Cómo configurar el modo Ahorro de Energía de Chrome en Windows 11

Última actualización: mayo 19, 2026
Autor: Isaac
  • Chrome dispone de modos de Ahorro de memoria y Ahorro de energía para reducir consumo de RAM y batería.
  • Estas funciones se configuran desde el apartado Rendimiento de la configuración del navegador.
  • Windows 11 incorpora su propio ahorro de batería y modo de eficiencia que influyen en el comportamiento de Chrome.
  • La combinación de ajustes de Chrome, energía de Windows y gestión de extensiones mejora notablemente la autonomía.

Configuración modo ahorro de energía de Chrome en Windows 11

Si sueles tener muchas pestañas abiertas en Chrome en Windows 11, es bastante probable que notes el ordenador más lento, el ventilador disparado y la batería bajando a toda velocidad. Chrome lleva años con fama de tragarse la memoria RAM y la energía del portátil, especialmente cuando trabajamos con decenas de pestañas y varias extensiones instaladas.

La buena noticia es que Google ha añadido en las últimas versiones opciones específicas para ahorrar memoria y reducir el consumo de batería sin que tengas que renunciar a tus extensiones ni a tus pestañas abiertas. Además, Windows 11 también incorpora su propio sistema de ahorro de energía, que puede trabajar de la mano con Chrome si lo configuras bien. En esta guía vas a ver, paso a paso y con todo detalle, cómo configurar el modo Ahorro de Energía de Chrome en Windows 11 y cómo combinarlo con las opciones del sistema para exprimir al máximo la batería.

Qué es el modo Ahorro de Energía de Chrome y por qué te interesa

Google ha introducido dos funciones clave en su navegador: Ahorro de memoria y Ahorro de energía. Aunque suenen parecido, no hacen exactamente lo mismo, pero ambas están orientadas a que Chrome deje de comportarse como un devorador de recursos y se porte un poco mejor con tu equipo.

Por un lado, el Ahorro de memoria se centra en reducir el uso de RAM. Chrome es conocido por cargar cada pestaña como un proceso independiente, lo que mejora la estabilidad, pero dispara el consumo de memoria. Con esta función activa, las pestañas que no utilizas durante un tiempo se “duermen”: liberan memoria, aunque siguen ahí visibles en la barra de pestañas para que puedas volver a ellas cuando quieras.

Por otro lado, el Ahorro de energía está pensado para alargar la duración de la batería, sobre todo en portátiles. Para lograrlo, Chrome limita discretamente ciertas funciones internas: reduce actividad en segundo plano, recorta animaciones, baja la suavidad del scroll y ajusta los fotogramas por segundo de algunos vídeos. La idea es que sigas navegando de forma cómoda, pero consumiendo menos energía.

Google afirma que, con el Ahorro de memoria, Chrome puede llegar a usar hasta un 30% menos de RAM en determinadas situaciones. Y, cuando el modo de Ahorro de energía está activo, el impacto sobre la batería es notable si sueles tener el portátil desenchufado varias horas al día. Para que lo veas más claro, el propio navegador muestra un icono en la barra de direcciones cuando está liberando memoria o aplicando los ajustes de ahorro, junto con los KB ahorrados.

Opciones de rendimiento y ahorro de energía en Chrome

Cómo activar el Ahorro de Energía y el Ahorro de Memoria en Chrome

Google ha colocado estas opciones en un apartado muy sencillo dentro de la configuración. Ya no hace falta pelearse con menús ocultos: el acceso está en la sección de Rendimiento de Google Chrome, visible para cualquier usuario con una versión reciente del navegador.

Para llegar hasta ahí, el primer paso es abrir Chrome y pulsar en el clásico icono de los tres puntos verticales que tienes en la esquina superior derecha de la ventana. Ese menú concentra todos los ajustes principales del navegador: historial, descargas, marcadores, extensiones y, por supuesto, la configuración general.

En ese menú desplegable, haz clic en la opción “Configuración”. Chrome abrirá una nueva pestaña interna con todos los apartados del navegador en una barra lateral izquierda. Aquí es donde Google ha organizado, en bloques, todo lo relacionado con tu cuenta, la privacidad, el sistema y las nuevas herramientas de ahorro de recursos.

En la columna izquierda, busca la sección llamada “Rendimiento”. En algunas versiones antiguas podía no aparecer de primeras, pero en las ediciones actuales de Chrome para Windows 11 ya se muestra como un apartado propio. Haz clic ahí para ver las opciones específicas relacionadas con Ahorro de memoria y Ahorro de energía.

Dentro de “Rendimiento” verás dos bloques muy visibles: Ahorro de memoria y Ahorro de energía. Cada uno tiene sus propias descripciones y controles, de modo que puedes activar uno, el otro o ambos a la vez. Lo ideal, si buscas que Chrome vaya más ligero y tu portátil dure más sin enchufe, es que tengas los dos activados y ajustados a tu gusto.

Configuración detallada del Ahorro de Memoria en Chrome

El Ahorro de memoria está pensado especialmente para quienes, como mucha gente, acumulan pestañas sin piedad: artículos para leer después, documentos, herramientas online, redes sociales, etc. Este modo libera RAM de las pestañas inactivas, manteniendo solo “vivas” aquellas que estás usando en ese momento.

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Cuando esta opción está habilitada, Chrome “aparta” las pestañas que llevan tiempo sin actividad y suelta la memoria que estaban ocupando. En la barra de búsqueda (omnibox) verás un icono específico que indica que el navegador está aplicando Ahorro de memoria y te muestra cuánta memoria se está liberando en KB. Con esa información puedes hacerte una idea del impacto real que esta función tiene en tu equipo.

Una duda muy habitual es qué pasa con las pestañas “dormidas”. Al volver a hacer clic en una pestaña que Chrome ha puesto en reposo, el contenido se recarga de nuevo. En la práctica, es como si la pestaña hubiera estado abierta pero en pausa. Tarda un segundo en volver a estar operativa, pero a cambio tu RAM no está saturada por decenas de webs que no estás consultando.

Dentro de la propia sección de Ahorro de memoria, Chrome permite definir excepciones para que ciertas webs nunca entren en reposo. Es útil para servicios que necesitas siempre activos, como reproductores de música en segundo plano, aplicaciones web críticas para tu trabajo o herramientas de mensajería que deben mantener notificaciones en tiempo real.

En el día a día, este modo es especialmente valioso en portátiles con poca memoria RAM o varios años a sus espaldas. Al descargar pestañas que no estás usando, el sistema se siente más fluido, otras aplicaciones (como editores de texto o programas de ofimática) tienen más memoria disponible y se reducen los cuelgues o tirones al cambiar entre ventanas.

Cómo funciona y cómo configurar el Ahorro de Energía de Chrome en Windows 11

El Ahorro de energía en Chrome está más orientado a la batería y al consumo eléctrico que a la RAM. Su objetivo es que, cuando no tengas el portátil enchufado, puedas alargar lo máximo posible la autonomía sin tener que cerrar el navegador, que muchas veces es la aplicación que más usamos.

En este modo, Chrome reduce de forma automática algunas tareas internas que consumen bastante energía, aunque a simple vista no se vean. Entre ellas destacan la actividad en segundo plano (scripts y procesos que siguen ejecutándose aunque no estés mirando esa pestaña), ciertos efectos de animación en las páginas web y la suavidad del desplazamiento al hacer scroll.

Además, cuando el Ahorro de energía está activo, se pueden limitar los fotogramas por segundo de vídeos y otros elementos multimedia. Esto significa que YouTube u otras plataformas pueden no ir tan suaves como en modo normal, pero el impacto sobre la batería es claramente favorable, sobre todo si estás viendo contenido durante mucho tiempo sin enchufe.

Desde la sección “Rendimiento” de Chrome tienes la posibilidad de elegir cuándo quieres que se active este Ahorro de energía. Las opciones habituales incluyen activarlo automáticamente cuando la batería desciende por debajo de un determinado porcentaje (por ejemplo, el 20% o el 30%) o mantenerlo activo siempre que el portátil esté funcionando con batería.

Si lo que buscas es que el modo de ahorro no dependa del nivel de batería y se comporte de forma constante, puedes preferir las opciones que lo mantienen siempre activo en cuanto el equipo deja de estar enchufado. De esta manera, Chrome aplicará las limitaciones de consumo desde el minuto uno, lo que te ayuda a estirar la autonomía incluso en sesiones largas de trabajo.

Activar permanentemente el Ahorro de Energía de Chrome aunque no estés bajo el 20%

Mucha gente se ha encontrado con que el modo de ahorro de batería de Chrome solo se activa cuando la batería baja de un umbral, como el 20%, y busca la forma de tenerlo encendido permanentemente. La idea es simple: si el modo permite ahorrar recursos, ¿por qué esperar a que la batería esté ya casi en las últimas?

Aunque Chrome ofrece opciones para activarlo automáticamente en determinados escenarios, puede que no encuentres una casilla que diga tal cual “mantener siempre activo el Ahorro de energía”. En este caso, lo más recomendable es combinar las opciones del propio navegador con la gestión de energía de Windows 11, que también influye en el comportamiento de las aplicaciones.

Por ejemplo, en Windows 11 puedes ajustar el plan de energía para que el sistema se comporte de manera más conservadora cuando está en batería. De esta forma, aunque Chrome no tenga una opción literal para estar en Ahorro de energía constante, el propio sistema operativo limita procesos en segundo plano y reduce el consumo general, acotando lo que el navegador puede hacer.

En el Administrador de tareas de Windows 11 existe además un llamado “modo de eficiencia” para procesos concretos, como Chrome, que se puede activar para reducir su impacto cuando lo veas consumiendo demasiado. Algunos usuarios, no obstante, han reportado que Windows activa este modo de eficiencia de forma automática incluso cuando tienen marcada la opción “Preguntar antes de activar”, lo que puede resultar molesto.

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Si estás en esa situación, lo más práctico es revisar periódicamente cómo se está comportando Chrome en el Administrador de tareas y ajustar tanto sus opciones internas de rendimiento como los parámetros de energía de Windows hasta encontrar el equilibrio que mejor se adapte a tu forma de trabajar.

Cómo usar los flags de Chrome si todavía no ves el modo Ahorro

Hay equipos en los que, a pesar de tener una versión relativamente actual de Chrome, la sección de Rendimiento no aparece todavía en la configuración estándar. Esto suele deberse a que Google despliega algunas funciones de forma gradual, activándolas primero en ciertos países o grupos de usuarios.

Si es tu caso y quieres forzar la activación de Ahorro de memoria y Ahorro de energía, puedes recurrir a los flags de Chrome. Son opciones experimentales accesibles a través de direcciones internas, pensadas para probar funciones antes de que lleguen de manera oficial al menú general del navegador.

Para abrir la página de flags, solo tienes que escribir en la barra de direcciones: chrome://flags y pulsar Intro. Una vez dentro, verás un buscador en la parte superior y una larga lista de funciones desactivadas o en modo “Predeterminado”. Aquí es donde entran en juego las opciones para el modo de ahorro.

En concreto, hay dos direcciones internas muy útiles para este tema: chrome://flags/#battery-saver-mode-available y chrome://flags/#high-efficiency-mode-available. Puedes pegarlas directamente en la barra de direcciones para ir a cada una, o buscarlas por nombre en el listado de flags, y activar la opción correspondiente (normalmente pasando de “Default” a “Enabled”).

Una vez habilitados estos flags, Chrome te pedirá que reinicies el navegador. Tras hacerlo, al volver a la sección de Configuración y entrar de nuevo en “Rendimiento”, deberías ver ya disponibles las opciones de Ahorro de energía y Ahorro de memoria integradas en el menú general. Desde ese momento, tu navegador se comportará como si esa función hubiera venido de serie.

Comportamiento de Windows 11: ahorro de batería y modo de eficiencia

Además de lo que haga Chrome, Windows 11 tiene su propio sistema de ahorro de batería, que afecta al conjunto del equipo. Cuando esta función está activa, el sistema reduce temporalmente tareas que consumen mucha energía, como la sincronización automática del correo y calendario, la actualización de mosaicos y la actividad de aplicaciones que no estás usando de forma directa.

Activar el ahorro de batería de Windows 11 es una forma rápida de ampliar la autonomía del portátil, porque no solo frena a Chrome, sino también al resto de programas y servicios que corren en segundo plano. Todo esto se gestiona desde el panel de Configuración, dentro del apartado de sistema, donde Windows centraliza los ajustes más importantes.

Para encontrar estas opciones, ve a Inicio > Configuración > Sistema > Batería y energía (el nombre puede variar ligeramente según la versión concreta del sistema, en algunos casos aparece dentro de “Pantalla y suspensión, modo de energía” o similares). En esa pantalla verás cuánta batería te queda, gráficos de uso y las diferentes opciones de ahorro.

En el bloque de “Ahorro de batería”, puedes decidir que se active automáticamente cuando la batería baje de un porcentaje concreto, o bien activarlo en ese mismo momento con un botón tipo “Activar ahora”. Si eliges esta segunda opción, el ahorro de batería se mantendrá activo hasta que vuelvas a enchufar el equipo a la corriente eléctrica.

Otra manera rápida de activar el ahorro de batería sin bucear por los menús es usar el icono de la batería en el área de notificación (la zona de la derecha de la barra de tareas). Al hacer clic, se despliegan los ajustes rápidos y ahí puedes pulsar directamente en “Ahorro de batería” para que el sistema empiece a recortar consumo al momento.

Relación entre el ahorro de energía de Chrome y el de Windows 11

Cuando el ahorro de batería de Windows 11 está activo, el sistema entero entra en un modo de consumo contenido: baja frecuencias de CPU, recorta tareas en segundo plano y ajusta el brillo de pantalla, entre otras medidas. Chrome, como cualquier otro programa, se ve influido por estas restricciones generales del sistema.

Si además tienes activado el Ahorro de energía dentro de Chrome, el navegador añade sus propios recortes: menos actividad de scripts en segundo plano, menos animaciones y ajustes en la reproducción de vídeo. Esta combinación puede marcar una diferencia notable en el tiempo de uso que sacas a cada carga de la batería.

Hay usuarios que han reportado cierta confusión con el llamado modo de eficiencia de Windows 11 aplicado a procesos individuales desde el Administrador de tareas. En algunos casos, el sistema lo activa para Chrome de forma automática, incluso cuando está configurada la opción “Preguntar antes de activar”. Esto puede causar que el navegador rinda peor sin que el usuario entienda muy bien por qué.

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Si notas que Chrome anda especialmente pesado y sospechas que el modo de eficiencia de Windows está interfiriendo, merece la pena abrir el Administrador de tareas, localizar los procesos de Chrome y revisar si el sistema ha decidido marcar alguno con ese modo activo. Desactivarlo manualmente o ajustar las opciones generales puede ayudar a recuperar un comportamiento más estable.

En resumen, la clave está en equilibrar lo que hace Chrome con lo que hace Windows: un doble ahorro extremo puede resultar excesivo si necesitas rendimiento máximo en un momento dado, mientras que para trabajar desconectado durante horas sí puede compensar tener ambos sistemas de ahorro en marcha al mismo tiempo.

Extensiones de Chrome, rendimiento y ahorro de recursos

Otro factor que influye muchísimo en el rendimiento de Chrome y en el consumo de batería son las extensiones instaladas. Cada extensión es, en esencia, un pequeño programa que puede estar ejecutándose en segundo plano, monitorizando páginas, inyectando scripts o realizando comprobaciones periódicas.

Lo ideal, desde un punto de vista puramente de rendimiento, sería reducir las extensiones al mínimo imprescindible. Sin embargo, en muchos casos esto no es realista: hay usuarios que dependen de determinadas extensiones para su trabajo, para gestionar contraseñas, para hacer capturas, para bloquear publicidad o para añadir funciones que el propio Chrome no ofrece de serie.

Aunque no quieras prescindir de ellas, sí puedes hacer una pequeña auditoría para identificar cuáles son las que más recursos consumen. Desactivar temporalmente todas, reiniciar el navegador y luego irlas activando una a una te permite detectar si hay alguna que dispare el uso de CPU o RAM, incluso con Ahorro de memoria y Ahorro de energía activos.

Además, algunas extensiones diseñadas para gestionar pestañas entran en conflicto con el propio Ahorro de memoria de Chrome. Si estás usando una herramienta de terceros para “suspender” pestañas y a la vez el navegador intenta hacer lo mismo de forma nativa, puedes encontrarte con comportamientos raros: recargas constantes, pestañas que no despiertan bien o notificaciones que no llegan.

Siempre que sea posible, es preferible que dejes que Chrome gestione las pestañas con sus propias funciones antes que instalar otra extensión adicional para esto. La integración nativa suele ser más eficiente y se beneficia de las optimizaciones internas del navegador sin añadir más procesos a la mezcla.

Chrome, consumo de recursos y experiencia real del usuario

Durante años, uno de los grandes reproches a Chrome ha sido que consume demasiada memoria RAM y demasiados recursos, especialmente en equipos modestos. Con la llegada de las funciones de Ahorro de memoria y Ahorro de energía, Google intenta corregir en parte esa fama, ajustando el comportamiento del navegador a lo que realmente estás usando en cada momento.

Con el Ahorro de memoria activo, Chrome libera parte de la carga que suponían esas docenas de pestañas que tienes abiertas “por si acaso”. Con el Ahorro de energía, las sesiones largas de navegación sin enchufe se vuelven más razonables, sin que la batería se desplome en cuestión de una hora cuando estás viendo vídeos, leyendo documentación o respondiendo correos.

Según ha explicado la propia compañía, la combinación de estas funciones puede suponer que Chrome use hasta un 30% menos de RAM en determinados escenarios, lo cual es especialmente relevante en portátiles con 4 u 8 GB, donde cada giga de memoria cuenta. La aparición de un icono en la barra de búsqueda indicando cuánta memoria se ha liberado ayuda a hacer visible un proceso que, de otro modo, sería totalmente invisible para el usuario.

Por supuesto, no todo son ventajas: a cambio de ese ahorro, hay pequeños sacrificios en animaciones, suavidad en el desplazamiento o fluidez de vídeo en algunos casos. Sin embargo, en la mayoría de usos cotidianos, la experiencia sigue siendo perfectamente aceptable, y el usuario se acostumbra rápido a esos ligeros cambios si ve que gana en autonomía y estabilidad.

El verdadero salto se produce cuando combinas todo: Rendimiento de Chrome bien ajustado, ahorro de batería de Windows 11 configurado y una selección sensata de extensiones. Con ese conjunto afinado, incluso un portátil que iba justito puede sentir un respiro importante, permitiéndote seguir trabajando o navegando sin la sensación de que el sistema se arrastra.

Con todas estas herramientas y ajustes, tener muchas pestañas abiertas, varias extensiones instaladas y seguir usando Chrome en Windows 11 sin que el rendimiento se desplome es mucho más viable que hace unos años, siempre y cuando dediques unos minutos a configurar con cabeza los modos de ahorro de energía y memoria tanto del navegador como del propio sistema.

ajustes de windows 11 para reducir uso de ram
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