- El CES reúne en Las Vegas las principales novedades en inteligencia artificial, pantallas, gaming y hogar conectado para el año que empieza.
- Samsung y LG lideran la revolución de las Smart TV y los paneles OLED, QNED y Micro RGB, con más brillo, menos reflejos y funciones avanzadas de IA.
- Robots domésticos, gafas de realidad aumentada y dispositivos con IA integrada protagonizan la transformación del hogar y la productividad.
- El evento se consolida como escaparate global para gaming, salud digital, automoción conectada y nuevas experiencias de entretenimiento en Europa y el resto del mundo.
Con el arranque del año, Las Vegas vuelve a convertirse en el epicentro mundial de la tecnología gracias al CES, la gran feria en la que se adelantan buena parte de los dispositivos y servicios que llegarán a los hogares europeos en los próximos meses. Fabricantes veteranos y startups emergentes comparten pasillos, escenarios y salas privadas para enseñar desde televisores de más de 100 pulgadas hasta robots domésticos que prometen aligerar las tareas del día a día.
Aunque el evento tiene una clara vocación global, gran parte de lo que se presenta está pensado para el mercado internacional, con especial atención a Europa y España, donde la adopción de televisores premium, soluciones de hogar inteligente y servicios de streaming sigue creciendo. En esta edición, la inteligencia artificial está metida prácticamente en cualquier producto, pero no es la única protagonista: pantallas más brillantes, sonido inmersivo, realidad aumentada, robótica y salud digital se reparten el foco.
Un CES centrado en IA, entretenimiento y hogar conectado
El calendario del evento arranca varios días antes de la apertura oficial, con ruedas de prensa y keynotes de los grandes fabricantes. Samsung, LG, Lenovo, Nvidia, AMD y otros gigantes del sector han aprovechado las jornadas previas para marcar la agenda del CES con sus estrategias de inteligencia artificial y dispositivos conectados. A partir del 6 de enero, el recinto ferial y los hoteles de la ciudad se llenan de demostraciones, sesiones para prensa y encuentros de profesionales.
Según los organizadores, esta edición del certamen reúne a miles de asistentes y empresas con un hilo conductor muy claro: la IA como capa transversal que afecta a la televisión, los videojuegos, la ciberseguridad, la salud digital, la automoción, la energía y hasta la cosmética. Junto a las grandes conferencias, el programa oficial reserva espacio para mesas redondas sobre deportes y tecnología, inclusión, redes inteligentes o inversión en nuevas energías, con especial interés para las compañías europeas que buscan socios y financiación.
Las conferencias más potentes se concentran en los primeros días: Samsung con su evento «The First Look», LG con sus nuevos OLED y electrodomésticos conectados, Lenovo con su Tech World y las presentaciones de Nvidia y AMD centradas en software, juegos y computación de alto rendimiento. A partir de ahí, el protagonismo pasa progresivamente a los pasillos de exposición, donde los visitantes pueden probar los productos y hablar directamente con los equipos de desarrollo.

Revolución de las Smart TV: más brillo, menos cables y mucha IA
Uno de los grandes bloques de novedades vuelve a estar en el salón de casa. Samsung y LG han aprovechado el escaparate de Las Vegas para mostrar sus nuevas generaciones de televisores Micro RGB, OLED y QNED, con mejoras importantes en brillo, color y gestión de reflejos, así como funciones avanzadas orientadas a videojuegos y streaming. El objetivo es claro: pantallas cada vez más grandes, con mayor calidad de imagen y más integradas en la decoración.
Samsung ha dedicado parte de su evento a su gama de Smart TV Micro RGB LED, con un modelo de 130 pulgadas como buque insignia y un motor de inteligencia artificial que ajusta de forma precisa cada diodo rojo, verde y azul. La compañía reivindica su experiencia en pantallas para ofrecer negros profundos, un espectro de color más amplio y un diseño con marcos mínimos que busca pasar desapercibido cuando el televisor está apagado.
La integración de la IA en las pantallas de Samsung se materializa en funciones como Vision AI Companion, un asistente que no solo recomienda qué ver, sino que también sugiere recetas relacionadas con los programas de cocina, ajusta la imagen para los partidos de fútbol o adapta el sonido a las preferencias de cada persona. Para los aficionados al deporte, el modo AI Soccer Pro ajusta imagen y audio para simular el ambiente de un estadio, mientras que AI Sound Controller Pro permite subir o bajar a voluntad el volumen de la grada, los comentaristas o la banda sonora.
En paralelo, la marca surcoreana refuerza su apuesta por el gaming en el salón con su línea de monitores Odyssey, encabezada por el modelo G9 6K 3D, y con la incorporación de tecnologías como HDR10+ ADVANCED y el sistema de sonido espacial Eclipsa Audio en sus televisores de 2026. Todo ello se gobierna desde la última versión del sistema operativo Tizen, que ahora ofrece hasta siete años de actualizaciones, un detalle relevante para el consumidor europeo que busca alargar la vida útil de sus dispositivos.
LG, por su parte, ha centrado buena parte de su presentación en las nuevas series OLED evo G6 y W6, además del regreso de los televisores «Wallpaper» y la ampliación de la gama QNED mini-LED con tamaños que alcanzan las 115 pulgadas. Estos modelos incorporan paneles Primary RGB Tandem de nueva generación, sistemas de aumento de brillo y capas antirreflejos pensadas para salones luminosos, muy habituales en viviendas europeas modernas.
Los nuevos OLED de LG: brillo extremo, menos reflejos y diseño «invisible»
En el segmento OLED, la gama LG OLED evo G6 se sitúa como el modelo de referencia del fabricante, con un panel optimizado que mejora el brillo frente al G5 y reduce todavía más la reflectividad. Funciones como Brightness Booster Ultra permiten incrementar en torno a un 20% la luminosidad, mientras que las tecnologías de reducción de reflejos facilitan ver contenidos en estancias con mucha luz sin perder negros profundos ni contraste.
La compañía no se limita a la calidad de imagen: el G6 y el resto de modelos de gama alta incorporan un completo paquete de funciones para gaming, con soporte para 4K a 165 Hz, compatibilidad con Nvidia G-Sync y AMD FreeSync Premium y tiempos de respuesta de apenas décimas de milisegundo. Además, se mantiene el enfoque en el juego en la nube, con soporte para servicios como GeForce Now con streaming en 4K a altas tasas de refresco.
Uno de los televisores que más miradas ha acaparado en el stand de LG es el OLED evo W6, que recupera la filosofía Wallpaper con un grosor de solo 9 milímetros y un soporte que deja el panel prácticamente enrasado con la pared. El conjunto se completa con la Zero Connect Box, una unidad externa que aglutina todas las conexiones y transmite la señal de vídeo y audio de forma inalámbrica, reduciendo al mínimo los cables visibles en el salón.
La calidad de imagen del W6 se apoya en tecnologías como Hyper Radiant Color, certificaciones específicas para control de reflejos y el procesador Alpha 11 AI Gen3, que integra una NPU notablemente más potente que la de la generación anterior. Este motor de procesamiento utiliza algoritmos de doble vía para limpiar ruido, preservar texturas y ajustar la imagen plano a plano, con especial atención a contenidos HDR y escenas con gran variedad de tonos oscuros.
Además de los modelos G6 y W6, LG ha anunciado la actualización de su serie C6, disponible en tamaños que van desde las 42 a las 83 pulgadas, así como la expansión de los QNED mini-LED de gran formato y un nuevo Gallery TV pensado para funcionar como cuadro digital con acceso a miles de obras de arte mediante suscripción. Toda la gama se beneficia del nuevo centro de IA en webOS, con funciones como AI Concierge, búsqueda integrada con servicios de IA generativa y mejoras en el sonido virtual multicanal.
Robots domésticos y energía inteligente: del jardín al salón
Más allá de las pantallas, el CES sigue siendo un buen termómetro para medir el avance de la robótica de consumo. Uno de los dispositivos que más curiosidad ha despertado es Jackery Solar Mars Bot, una estación de energía móvil equipada con ruedas y sensores que se desplaza por jardines y terrazas buscando de forma autónoma las zonas con mayor exposición solar. El objetivo es maximizar la recarga sin intervención del usuario, algo que puede resultar especialmente interesante para viviendas unifamiliares en España con espacios exteriores soleados.
En el apartado de asistencia en el hogar, LG ha enseñado un nuevo robot llamado CLOiD, orientado a convertirse en una especie de conserje digital capaz de limpiar, subir pequeños escalones y coordinar buena parte de los dispositivos conectados de la casa mediante órdenes de voz naturales. El enfoque pasa por encapsular en un solo aparato funciones que ahora están repartidas entre altavoces inteligentes, aspiradores autónomos y hubs de domótica.
Samsung también apunta en esta dirección con su robot aspirador Bespoke AI Jet Bot Steam Ultra, dotado de sensores 3D para reconocer obstáculos, derrames de líquidos y presencia de mascotas, y que incorpora funciones de vigilancia remota a través de la app SmartThings. La idea es que el mismo dispositivo que limpia el suelo pueda, además, enviar alertas si detecta actividad inusual en casa cuando no hay nadie.
Todo este ecosistema de robots y electrodomésticos se conecta a plataformas de hogar inteligente como SmartThings, que según Samsung ya supera los 400 millones de usuarios, y que en Europa gana peso como columna vertebral de los hogares conectados con dispositivos de distintas marcas. Este volumen de datos permite afinar recomendaciones y automatizaciones, aunque también coloca el foco en la seguridad y la privacidad, aspectos en los que los fabricantes insisten y que cada vez preocupan más al consumidor europeo.
Electrodomésticos con IA: la cocina y el cuarto de lavado se «vuelven listos»
Una de las áreas donde más se está notando la integración de la inteligencia artificial es la de electrodomésticos de cocina y cuidado de la ropa, que pasan de ser meras máquinas programables a verdaderos asistentes capaces de sugerir recetas, gestionar la compra y optimizar ciclos de lavado y secado. Todo ello, con un ojo puesto en la eficiencia energética y en la reducción del desperdicio de alimentos.
En la cocina, el frigorífico Family Hub con AI Vision y la integración de Google Gemini destaca como ejemplo de esta tendencia, con cámaras internas y modelos de reconocimiento que identifican muchos de los productos que entran y salen. A partir de esa información, el sistema propone platos, sugiere menús semanales y avisa cuando ciertos ingredientes empiezan a escasear o se acercan a su fecha de caducidad, algo especialmente útil en hogares donde se intenta optimizar la compra y reducir viajes al supermercado.
Funciones como “¿Qué hay hoy para comer?”, Video to Recipe o el informe semanal FoodNote resumen patrones de consumo, transforman vídeos de cocina en pasos guiados y facilitan planificar mejor la despensa. En Europa, donde el interés por la alimentación saludable y el control de gastos se ha disparado, este tipo de soluciones podrían encajar bien, siempre que respeten las normas de protección de datos y ofrezcan interfaces en varios idiomas, incluido el español.
En cuanto al cuidado de la ropa, destacan equipos como la lavadora-secadora Bespoke AI Laundry Combo, que unifica lavado y secado en un solo aparato y promete ciclos más rápidos y eficientes, o el armario Bespoke AI AirDresser, pensado para eliminar arrugas y refrescar prendas mediante chorros de aire y vapor automatizados. La idea es reducir el tiempo que los usuarios dedican a estas tareas y alargar la vida útil de las prendas, algo especialmente apreciado en pisos pequeños donde no sobra espacio para tender o planchar.
La IA también se infiltra en pequeños detalles del día a día: funciones como Voice ID permiten que el sistema reconozca quién está hablando y adapte la información mostrada en pantalla, mientras que resúmenes como Now Brief agrupan avisos, recordatorios y recomendaciones personalizadas. Todo ello forma parte de la visión del hogar como “compañero” que acompaña al usuario a lo largo de la jornada, desde el desayuno hasta la noche.
Salud digital y cuidado proactivo: del peso a la detección temprana
La salud conectada vuelve a ser uno de los pilares de la feria, con propuestas que van desde pulseras y relojes inteligentes hasta básculas avanzadas capaces de medir decenas de biomarcadores en cuestión de segundos. La tendencia apunta hacia un control más constante y menos intrusivo, con datos que se almacenan en el móvil y que, en algunos casos, se pueden compartir con profesionales sanitarios.
En el ecosistema de Samsung, la división de salud digital ha explicado su objetivo de pasar de una atención reactiva a un enfoque preventivo, aprovechando la combinación de teléfonos, relojes, televisores y electrodomésticos para ofrecer consejos personalizados de ejercicio, sueño y nutrición. Si se detectan patrones anómalos, el sistema podría recomendar consultar con un especialista o remitir ciertas métricas a plataformas colaboradoras, siempre con el consentimiento del usuario.
Este planteamiento se complementa con proyectos de investigación centrados en la detección temprana de deterioro cognitivo y demencia mediante el análisis de cambios sutiles en la movilidad, el habla o la interacción con los dispositivos. Aunque muchas de estas iniciativas todavía están en fases iniciales, muestran hacia dónde puede evolucionar el sector en los próximos años, especialmente en regiones como Europa, donde el envejecimiento de la población es un reto central.
Fuera del ecosistema de un único fabricante, empresas como Withings han mostrado básculas inteligentes capaces de medir más de 60 parámetros diferentes, con pantallas integradas y aplicaciones que ayudan a seguir de cerca la evolución de peso, composición corporal y otros indicadores. Si bien estos dispositivos se dirigen a un público dispuesto a invertir más en equipamiento, marcan un estándar de lo que podría llegar al gran consumo en el medio plazo.
El énfasis en la conectividad y en la recogida de datos obliga, una vez más, a hablar de seguridad. Soluciones como Samsung Knox, Knox Matrix o propuestas equivalentes de otros fabricantes buscan blindar la información que circula entre dispositivos, mediante cifrado avanzado, verificación de modelos de IA y actualizaciones periódicas pensadas para cerrar posibles brechas. Un aspecto que los reguladores europeos siguen de cerca y que puede condicionar el despliegue de algunas funciones en esta región.
Realidad aumentada y nuevas formas de visualizar la información
La realidad aumentada mantiene su presencia en el CES con propuestas que se alejan del enfoque de ocio puro y se orientan a la productividad y a la comunicación. Lenovo ha llevado a la feria un concepto de gafas inteligentes, Lenovo AI Glasses Concept, que funcionan como una especie de teleprompter invisible capaz de proyectar texto en el campo de visión del usuario. El objetivo es permitir que quien habla pueda seguir un guion sin que nadie lo perciba, algo útil para presentaciones, grabación de vídeos o reuniones.
Estas gafas destacan por su formato ligero, con un peso similar al de unas monturas convencionales y un diseño poco llamativo, pensado para pasar desapercibido. La función Catch Me Up, basada en IA, permite además mostrar un resumen rápido de lo que se ha dicho en una conversación o videollamada si el usuario se incorpora tarde o se ha perdido parte del intercambio. Este tipo de funcionalidades pueden tener especial interés en entornos de teletrabajo, muy habituales ya en Europa.
En el terreno de las pantallas, Samsung ha enseñado un monitor que ilustra bien hacia dónde se dirige el mercado profesional y de ocio avanzado: el monitor 6K 3D, capaz de generar sensación de profundidad sin necesidad de gafas gracias a un sistema de cámaras que sigue en tiempo real la posición de los ojos. Esta solución abre la puerta a nuevas experiencias en diseño industrial, medicina, arquitectura o videojuegos, donde la percepción de volumen puede aportar ventajas claras.
El auge de estas tecnologías también tiene reflejo en el ocio inmersivo fuera de casa. Empresas como Dolby se han centrado en demostrar cómo sus avances en imagen y sonido pueden trasladarse no solo al salón, sino también a plataformas de streaming, sistemas de cine en casa y entornos de automoción. La idea es que el usuario tenga una experiencia coherente y de alta calidad independientemente de si ve una serie en el televisor del salón, en la tableta o en la pantalla del coche.
En este sentido, la colaboración entre fabricantes de pantallas, estudios de contenido y proveedores de tecnología de audio y vídeo será determinante para que los usuarios europeos disfruten de estas innovaciones sin tener que lidiar con incompatibilidades o configuraciones complejas, un aspecto que los expositores del CES han subrayado en varias de sus presentaciones.
Todo lo visto en esta edición del CES refleja una industria que avanza a gran velocidad hacia un ecosistema donde televisores, electrodomésticos, robots, gafas inteligentes y servicios en la nube se combinan para ofrecer experiencias más integradas, personalizadas y, sobre el papel, también más eficientes. Para los usuarios de España y Europa, las claves estarán en la adaptación de estas propuestas a las normativas locales, en la protección de los datos personales y, por supuesto, en que los precios y la utilidad real de cada producto justifiquen dar el salto a esta nueva generación de tecnología doméstica.