- El iKKO MindOne es un smartphone ultracompacto casi cuadrado, con pantalla AMOLED de 4,02 pulgadas, cámara giratoria de 50 MP y enfoque en la productividad.
- Combina Android 15 con iKKO AI OS, ofreciendo herramientas de inteligencia artificial con datos globales gratuitos en más de 60 regiones para funciones internas.
- Incluye procesador MediaTek eficiente, 8 GB de RAM, 256 GB de almacenamiento, audio Hi-Res con DAC dedicado, jack de 3,5 mm y funda opcional con teclado QWERTY y batería extra.
- Se lanza vía Kickstarter con precios desde 299 a 499 dólares, conectividad global 4G+ con vSIM en más de 140 países y un compromiso de actualizaciones de hasta cinco años.
Durante años, el mercado de la telefonía se ha llenado de móviles casi clónicos: pantallas enormes, formatos alargados y pocas sorpresas reales. En medio de ese paisaje, el smartphone iKKO MindOne y su versión Pro irrumpen como una rareza muy bien pensada, apostando por un formato ultracompacto del tamaño de una tarjeta y un enfoque radical en la inteligencia artificial y la productividad sin distracciones.
Este dispositivo nace de iKKO, una marca conocida por sus productos de audio de alta fidelidad, que ha decidido dar el salto al mundo de los smartphones con una propuesta llamativa: un móvil casi cuadrado, con cámara giratoria, doble sistema operativo (Android 15 e iKKO AI OS), datos globales integrados para funciones de IA y accesorios que lo convierten en una especie de Blackberry moderna. No pretende competir cara a cara con los gigantes del sector, sino ofrecer algo distinto para quien está harto de más de lo mismo.
Diseño ultracompacto y formato casi cuadrado
Lo primero que llama la atención del iKKO MindOne es su formato extremadamente pequeño y casi cuadrado, muy alejado de los móviles gigantes actuales. Sus medidas son de 86 × 72 × 8,9 mm y su peso ronda los 95 gramos (a menudo se menciona la cifra de 8,9 en relación al grosor), por lo que es comparable a una tarjeta bancaria o a una pequeña cartera, y se lleva en el bolsillo sin que moleste lo más mínimo.
Este cuerpo compacto está dominado por una pantalla AMOLED de 4,02 pulgadas con resolución cercana al Full HD+ (en torno a 1240 × 1080) y una tasa de refresco de 60 Hz. No es un panel enorme, pero precisamente ahí reside parte de su encanto: apuesta por el minimalismo digital, obligando a un uso más concentrado y menos orientado al consumo compulsivo de contenido.
La relación de aspecto es de aproximadamente 1:1,15, por lo que no se trata de un cuadrado perfecto, pero casi. Este formato peculiar le da una personalidad muy marcada y afecta a cómo se muestran las aplicaciones, algo que iKKO intenta compensar con su capa de software propia orientada al trabajo y al estudio.
En cuanto a materiales, el modelo Pro presume de un acabado más premium: pantalla protegida con cristal de zafiro, parte trasera en cristal y laterales metálicos, lo que transmite una sensación de solidez nada habitual en un dispositivo tan pequeño. A pesar de su carácter “gadget”, se nota que la construcción ha sido un punto importante en el diseño.
Este formato tan distinto no está pensado para ver películas durante horas ni para sustituir a una phablet, sino para quienes priorizan la portabilidad, la discreción y la idea de llevar un smartphone completo que cabe en la palma de la mano.
Pantalla AMOLED pequeña pero funcional
La pantalla del MindOne puede parecer diminuta sobre el papel, pero su panel AMOLED de 4,02 pulgadas está aprovechado al máximo. Con resolución FHD aproximada y 60 Hz, ofrece un nivel de nitidez más que suficiente para el tamaño, colores vivos y negros profundos, por lo que la experiencia visual resulta agradable pese a la diagonal contenida.
Al ser casi cuadrada, la pantalla cambia por completo la manera de interactuar con las apps. Las interfaces pensadas para pantallas alargadas se adaptan, a veces con barras negras o zonas menos aprovechadas, pero en tareas como mensajería, notas, lectura breve o control de herramientas de IA, este formato funciona sorprendentemente bien.
Este panel más pequeño también tiene otra consecuencia positiva: reduce el consumo energético y ayuda a estirar la batería, algo muy necesario teniendo en cuenta la capacidad relativamente modesta del dispositivo. Aunque no está pensado para sesiones maratonianas de vídeo, encaja muy bien en un uso más puntual y productivo.
La ausencia de notch o perforaciones visibles en la pantalla es posible gracias a la decisión de iKKO de prescindir de cámara frontal fija y optar por un módulo giratorio, lo que deja el panel limpio, sin distracciones, y refuerza la sensación de diseño bien cuidado.
Cámara giratoria de 50 MP: un solo módulo para todo
Uno de los elementos más llamativos del iKKO MindOne es su cámara Sony de 50 megapíxeles montada en un módulo giratorio de 180°. Este sistema permite que la misma cámara actúe tanto como trasera para fotografía convencional como frontal para selfies y videollamadas, evitando duplicar sensores y manteniendo el diseño de la pantalla intacto.
El sensor utilizado es un Sony de 1/1,56 pulgadas con estabilización óptica de imagen (OIS), capaz de grabar vídeo hasta en 4K a 30 fps. Esta combinación lo coloca en un nivel muy respetable dentro de su categoría, con buena capacidad de captura de luz y estabilidad en foto y vídeo, algo poco habitual en dispositivos tan compactos.
Gracias a la bisagra que permite el giro de 180 grados, el usuario puede orientar el módulo en la dirección que necesite, ya sea para tomar una foto del paisaje o un autorretrato con exactamente la misma calidad de óptica. Es una solución que recuerda a la época en la que algunas marcas apostaron por cámaras motorizadas, pero aquí adaptada a un formato mini.
Eso sí, el planteamiento fotográfico es muy directo: no hay cámaras adicionales de ultra gran angular, teleobjetivos ni sensores secundarios decorativos. Quien busque un zoom óptico potente o un repertorio de lentes versátil quizá echará algo en falta, pero el MindOne apuesta por la sencillez y por un solo módulo de calidad razonable.
Este diseño también tiene su cara B: si el módulo giratorio sufre un daño serio, se pierde tanto la cámara trasera como la frontal de golpe, lo que representa un riesgo mayor en caso de golpes o caídas. Es el precio de concentrar todas las funciones de cámara en una sola pieza mecánica.
Hardware interno y rendimiento para uso diario
Por dentro, el iKKO MindOne recurre a un procesador MediaTek Helio G99 / MT8781, orientado a la eficiencia energética y al uso intenso cotidiano, más que a competir en potencia bruta con los chips más recientes del mercado. Este SoC se complementa con 8 GB de memoria RAM y 256 GB de almacenamiento interno, una configuración más que decente para un dispositivo de este tipo.
Esta combinación permite mover con soltura las aplicaciones habituales de Android, desde redes sociales y mensajería hasta apps de productividad, navegación, reproductores multimedia o herramientas de IA. No es un móvil gaming de alta gama ni lo pretende, pero sí se defiende bien en multitarea y en tareas algo exigentes dentro de lo razonable.
El almacenamiento de 256 GB da margen suficiente para guardar fotos, vídeos, música, apps y documentos sin estar borrando cosas cada dos por tres, algo importante si se piensa usar como dispositivo principal. No se ha destacado la presencia de ranura microSD, por lo que conviene asumir que el espacio interno será el definitivo para la mayoría de usuarios.
Además, el terminal cuenta con sensor de huellas dactilares y conectividad NFC, algo que lo pone al nivel de muchos smartphones de gama media en lo que respecta a seguridad y pagos móviles. El soporte de bandas globales 4G+ también ayuda a que funcione en multitud de países sin quebraderos de cabeza.
El equilibrio entre procesador eficiente, RAM generosa y pantalla pequeña hace que el rendimiento se sienta fluido en el día a día, siempre que se entienda que no busca batir récords de benchmarks, sino ofrecer una experiencia estable en un formato muy poco común.
Batería ajustada y carga rápida moderada
Cuando se habla del iKKO MindOne, uno de los puntos que genera más debate es su batería. El dispositivo monta una batería de 2.200 mAh, una cifra modesta para los estándares actuales, aunque hay que ponerla en contexto con el tamaño del móvil y su pantalla.
Según la propia marca, gracias a la combinación de panel pequeño, procesador contenido y optimización del sistema, el terminal puede aguantar un día de uso ligero o moderado. Sin embargo, quienes hagan un uso intensivo con muchas apps, datos móviles y pantalla encendida gran parte del tiempo probablemente tendrán que pasar por el cargador antes de terminar la jornada.
En cuanto a la carga, el puerto USB-C admite carga de hasta 18 W, una potencia que hoy en día se considera intermedia. No es una carga ultrarrápida de las que llenan la batería en pocos minutos, pero sí permite completar una carga en un tiempo razonable teniendo en cuenta la capacidad relativamente baja.
Para compensar en parte esta limitación, iKKO ofrece un accesorio tipo funda con batería extra de 500 mAh, que añade un pequeño plus de autonomía y puede salvar la situación en días más largos. Combinando batería interna y la de la funda, se puede arañar algo de tiempo de uso adicional sin sacrificar el formato compacto.
En cualquier caso, la gestión de expectativas es clave: este no es un terminal pensado para aguantar maratones de pantalla ni jornadas de uso extremo, sino un compañero pequeño, siempre encima, que prioriza la movilidad y la IA antes que la resistencia bruta.
Doble sistema operativo: Android 15 e iKKO AI OS
Uno de los aspectos más originales del MindOne es su planteamiento de doble sistema operativo completamente independiente. Por un lado tenemos Android 15, con soporte completo para Google Mobile Services (GMS) y acceso total a Google Play Store. Por otro lado, está iKKO AI OS, una capa ligera pensada para concentración, estudio y herramientas de IA.
Android 15 llega prácticamente limpio, con muy poca personalización, lo que garantiza buena compatibilidad con las aplicaciones habituales del ecosistema de Google y una experiencia cercana a la de Android puro. Además, se promete un compromiso serio de soporte: tres años de actualizaciones importantes de Android y cinco años de parches de seguridad regulares.
En paralelo, iKKO AI OS funciona como un entorno minimalista orientado a la productividad. En este sistema se ejecutan funciones como transcripción de llamadas, notas de voz, generación automática de podcasts, resúmenes de contenido, traducción en tiempo real, reconocimiento de imagen aplicado al estudio o al viaje y otras herramientas de inteligencia artificial pensadas para trabajar sin distracciones.
El cambio entre Android 15 e iKKO AI OS se realiza de forma sencilla: basta con mantener pulsado el botón de inicio o acceder desde el menú de apagado, según la versión descrita por la marca. En la práctica, un sistema se apaga y el otro toma el control, de manera que se crea una separación clara entre el entorno de ocio y el de concentración.
Además, es posible arrastrar o seleccionar algunas de tus apps favoritas de Android para ejecutarlas dentro de iKKO AI OS, creando una especie de “espacio de trabajo” reducido, libre de redes sociales y notificaciones masivas, algo muy útil si se quiere estudiar, viajar o centrarse en tareas concretas.
Conectividad global: NovaLink, vSIM y redes 4G+
El apartado de conectividad del MindOne es otro de sus grandes reclamos. En la versión Pro se integra una SIM virtual interna asociada al servicio NovaLink, que proporciona datos ilimitados para las funciones de IA en más de 60 regiones del mundo. Esta conexión está disponible nada más encender el dispositivo, sin necesidad de WiFi ni de insertar una SIM física.
Es importante subrayar que esa conectividad gratuita solo se aplica a las herramientas de iKKO AI OS. No sirve para navegar por Internet de forma generalizada desde Android completo, ni para ver vídeos en streaming, ni para redes sociales. Está pensada para que las funciones de IA estén “siempre encendidas” y disponibles aunque no tengas tarifa de datos convencional.
Además de NovaLink, el MindOne incorpora la tecnología de Virtual SIM (vSIM) suministrada por SIMO, que permite contratar y recargar datos móviles de alta velocidad en más de 140 países sin necesidad de cambiar de tarjeta SIM física ni de pelearse con configuraciones complejas de roaming.
El teléfono no tiene eSIM como tal, pero sí una ranura para nano SIM tradicional, que puedes usar con tu operador habitual para llamadas, datos completos y el resto de funciones de un móvil convencional. Así, se combinan tres capas de conectividad: tu SIM física, la vSIM de pago en caso de viajes y la conexión NovaLink gratuita para IA.
En términos de redes móviles, el dispositivo se queda en 4G+ con soporte de bandas globales. No da el salto al 5G, pero a cambio simplifica el hardware y se centra en la estabilidad y cobertura, algo coherente con su enfoque en la movilidad internacional. La idea es que, aunque el WiFi falle o no tengas cobertura con tu operador, el sistema de respaldo basado en vSIM y NovaLink te mantenga con servicios esenciales activos.
Audio avanzado y DAC integrado para audiófilos
Que iKKO venga del mundo del audio se nota en cuanto se mira el apartado sonoro del MindOne. El smartphone incluye un DAC (convertidor digital a analógico) de alta calidad y soporte para audio en alta resolución (Hi-Res Audio), lo que lo convierte en una opción muy interesante para usuarios exigentes con la música.
Además, el dispositivo mantiene un conector jack de 3,5 mm para auriculares, algo cada vez menos habitual en los móviles modernos de gama media y alta. Gracias a esta combinación de DAC dedicado y salida analógica, se puede aprovechar al máximo auriculares con cable de buena calidad sin necesidad de adaptadores externos.
La campaña de financiación también menciona un amplificador portátil iKKO HA-M5 como accesorio opcional, pensado para llevar la experiencia auditiva un paso más allá, especialmente con cascos exigentes o de alta impedancia. Este extra no viene incluido de serie con el teléfono, pero refuerza el enfoque del producto hacia los amantes del buen sonido.
Ya de por sí, el MindOne está preparado para reproducir archivos de alta calidad, flujos de audio sin compresión y servicios de música que ofrezcan sonido en alta resolución. En conjunto, se convierte en un dispositivo muy apetecible para audiófilos que quieran un reproductor potente que, además, sea un smartphone completo.
Funda con teclado QWERTY, DAC extra y batería adicional
Uno de los complementos más curiosos del iKKO MindOne es su funda de expansión con teclado físico QWERTY, que encaja a presión en el cuerpo del teléfono. Al acoplarla, el conjunto recuerda mucho a las míticas Blackberry de principios de la década de 2010, con un aire retro que puede resultar muy atractivo para ciertos usuarios.
Esta funda no solo aporta teclas físicas, sino que también incluye un DAC Cirrus Logic CS43198, un conector de audio de 3,5 mm adicional, una batería integrada de 500 mAh y paso de puerto USB-C para carga y transferencia de datos. De este modo, al llevarla puesta se gana autonomía, conectividad y una experiencia de escritura completamente distinta.
El teclado está retroiluminado y pensado para redactar correos largos, mensajes extensos o documentos con mucha mayor comodidad de la que ofrece la pantalla táctil pequeña. Es un guiño a quienes siguen prefiriendo teclas físicas para escribir o para controlar el móvil sin depender tanto del panel táctil.
En cuanto al diseño, la funda suele presentarse con colores más llamativos y juveniles, creando un contraste evidente con el cuerpo del teléfono, que resulta más sobrio. Así, el usuario puede elegir si quiere un aspecto más discreto o un conjunto más llamativo dependiente del accesorio.
Este complemento se ofrece como add-on opcional en la campaña, de manera que quien solo quiera el terminal ultracompacto puede prescindir de él, mientras que los que sueñan con una especie de “Blackberry moderna” pueden convertir el MindOne en algo muy parecido con solo acoplar la funda.
Kickstarter, precio y disponibilidad
El iKKO MindOne y su versión Pro han llegado al mercado a través de una campaña de micromecenazgo en Kickstarter, que se ha convertido en todo un éxito. En el momento en que se han recopilado los datos, la recaudación superaba ya el millón de dólares con cerca de 2.500 mecenas, y aún quedaban días de campaña por delante.
Las primeras recompensas se ofrecieron a un precio de 299 dólares para el modelo Pro en modalidad “super early bird”, con un cupo muy limitado (en torno a 200 unidades). Más adelante, el precio de la campaña subió hasta los 369 dólares tras agotar esos primeros tramos, y el precio estimado de venta al público se sitúa en 499 dólares una vez el producto llegue a tiendas.
Si se hace la conversión aproximada, en mercados como España se habla de un precio alrededor de 426 euros para el MindOne Pro, aunque este valor puede variar según impuestos, distribución y tipo de cambio en el momento del lanzamiento comercial.
Las primeras entregas están previstas para octubre de 2025, siempre con la cautela habitual asociada a proyectos de crowdfunding, donde pueden surgir retrasos en la producción, ajustes de especificaciones o cambios de última hora.
En cualquier caso, el interés generado por el dispositivo demuestra que hay un nicho de usuarios dispuestos a apostar por un formato mini con mucha personalidad, incluso si por el mismo dinero podrían adquirir un smartphone de gama media más convencional pero sin esta propuesta tan diferente.
Política de actualizaciones, apertura y personalización
Más allá del hardware y la campaña de financiación, iKKO ha puesto énfasis en ofrecer un dispositivo relativamente abierto desde el punto de vista del software. El MindOne se lanza totalmente desbloqueado y con compromiso de liberar el código fuente necesario para las modificaciones de kernel cubiertas por la licencia GPL-2.0.
Esto significa que la comunidad podrá desarrollar y flashear ROMs personalizadas, así como versiones propias de AOSP, siempre que se respeten las condiciones legales. Es un enfoque muy poco habitual en un móvil tan de nicho y que puede atraer a usuarios avanzados y desarrolladores que quieran experimentar.
Además, existe la opción de pedir que el teléfono se envíe únicamente con Android 15 limpio, sin iKKO AI OS instalado. Para ello, la empresa planea enviar una encuesta posterior a la campaña donde cada usuario podrá indicar el color del teléfono, el color del teclado (si ha comprado el accesorio), la dirección de envío y cualquier solicitud especial, incluyendo esta limpieza de la capa de IA.
Eso sí, se advierte que los dispositivos rooteados o profundamente modificados pueden no ser elegibles para actualizaciones OTA o soporte oficial, algo lógico teniendo en cuenta la dificultad de garantizar un funcionamiento correcto en sistemas alterados.
En el lado estándar, como ya se ha mencionado, se prometen tres años de actualizaciones de versión de Android y cinco años de parches de seguridad, un compromiso notable para una empresa que se estrena en el mundo de los smartphones y que viene del sector del audio.
Ventajas, limitaciones y público objetivo
El iKKO MindOne es, sin duda, un dispositivo muy particular que no está pensado para todo el mundo. Entre sus puntos fuertes destacan su tamaño ultracompacto, el diseño casi cuadrado, la cámara giratoria de 50 MP, la conectividad global integrada para IA, el enfoque en la productividad sin distracciones y su apuesta por el audio de alta calidad.
Para quien busque un móvil pequeño que quepa en cualquier bolsillo, se centre en tareas concretas y permita salir del “mainstream” tecnológico, encaja como anillo al dedo. También resulta muy atractivo para viajeros frecuentes que valoren el respaldo de datos globales mediante vSIM y la posibilidad de usar las herramientas de IA sin depender de WiFi o SIM local.
Sin embargo, no está exento de aspectos mejorables: la batería de 2.200 mAh puede quedarse corta en usos intensivos, la ausencia de 5G lo deja un paso por detrás de algunos rivales en conectividad pura y la pantalla de 4 pulgadas, aunque encantadora para unos, puede resultar incómoda para chatear mucho rato, ver vídeos largos o navegar de forma continuada.
También hay que tener en cuenta el riesgo inherente a cualquier proyecto lanzado vía Kickstarter, donde pueden surgir retrasos, problemas de producción o diferencias entre el prototipo presentado y el producto final. Además, la cámara giratoria, por muy versátil que sea, concentra toda la responsabilidad fotográfica en un mecanismo móvil que podría ser un punto débil en caso de golpes.
En líneas generales, se trata de un gadget ideal para entusiastas de la tecnología, nostálgicos de formatos pequeños, audiófilos y usuarios que quieran un segundo móvil muy capaz y distinto. No es el dispositivo más racional si se busca la mejor relación potencia-precio, pero sí un capricho tecnológico muy bien armado para quien valore su propuesta.
El iKKO MindOne se presenta como una bocanada de aire fresco en un mercado saturado de teléfonos gigantes y muy similares entre sí: un smartphone del tamaño de una tarjeta, con doble sistema operativo, cámara giratoria, conectividad global de IA sin cuotas para funciones internas, audio de alta fidelidad y un accesorio con teclado físico que despierta la nostalgia; un conjunto que, con sus luces y sombras, demuestra que todavía hay espacio para ideas valientes en el mundo de la telefonía móvil.

