión de energía más eficiente, se consigue sostener un brillo elevado incluso con píxeles muy compactos.

El ejemplo más claro es el panel de 27 pulgadas UHD (4K) con 160 PPI que Samsung mostró, considerado el monitor QD-OLED autoemisivo con mayor densidad de píxeles del mundo en su segmento. En un panel así, la estructura Penta Tandem permite que la luminancia no se desplome pese a la altísima densidad de píxeles.

Brillo máximo, HDR y certificación VESA True Black 500

Uno de los datos que más llama la atención en QD-OLED Penta Tandem es el brillo máximo que pueden alcanzar estos paneles. En televisores, Samsung habla de picos de hasta 4.500 nits en una ventana del 3 % de la pantalla. En monitores, las cifras oficiales se sitúan en torno a los 1.300 nits en esa misma ventana del 3 %.

En el segmento más puramente gaming, algunos materiales de Samsung mencionan que ciertos monitores QD-OLED Penta Tandem podrán llegar hasta los 3.000 nits, lo que supone alrededor de un 50 % más de brillo que la generación QD-OLED actual. Estos modelos se moverían en resoluciones que van hasta 4K, con tasas de refresco de hasta 360 Hz y tamaños desde 27 hasta 31,5 pulgadas.

Conviene recordar que esos valores de nits se miden en ventanas pequeñas y no se mantienen en toda la pantalla de forma continuada. Lo importante aquí es que el panel tiene margen para picos de HDR muy intensos sin “ahogarse” tan rápido, lo que se traduce en destellos, reflejos y luces especulares mucho más impactantes sin que los algoritmos de protección recorten el brillo de forma agresiva.

Además, los paneles QD-OLED Penta Tandem presumen de contar con la certificación VESA DisplayHDR True Black 500. Este estándar exige un nivel de negro por debajo de aproximadamente 0,0005 nits (negro prácticamente absoluto) y un pico de al menos 500 nits en una ventana del 10 % de la pantalla. La combinación de negros profundos y picos de luz intensos es justo lo que define un HDR de verdad, sin grises lavados ni halos.

De hecho, Samsung destaca que, de momento, solo uno de sus monitores QD-OLED Penta Tandem de 31,5 pulgadas cumple a la vez con esta arquitectura y con esa certificación True Black 500, aunque el plan es extender ese nivel de calidad a muchas más diagonales a lo largo del catálogo.

Más eficiencia energética y menor consumo

La otra gran pata de la tecnología Penta Tandem, más allá del brillo, es la eficiencia. Gracias a la mejora del 30 % en la luminancia, los nuevos paneles permiten obtener más luz por cada vatio consumido. Eso abre dos caminos: o se logra más brillo manteniendo el consumo en cifras similares, o bien se mantiene el brillo actual reduciendo el gasto energético.

En un contexto donde la eficiencia y la sostenibilidad pesan cada vez más en la hoja de especificaciones, este salto se traduce en un funcionamiento más “verde” y menos exigente con la fuente de alimentación. En dispositivos como portátiles o móviles, esa mayor eficiencia lumínica se convierte además en una mejora directa de la autonomía.

Samsung plantea Penta Tandem como un movimiento para reforzar su liderazgo en el segmento premium, ofreciendo paneles que no solo se ven mejor, sino que también consumen menos y duran más. Para entornos profesionales, de juego intensivo o de uso mixto, que suelen mantener la pantalla encendida muchas horas al día, esta mejora de eficiencia ayuda a contener tanto la factura eléctrica como el calentamiento del panel.

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Al distribuir la carga de trabajo entre cinco capas emisoras, cada una puede funcionar a menor corriente para conseguir el mismo nivel de luminancia. Eso implica menos estrés eléctrico y térmico sobre los materiales, lo que se refleja también en un comportamiento más estable a lo largo de sesiones largas de uso, con menos necesidad de aplicar limitadores agresivos de brillo (ABL) para proteger el panel.

Vida útil doblada y menor riesgo de burn-in

Uno de los grandes miedos de los usuarios cuando se plantean comprar una tele OLED o un monitor autoemisivo es el desgaste: pérdida de brillo, cambios de tono o burn-in con el paso de los años. Aquí es donde la tecnología Penta Tandem saca pecho con argumentos muy concretos.

Según los datos aportados por Samsung Display, la nueva arquitectura consigue duplicar la vida útil del panel respecto a la generación QD-OLED anterior. Ese aumento no es un simple número de marketing: viene de repartir el esfuerzo de emisión entre cinco capas en lugar de cuatro o menos, lo que reduce muchísimo la degradación de los materiales orgánicos.

Al trabajar cada capa emisora a menos intensidad, el desgaste se hace mucho más lento y homogéneo. Esto ayuda a evitar diferencias notables de luminancia entre zonas de la pantalla y reduce el riesgo de retenciones permanentes o quemados, especialmente en monitores, donde hay muchas horas de uso con barras de tareas, HUD de juegos, elementos fijos de interfaces, etc.

Samsung presenta esta tecnología como la respuesta a “uno de los mayores temores al comprar OLED”: que la tele o el monitor pierdan brillo y calidad de imagen al cabo de pocos años. En teoría, con Penta Tandem la pantalla debería conservar más tiempo el brillo original, el contraste y la fidelidad de color, manteniéndose en condiciones óptimas durante más años de uso intensivo.

Para el usuario final, eso se traduce en que podrá disfrutar de HDR potente, negros profundos y colores vivos durante más tiempo, sin la sensación de que el panel “se apaga” con el paso de las temporadas o de que hay que bajar el brillo por miedo a degradarlo.

Relación con TADF, PhOLED y los emisores azules del futuro

En paralelo a Penta Tandem, Samsung está moviendo ficha con tecnologías de emisores orgánicos de nueva generación como TADF (Thermally Activated Delayed Fluorescence) y PhOLED (OLED fosforescente). Ambas apostan por la fosforescencia en lugar de la fluorescencia tradicional para mejorar la eficiencia de los emisores, especialmente en el color azul, que siempre ha sido el más problemático.

La empresa Cynora, especializada en TADF, fue adquirida por Samsung Display, mientras que la tecnología PhOLED pertenece a Universal Display, con la que Samsung también colabora. La idea es clara: cubrir todas las opciones para que, si una de estas tecnologías se convierte en la dominante, la compañía no se quede fuera del juego como le ocurrió en su momento con el primer gran boom del OLED.

Los emisores PhOLED ya han demostrado una eficiencia cuántica interna (IQE) superior al 90 %, mientras que la teoría detrás de TADF apunta incluso a un potencial del 100 % de IQE, aunque todavía haya retos prácticos por resolver. En cualquiera de los casos, hablamos de tecnologías que prometen más brillo, menos consumo, mayor vida útil y costes de fabricación más bajos.

Samsung ha dejado caer que su panel Tandem OLED será el “campo de juego” para integrar estos emisores azules de próxima generación. El objetivo final es tener un emisor azul propio, ultraeficiente y duradero, ya sea basado en TADF, en PhOLED o en una combinación de ambos enfoques, que pueda convivir con la arquitectura Penta Tandem para dar otro salto de calidad.

Por ahora, la compañía reconoce que el ritmo de desarrollo es más lento de lo que les gustaría, pero también afirma que el rendimiento en eficiencia y vida útil de los prototipos ha mejorado significativamente. Todo apunta a que el futuro de Penta Tandem se terminará mezclando con estas nuevas generaciones de emisores azules para exprimir aún más la tecnología QD-OLED.

Aplicaciones: monitores, televisores y móviles

La estrategia de Samsung Display con QD-OLED Penta Tandem es clara: empezar fuerte en monitores de PC, especialmente gaming, y extenderla al resto de formatos a medida que la producción en masa se estabilice. No estamos ante un simple prototipo de laboratorio, sino ante una tecnología que ya está entrando en fase comercial.

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Tras el panel UHD de 27 pulgadas presentado el año pasado, Samsung ha ido incorporando Penta Tandem a otros formatos: monitores UHD de 31,5 pulgadas, modelos WQHD de 34 pulgadas y, próximamente, un panel Dual QHD (5120 × 1440) de 49 pulgadas. Todos ellos irán llegando al mercado a lo largo de 2026, según los calendarios que maneja la propia compañía.

En el ámbito gaming, se esperan modelos de 27 y 31,5 pulgadas con resoluciones hasta 4K, tasas de refresco de hasta 360 Hz y picos de brillo que pueden rondar los 3.000 nits, con tiempos de respuesta muy bajos y el contraste prácticamente infinito típico del OLED. Para los jugadores, esto supone imágenes muy nítidas, negros perfectos y un HDR que de verdad marca diferencias.

En televisores, Penta Tandem se perfila como el siguiente paso natural después de su adopción en monitores. Varias fuentes apuntan a que esta tecnología ya se está integrando en las gamas premium de TV de Samsung desde 2025, con planes para ir abarcando más diagonales y formatos durante 2026. El salto se notará especialmente en escenas muy exigentes de HDR, donde el panel podrá mantener el tipo sin bajar el brillo a los pocos minutos.

Samsung también habla de extender la arquitectura de cinco capas a dispositivos móviles y otros paneles de gran formato. En smartphones, tablets o portátiles, la clave estará más en la eficiencia y la vida útil que en los 4.500 nits de pico, pero el principio es el mismo: más capas, mejor gestión energética y menos desgaste del material orgánico.

Cómo impacta en la experiencia del usuario

Más allá de cifras y tecnicismos, lo que realmente importa es cómo se traduce todo esto cuando te sientas delante de la pantalla. La combinación de mayor brillo pico, negros casi perfectos y mejor estabilidad a lo largo del tiempo hace que el HDR gane mucha fuerza, tanto en juegos como en películas y series.

En un monitor Penta Tandem, es más fácil mantener escenas muy luminosas, interfaces claras y elementos estáticos sin que el panel recorte el brillo con tanta agresividad ni sin tanta preocupación por el desgaste. Esto es especialmente útil para creadores de contenido, jugadores competitivos o usuarios que pasan muchas horas al día frente a la pantalla.

En el salón, un televisor equipado con esta tecnología puede ofrecer picos de hasta 4.500 nits en ventanas pequeñas, lo que se nota muchísimo en reflejos del sol, luces de coches, explosiones o cualquier detalle muy brillante en contenido HDR. La principal ventaja no es presumir de número, sino que la tele sea capaz de repetir esos picos sin resentirse demasiado con el tiempo.

Al mismo tiempo, la certificación DisplayHDR True Black 500 garantiza que las zonas oscuras siguen siendo realmente negras, sin brillos residuales ni grises lavados. Esa combinación de negros profundos y highlights intensos es lo que da sensación de “imagen de cine” en casa, tanto en contenidos de streaming como en videojuegos de nueva generación.

En conjunto, QD-OLED Penta Tandem propone una pantalla que mantiene un alto nivel de calidad de imagen durante más años, con mejor eficiencia energética y un HDR realmente espectacular. Para quienes estén pensando en renovar monitor o tele de gama alta en los próximos años, esta tecnología se va a convertir en una de las referencias a seguir muy de cerca.

Todo este movimiento de Samsung Display con la arquitectura QD-OLED Penta Tandem, los emisores de nueva generación TADF y PhOLED, y el despliegue progresivo en monitores, televisores y móviles, perfila un escenario en el que las pantallas autoemisivas ganan todavía más fuerza: más brillo utilizable, menos consumo, mayor durabilidad y una experiencia HDR mucho más sólida que lo que conocíamos hasta ahora en OLED de consumo.

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