- El CH341A permite leer, borrar y escribir memorias EEPROM y flash de BIOS de forma externa, sin depender del arranque del PC.
- Es compatible con chips de las series 24xxx y 25xxx, teniendo en cuenta el voltaje (3,3 V, 5 V y 1,8 V con adaptador).
- Resulta clave para recuperar placas brickeadas, aplicar BIOS modificadas y trabajar con placas base chinas y portátiles.
- Existen alternativas más avanzadas como RT809H/RT809F y TL866, útiles para entornos profesionales y mayor compatibilidad.
Si alguna vez te has quedado con el PC muerto, pantalla en negro y sin forma de entrar a la BIOS, seguramente te hayas preguntado si existe alguna manera de resucitar la placa base flasheando el chip BIOS externamente. Y sí, se puede. Una de las herramientas más populares para hacerlo es el programador USB CH341A, un cacharro barato, pequeño y muy versátil que se ha convertido en imprescindible para muchos técnicos y aficionados.
En las siguientes líneas vas a encontrar una guía muy completa: veremos qué es exactamente el CH341A, cómo funciona, qué chips soporta, qué voltajes maneja y cómo usarlo paso a paso para regrabar una BIOS corrupta, tanto en placas base de marca como en placas chinas, portátiles, televisores o routers. También hablaremos de alternativas más avanzadas como los programadores RT809H/RT809F o el TL866, de las precauciones con el software y los falsos positivos de antivirus, y de casos reales como chips de 1,8 V (por ejemplo, GD25LQ128D) que requieren adaptadores específicos.
Qué es el programador BIOS CH341A y para qué sirve

El CH341A es, en esencia, un programador USB para memorias EEPROM y flash de las series 24xxx e y 25xxx, que son precisamente las que se utilizan en la mayoría de BIOS de placas base, portátiles, televisores, decodificadores TDT, routers, etc. Su gran ventaja es que permite leer, borrar y escribir el contenido del chip sin depender de que el equipo arranque.
En el interior de la placa del programador encontramos el chip CH341, un conversor USB-serie muy flexible que sabe hablar varios protocolos de comunicación, entre ellos SPI e I2C. Gracias a eso puede comunicarse directamente con el chip de la BIOS y transferir el fichero que queremos grabar (por ejemplo, una imagen .BIN o el contenido convertido de un archivo .CAP).
La mayoría de modelos CH341A incluyen un zócalo ZIF compatible con chips de las series 24 y 25, donde se pueden insertar memorias en formato DIP o con adaptadores. Además, suelen traer un conector para pinza SOIC8/SOP8, muy útil cuando el chip está soldado a la placa base y no queremos o no podemos desoldarlo.
Otro punto importante es que este programador no solo sirve para flashear BIOS: muchos modelos exponen pines de 5 V, TX, RX y GND, de manera que también pueden funcionar como adaptador USB-TTL para programar microcontroladores, módulos serie, placas tipo Arduino o incluso para recuperar ciertos dispositivos a través de su puerto serie.
El rango de aplicaciones reales es enorme: con un CH341A se pueden leer y reescribir memorias de televisores LCD, tarjetas de expansión, reproductores DVD, decodificadores de satélite, routers, placas base de sobremesa y portátiles, siempre que utilicen chips de las familias soportadas (24xxx y 25xxx en la mayoría de casos).
Voltajes, compatibilidad y tipos de chip soportados
Un detalle crítico que muchas veces se pasa por alto es el tema del voltaje. De fábrica, el programador CH341A trabaja normalmente a 3,3 V, aunque hay versiones y configuraciones que permiten usar 5 V moviendo un jumper o puente en la propia placa. Esto es importante porque la mayoría de chips BIOS SPI de placas base modernas son de 3,3 V, mientras que algunos dispositivos antiguos o ciertos equipos embebidos pueden estar a otros niveles.
Además, existen memorias flash específicas, como la GD25LQ128DSIG, que es un chip de 1,8 V. Este tipo de memorias no se puede conectar directamente al CH341A a 3,3 V porque, hablando claro, te la puedes cargar. Para estos casos hacen falta adaptadores de 1,8 V que incluyan regulador y adaptación de niveles lógicos. En el mercado hay kits CH341A que vienen ya con ese adaptador y con la pinza SOIC8.
Hay usuarios que comentan haber logrado flashear chips de 1,8 V directamente sin adaptador, jugando con resistencias o con versiones modificadas del programador, pero no es una práctica recomendable si no dominas bien electrónica. Lo sensato es emplear un convertidor de 1,8 V adecuado que garantice que ni el chip ni el programador sufran daños.
Por otro lado, el CH341A está pensado principalmente para memorias SPI de la serie 25xxx y memorias I2C/serie de la serie 24xxx. Dentro de estas familias hay multitud de modelos de distintos fabricantes: Winbond, GigaDevice, Macronix (por ejemplo, MX25L12873F), etc. Para confirmar si un chip concreto es compatible, lo ideal es consultar su datasheet y contrastar el protocolo y el voltaje de alimentación.
En las placas chinas de bajo coste es habitual encontrar chips Winbond como el 25Q128JVSQ para la BIOS. En teoría son totalmente compatibles con el CH341A, pero hay casos en los que se ha detectado que el chip es una falsificación o un modelo diferente serigrafiado como Winbond. Si la placa está brickeada y el chip resulta ser falso o defectuoso, puede que la única solución sea desoldar, sustituir por uno auténtico y reprogramarlo con el programador.
Cuándo es necesario flashear con CH341A y cuándo no
No todas las BIOS corruptas requieren sacar el programador de la caja. Hay situaciones en las que puedes recuperar la placa base simplemente reseteando la BIOS. Esto suele ocurrir cuando el problema viene de parámetros agresivos de overclock, voltajes mal puestos o configuraciones que impiden el arranque, pero el firmware en sí no está dañado.
Para intentar ese reset duro, lo habitual es seguir un procedimiento sencillo: quitar la pila de la placa, mover el jumper de clear CMOS a la posición de borrado, esperar unos 30 segundos y volver a dejarlo como estaba. Después se recoloca la pila, se arranca el equipo y, si hay suerte, la BIOS vuelve a sus valores por defecto y la placa revive sin necesidad de programador.
El programador CH341A entra en juego de verdad cuando la placa base ha quedado totalmente brickeada: no hay vídeo, no responde a combinaciones de teclas, no inicia procesos de recuperación automáticos, o la herramienta de flasheo integrada rechaza el archivo que intentas usar. También es útil cuando la BIOS está bloqueada o capada y no permite actualizar ciertas versiones modificadas (por ejemplo, BIOS rusas en formato BIN con Turbo Boost activado y undervolting).
Un caso bastante típico es el de ciertas placas chinas duales (como las SZMZ Z8 Dual), donde el flasheo por software desde el propio sistema o con utilidades como AFU/FTP no termina de aplicar las modificaciones, y el Turbo Boost no se activa en una o en las dos CPU. En estas situaciones, el CH341A permite grabar directamente en el chip una BIOS MOD corregida que incluya tanto las mejoras de estabilidad (USB, errores de chipset, etc.) como los parches de rendimiento (Turbo Boost con o sin undervolt).
También resulta muy útil en portátiles modernos que entran en bucles de recuperación de BIOS. Por ejemplo, un portátil HP con Ryzen cuyo chip BIOS GD25LQ128DSIG, de 1,8 V, ha quedado mal flasheado. Aunque el equipo «enciende», no sale del modo de recuperación. Con un CH341A, su adaptador de 1,8 V y una pinza SOIC8 se puede leer el contenido del chip, grabar una imagen limpia y sacar el portátil del bucle.
Localizar el chip de la BIOS en la placa
Antes de conectar nada, hay que encontrar dónde está físicamente la BIOS. En la mayoría de placas base, el chip BIOS es un integrado de 8 pines (4 por lado) serigrafiado con el modelo, normalmente situado en la parte baja de la placa, cerca de los slots PCIe o del chipset. En placas chinas de gama baja suele ir soldado directamente a la PCB; en algunas placas de marca más antiguas, puede ir en un zócalo extraíble.
Cuando el chip va en zócalo, lo más cómodo y seguro es extraerlo con cuidado y colocarlo directamente en el zócalo ZIF del CH341A. Conviene hacerle una foto antes o marcar claramente la posición del pin 1 para no montarlo al revés al terminar. Colocar el chip invertido puede dejarlo inservible en segundos.
Si el chip está soldado (lo más habitual hoy en día), tendrás que usar la pinza SOIC8 que suele venir en el kit del programador. Es importante engancharla bien, asegurando que cada patilla hace buen contacto con el pin correspondiente. A veces hay que retirar el disipador del chipset o algún embellecedor de plástico para poder acceder cómodamente al chip.
Ten en cuenta que en la placa puede haber otros integrados de 8 pines similares, como reguladores de tensión con memoria, EEPROMs auxiliares, etc. Suelen ser algo más pequeños o llevar otra numeración. Si tienes dudas, busca en Google la referencia que aparece en el cuerpo del chip o revisa el esquema de la placa si está disponible.
En el ejemplo de la placa SZMZ Z8, el chip BIOS aparece identificado como Winbond 25Q128JVSQ. Confirmar el modelo exacto te ayudará a seleccionar el dispositivo correcto en el software del CH341A y evitar errores de identidad que acaben en un ladrillo definitivo.
Hardware necesario para flashear con CH341A
El kit básico imprescindible para usar el CH341A incluye varios elementos. Lo primero es, obviamente, el propio programador CH341A con su conector USB, que se alimenta directamente del puerto del ordenador sin necesidad de fuente adicional en la mayoría de casos.
En segundo lugar está el zócalo ZIF de 24/25 pines, que permite insertar memorias en formato adecuado para la reprogramación. En algunos kits viene ya soldado en la placa; en otros, puede venir como módulo separado o integrarse mediante adaptadores para distintos encapsulados.
Otro componente clave es la pinza SOIC8/SOP8 con su cable plano, imprescindible para trabajar con chips BIOS soldados en placas base, portátiles, televisores, etc. Esta pinza se conecta a la cabecera del programador y se engancha directamente al chip en la placa sin desoldarlo.
En muchos packs se incluyen además adaptadores para diferentes tipos de encapsulado (SOIC, SOP, etc.) y, en algunos, módulos convertidores de 1,8 V para chips de bajo voltaje. Si tienes claro que vas a tratar con memorias de 1,8 V (como la GD25LQ128DSIG), es buena idea buscar un kit que ya traiga ese adaptador oficial.
No hay que olvidarse de los drivers y el software de programación. Sin los controladores adecuados y utilidades fiables el sistema no reconocerá el CH341A. Existen varias utilidades compatibles (tanto oficiales como de terceros), e incluso se puede usar flashrom en entornos Linux, siempre que se configure correctamente el dispositivo.
Cómo funciona el proceso de lectura y escritura con CH341A
Una vez tienes todo conectado, el flujo básico de trabajo con el CH341A es siempre muy parecido. Primero, el ordenador se comunica con el programador a través del puerto USB, y el chip CH341 traduce las órdenes del software en comandos SPI o I2C según el tipo de memoria que tengas entre manos.
El primer paso lógico siempre es leer el contenido actual de la memoria EEPROM o flash. Desde el programa correspondiente se elige el modelo de chip (por ejemplo, MX25L12873F, Winbond 25Q128, etc.) y se lanza una lectura completa. Este proceso genera un archivo BIN que conviene guardar bien como copia de seguridad.
Después, si ya tienes el fichero BIOS modificado o la imagen oficial que quieres grabar, se carga en el software y se selecciona la opción de escritura en el chip. El programador borra, programa y confirma cada bloque de datos. Dependiendo del tamaño de la memoria, el proceso puede tardar desde pocos segundos hasta varios minutos.
Muy importante: al terminar la escritura hay que ejecutar la verificación. Esta opción compara byte a byte el contenido del chip con el archivo que acabas de grabar. Si la verificación pasa sin errores, es buena señal de que el flasheo se ha completado correctamente.
En algunos escenarios (como cuando conviertes un archivo de BIOS en formato propietario, por ejemplo archivo .CAP de Asus, a formato BIN) tendrás que preparar previamente la imagen adecuada con herramientas específicas. En placas como la Asus TUF Z790-Plus WiFi, donde el archivo oficial viene en .CAP y no es trivial convertirlo, puede ser necesario recurrir a documentación o herramientas propias del fabricante, o buscar una imagen compatible ya preparada para grabación externa.
Uso del CH341A en placas base chinas y BIOS modificadas
Las placas base chinas de bajo coste, sobre todo las duales para Xeon, son terreno habitual para el CH341A. Muchos usuarios quieren aplicar BIOS modificadas (BIOS MOD) que activan Turbo Boost en procesadores de servidor, añaden opciones ocultas o corrigen fallos de serie como problemas con los puertos USB o estabilidad de memoria.
En algunos modelos, si intentas flashear estas BIOS modificadas desde el propio sistema con herramientas de software, el Turbo Boost no se activa o solo funciona en una de las CPU. A veces la utilidad oficial se niega a aceptar un archivo en formato BIN porque espera un fichero «oficial» en formato ROM o similar.
Con el CH341A, en cambio, puedes grabar directamente el archivo BIN de la BIOS MOD en el chip Winbond o equivalente, saltándote por completo las restricciones del flasheador interno de la placa. Esto permite usar BIOS rusas, mods comunitarios y versiones que incluyen parches de undervolting o microcódigo actualizado.
No obstante, también hay que tener cuidado: una BIOS modificada mal construida puede dejar la placa completamente inservible. Por eso es tan importante, antes de escribir nada, guardar una copia del contenido original del chip. Si la BIOS MOD no funciona como esperabas o provoca cuelgues, siempre podrás volver a volcar la versión original con el mismo CH341A.
En el caso de placas como la Dual SZMZ Z8, se han visto combinaciones donde la BIOS con Turbo Boost para una sola CPU funciona parcialmente (activando el Turbo en un procesador pero no en el otro). En estos casos, la comunidad suele compartir versiones ajustadas específicamente para placas duales, que conviene probar siempre con buena documentación y respaldo previo de la BIOS stock.
Alternativas al CH341A: RT809H / RT809F y TL866
Aunque el CH341A cubre de sobra la mayoría de casos domésticos y de taller, hay situaciones donde merece la pena considerar programadores más completos como los RT809H/RT809F o el TL866, especialmente si trabajas con mucha variedad de dispositivos o necesitas soportar chips menos habituales.
El RT809H, por ejemplo, es un programador bastante más caro, pero a cambio ofrece una compatibilidad amplísima con microcircuitos de distintos voltajes, más allá de lo que suele cubrir el CH341A. Es muy utilizado en reparación profesional de televisores, portátiles y placas donde se requiere programar sin desoldar el chip, conectando directamente a distintos puntos de la placa.
Hay que tener en cuenta, eso sí, que el software oficial del RT809H en ocasiones es detectado por algunos antivirus como troyano o virus de baja amenaza. Suele tratarse de falsos positivos provocados por ejecutables sin firma digital o empaquetadores poco amigables para los motores de seguridad. Aun así, cada usuario debe valorar el riesgo y, si decide usarlo, comprobar el archivo con varias herramientas y mantener el sistema aislado mientras lo ejecuta.
Por su parte, el TL866 (y sus variantes más nuevas) es otro programador muy bien valorado por su fiabilidad, velocidad y amplio catálogo de chips soportados. Muchos técnicos lo consideran más sólido que los programadores económicos tipo CH341A para casos complicados de BIOS que se resisten, o para memorias que dan errores intermitentes en programadores más sencillos.
Si te planteas comprar uno de estos dispositivos para trabajar con placas chinas donde la BIOS va soldada, fíjate en que el kit incluya también la pinza SOIC8 y los adaptadores necesarios. De lo contrario, tendrás que adquirirlos por separado para poder atacar directamente al chip en la placa.
Software, drivers y seguridad al descargar herramientas
Todos estos programadores, tanto el CH341A como RT809H o TL866, dependen de drivers y software específicos. Sin los controladores apropiados, el sistema operativo no detectará el dispositivo, o lo hará de forma genérica sin permitir la programación de memorias.
En el caso del CH341A, los drivers suelen ser fáciles de encontrar y hay diversas utilidades de programación compatibles, tanto oficiales como versiones modificadas con listas de soportes actualizadas. En Linux, herramientas como flashrom permiten interactuar con el programador sin software propietario, siempre que se configure correctamente el backend.
Cuando se trata de programadores como el RT809H, que disponen de suites más complejas, es relativamente común que los antivirus marquen los ejecutables como sospechosos o como troyanos. Una versión concreta del instalador (por ejemplo, RT809H_RT809HSE_20211012.exe) ha sido reportada como infectada por varios motores. Aunque es cierto que algunos programas de este tipo generan falsos positivos, conviene no bajar la guardia.
La recomendación mínima es descargar siempre desde sitios reconocidos (web oficial o repositorios de confianza), comprobar la integridad de los archivos cuando sea posible y, si el antivirus salta, contrastar los resultados con otros motores a través de servicios online. Después, cada uno debe decidir si asume el riesgo y, en caso afirmativo, utilizar el software en sistemas aislados o máquinas virtuales.
En cualquier caso, independientemente del programador que uses, es fundamental asegurarte de que tanto el driver como el software están actualizados y que has seleccionado el modelo exacto de chip antes de iniciar una operación de borrado o escritura, para no dañar accidentalmente una memoria equivocada.
Buenas prácticas al flashear BIOS con programador
Trabajar con la BIOS de un equipo no es un juego: si algo sale mal, puedes dejar la placa peor de lo que estaba. Por eso conviene seguir una serie de buenas prácticas que minimicen riesgos a la hora de usar un CH341A o cualquier otro programador similar.
Lo primero, y más importante, es hacer siempre una copia de seguridad del contenido original del chip antes de tocar nada. Esa imagen te permitirá volver atrás si la BIOS modificada se comporta de forma extraña, si el equipo no arranca tras el flasheo o si descubres más tarde que necesitabas algún dato específico que estaba en la versión original.
También es fundamental verificar bien la orientación y la conexión de la memoria. Ya sea colocando el chip en el zócalo ZIF o enganchando la pinza SOIC8 sobre la placa, asegúrate de localizar el pin 1 y alinear correctamente todos los pines. Una conexión desplazada o invertida puede provocar errores de lectura/escritura o, en el peor de los casos, freír el chip.
En lo referente al entorno de trabajo, ayuda mucho reducir los riesgos de electricidad estática. Si tienes a mano una pulsera antiestática, úsala; si no, al menos descárgate tocando una superficie metálica conectada a tierra antes de manipular la placa base o el chip. Los componentes de la BIOS son sensibles y no cuesta nada tener un poco de cuidado.
Por último, no olvides usar un software fiable y bien configurado. Comprueba que has elegido el modelo correcto de memoria, revisa la ruta del archivo que vas a grabar (para no flashear la imagen equivocada) y no interrumpas el proceso de escritura ni desconectes el USB hasta que el programa confirme que ha terminado y la verificación ha sido satisfactoria.
Si sigues estas pautas y te lo tomas con calma, el CH341A y sus alternativas pueden convertirse en una herramienta clave para recuperar placas aparentemente muertas, aplicar BIOS modificadas y alargar la vida útil de muchos equipos que de otro modo acabarían en la basura.
Con todo lo visto, queda claro que un sencillo programador como el CH341A abre la puerta a reparar BIOS corruptas, flashear chips de las series 24 y 25, trabajar con placas chinas, portátiles o televisores e incluso experimentar con BIOS MOD avanzadas cuando el flasheo por software falla o está bloqueado; si además conoces las particularidades de los voltajes (3,3 V, 5 V y 1,8 V), las alternativas como RT809H o TL866 y las precauciones básicas de copia de seguridad, conexiones correctas y software confiable, tendrás a tu alcance una solución potente, económica y muy flexible para devolver la vida a equipos que parecían perdidos.