Cómo elegir thin clients para virtualización y VDI

Última actualización: abril 6, 2026
Autor: Isaac
  • Los thin clients delegan el procesamiento en el data center, mejorando seguridad, consumo y gestión.
  • Existen tipos Zero, Browser y Flexible, cada uno pensado para usos y necesidades distintas.
  • Al elegir modelo hay que revisar SO, compatibilidad VDI, gráficos, conectividad y gestión centralizada.
  • Bien integrados con plataformas como Azure Virtual Desktop o VMware, optimizan costes y productividad.

Thin clients para virtualización

Elegir thin clients adecuados para un entorno de virtualización no es tan trivial como puede parecer al principio. Más allá del precio, entran en juego factores como el tipo de VDI, el consumo eléctrico, la gestión centralizada, la compatibilidad con protocolos (PCoIP, Blast, HDX, RDP), las opciones de montaje o incluso si te interesa más un Zero Client que un thin client flexible de propósito general.

Si trabajas en un departamento de TI o tienes un laboratorio doméstico con máquinas virtuales, seguramente te suena la escena: la factura de la luz sube, los servidores y el NAS tragan vatios día y noche, y te planteas pasar ciertos servicios a un pequeño equipo tipo thin client o PC SFF para reducir consumo sin renunciar al rendimiento. En este contexto, entender bien qué ofrecen estos dispositivos y cómo compararlos es clave para no equivocarte en la compra.

Qué es un thin client y en qué se diferencia de un PC tradicional

Un thin client (cliente ligero) es un dispositivo de escritorio diseñado para delegar la mayor parte del procesamiento y el almacenamiento en un servidor central o data center, en lugar de hacerlo localmente como lo haría un PC convencional. En la práctica, el thin client actúa como endpoint: teclado, ratón, interfaz de red y salida de vídeo, mientras que el trabajo pesado ocurre en un escritorio virtual o en una sesión de escritorio remoto.

En estos entornos de VDI (Virtual Desktop Infrastructure), el thin client se conecta a escritorios o aplicaciones virtuales mediante protocolos específicos como PCoIP, Blast Extreme, HDX o RDP. El sistema operativo local, si existe, suele ser muy ligero (Linux embebido o Windows IoT) y está pensado para arrancar rápido, gestionar la conexión al broker de VDI y aplicar políticas de seguridad y configuración centralizadas.

Un detalle clave es que muchos thin clients carecen de disco duro o piezas móviles, lo que reduce el mantenimiento, alarga la vida útil y minimiza el riesgo de fallo mecánico. En lugar de un disco tradicional, suelen integrar memoria flash de pequeña capacidad solo para el sistema base y la configuración.

También se usa el término thin client para ciertas aplicaciones software con arquitectura cliente-servidor donde el cliente realiza una parte mínima de trabajo y delega casi todo el procesamiento en el servidor. Sin embargo, en el contexto de virtualización de escritorios, cuando hablamos de thin clients nos referimos casi siempre a dispositivos físicos de punto final.

En muchos casos, un thin client es un sustituto muy razonable de un PC de sobremesa en puestos de trabajo ofimáticos, call centers, administración, formación o cualquier entorno donde la carga principal esté en aplicaciones de negocio centralizadas y no en tareas locales intensivas.

Ventajas clave de los thin clients en VDI y escritorios remotos

Uno de los grandes motivos por los que las organizaciones se interesan por los thin clients es el conjunto de beneficios operativos, económicos y de seguridad que aportan frente a los PCs tradicionales, sobre todo cuando se combinan con VDI o escritorios remotos.

En los últimos años, el auge de soluciones como Azure Virtual Desktop, VMware Horizon, Citrix Virtual Apps and Desktops o Microsoft RDS ha disparado el interés en este tipo de endpoints. A medida que crece el uso de escritorios virtuales, cobra más importancia cuidar qué terminales utilizan los usuarios para acceder a su entorno de trabajo.

Seguridad reforzada y control de datos

Con un thin client, la superficie de ataque en el endpoint se reduce de forma considerable. Estos dispositivos suelen estar bloqueados para evitar la instalación de software no autorizado, no disponen de gran almacenamiento local y se conectan a un entorno controlado en el data center.

Esto implica que no se pueden ejecutar aplicaciones arbitrarias desde el extremo sin pasar por las políticas del servidor. Si un usuario descarga por error malware o intenta abrir un fichero sospechoso, los mecanismos de seguridad centralizados (firewall, antivirus, control de aplicaciones) actúan en el lado del servidor, en lugar de depender de cada equipo individual.

Otra ventaja importante es que los datos se almacenan de forma centralizada. No hay copias desperdigadas en discos locales, pendrives o portátiles descuidados. Esto reduce drásticamente el riesgo de fuga de información, simplifica el cumplimiento normativo y ayuda a proteger la propiedad intelectual de la empresa.

Además, la supervisión, el registro de eventos y la gestión de incidentes se concentran en el data center, donde es más sencillo aplicar políticas de ciberseguridad coherentes para toda la organización.

Ahorro de costes y eficiencia energética

Otra razón de peso para apostar por thin clients es el ahorro económico a medio y largo plazo. Un thin client requiere menos potencia de cálculo, menos memoria y menos recursos que un PC completo, porque la carga se desplaza al servidor. Esto permite reducir el coste de adquisición por puesto y alargar la vida útil del hardware sin necesidad de renovaciones constantes.

Al no necesitar tarjetas gráficas de gama alta ni procesadores potentes para el uso típico de ofimática y aplicaciones de negocio, el precio por dispositivo suele ser inferior. Pero donde se nota especialmente la diferencia es en el consumo energético: muchos thin clients y zero clients se mueven por debajo de los 10-15 vatios en funcionamiento, frente a los 60-100 vatios (o más) de un PC o NAS activo 24/7.

Esto es especialmente interesante para quienes quieren reducir el consumo eléctrico de un laboratorio doméstico o una pequeña oficina. Por ejemplo, hay casos de usuarios con un NAS cargado de discos, HBA y un SAI, alcanzando consumos de 70-80 W permanentes. Reorganizando la infraestructura, apagando el NAS cuando no es estrictamente necesario (o utilizando Wake-on-LAN) y moviendo servicios a un thin client o PC SFF eficiente, se pueden reducir decenas de vatios continuos, lo que a lo largo de tres años se convierte en un ahorro tangible.

Adicionalmente, al consolidar licencias y mantenimiento en el servidor, se reducen costes de licenciamiento, soporte y espacio en el data center. Y el modelo de inversión cambia: más peso en la infraestructura central, pero menos en cada puesto individual.

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Gestión centralizada y menos mantenimiento

Los thin clients están diseñados para simplificar al máximo la administración diaria de TI. En lugar de gestionar decenas o cientos de PCs uno a uno, el departamento técnico controla la mayor parte de la configuración desde el servidor.

Los fabricantes de thin clients suelen ofrecer herramientas de gestión centralizada gratuitas que permiten inventariar, configurar, actualizar firmware y políticas, distribuir aplicaciones, aplicar parches de seguridad o incluso apagar y encender equipos de forma remota. Todo ello desde una consola central, sin tener que visitar físicamente cada puesto.

Gracias a este enfoque, el tiempo de inactividad por mantenimiento o avería disminuye. Si un dispositivo falla, basta con sustituirlo por otro, conectar teclado, ratón y monitor y el usuario vuelve a su escritorio virtual en segundos. No hay que restaurar copias de seguridad locales ni reinstalar el sistema desde cero.

También se simplifican las copias de seguridad y la protección de datos, ya que los escritorios, documentos y aplicaciones se encuentran en el data center, donde es más sencillo orquestar una estrategia de backup centralizada y coherente para todo el entorno.

Escalabilidad y flexibilidad para crecer

El modelo de escritorio virtual con thin clients facilita una escalabilidad mucho más flexible que el despliegue clásico de PCs. Para añadir nuevos usuarios, se amplían los recursos del servidor y la infraestructura de VDI (más hosts, más RAM, más almacenamiento) y se incorporan nuevos endpoints ligeros, que se configuran de forma estandarizada.

Con esta arquitectura, es posible combinar escritorios remotos, aplicaciones publicadas y escritorios completos según el perfil de usuario. Además, el mismo backend de virtualización que atiende a thin clients puede dar servicio a usuarios remotos que se conecten desde portátiles, tablets o navegadores web.

En muchos escenarios, el servidor que sustenta los thin clients actúa como plataforma de virtualización de escritorio completa, soportando múltiples cargas de trabajo y permitiendo escalado horizontal según las necesidades de la empresa o la institución.

La escalabilidad también se traslada al plano geográfico: desplegar nuevos puestos en otra oficina, un aula o un call center remoto es sensiblemente más sencillo si solo hay que enviar thin clients preconfigurados y conectarlos a la red corporativa.

Productividad del usuario y experiencia de escritorio

Aunque pueda parecer que un thin client es un dispositivo modesto, la experiencia de usuario puede ser tan buena o mejor que la de un PC convencional, siempre que el backend de VDI esté bien dimensionado y el dispositivo soporte los protocolos adecuados.

Los usuarios obtienen acceso a sus mismas aplicaciones y datos desde cualquier ubicación con un endpoint compatible, manteniendo el mismo escritorio virtual. Esto resulta especialmente potente en entornos con movilidad interna, teletrabajo o trabajo por turnos.

Cuando un thin client está bien integrado con tecnologías como HDX 3D Pro, Blast Extreme o PCoIP, permite reproducir vídeo Full HD, trabajar con gráficos avanzados e incluso manejar configuraciones multimonitor, todo ello delegando el procesado en el servidor gráfico o la GPU remota.

Además, la rapidez de sustitución de equipos en caso de avería y la menor frecuencia de errores de sistema o software hacen que los tiempos muertos por incidencias sean menores. Eso se traduce directamente en más productividad para los usuarios finales y menos interrupciones para TI.

Tipos de thin client: Zero, Browser y Flexible

Dentro del concepto general de thin client, existen varias categorías de dispositivos con enfoques diferentes. Conocerlas te ayudará a elegir el tipo de terminal más adecuado para cada caso de uso.

En el mercado se suelen distinguir tres grandes familias: Basic Thin Client o Zero Client, Browser Thin Client y Flexible Thin Client. Cada una ofrece un equilibrio distinto entre simplicidad, potencia local y versatilidad.

Basic Thin Client o Zero Client

Un dispositivo de tipo Zero Client (o Basic Thin Client) es el extremo más minimalista del espectro. Se trata de un endpoint que no ejecuta un sistema operativo completo localmente (o lo hace de forma muy reducida), no tiene almacenamiento interno significativo y está pensado casi exclusivamente para conectarse a un escritorio remoto o VDI concreto.

En estos terminales, todas las aplicaciones, datos y lógica de negocio se suministran desde el servidor. El objetivo es arrancar muy rápido, reducir al mínimo la superficie de mantenimiento y ofrecer un nivel de seguridad y eficiencia energética máximo.

Como no hay disco duro ni procesamiento intensivo en el cliente, el consumo de energía es muy bajo y el riesgo de infecciones o corrupción local es mínimo. Incluso en variantes de Zero Client que incluyen un pequeño disco y un sistema embebido, las ventajas en eficiencia y seguridad frente a un PC siguen siendo muy claras.

Browser Thin Client o Cloud Client

Los Browser Thin Clients son dispositivos diseñados para conectarse a aplicaciones basadas en navegador o en la nube. Mantienen muchas de las ventajas de los Zero Clients (gestión centralizada, consumo reducido, seguridad reforzada), pero incluyen algo más de potencia local y un navegador moderno.

Este tipo de terminales son ideales en entornos donde las aplicaciones principales son web o SaaS, como intranets corporativas, plataformas de CRM, soluciones de atención al cliente o herramientas de ticketing. Para que el navegador local funcione con fluidez y soporte estándares modernos, estos equipos incorporan algo más de CPU y RAM que un Zero Client estrictamente minimalista.

Call centers, departamentos de atención al cliente y otros entornos de trabajo muy centrados en aplicaciones web suelen sacar mucho partido a esta categoría, combinando acceso a datos centralizados con la agilidad del navegador local.

Flexible Thin Client

Los Flexible Thin Clients se sitúan en el punto medio entre un PC tradicional y un thin client puro. Cuentan con un sistema operativo embebido más completo y capacidad para ejecutar ciertas aplicaciones localmente (por ejemplo, componentes Java o .NET), sin renunciar a todas las ventajas de un entorno de VDI o escritorio remoto.

Esta opción está pensada para organizaciones que necesitan soportar aplicaciones muy específicas en local (un controlador de dispositivo, un software de caja registradora, un cliente de línea aérea, etc.), pero que quieren mantener el modelo de administración central y la alta seguridad del mundo thin client.

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Se trata de una solución muy interesante para retail, logística, líneas aéreas, servicios de paquetería o terminales críticos (por ejemplo, cajones de efectivo o kioscos), porque puede seguir funcionando incluso si hay una interrupción temporal de red, manteniendo operaciones básicas en local y sincronizando cuando se restablece la conexión.

En resumen, al elegir entre Zero, Browser y Flexible, conviene valorar qué parte de la carga quieres tener 100 % centralizada en el servidor y cuánta lógica necesitas mantener en el endpoint, siempre equilibrando seguridad, consumo y flexibilidad.

Thin clients para laboratorios domésticos y pequeños entornos

Más allá de las grandes empresas, los thin clients tienen cada vez más presencia en laboratorios domésticos, homelabs y pequeñas oficinas, donde se combinan con hipervisores como Proxmox, TrueNAS o plataformas de contenedores.

Un caso muy habitual es el de usuarios que mantienen un NAS siempre encendido con varios discos, un HBA y un SAI, alcanzando consumos de 70-80 W constantes. En estos escenarios, se están popularizando soluciones basadas en pequeños PCs tipo micro o thin clients reutilizados para alojar contenedores Docker, máquinas virtuales ligeras o servicios auxiliares, con el objetivo de poder apagar el NAS la mayor parte del tiempo.

Por ejemplo, se pueden desplegar los containers de Docker en un equipo tipo Dell OptiPlex Micro con CPU Intel de bajo consumo, NVMe y 32 GB de RAM, reservando el NAS solo para almacenamiento frío o copias de seguridad. Si además se elimina una capa de virtualización innecesaria (por ejemplo, ejecutando TrueNAS directamente en una máquina dedicada en lugar de sobre Proxmox), es posible prescindir de tarjetas HBA y otros componentes que consumen vatios adicionales incluso en reposo.

Aunque la inversión inicial en un mini PC o thin client más potente puede situarse entre 200 y 500 €, el ahorro acumulado en consumo eléctrico durante tres años puede compensar en gran medida ese desembolso, especialmente en países con tarifas energéticas elevadas.

En estos contextos, no solo los thin clients “clásicos” entran en juego, sino también los PCs SFF y micro de nueva generación con CPUs eficientes, soporte NVMe dual, bahía de 2,5″ y hasta 32 GB de RAM. Al final, el criterio de elección se parece mucho al de una organización más grande: consumo, posibilidades de expansión, soporte de virtualización y facilidad de gestión.

Checklist para elegir correctamente un thin client para virtualización

A la hora de comprar thin clients para un despliegue de VDI o escritorios remotos, conviene tener una lista de verificación clara de requisitos. Esto evita dejarse llevar solo por el precio y obliga a comparar modelos con criterio técnico.

Entre los factores esenciales a revisar destacan el sistema operativo, la compatibilidad con plataformas de VDI, la capacidad gráfica, la conectividad de vídeo y USB, las opciones de red (incluido Wi-Fi y PoE), el tipo de montaje y la disponibilidad de herramientas de administración centralizada.

Sistema operativo y compatibilidad de plataformas

Lo primero es asegurarse de que el thin client soporte el sistema operativo que mejor encaja con tu entorno: Linux embebido, Windows Embedded Standard 7 (WES7), Windows Embedded 8 Standard (WE8S), Windows 10 IoT o Windows 11 IoT en los modelos más recientes.

En paralelo, es imprescindible verificar la compatibilidad con tus plataformas de virtualización: VMware Horizon (incluyendo PCoIP y Blast Extreme H.264), Citrix con perfiles HDX, HDX Premium, HDX 3D Pro, y Microsoft VDI/RDSH con RDP, así como otros entornos como Parallels RAS o incluso Azure Virtual Desktop.

Si tu despliegue se basa principalmente en Azure Virtual Desktop, también es importante tener en cuenta el impacto del sistema operativo del dispositivo en las licencias y en el coste de la suscripción. Ciertos endpoints asociados a Windows pueden ofrecer ventajas de licenciamiento, que igualmente se pueden compensar con licencias de Microsoft 365 de nivel elevado.

Gráficos, monitores y resolución soportada

Otro aspecto clave es la capacidad de vídeo y el soporte de monitores múltiples. Algunos perfiles de usuario se conforman con un solo monitor Full HD, mientras que otros necesitan doble o incluso cuádruple pantalla 4K, especialmente en trading, diseño CAD, simulación o análisis geofísico.

Al evaluar un thin client, revisa si permite salida única, doble o cuádruple, qué conectores incorpora (DVI-D, DVI-I, VGA mediante adaptadores, DisplayPort, HDMI) y hasta qué resolución admite en cada puerto (por ejemplo, 3840×2160 @ 60 Hz o 4096×2160 @ 60 Hz en los modelos más modernos).

En el segmento Zero Client para VMware Horizon, existen modelos como Dell Wyse 5020-P25 y 7020-P45 que integran procesadores Teradici PCoIP, soportando dos o cuatro monitores HD según la gama, con consumos inferiores a 9-15 W. Otros dispositivos, como el HP t310 Zero Client, combinan la tecnología Teradici con soporte de doble pantalla y resolución de hasta 1920×1200 por salida.

Puertos USB, conectividad adicional y expansión

En muchos puestos de trabajo, los puertos USB son fundamentales para conectar teclados, ratones, lectores de tarjetas inteligentes, etiquetadoras o periféricos específicos. Por eso, conviene comprobar cuántos puertos USB 2.0 y 3.x ofrece el thin client, cómo se distribuyen en el frontal y la parte trasera, y si incluye USB-C de alta velocidad.

Modelos actuales de fabricantes reconocidos incorporan combinaciones como 4 USB 2.0 más 1 USB 3.2, o varios USB-A y USB-C 3.2 para dar cabida a todo tipo de dispositivos, además de opciones de expansión PCI o ranuras internas para tarjetas inteligentes (CAC) en entornos con requisitos de autenticación más estrictos.

También es conveniente revisar si el dispositivo incluye puertos serie (RS-232) o paralelo para equipos heredados, así como compatibilidad con tarjetas de red de fibra cuando la infraestructura lo requiera.

Red cableada, Wi‑Fi y alimentación PoE

La conectividad de red es la base de cualquier despliegue VDI. La mayoría de thin clients actuales ofrecen Gigabit Ethernet 10/100/1000 Base‑T como estándar, pero en determinados entornos puede ser interesante contar con soporte de fibra o con adaptadores específicos.

En cuanto a la red inalámbrica, cada vez es más común que los modelos incluyan Wi‑Fi de banda dual 802.11 a/b/g/n o superior, algo útil en despliegues donde no siempre es fácil cablear todos los puestos.

Otra característica a considerar es el soporte de PoE (Power over Ethernet), que permite alimentar el dispositivo a través del propio cable de red. Esto simplifica el cableado, reduce puntos de fallo y da más juego para situar los endpoints en lugares donde no es práctico tener un enchufe disponible.

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Montaje, formato y ergonomía

En espacios reducidos, la forma física y las opciones de montaje del thin client marcan la diferencia. Muchos modelos incluyen soportes verticales o kits VESA para fijarlos detrás del monitor o bajo la mesa, liberando espacio en el escritorio.

En otros casos, se recurre a dispositivos tipo “all‑in‑one” o portátiles thin client, como ciertos equipos con pantalla de 15,6″ FHD antirreflejos integrados, diseñados para combinar movilidad limitada con las ventajas del cliente ligero.

Si la organización tiene políticas estrictas de cableado y orden en los puestos de trabajo, merece la pena buscar modelos que faciliten un montaje limpio y discreto, especialmente en salas de formación, mostradores de atención al público o kioscos.

Gestión centralizada, demo y soporte

Además del hardware, la plataforma de gestión centralizada que ofrece el fabricante tiene un papel determinante. Algunos proveedores incluyen de serie herramientas para administrar thin clients Linux y Windows desde una consola única, sin coste adicional y con licencias de usuario ilimitadas.

Antes de tomar la decisión, resulta buena idea aprovechar demos gratuitas o periodos de prueba de 30 días que muchos fabricantes ofrecen, de modo que puedas validar el funcionamiento en tu propia infraestructura VDI y verificar rendimiento, compatibilidad y usabilidad.

No hay que olvidar el tipo de garantía y el soporte técnico. Un reemplazo avanzado sin coste adicional, soporte telefónico o por ticket incluido y tiempos de respuesta razonables pueden marcar la diferencia cuando surgen incidencias críticas en producción.

Ejemplos de modelos y gamas de thin clients y zero clients

El mercado actual de thin clients es amplio y abarca desde dispositivos muy básicos hasta equipos orientados a cargas gráficas exigentes, 4K y multitarea intensiva. Sin entrar en listas exhaustivas, es útil repasar algunos ejemplos de gamas y fabricantes representativos para entender qué se ofrece.

Por un lado, hay fabricantes especializados en clientes ligeros que presentan familias completas optimizadas para VDI, con modelos con CPUs Intel Celeron o Atom, Intel N97 o incluso AMD Ryzen Embedded, soportando desde resoluciones 2K hasta 4K a 60 Hz y opciones de doble, triple o cuádruple monitor.

En estas gamas, se pueden encontrar dispositivos como:

  • Thin clients con Intel Celeron Quad Core, soporte de hasta 3840×2160 a 60 Hz, doble monitor y múltiples puertos USB 2.0 y 3.2, disponibles con sistemas ThinOX o Windows IoT.
  • Modelos con Intel N97 Quad‑Core, salida hasta 4K, puertos USB‑A y USB‑C 3.2, y varias salidas DisplayPort, pensados para entornos VDI con necesidad de alto rendimiento gráfico.
  • Dispositivos con AMD Ryzen Embedded Quad‑Core, orientados a usuarios avanzados que requieren multimedia Full HD, 3D, CAD o hasta cuatro pantallas simultáneas.
  • Series basadas en Intel Atom Quad Core con soporte de doble monitor (VGA + HDMI), suficientes para puestos ofimáticos y tareas de front‑office con bajo consumo.

Otros fabricantes apuestan por thin clients con pantalla integrada de 15,6″ FHD, conectividad USB 3.2 y HDMI, ideales para escenarios donde se requiere movilidad limitada pero se desea mantener un entorno gestionado de cliente ligero.

En el ámbito Zero Client orientado a VMware, destacan familias como Dell Wyse P25/P45 y el HP t310 Zero Client, que incluyen procesadores Teradici PCoIP, memoria RAM DDR3 y un número variado de puertos USB y opciones de red, manteniendo consumos muy contenidos (por debajo de 15 W en la mayoría de casos).

También existen soluciones específicas como Pano Zero Client, integradas dentro de plataformas VDI que soportan Citrix, Microsoft y VMware, con endpoints que ofrecen cuatro puertos USB, Ethernet 10/100 y soporte para dos monitores, consumiendo en torno a 6,5 vatios en funcionamiento.

Finalmente, hay dispositivos que, aunque se posicionan como zero clients, incorporan alguna capacidad de almacenamiento local hasta 1 GB para audio y vídeo, y son compatibles con Citrix Presentation Server, Microsoft Virtual Server, Windows Terminal Services o VMware VDI, ofreciendo conectividad VGA, puertos serie y Ethernet para adaptarse a entornos muy heterogéneos.

Thin clients y Azure Virtual Desktop

Con la expansión de Azure Virtual Desktop (AVD), muchas organizaciones están replanteándose qué terminales utilizan sus usuarios para acceder a escritorios virtuales y aplicaciones empresariales. Los thin clients encajan especialmente bien en este escenario por su seguridad, facilidad de gestión y bajo consumo.

Fabricantes como HP, Dell y otros socios de Microsoft ofrecen dispositivos certificados o validados para AVD, capaces de ejecutar clientes nativos o acceder al entorno mediante el cliente web. La elección correcta depende de factores como la seguridad deseada, la facilidad de administración remota y el impacto en el licenciamiento de Azure.

Es importante tener en cuenta que el sistema operativo del endpoint puede influir en el modelo de licencia. Ciertos dispositivos basados en Windows pueden ofrecer ventajas de coste si se combinan con suscripciones como Microsoft 365 Business Premium o superiores, que incluyen derechos de uso de Windows 10/11 en escenarios de virtualización.

En cuanto a la conexión concreta al servicio, normalmente cada proveedor de thin clients define cómo se integra su firmware o sistema operativo con AVD, ya sea mediante clientes específicos o a través de navegadores compatibles. En última instancia, se puede llegar a AVD desde un navegador dentro del thin client utilizando el cliente web proporcionado por Microsoft.

Muchas empresas complementan estas soluciones de endpoint con servicios gestionados de Azure, apoyándose en partners especializados que les ayudan a diseñar, desplegar y operar el entorno de AVD, y a sacar el máximo partido a funcionalidades como Active Directory, Azure Portal, Windows Server, MFA y políticas de seguridad avanzadas.

Este tipo de despliegues combinan la flexibilidad de la nube de Microsoft con la solidez y la seguridad de una flota de thin clients bien gestionados en el extremo, ofreciendo a los usuarios una experiencia de escritorio ágil, multiusuario y coherente en cualquier ubicación.

Viendo todo el panorama, desde los Zero Clients ultraminimalistas hasta los thin clients flexibles capaces de ejecutar aplicaciones locales específicas, pasando por su integración con plataformas como VMware, Citrix, Microsoft RDS o Azure Virtual Desktop, se entiende por qué estos dispositivos se han convertido en una pieza clave de las estrategias de virtualización: permiten reducir costes, incrementar la seguridad, simplificar la gestión diaria de TI y al mismo tiempo mejorar la productividad y la experiencia de los usuarios en todo tipo de organizaciones.

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