- La Navegación Segura mejorada ofrece un análisis en tiempo real de URLs, descargas y extensiones para frenar el phishing y el malware.
- Permite una gestión avanzada de la privacidad mediante el cifrado de contraseñas en el dispositivo y el uso de DNS seguro.
- Se puede configurar tanto desde los ajustes del navegador en distintos dispositivos como desde la gestión central de la cuenta de Google.
Navegar por la red hoy en día puede sentirse como caminar por un campo minado si no llevamos las precauciones adecuadas. Entre ataques de suplantación de identidad y software malicioso que intenta colarse en nuestros equipos, es fundamental que no dejemos nuestra seguridad al azar y aprovechemos las herramientas que ya vienen integradas en nuestro navegador.
Google Chrome ofrece un arsenal de funciones diseñadas para que no tengamos que estar pendientes de cada enlace en el que pinchamos. Desde el filtrado de sitios peligrosos hasta la gestión inteligente de nuestras claves, el objetivo es que podamos surfear la web con total tranquilidad, sabiendo que hay un escudo activo protegiendo nuestra información personal.
Diferencias entre la protección estándar y la mejorada

Por defecto, Chrome viene con una protección básica que nos avisa si intentamos entrar en una web que ya ha sido marcada como peligrosa. Sin embargo, si queremos ir un paso más allá, la protección reforzada es la opción ideal, ya que analiza las URLs en tiempo real y realiza un examen mucho más exhaustivo de los archivos que descargamos, reduciendo significativamente el riesgo de caer en trampas de phishing.
Pasos para activar la seguridad mejorada en diversos dispositivos

Configurar este escudo es bastante sencillo, aunque el camino varía ligeramente según el aparato que estés usando:
- En un ordenador: Abre el navegador, pulsa los tres puntos verticales arriba a la derecha, entra en «Configuración», ve a la sección de «Privacidad y seguridad» y, dentro de «Seguridad», elige la opción de Protección mejorada.
- En Android: Toca el menú de tres puntos, accede a «Configuración», busca «Privacidad y seguridad» y activa la función en el apartado de Navegación segura.
- En iOS (iPhone y iPad): Pulsa los tres puntos en la esquina inferior derecha, entra en «Configuración», dirígete a «Privacidad y seguridad» y selecciona Protección mejorada.
Es importante tener en cuenta que este ajuste es local, por lo que si quieres estar protegido en todo tu ecosistema digital, deberás repetir el proceso en cada dispositivo que utilices.

Además de la navegación segura, existen otras funciones que deberíamos tener activadas para no dejar ninguna puerta abierta a los hackers:
Comprobación de seguridad y actualizaciones
Chrome tiene una herramienta automática que rastrea posibles fallos. Puedes acceder a ella en el menú de Privacidad y seguridad para revisar si tienes contraseñas vulneradas, extensiones que podrían ser dañinas o permisos de sitios web que ya no utilizas y que conviene revocar para proteger tu intimidad.
Conexiones seguras y DNS
Para evitar que alguien intercepte tus datos, es recomendable activar la opción de usar siempre conexiones seguras (HTTPS). Esto hará que el navegador fuerce el cifrado de la comunicación con la web. Asimismo, puedes configurar el DNS seguro, que cifra las peticiones cuando el navegador busca la dirección IP de un servidor, evitando que terceros espíen qué páginas visitas.
Gestión de contraseñas y llaves físicas
Para los que buscan el máximo nivel de seguridad, Google permite configurar el cifrado en el dispositivo, asegurando que solo tú tengas la clave para desbloquear tus contraseñas. Además, en el menú avanzado, puedes gestionar llaves de seguridad físicas para añadir un PIN o huellas digitales, haciendo que el acceso a tu cuenta sea prácticamente impenetrable.
Gestión desde la cuenta de Google

Si prefieres no ir navegador por navegador, puedes gestionar la navegación segura mejorada directamente desde tu cuenta de Google. Entrando en la sección de «Seguridad e inicio de sesión», podrás activar esta función para que se aplique a tus aplicaciones de Google y Gmail, permitiendo que el sistema detecte ataques de suplantación de identidad de forma más eficiente y global.
Mantener el navegador actualizado, utilizar claves únicas y activar estas capas de protección es la mejor estrategia para evitar sustos digitales. Al combinar la navegación reforzada con la vigilancia de las contraseñas y el uso de HTTPS, convertimos nuestro navegador en una fortaleza digital capaz de bloquear la gran mayoría de las amenazas actuales.