- Velocidades reales cercanas a 7 GB/s gracias a Thunderbolt 5 a 80 Gbps, ideales para edición de vídeo 8K/4K y manejo de grandes proyectos.
- Diseño de aluminio mecanizado fanless con excelente disipación pasiva, sin ruido y con temperaturas controladas incluso bajo carga sostenida.
- Amplia compatibilidad: admite SSD NVMe M.2 2280 hasta 8 TB, soporta Thunderbolt 5/4/3, USB4/3.x y sistemas macOS, Windows y Linux.
- Incluye herramientas y protecciones: software TPC Backupper, soporte para Time Machine y protección frente a cortocircuitos, sobretensiones y ESD.
El TerraMaster D1 SSD Pro se ha colado de lleno en las conversaciones de los usuarios avanzados porque junta Thunderbolt 5, formato compacto y un rendimiento de locos en una sola caja externa para SSD NVMe. No incorpora unidad de serie, pero precisamente ahí está parte de su encanto: eliges tú el SSD, montas hasta 8 TB y te lo llevas a cualquier parte como si fuera un disco interno de gama alta pero portátil, silencioso y muy fácil de usar.
Estamos ante una carcasa pensada para quienes trabajan con vídeo 8K/4K, fotografía de alta resolución, 3D, VFX o desarrollo, y necesitan ancho de banda sostenido y baja latencia sin perder tiempo en esperas eternas de copia. Con velocidades reales que rondan los 7 GB/s, un diseño de aluminio sin ventiladores y compatibilidad con macOS, Windows y Linux, el D1 SSD Pro apunta directamente al sector profesional, aunque muchos usuarios entusiastas también le sacarán partido.
Qué es TerraMaster D1 SSD Pro y a quién va dirigido
TerraMaster ha ampliado su catálogo de soluciones de conexión directa con el D1 SSD Pro, una caja externa M.2 NVMe que aprovecha la interfaz Thunderbolt 5 a 80 Gbps. Es un dispositivo tipo DAS (Direct Attached Storage), es decir, almacenamiento que se conecta directamente al ordenador sin pasar por red, centrado en ofrecer la máxima velocidad posible en un formato muy contenido.
Esta carcasa está orientada a creadores de contenido, editores de vídeo, fotógrafos y desarrolladores que necesitan un rendimiento de “equipo de sobremesa” en un chasis portátil. En lugar de apostar por funciones extra de software muy complejas, TerraMaster ha puesto el foco en la fiabilidad, la estabilidad bajo carga y un funcionamiento extremadamente silencioso.
Uno de los grandes atractivos del D1 SSD Pro es su compatibilidad con los últimos Mac con chip M4 Pro y M4 Max, así como con equipos como Mac mini o Mac Studio, donde Thunderbolt 5 permite aprovechar todo su ancho de banda. También funciona con determinados portátiles Windows equipados con procesadores Intel Core Ultra 200 y puertos Thunderbolt 5, además de con otros sistemas con USB-C compatibles.
En la práctica, el dispositivo se comporta como un almacenamiento externo de alto rendimiento que puede actuar tanto como disco de trabajo principal para proyectos muy pesados, como para transportar bibliotecas multimedia de gran tamaño entre distintos estudios, oficinas o localizaciones.
Thunderbolt 5: ancho de banda de 80 Gbps y velocidades reales
La clave del TerraMaster D1 SSD Pro está en su soporte para Thunderbolt 5 con un ancho de banda de hasta 80 Gbps, doblando el máximo de Thunderbolt 4 (40 Gbps). Sobre el papel esto se traduce en una canalización de datos que puede rondar los 10 GB/s en condiciones ideales, y en la práctica se queda muy cerca con SSD adecuados.
En pruebas realizadas con un SSD Samsung 990 Pro de 4 TB instalado en la carcasa y conectado a un Mac con chip M4 Pro, se han obtenido cifras de lectura secuencial de unos 7061 MB/s y escrituras en torno a 6816 MB/s, medidas con herramientas como AJA System Test. Hablamos de rendimientos que hasta hace nada eran territorio casi exclusivo de almacenamiento interno PCIe 4.0 muy afinado.
Con estas velocidades, transferir un archivo de 6 GB lleva aproximadamente alrededor de un segundo, lo que supone una mejora muy notable frente a soluciones basadas en Thunderbolt 4 o USB más lentas. Copiar un proyecto de vídeo de 100 GB puede reducirse a menos de 15 segundos, algo que se nota claramente en el día a día si manejas proyectos pesados.
Gracias a este rendimiento sostenido, es posible editar vídeo 8K o 4K directamente desde el disco externo sin necesidad de crear proxies en muchos casos, siempre que el software y el resto del hardware estén a la altura. Los flujos de trabajo con grandes archivos RAW, escenas complejas de 3D, máquinas virtuales o compilaciones grandes también se benefician de una latencia muy baja y un throughput constante.
Otro punto interesante es que el D1 SSD Pro mantiene retrocompatibilidad con Thunderbolt 4, Thunderbolt 3, USB4 y USB 3.x. Si lo conectas a un equipo más antiguo, seguirá funcionando sin problema, simplemente ajustará su rendimiento al máximo que permita el puerto disponible. De este modo, no quedan fuera de juego los usuarios que aún no han dado el salto a Thunderbolt 5.
Arquitectura interna y compatibilidad de hardware
Para exprimir ese ancho de banda, el D1 SSD Pro utiliza un diseño de doble chip certificado por Intel. Combina el controlador Thunderbolt Intel JHL9480 con un puente USB JMS583, permitiendo operar tanto en modo Thunderbolt 5/4/3 como en modo USB4/USB 3.x según el puerto al que lo conectemos.
A nivel de almacenamiento interno, la caja admite un único SSD NVMe M.2 2280 y es compatible con unidades PCIe 3.0, PCIe 4.0 e incluso PCIe 5.0. Aunque los SSD Gen 5 quedan algo limitados por la propia interfaz disponible, ofrecen margen de cara al futuro y garantizan que la carcasa no se quede corta en poco tiempo.
La capacidad máxima oficialmente soportada es de 8 TB de almacenamiento bruto con una sola unidad (8 TB × 1). TerraMaster indica que en el futuro podrán soportarse capacidades mayores a medida que salgan al mercado SSD NVMe de más tamaño, por lo que es una inversión que puede acompañar varias generaciones de unidades.
En cuanto a niveles de RAID, el dispositivo se plantea como disco único sin RAID. No hay modos RAID integrados porque está pensado para maximizar la velocidad de una sola unidad M.2. Si se necesitan configuraciones redundantes, lo habitual sería recurrir a otros productos de la marca o soluciones NAS con varias bahías.
Esta arquitectura interna permite que el D1 SSD Pro se comporte como un disco de trabajo principal capaz de manejar cargas muy intensivas, sin cuellos de botella dentro del propio chasis que puedan tirar por tierra las ventajas de la interfaz Thunderbolt 5.
Diseño físico, materiales y refrigeración fanless
Uno de los apartados donde TerraMaster ha puesto más mimo es en el diseño. El chasis del D1 SSD Pro está mecanizado por CNC a partir de aluminio de grado aeroespacial, utilizando un único bloque que aporta rigidez y una excelente capacidad de disipación térmica. Este tipo de construcción evita uniones débiles y da al conjunto una sensación de solidez muy marcada.
La superficie de la carcasa se ha ampliado y perfilado para funcionar como gran disipador pasivo sin necesidad de ventiladores. El diseño fanless es clave para mantener un funcionamiento absolutamente silencioso incluso cuando el SSD está sometido a cargas de lectura/escritura prolongadas, algo muy valorado en estudios de grabación, salas de edición o sets de rodaje donde cualquier ruido extra molesta.
El acabado exterior cuenta con un tratamiento arenado mate de alta calidad que ofrece una textura agradable al tacto y un aspecto discreto, alejado de diseños llamativos. Es un producto que busca pasar desapercibido encima de la mesa, aunque se nota robusto en cuanto se coge en la mano.
En dimensiones, la unidad mide aproximadamente 121 × 58 × 37 mm, con un peso neto cercano a los 300 gramos. Se trata de un tamaño compacto que cabe sin problemas en una mochila, bolsa para portátil o maletín de cámara, y que ocupa poco espacio en la mesa de trabajo. El volumen total es, según el fabricante, alrededor del 80% del que tienen otros productos de 80 Gbps similares.
En funcionamiento, la refrigeración pasiva mantiene el SSD por debajo de temperaturas críticas incluso durante transferencias continuas. En escenarios reales, las unidades NVMe se mueven normalmente por debajo de los 50 °C, rango seguro que evita el throttling térmico y la pérdida de rendimiento sostenido. Todo ello, sin el más mínimo ruido de ventilador.
Conectividad, sistemas operativos y sistemas de archivos
En el apartado de conectividad, el D1 SSD Pro aprovecha su interfaz Thunderbolt 5 a 80 Gbps para ofrecer velocidades muy cercanas al límite teórico, pero también conserva compatibilidad con puertos Thunderbolt 4 y 3, así como USB4 y USB 3.2/3.1/3.0 en modo alternativo. El conector físico es USB-C, por lo que se integra sin problemas en equipos modernos.
El dispositivo es compatible con macOS, Windows 11 y distribuciones modernas de Linux. En Mac puede configurarse incluso como unidad de arranque externa, lo que abre la puerta a tener instalaciones separadas de macOS o entornos duales macOS/Windows sin tocar el almacenamiento interno del equipo.
En lo referente a sistemas de archivos, admite prácticamente todo lo habitual: APFS, NTFS y exFAT, EXT4, FAT32 y otros formatos utilizados en los principales sistemas operativos. Esto permite adaptarlo a usos muy distintos, desde disco de trabajo primario hasta unidad de intercambio entre varios equipos y plataformas.
TerraMaster también menciona la compatibilidad con Windows 11 (versión 24H2 o posterior) en sus especificaciones, asegurando que el conjunto de controladores funciona de forma nativa y estable. Para versiones anteriores como Windows 10 y otros sistemas, el funcionamiento dependerá del soporte Thunderbolt/USB del propio equipo, pero el enfoque oficial se centra en entornos actuales.
La combinación de esta compatibilidad amplia con la enorme velocidad que ofrece la interfaz Thunderbolt hace que el D1 SSD Pro encaje tanto en estudios creativos con Mac modernos como en estaciones de trabajo Windows dedicadas a edición de vídeo, CAD, simulación o desarrollo de software.
Software de copia de seguridad y protección de datos
Más allá del hardware, TerraMaster acompaña al D1 SSD Pro con una solución de software centrada en la copia de seguridad. Para PCs Windows, se incluye TPC Backupper, una herramienta pensada para automatizar tareas de backup de forma sencilla sin necesidad de conocimientos avanzados.
Con TPC Backupper se pueden configurar copias de seguridad programadas de carpetas y particiones desde el ordenador hacia el D1 SSD Pro u otros dispositivos de almacenamiento TerraMaster, incluidos NAS de la marca. El software permite estrategias de copia incremental y diferencial, de forma que no haga falta duplicar todo el contenido en cada ejecución y se limite al cambio real de datos.
Este cliente de backup es compatible con Windows 8, 8.1, 10 y 11, cubriendo así la mayoría de equipos en uso. La idea es que el usuario conecte la caja, instale el programa y configure unos pocos parámetros para tener una protección estable de sus datos importantes sin complicarse la vida.
En el ecosistema Mac, los usuarios pueden recurrir sin problemas a Time Machine para la copia de seguridad continua, ya que el D1 SSD Pro se comporta como una unidad externa estándar una vez formateada. Es una forma muy cómoda de tener backups automáticos con la ventaja añadida de la enorme velocidad del dispositivo.
TerraMaster completa el conjunto con la aplicación móvil TDAS para iOS y Android, pensada para realizar copias con un solo toque de fotos y vídeos desde el teléfono hacia dispositivos de la marca. Aunque el foco principal está en el uso con NAS y otros productos, también encaja en ecosistemas donde el D1 SSD Pro forma parte de una solución de almacenamiento más amplia.
Seguridad eléctrica y fiabilidad
En entornos profesionales no basta con ir rápido: hace falta proteger el equipo frente a incidentes eléctricos. Por ello, el D1 SSD Pro integra mecanismos de protección de circuito que incluyen defensa frente a cortocircuitos, sobretensiones y descargas electrostáticas ESD.
Este tipo de protecciones ayuda a salvaguardar tanto el hardware de la carcasa como el SSD instalado, especialmente en situaciones donde se trabaja con múltiples cables, hubs, regletas o se hacen conexiones y desconexiones constantes en diferentes entornos.
La alimentación se realiza exclusivamente a través del puerto USB-C, con una fuente de 5 V por USB que evita usar adaptadores de corriente externos. Esto reduce el número de cacharros en la mochila y simplifica el montaje en setups móviles o de rodaje.
En cuanto al consumo, TerraMaster indica que el conjunto ronda los 8.1 W en estado de lectura/escritura activa con un SSD Samsung 990 Pro de 4 TB instalado, mientras que en modo inactivo o hibernación se sitúa alrededor de 3.4 W. Son valores contenidos que ayudan a no castigar en exceso la batería de portátiles durante sesiones de trabajo lejos de enchufes.
La carcasa cuenta con certificaciones CE, FCC y KC, además de cumplir las normativas RoHS, y ofrece una garantía de 2 años a nivel global. La marca, además, destaca la disponibilidad de soporte técnico de por vida, algo relevante cuando se usa esta solución en contextos profesionales exigentes.
Condiciones ambientales y ruido
El D1 SSD Pro está diseñado para funcionar correctamente en un rango de temperatura de 0 °C a 40 °C, cubriendo un abanico amplio de escenarios habituales de oficina y uso en interior. Para almacenamiento sin uso, la franja soportada va de -20 °C a 60 °C, lo que permite transportarlo en condiciones relativamente extremas sin riesgo inmediato para el hardware.
La humedad relativa recomendada se sitúa entre el 5% y el 95% RH, siempre que no haya condensación. Estas especificaciones lo hacen adecuado para estudios de grabación, salas de edición, oficinas y la mayoría de entornos productivos donde prime la estabilidad.
Al no incorporar ventiladores, el nivel de ruido se considera prácticamente nulo. No hay partes mecánicas móviles salvo la electrónica del SSD, de modo que no se generan zumbidos ni vibraciones. Esto es especialmente útil para podcasters, músicos, técnicos de sonido o cualquier usuario que trabaje con micrófonos sensibles cerca del ordenador.
La ausencia de ruido se combina con un comportamiento térmico muy contenido y un consumo ajustado, resultando en un equilibrio muy atractivo entre rendimiento, eficiencia y confort acústico. Es uno de los puntos en los que más destaca frente a otras carcasas de alto rendimiento con ventiladores integrados.
En entornos móviles, como rodajes o eventos en directo, este diseño silencioso permite colocar el D1 SSD Pro muy cerca del equipo de captura o del operador sin añadir molestia sonora, manteniendo la portabilidad y discreción del conjunto.
Precio, disponibilidad y posicionamiento en el mercado
El TerraMaster D1 SSD Pro se comercializa como producto insignia dentro de la gama de SSD portátiles de la marca. Su precio ronda los 250 dólares estadounidenses sin incluir el SSD, lo que deja claro que está orientado principalmente a usuarios profesionales o entusiastas avanzados que realmente van a sacar partido al ancho de banda de 80 Gbps.
Está disponible tanto a través del sitio web oficial de TerraMaster como mediante distribuidores y canales autorizados, entre ellos grandes plataformas de comercio electrónico. Además, la compañía ha lanzado una oferta inicial con un 15% de descuento durante las dos primeras semanas de su salida al mercado, una forma de hacer el producto más atractivo en su fase de lanzamiento.
Por su precio, el D1 SSD Pro compite con otras carcasas Thunderbolt de gama alta y con la nueva hornada de soluciones USB4 de alto rendimiento. Frente a opciones más baratas, justifica su coste gracias a la mayor velocidad sostenida, el diseño de aluminio fanless y la compatibilidad multiplataforma avanzada.
Para un usuario que solo copia archivos ocasionalmente, probablemente sea excesivo, pero para quien trabaja a diario con grandes cantidades de datos, la reducción en tiempos de espera y el aumento de fluidez compensan rápidamente la inversión. Además, al poder actualizar el SSD interno con el paso del tiempo, la carcasa tiene una vida útil más larga que muchas soluciones cerradas.
La combinación de Thunderbolt 5, diseño cuidado, software de copia de seguridad y protección eléctrica hace que el TerraMaster D1 SSD Pro se sitúe como una herramienta muy sólida para profesionales que priorizan la productividad, el silencio y la fiabilidad por encima de funciones accesorias. Es una solución pensada para acompañar durante años a las nuevas generaciones de ordenadores y flujos de trabajo intensivos.