Cómo activar Ubuntu Pro en una versión LTS y aprovecharlo al máximo

Última actualización: mayo 5, 2026
Autor: Isaac
  • Ubuntu Pro amplía el soporte y la seguridad de las versiones LTS, cubriendo miles de paquetes adicionales y ofreciendo hasta 10 años de mantenimiento.
  • La suscripción es gratuita para uso personal en hasta cinco dispositivos y requiere pago para entornos empresariales o despliegues masivos.
  • En las últimas Ubuntu LTS, la activación se realiza desde el Centro de seguridad o la herramienta de bienvenida, usando un código vinculado a una cuenta Ubuntu One.
  • En Google Cloud, la habilitación de Ubuntu Pro se gestiona cambiando la licencia del disco de arranque y validando después los servicios ESM y relacionados.

Activar Ubuntu Pro en versión LTS

Si usas Ubuntu a diario, tarde o temprano te preocupas por la seguridad, el mantenimiento y el soporte a largo plazo. Da igual que sea en tu PC de casa o en un servidor de empresa: tener el sistema bien parcheado y con actualizaciones al día es fundamental para evitar sustos, pérdidas de datos o caídas inesperadas.

En el mundo Linux esto se ha vuelto clave, y Canonical, la compañía detrás de Ubuntu, lo sabe muy bien. Por eso ha creado una suscripción especial llamada Ubuntu Pro, pensada para reforzar la seguridad y alargar el soporte de las versiones LTS. Muchos usuarios se descargan la ISO de la web oficial ilusionados con activar Ubuntu Pro y se encuentran con mensajes del tipo “Ubuntu Pro no está disponible para esta versión de Ubuntu, Ubuntu Pro requiere una versión LTS”. Vamos a ver con calma qué significa todo esto y cómo activar correctamente el servicio.

Qué es Ubuntu Pro y qué aporta frente a Ubuntu estándar

Ubuntu Pro es, en la práctica, una suscripción avanzada sobre la base de Ubuntu LTS que añade varios extras centrados en seguridad, cumplimiento normativo y soporte ampliado. No es una edición distinta del sistema con otro escritorio o paquetes raros, sino una capa adicional sobre la instalación LTS que ya tienes.

La idea de Canonical es ofrecer algo así como una versión “vitaminada” de Ubuntu LTS. Sigues usando tu sistema de siempre, pero con mucho más tiempo de soporte garantizado y con un abanico de paquetes cubiertos por parches de seguridad muy superior al de una instalación estándar.

Uno de los puntos fuertes es el soporte a largo plazo. Mientras que Ubuntu LTS normal ya ofrece varios años de actualizaciones, con Ubuntu Pro se puede llegar a tener soporte de hasta 10 años o más para determinadas versiones, algo especialmente atractivo para servidores, máquinas de producción o equipos que no quieres reinstalar cada dos por tres.

Otro aspecto clave es el ESM (Extended Security Maintenance). Con Ubuntu Pro se habilita el mantenimiento de seguridad extendido sobre miles de paquetes que en la edición estándar dejarían de recibir parches una vez superado el periodo de soporte habitual. En números, estamos hablando de más de 2.300 paquetes del repositorio principal, ampliables opcionalmente a más de 25.000 paquetes en los repositorios más amplios.

Además del soporte prolongado y del ESM, Ubuntu Pro incluye herramientas muy valoradas en entornos profesionales, como el parcheo en caliente del kernel (livepatch), que permite aplicar correcciones de seguridad al núcleo sin necesidad de reiniciar la máquina. Esto es oro puro cuando gestionas servidores o estaciones críticas que no pueden permitirse paradas frecuentes.

Junto a ello, la suscripción integra funcionalidades enfocadas al cumplimiento de normativas y auditoría. Se facilitan herramientas para alinearse con estándares como los del CIS (Center for Internet Security), favorecer auditorías de seguridad, y mejorar la gestión centralizada del estado de los sistemas, algo que las empresas agradecen porque les ahorra tiempo y quebraderos de cabeza.

Condiciones de uso: gratis para personal, de pago para empresas

Un detalle importante que muchos pasan por alto es que Ubuntu Pro es gratuito para uso personal hasta un máximo de cinco dispositivos. Es decir, si tienes un portátil, un sobremesa y algún otro equipo en casa, puedes activar la suscripción sin pagar un euro mientras no superes ese límite.

Donde sí entra el modelo de pago es en el terreno empresarial o en casos en los que un usuario administra más de cinco instalaciones de Ubuntu LTS. Ahí ya se considera un uso profesional o a gran escala y Canonical ofrece distintos planes de suscripción de pago, tanto para servidores físicos como para máquinas virtuales o entornos en la nube.

Esta separación tiene bastante sentido: Canonical fomenta que los usuarios domésticos adopten Ubuntu Pro para mejorar la seguridad global del ecosistema, pero espera que las empresas, que suelen obtener un beneficio directo de estos servicios, contribuyan económicamente a su mantenimiento.

Conviene no confundir la suscripción de Ubuntu Pro con la versión de Ubuntu que tengas instalada. Puedes tener un Ubuntu LTS totalmente funcional sin Pro, pero si activas la suscripción, tu misma instalación “sube de nivel” en soporte y seguridad sin necesidad de reinstalar.

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Versiones LTS compatibles y mensajes de error más frecuentes

La condición básica para usar Ubuntu Pro es tener instalada una versión LTS (Long Term Support) de Ubuntu. Canonical vincula la suscripción a estas ediciones porque son las que están pensadas para funcionar muchos años con estabilidad y actualizaciones predecibles.

Si te bajas una ISO de la página oficial que corresponde a una versión no LTS o experimental y luego intentas activar Ubuntu Pro, es bastante probable que veas un aviso del estilo: “Ubuntu Pro no está disponible para esta versión de Ubuntu, Ubuntu Pro requiere una versión LTS”. Esto simplemente significa que la edición que tienes instalada no entra dentro del programa de soporte extendido.

Las versiones LTS modernas soportadas por Ubuntu Pro incluyen, entre otras, las ramas 16.04, 18.04, 20.04, 22.04, 24.04 y, de forma destacada, la reciente Ubuntu 26.04 LTS, que trae además mejoras en la manera de activar la suscripción desde el propio escritorio. En todas ellas es posible registrar el sistema en el servicio de Canonical y beneficiarse del mantenimiento ampliado.

Hay usuarios que relatan casos como: “Me bajé la ISO oficial, quería activar Ubuntu Pro por las cosas guays que ofrece, y me sale ese mensaje de que hace falta una LTS”. Si te ves en esa situación, la solución pasa por verificar exactamente qué versión has instalado (por ejemplo, ejecutando lsb_release -a o mirando en Configuración > Acerca de) y, si no es LTS, descargar la ISO correspondiente a la edición LTS más reciente.

También es común que algunas personas se líen al entrar en la web de Ubuntu Pro, sobre todo porque mucha documentación está inicialmente en inglés. Tras registrarse en Ubuntu One, se encuentran con una página llena de información, enlaces y opciones, pero no tienen claro cómo obtener el famoso “código” que se pide al activar el servicio en el sistema. Más adelante veremos cómo se genera y se utiliza ese código.

Novedades de Ubuntu 26.04 LTS: adiós a “Software y actualizaciones”, hola Centro de seguridad

Con la llegada de Ubuntu 26.04 LTS, Canonical ha introducido cambios importantes en la forma de configurar Ubuntu Pro desde el entorno gráfico. Uno de los más llamativos es que la herramienta “Software y actualizaciones” ha desaparecido de las instalaciones por defecto, al menos tal y como la conocíamos.

En lugar de esa utilidad clásica, el sistema incorpora ahora una aplicación llamada Centro de seguridad, que centraliza varios ajustes relacionados con la protección del sistema, la gestión de parches y, entre otras cosas, la configuración de Ubuntu Pro. Esto simplifica el acceso a las opciones de seguridad, ya que están todas agrupadas en un mismo sitio.

La antigua pestaña “Ubuntu Pro” que aparecía en “Software y actualizaciones” se ha trasladado, con una interfaz más limpia, al nuevo Centro de seguridad. Canonical ha querido reducir el ruido visual, por lo que ahora la ventana está menos recargada y cada ajuste dispone de más espacio y explicaciones más claras, facilitando que los usuarios entiendan para qué sirve cada opción.

Otra novedad destacada de Ubuntu 26.04 LTS es que se ha añadido un paso específico para habilitar Ubuntu Pro en la herramienta de bienvenida del sistema (basada en el paquete gnome-initial-setup con personalizaciones de Ubuntu). Esta pantalla aparece la primera vez que un usuario inicia sesión tras instalar el sistema.

En dicho asistente de bienvenida, el primer paso ofrece la posibilidad de “Habilitar Ubuntu Pro” o “Saltar por ahora”. Si eliges activarlo, el flujo te guía hasta mostrarte un código de vinculación que tendrás que asociar a tu cuenta de Ubuntu One en la web. Si decides posponerlo, siempre puedes volver a habilitarlo más tarde desde el Centro de seguridad del escritorio.

Cómo activar Ubuntu Pro desde la interfaz gráfica en Ubuntu LTS

El proceso gráfico se ha ido puliendo con cada versión, pero la lógica general es similar. En Ubuntu 26.04 LTS lo verás integrado en el asistente de bienvenida; en Ubuntu 24.04 LTS puedes hacerlo desde el Centro de seguridad una vez instalado (en esta versión, además, es posible que tengas que instalar el Centro de seguridad desde la Snap Store si no viene por defecto).

Lo primero es contar con una cuenta de Ubuntu One. Se trata del sistema de cuentas centralizado de Canonical, que no solo sirve para Ubuntu Pro sino también para otros servicios de la compañía. Si no tienes una, desde el propio flujo de activación se te ofrecerá la opción de crearla. Es un registro sencillo con correo electrónico y contraseña.

Cuando eliges la opción de habilitar Ubuntu Pro en la herramienta de bienvenida o desde el Centro de seguridad, el sistema te mostrará una pantalla con un código de adjunción (attach code). Ese código es el que vincula tu máquina concreta con la suscripción de tu cuenta Ubuntu One.

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El texto que aparece en esa pantalla suele incluir un enlace directo a la URL https://ubuntu.com/pro/attach. La idea es que copies el código al portapapeles (la interfaz permite seleccionarlo y copiarlo cómodamente) y pulses en el enlace para que se abra en tu navegador predeterminado la página de adjunción de Ubuntu Pro.

Una vez en la web, tras iniciar sesión con tu cuenta de Ubuntu One, verás un campo preparado para pegar el código que te ha mostrado tu sistema. Introduces ahí el texto copiado, confirmas, y la máquina queda registrada. Para usuarios domésticos, con ese código estándar es suficiente para activar los servicios de Ubuntu Pro.

En entornos empresariales, donde a veces la gestión la lleva un equipo de sistemas o un proveedor externo, también existe la opción de introducir manualmente un token específico proporcionado por el administrador o el responsable de cuenta. Esta alternativa facilita enlazar varias máquinas a una misma suscripción corporativa sin que cada usuario tenga que gestionarlo por su cuenta.

Una vez completado el proceso en la web, al volver a tu escritorio de Ubuntu y al Centro de seguridad, deberías ver que el sistema aparece como registrado en Ubuntu Pro. De ahí en adelante, podrás activar o desactivar servicios concretos como ESM para aplicaciones, ESM para infraestructura, livepatch, CIS, etc., según te interese.

Gestión del Mantenimiento de seguridad extendido (ESM) y livepatch

Cuando Ubuntu Pro está activo, una de las secciones más relevantes dentro del Centro de seguridad es la dedicada al Mantenimiento de seguridad extendido o ESM. Aquí puedes controlar qué componentes del sistema van a beneficiarse del soporte extendido que proporciona Canonical.

Por defecto, ESM cubre más de 2.300 paquetes del repositorio principal, lo que ya supone una capa de protección muy notable frente a vulnerabilidades que se descubran una vez pasado el soporte estándar. Además, si lo deseas, se puede ampliar la cobertura a más de 25.000 paquetes en los repositorios más amplios, abarcando una buena parte del software habitual que se instala en un sistema Ubuntu.

En el mismo panel encontrarás opciones para habilitar el parcheo en tiempo real del kernel (livepatch). Este servicio se encarga de aplicar parches de seguridad críticos al núcleo de Linux sin necesidad de reiniciar el equipo, reduciendo al mínimo los tiempos de inactividad. Es especialmente útil para servidores en producción o estaciones de trabajo que deben estar siempre disponibles.

También verás referencias a servicios como los perfiles de cumplimiento del CIS y otras utilidades orientadas a normativas y auditoría. Activarlos implica que el sistema se adapte mejor a marcos de seguridad reconocidos, lo que en empresas puede ser una exigencia de auditorías internas o externas.

En cualquier momento puedes consultar el estado de estos servicios desde la propia aplicación gráfica, o, si te manejas con la terminal, usando el comando ua status. Esta herramienta de línea de comandos muestra qué componentes están autorizados, cuáles están habilitados y cuáles tienes disponibles pero desactivados.

Activar y validar Ubuntu Pro en máquinas virtuales de Google Cloud

En entornos de nube pública, como Google Cloud, el uso de Ubuntu Pro tiene matices específicos, ya que entra en juego el concepto de licencia de la imagen que usa la máquina virtual. Google permite convertir una VM que corre Ubuntu estándar en una VM con licencia Ubuntu Pro modificando los metadatos de su disco de arranque.

Para llevar a cabo esta operación necesitas contar con los permisos adecuados en el proyecto, en concreto, permisos como compute.disks.update sobre el disco de arranque para poder reemplazar licencias, y compute.disks.get para consultar su estado. Sin esos permisos, los comandos de gcloud fallarán.

El procedimiento general arranca deteniendo la máquina virtual con un comando como gcloud compute instances stop, indicando el nombre de la VM y la zona en la que se encuentra. Con la instancia apagada, se describe la VM para ver los discos que tiene adjuntos, utilizando gcloud compute instances describe con un formato que muestre específicamente la sección de discos.

En la salida de ese comando verás algo parecido a una lista de discos con atributos como autoDelete, boot, deviceName, tamaño, características del sistema invitado y, lo que aquí importa, el campo licenses con la licencia actual de Ubuntu (por ejemplo, una referencia a ubuntu-1604-xenial o la que corresponda a tu versión).

Después debes identificar el nombre exacto del disco de arranque con gcloud compute disks list, y a continuación ejecutar un comando de actualización como gcloud compute disks update incluyendo la opción --replace-license con la licencia anterior y la nueva. En este paso es crucial usar el URI de licencia correcto para la variante de Ubuntu Pro que necesites.

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Google Cloud proporciona una tabla con las URLs de licencia para las versiones compatibles de Ubuntu Pro, por ejemplo: ubuntu-pro-1604-lts, ubuntu-pro-1804-lts, ubuntu-pro-2004-lts, ubuntu-pro-2204-lts y ubuntu-pro-2404-lts, cada una alojada en el proyecto ubuntu-os-pro-cloud. Estas cadenas se usan directamente en el parámetro --replace-license.

Una vez aplicada la actualización de la licencia al disco de arranque, puedes confirmar el cambio con gcloud compute disks describe sobre ese disco. En la salida deben aparecer tanto la licencia original de Ubuntu como la licencia adicional que hace referencia a Ubuntu Pro, dentro del campo licenses y también reflejada en licenseCodes.

Si al revisar este campo no ves la referencia correcta a la licencia de Ubuntu Pro, puede ser necesario volver a ejecutar la actualización, o incluso borrar y establecer de nuevo las licencias del disco, siguiendo las recomendaciones de la documentación de gcloud compute disks update. Cuando el disco ya muestre la licencia esperada, puedes arrancar la VM con gcloud compute instances start.

Con la instancia en marcha, el siguiente paso es comprobar que el ESM de Ubuntu está realmente autorizado y habilitado dentro del sistema invitado. Para ello resulta muy práctico usar gcloud compute ssh con un comando como sudo ua status --wait. Este comando muestra el estado de los servicios de Ubuntu Pro, indicando si están “enabled”, “disabled” o “n/a” según corresponda.

En un caso correcto verás algo similar a una lista donde esm-apps y esm-infra aparecen como “enabled”, mientras que otros servicios como FIPS o livepatch pueden estar deshabilitados o no disponibles según tu suscripción. Con esto te aseguras de que la VM en Google Cloud se está beneficiando de la cobertura de Ubuntu Pro.

Además, Google Cloud permite revisar el historial de actualizaciones de licencias de las máquinas a través del Explorador de registros (Logging). Usando una consulta que filtre por recursos de tipo gce_disk y el log de actividad cloudaudit.googleapis.com/activity, se pueden ver los eventos de compute.disks.update donde se cambiaron las licencias, algo muy útil para auditoría o para depurar problemas de configuración.

Preguntas frecuentes y dudas típicas sobre Ubuntu Pro

Una de las dudas más habituales es si Ubuntu Pro es realmente gratuito. La respuesta es que sí, pero con matices claros: es gratis para uso personal hasta cinco dispositivos. A partir de ahí, si administras más equipos o los utilizas en un contexto empresarial, deberás contratar una suscripción de pago adaptada al número de máquinas y al tipo de uso.

Otra pregunta recurrente es en qué se diferencia exactamente Ubuntu estándar de Ubuntu Pro. A nivel práctico, sigues teniendo la misma experiencia de escritorio o servidor, con los mismos repositorios y aplicaciones, pero añades: soporte extendido de hasta 10 años, actualizaciones de seguridad para más de 25.000 paquetes, posibilidad de parchear el kernel sin reiniciar, y herramientas adicionales de gestión y cumplimiento normativo.

Mucha gente también quiere saber si es posible activar Ubuntu Pro en versiones anteriores a la LTS más reciente. La suscripción funciona con varias ramas LTS (no solo la última), y en concreto el nuevo proceso de registro con el Centro de seguridad se ha probado también en Ubuntu 24.04 LTS. En este caso, eso sí, puede ser necesario instalar la aplicación Centro de seguridad desde la Snap Store para disponer de la nueva interfaz.

Respecto al famoso “código” que genera dudas en algunos usuarios, lo importante es entender que no es un número secreto que haya que adivinar, sino un código que el propio sistema genera al iniciar el proceso de habilitación. Ese código se copia y se pega en la página de adjunción de Ubuntu Pro, tras iniciar sesión con tu cuenta de Ubuntu One. No hace falta rebuscar por toda la web para encontrarlo: lo proporciona directamente tu instalación de Ubuntu.

Por último, algunos se preguntan si tiene sentido activar Ubuntu Pro en un equipo doméstico que solo se usa para navegar, ofimática y poco más. La respuesta dependerá de tus prioridades, pero el hecho de que sea gratuito para hasta cinco máquinas personales hace que, en la práctica, merezca bastante la pena: ganas años de actualizaciones adicionales y una protección extra sin coste.

En conjunto, Ubuntu Pro se ha convertido en una pieza clave para quienes buscan un Ubuntu LTS más robusto, seguro y con vida útil mucho más larga, tanto en equipos físicos como en máquinas virtuales y nubes públicas. Entender qué versiones son compatibles, cómo se obtiene y se usa el código de activación y, en el caso de Google Cloud, cómo se gestionan las licencias del disco, permite sacar el máximo partido a esta suscripción sin perderse entre menús ni mensajes crípticos.