- Procesador de doble núcleo Cortex A7 con una frecuencia de reloj de 1.0 GHz y litografía de 28 nm.
- Soporte de memoria LPDDR2 con un límite máximo de 1 GB y gráfica integrada Mali-400 MP1.
- Capacidad de reproducción de vídeo hasta 1080p a 60 fps e integración de conectividad HSPA+, Wi-Fi y GPS.
- Implementado en smartphones ultra compactos de gama baja como el Alcatel OneTouch Pixi 3 y el MicroX S240.
Si alguna vez te has preguntado qué hay bajo el capó de aquellos smartphones compactos que hacían juego con el bolsillo sin que pareciera que llevabas un ladrillo, seguramente te topes con el MediaTek MT6572M. Este componente no es precisamente el motor de un coche de carreras, pero en su momento fue el alma de dispositivos diseñados para quienes buscaban sencillez y un tamaño reducido por encima de la potencia bruta.
Estamos hablando de un SoC (System on a Chip) que se movía en la gama de entrada, ideal para tareas básicas y para mantener el precio de los terminales muy a pie. Aunque hoy nos parezca una herramienta modesta, fue clave para democratizar el acceso a Android en formatos mini, permitiendo que móviles muy pequeños fueran funcionales sin costar un ojo de la cara.
Análisis técnico del procesador MT6572M

Entrando en harina con las especificaciones, este chip está basado en la arquitectura RISC ARM, concretamente utiliza el soporte ARMv7 con un conjunto de instrucciones Cortex A7. Se trata de un procesador de doble núcleo que trabaja con un bus de datos de 32 bits, fabricado bajo una litografía de 28 nanómetros.
En cuanto a su velocidad, el MT6572M opera a una frecuencia de 1.0 GHz, posicionándose un peldaño por debajo de su hermano mayor, el MT6572 estándar, que alcanzaba los 1.2 GHz. Para gestionar la información, cuenta con una caché L1 de 32 KB y una caché L2 de 256 KB, asegurando que los procesos básicos no se atasquen demasiado.
Memoria y capacidades gráficas

El apartado de la memoria es donde se nota que es un chip para presupuestos ajustados. Soporta tipos de memoria LPDDR2 a 266 MHz, con un límite máximo de 1 GB de RAM y un único canal de datos. Esto explica por qué la mayoría de los móviles que lo montaban solían venir con apenas 512 MB de memoria volátil.
Para el tema visual, integra una gráfica MALI-400 (MP1). Si hablamos del modelo MT6572M específicamente, su frecuencia máxima gráfica se sitúa en los 400 MHz (mientras que el modelo estándar llegaba a 500 MHz). A pesar de su modestia, es capaz de gestionar la reproducción de vídeo en 1080p a 60 fps, lo cual era bastante decente para su categoría.
Conectividad y despliegue en el mercado
Este SoC no venía solo, ya que integraba diversas tecnologías de comunicación esenciales. Incluía soporte para R8 HSPA+/TD-SCDMA, además de los imprescindibles Wi-Fi, Bluetooth, GPS y radio FM. Fue lanzado al mercado alrededor del año 2014, siguiendo la estela del MT6572 original que apareció en junio de 2013.
Dispositivos que dieron vida al MT6572M
Para ponerle cara a este hardware, podemos mirar algunos terminales que apostaron por él. Un ejemplo claro es el MicroX S240, un móvil diminuto con pantalla de 2,4 pulgadas que costaba apenas unos 50 dólares en Amazon. Otro caso es el Alcatel OneTouch Pixi 3, que combinaba este procesador de doble núcleo a 1 GHz con 512 MB de RAM y Android 4.4.2 KitKat, ofreciendo un tamaño de pantalla de 3,5 pulgadas.
Comparado con otros móviles pequeños de la época, como el LG L40 (que usaba un Snapdragon 200) o el Samsung Galaxy Pocket Neo (con un chip Broadcom a 0,85 GHz), el MT6572M se presentaba como una opción equilibrada para la gama baja, permitiendo que Android KitKat funcionara de manera aceptable en dispositivos muy compactos.
Este procesador fue una pieza fundamental para los smartphones de entrada, destacando por su arquitectura Cortex A7 de doble núcleo a 1.0 GHz y su capacidad de manejar vídeo Full HD, aunque estuviera limitado por una memoria RAM máxima de 1 GB y una gráfica Mali-400, sirviendo de motor para dispositivos ultra compactos y económicos.
