Cómo forzar la banda de 5 GHz o 6 GHz en WiFi desde Windows

Última actualización: enero 28, 2026
Autor: Isaac
  • Para forzar 5 GHz o 6 GHz necesitas un router doble banda/6E activo y una tarjeta WiFi compatible y actualizada.
  • Windows permite priorizar la banda rápida desde las opciones avanzadas del adaptador (banda preferida, modos 802.11 y ancho de canal).
  • La configuración del router (band steering, canales, SSID visibles y cifrado) puede impedir o facilitar el uso de 5/6 GHz.
  • Tests de velocidad y de estabilidad (ping) confirman si los cambios han mejorado realmente la conexión inalámbrica.

Configuración avanzada WiFi 5 y 6 GHz

Si tu PC se empeña en engancharse a la banda de 2,4 GHz aunque tengas un router moderno, doble banda o incluso WiFi 6E, no eres el único. Muchos routers de operadora activan funciones tipo “WiFi inteligente”, “Smart Connect” o “Band steering” que mezclan las bandas y deciden por ti a cuál te conectas. El resultado: ves una sola red, el equipo se conecta inicialmente a 5 GHz… y al rato baja discretamente a 2,4 GHz.

En este artículo vamos a ver cómo forzar el uso de la banda de 5 GHz o 6 GHz directamente desde los ajustes avanzados de tu tarjeta WiFi en Windows, qué requisitos debe cumplir tu router, qué problemas habituales pueden impedir que veas la red rápida y qué extras puedes tocar para rascar ese extra de velocidad y estabilidad que a veces se queda “escondido” en la configuración.

2,4 GHz, 5 GHz y 6 GHz: qué cambia realmente entre bandas

Lo primero es entender qué estás forzando exactamente. Desde los inicios del WiFi, la banda dominante ha sido 2,4 GHz, presente en routers, móviles, portátiles antiguos y casi cualquier cacharro conectado. Su gran baza es el alcance y la facilidad para atravesar paredes, pero a cambio sufre más interferencias (muchas redes vecinas, teléfonos inalámbricos, Bluetooth…) y dispone de menos ancho de canal útil.

Con la llegada de WiFi 4 (802.11n) se empezó a popularizar la banda de 5 GHz, inicialmente en combinación con estándares como 802.11a, 802.11n y más tarde 802.11ac (WiFi 5) y 802.11ax (WiFi 6). Esta banda ofrece más velocidad teórica y menos interferencias porque está menos saturada, y permite canales de 40, 80 e incluso 160 MHz. La contrapartida es que llega peor a través de paredes y obstáculos, así que si estás muy lejos del router es fácil que desaparezca o llegue muy débil.

La evolución natural es la banda de 6 GHz, utilizada por WiFi 6E. Aquí tenemos aún más espectro disponible, canales de 160 MHz de forma holgada y muchísima menos congestión… pero todavía menos alcance que 5 GHz y un requisito clave: tanto el router como el dispositivo deben ser WiFi 6E. Si uno de los dos no lo soporta, adiós 6 GHz.

Las velocidades teóricas ilustran bien las diferencias: una tarjeta 2×2 WiFi 6 en 5 GHz puede rondar los 2.402 Mbps con canal de 160 MHz, mientras que la misma tarjeta en 2,4 GHz se queda en torno a 574 Mbps. Con WiFi 5, hablamos de unos 867 Mbps en 5 GHz frente a unos 400 Mbps en 2,4 GHz. En la práctica obtendrás menos, pero la brecha sigue siendo considerable.

Comprobar si tu PC es compatible con 5 GHz y 6 GHz

Antes de pelearte con ajustes avanzados conviene confirmar si tu equipo puede usar realmente estas bandas. Lo más rápido en Windows es usar el Símbolo del sistema. Abre el menú Inicio, escribe cmd y pulsa Enter para lanzar la consola.

En la ventana negra, escribe el comando netsh wlan show drivers y pulsa Enter. Windows mostrará todos los controladores WiFi instalados y sus características. Fíjate en la sección donde aparecen los tipos de radio admitidos (802.11a/b/g/n/ac/ax, etc.):

  • Si solo ves 802.11b/g/n o combinaciones de estos, tu equipo se limita a 2,4 GHz.
  • Si aparece 802.11a y/o 802.11ac, tu tarjeta admite 5 GHz.
  • Si ves 802.11ax puede funcionar tanto en 2,4 como en 5 GHz. Y si el fabricante indica que es WiFi 6E (por ejemplo Intel AX210, AX211 o AMD/MediaTek RZ616), también podrá acceder a 6 GHz siempre que el router lo soporte.

Otra opción es ir al Panel de control → Centro de redes → Cambiar configuración del adaptador y mirar el nombre exacto de la tarjeta WiFi. Después, buscas ese modelo en la web del fabricante y compruebas si figura compatibilidad con WiFi 5 (802.11ac), WiFi 6 (802.11ax) o WiFi 6E. Si solo indica WiFi 4 (802.11n), lo normal es que sea únicamente 2,4 GHz o, como mucho, 2,4/5 GHz con muchas limitaciones.

Requisitos del router: doble banda, 5 GHz activado y SSID visible

La otra mitad del problema es el router. Por mucho que tu tarjeta acepte 5 o 6 GHz, si el router no emite en esas bandas, no hay nada que forzar. Aquí hay varios puntos que revisar.

Para empezar, asegúrate de que tu router es doble banda simultánea. Si en la descripción aparece algo como “AC” o “AX” (por ejemplo, AC1200, AX3000), casi seguro que soporta 5 GHz. Si solo se indica “N” (N300, N600…) puede que sea monobanda 2,4 GHz. Lo más rápido: busca el modelo exacto en Internet o pregunta directamente a tu operadora.

Después entra en el menú de configuración del router (normalmente desde http://192.168.1.1 o similar) y revisa la sección de WiFi / Wireless / Inalámbrico. En routers como los de Movistar, la banda de 5 GHz suele llamarse “WiFi Plus”; en otros modelos simplemente verás pestañas separadas de 2,4 GHz y 5 GHz, o una opción de “Band steering / Smart Connect”.

Debes comprobar que la banda de 5 GHz está realmente activada y visible. Si has marcado en algún momento “Ocultar red WiFi” o una opción similar, el SSID (nombre de la red) no aparecerá en tu PC. En los menús suele verse como “Ocultar SSID”, “Nombre de red WiFi visible: sí/no” o parecido. Asegúrate de que está marcado como visible y guarda los cambios.

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Por último, ten en cuenta el canal de emisión. La banda de 5 GHz se divide en varios rangos (U-NII-1, U-NII-2, U-NII-2C, U-NII-3) y algunos adaptadores antiguos solo ven los canales bajos 36, 40, 44 y 48. Si tu router está emitiendo, por ejemplo, en el canal 100 o 108, podría ocurrir que tu tarjeta no sea capaz de detectarlo a pesar de ser “compatible con 5 GHz”. En esos casos, entra al router y fija manualmente uno de los canales bajos para probar.

Cómo forzar la banda de 5 GHz en Windows desde los ajustes avanzados

Si ya has confirmado que tu router emite en 5 GHz y tu tarjeta lo soporta, toca decirle a Windows que priorice o fuerce esta banda. El camino pasa por el Administrador de dispositivos y el menú de propiedades avanzadas del adaptador WiFi.

Pulsa con el botón derecho sobre el botón Inicio de Windows y escoge “Administrador de dispositivos”. En la lista que se abre, despliega la sección “Adaptadores de red” y busca el nombre de tu tarjeta inalámbrica (Intel, Realtek, MediaTek, etc.). Haz clic derecho sobre ella y selecciona “Propiedades”.

En la nueva ventana, ve a la pestaña “Avanzado”. Aquí aparece un listado de propiedades con nombre bastante técnicos. La clave está en localizar una opción llamada “Banda preferida”, “Preferred band”, “Band” o similar. Al seleccionarla, en el cuadro de “Valor” deberías poder elegir entre “Sin preferencia”, “Preferir 2,4 GHz”, “Preferir 5 GHz” o en tarjetas WiFi 6E incluso “Preferir 6 GHz”.

Elige “Preferir banda de 5 GHz” y pulsa Aceptar. A partir de ese momento, tu PC intentará conectarse siempre que pueda a la red de 5 GHz de tu router, y solo recurrirá a 2,4 GHz si la señal de 5 GHz es muy débil o no está disponible. Si tu tarjeta soporta 6 GHz y en el menú aparece, puedes configurar directamente 6 GHz como banda preferida para mantenerte libre de interferencias en redes WiFi 6E.

En algunos modelos, en lugar de “Banda preferida” verás propiedades como “Modo inalámbrico 802.11a/b/g” o “Wireless mode 802.11n/ac/ax”. En esos casos, puedes restringir hacia arriba el protocolo para forzar que use la banda rápida. Por ejemplo, configurar el modo 802.11a/b/g para que solo permita 802.11a (5 GHz) o asegurarte de que en 802.11n/ac/ax está seleccionado el estándar más moderno (ac o ax), que trabajan en 5 GHz.

Si tu tarjeta no ofrece la opción de banda preferida, a veces aparece una propiedad llamativa llamada “VHT 2.4G” (o algo parecido). Si estás seguro de que el adaptador admite 5 GHz, puedes establecer su valor en “Desactivado”. Esto impide el uso de 2,4 GHz en modo VHT y, en la práctica, obliga al adaptador a conectarse en 5 GHz a las redes que lo permitan.

¿Y cómo forzar o aprovechar 6 GHz (WiFi 6E) en Windows?

Con 6 GHz la película cambia un poco, porque muchos sistemas todavía no exponen esta banda de forma limpia en interfaces sencillas. Si tienes una tarjeta WiFi 6E (por ejemplo, Intel AX210 o AMD/MediaTek RZ616) y un router WiFi 6E, lo básico es lo mismo: abrir el Administrador de dispositivos, entrar en las propiedades del adaptador y revisar la pestaña “Avanzado”.

En tarjetas modernas suele aparecer un ajuste llamado “Ancho de canal para 6 GHz”, que deberías dejar en “Automático” para aprovechar los 160 MHz completos, y otro llamado algo así como “Banda ultraalta (6GHz)”, que debe estar en “Activado”. Además, en “Banda preferida” puedes seleccionar “6 GHz” como prioritaria si tu red WiFi 6E está bien configurada.

Si quieres usar el propio PC como punto de acceso (Hotspot de Windows 11) para conectar, por ejemplo, unas gafas de realidad virtual, hay una limitación importante: a día de hoy, la función de zona con cobertura inalámbrica móvil solo deja elegir 2,4 GHz, 5 GHz o «cualquiera disponible». No existe una opción oficial en la interfaz para forzar 6 GHz en el hotspot integrado, aunque el adaptador la soporte.

En la práctica, esto significa que podrás usar 6 GHz para conectarte a un router WiFi 6E externo, pero no crear fácilmente un punto de acceso en 6 GHz desde Windows 11 sin soluciones de terceros o herramientas específicas del fabricante. Para sacar partido a 6 GHz, lo más realista hoy por hoy es un router o punto de acceso dedicado y configurar en la tarjeta WiFi del PC las opciones avanzadas comentadas (banda preferida 6 GHz, banda ultraalta activada, ancho de canal automático).

Ajustes avanzados clave en la tarjeta WiFi para mejorar rendimiento

Además de elegir banda, las tarjetas modernas incluyen un buen puñado de opciones avanzadas que influyen en velocidad, latencia, roaming y consumo de energía. Si sabes qué tocas, puedes arañar bastante rendimiento extra.

De nuevo, desde el Administrador de dispositivos, entra en las propiedades del adaptador WiFi y en la pestaña “Avanzado” verás una lista de parámetros. Estos son algunos de los más importantes y cómo conviene dejarlos para maximizar velocidad en 5 y 6 GHz:

  • Ancho de canal para 5 GHz / 6 GHz: déjalo siempre en “Automático” para que pueda usar 80 o 160 MHz si el router lo permite. Solo tendría sentido forzar 20 MHz si tienes un entorno muy saturado y problemas de estabilidad.
  • Ancho de canal para 2,4 GHz: también en “Automático” para que pueda usar 40 MHz cuando no haya demasiadas interferencias.
  • Banda preferida: elige 5 GHz o 6 GHz según lo que realmente utilices a diario para evitar que Windows se enamore de la banda de 2,4 GHz.
  • Potencia de transmisión: ponlo siempre en “Máximo” para tener mejor cobertura y velocidad, especialmente en 5/6 GHz.
  • Agresividad de itinerancia (roaming): si usas un sistema de WiFi Mesh o varios puntos de acceso, subir este valor a “Alto” o “Máximo” ayuda a que el equipo cambie más rápido de nodo cuando te mueves por la casa.
  • No compatible con canal de 40 MHz: mejor dejalo en “Desactivado”, así tu tarjeta podrá usar 40 MHz en 2,4 GHz cuando sea posible.
  • Modo inalámbrico 802.11a/b/g y 802.11n/ac/ax: configura siempre el estándar más moderno disponible (normalmente 802.11ax) para disfrutar de las mejoras de WiFi 6 en eficiencia, capacidad y latencia.
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En tarjetas de Intel WiFi 6E (como la AX210) verás aún más ajustes: “Modo de ahorro de energía MIMO”, “Soporte de U-APSD”, “Fusión de paquetes”, etc. Si buscas el máximo rendimiento y no te preocupa demasiado el consumo, puedes desactivar la mayoría de funciones de ahorro de energía (por ejemplo, elegir “Sin SMPS” en el modo MIMO para que todas las antenas trabajen a pleno rendimiento).

Ten en cuenta también el apartado de “Controlador”. Es fundamental tener instalada la última versión de drivers desde la web oficial del fabricante y no confiar en lo que ofrece Windows por defecto. Los drivers actualizados corrigen fallos, mejoran compatibilidad con WiFi 6/6E y suelen añadir opciones nuevas en “Opciones avanzadas”. Si usas un router WiFi 6 o 6E y no consigues “ver” la red de 5/6 GHz, actualizar los drivers suele ser un paso casi obligatorio.

Configurar el router para ayudarte a forzar 5 GHz (y 6 GHz)

Aunque desde el PC ya puedes forzar preferencia de banda, muchas veces conviene tocar también algo en el router para que todo trabaje a tu favor. Dependiendo de la marca tendrás más o menos margen, pero las ideas generales se repiten.

Una posibilidad sencilla, si tu router lo permite, es separar las redes de 2,4 y 5 GHz con SSID distintos. Es decir, tener por ejemplo “MiCasa_24G” y “MiCasa_5G”. Así puedes decirle al PC que se conecte automáticamente a la de 5 GHz y desmarcar la conexión automática en la de 2,4 GHz. Algunos routers de operadora, como ciertos Livebox Fibra, permiten incluso crear SSIDs secundarios específicos para cada banda y configurar su nombre y contraseña de forma independiente.

Si tu router tiene una opción de “Smart Connect” o “Band Steering”, puedes probar a desactivarla para que deje de mezclar las bandas bajo un único nombre. Al hacerlo, suelen aparecer dos redes separadas, una para 2,4 y otra para 5 GHz, lo que te da un control total sobre a cuál te conectas desde cada dispositivo.

Otra técnica algo más “agresiva” es ocultar o desactivar temporalmente la red de 2,4 GHz, de forma que los dispositivos solo vean 5 GHz. Esto es útil si tienes equipos problemáticos que se empeñan en engancharse a la banda lenta, aunque debes tener en cuenta que algunos dispositivos IoT (enchufes, bombillas, domótica barata) solo funcionan en 2,4 GHz, así que podrías dejarlos sin conexión.

En routers de algunos operadores, como Movistar, la banda de 5 GHz se gestiona desde menús específicos (“WiFi Plus”), y es importante comprobar que el estado está en «Activado». Si no, por mucho que ajustes la tarjeta de red de tu PC, jamás aparecerá esa banda. Revisa también el canal, como comentábamos, para evitar incompatibilidades con tarjetas antiguas.

Si dispones de WiFi 6E, entra en la sección de 6 GHz del router y asegúrate de que la banda está habilitada, con cifrado compatible (WPA2/WPA3 mixto si tienes equipos antiguos) y, a ser posible, canales de 160 MHz activos para aprovechar a tope la velocidad. Algunos routers nuevos traen por defecto WPA3-Personal puro en la banda de 6 GHz: si tu tarjeta o sistema operativo no lo soportan, simplemente no podrás conectarte. En esos casos, o actualizas drivers y sistema, o cambias el cifrado a un modo mixto.

Por qué a veces no ves la red de 5 GHz (o no te deja conectarte)

Incluso cumpliendo todos los requisitos, hay una buena lista de motivos por los que la red de 5 GHz puede dar guerra. Merece la pena repasarlos porque muchos se solucionan con un par de clics.

Uno de los más habituales es la distancia y los obstáculos. La banda de 5 GHz tiene menos capacidad para atravesar paredes que 2,4 GHz. Si estás lejos del router, puedes seguir viendo 2,4 GHz con una o dos rayas de señal, mientras que 5 GHz ni aparece. Si sospechas que puede ser eso, prueba a acercar el portátil o el móvil al router y comprueba si la red de 5 GHz “resucita”.

Otro problema muy típico es que el canal elegido por el router no sea compatible con tu tarjeta. Como ya hemos comentado, algunos dispositivos solo soportan canales bajos. Cambiar el canal a 36, 40, 44 o 48 desde el menú WiFi del router suele arreglar la situación en segundos.

También pueden jugarte una mala pasada los repetidores WiFi o PLC con WiFi. Si has instalado un repetidor que solo emite en 2,4 GHz, es posible que tu ordenador se conecte a él en lugar de al router principal, y por eso “pierdas” la red de 5 GHz que antes sí veías. En ese caso tendrás que revisar la configuración del repetidor o plantearte un modelo de doble banda.

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Otro clásico: haberte conectado antes a la red de 5 GHz, haber cambiado la contraseña en el router y que Windows haya marcado esa red como “incorrecta”. A veces aparece al final de la lista de redes y se niega a reconectar automáticamente. La solución es ir a las redes WiFi recordadas, pulsar en “Olvidar” sobre esa red y volver a conectarte introduciendo la nueva clave.

Finalmente, si tu router emite 5 GHz usando exclusivamente tramas WiFi 6 (802.11ax) o cifrado WPA3-Personal y tu tarjeta o tu sistema operativo no tienen los drivers actualizados, puede ocurrir que ni siquiera aparezca la red. Aquí la receta es clara: actualiza los drivers de la tarjeta WiFi a la última versión desde la web del fabricante y, si sigues con problemas, prueba a cambiar en el router a un modo de compatibilidad (WiFi 5 / WPA2-WPA3 mixto) mientras tanto.

Actualizar drivers y energía: detalles que marcan la diferencia

Mucha gente se pasa horas toqueteando canales y bandas y se olvida de algo tan básico como los drivers de la tarjeta WiFi. Con WiFi 6 y 6E esto es especialmente importante: las primeras versiones de controladores tenían bugs serios al conectarse a redes WiFi 6/6E, y en algunos casos impedían ver las redes o daban desconexiones constantes.

Para actualizar automáticamente desde Windows, puedes ir al Administrador de dispositivos → Adaptadores de red, hacer clic derecho en tu tarjeta WiFi y elegir “Actualizar controlador”, luego “Buscar controladores automáticamente”. No siempre instalará la versión más reciente, pero sirve para salir del paso. Lo ideal es descargarlo directamente desde la página del fabricante (Intel, Realtek, etc.), donde suelen publicar versiones mucho más modernas.

Después de actualizar, puede que Windows te pida reiniciar. Cuando el equipo vuelva a encenderse, revisa de nuevo las opciones avanzadas de la tarjeta: a veces aparecen nuevos parámetros o cambian ligeramente los nombres. Vuelve a ajustar la banda preferida, ancho de canal, potencia de transmisión y demás según lo que quieras conseguir.

No te olvides tampoco de la Administración de energía de la tarjeta. En la misma ventana de propiedades hay una pestaña con ese nombre donde puedes ver opciones como “Permitir que el equipo apague este dispositivo para ahorrar energía” o “Permitir que este dispositivo reactive el equipo”. Para evitar cortes raros y bajadas de rendimiento, es buena idea desmarcar la opción de permitir que el equipo lo apague, sobre todo en portátiles.

Adicionalmente, en las opciones de energía de Windows (Planes de energía) puedes entrar en la configuración avanzada y asegurarte de que la configuración de energía del adaptador inalámbrico esté en “Máximo rendimiento” tanto cuando esté con batería como enchufado. Así evitarás que el sistema reduzca de forma agresiva la potencia WiFi para rascar unos minutos de batería.

Cómo comprobar si la mejora al forzar 5 GHz o 6 GHz es real

Una vez que has ajustado tarjeta, router y drivers, viene la prueba de fuego: ver si realmente tu conexión ha mejorado o solo parece ir más fina porque te lo quieres creer. Por suerte, es fácil medirlo con unas cuantas herramientas muy básicas.

Lo más directo es usar un test de velocidad online (tipo Speedtest, Fast, etc.). Haz varias pruebas antes de cambiar nada conectado a la banda de 2,4 GHz, y anota o captura los resultados. Después de forzar la conexión a 5 GHz o 6 GHz, repite las pruebas en las mismas condiciones (mismo lugar, mismo servidor de test, sin descargas en segundo plano) y compara: si todo está bien, deberías ver un aumento evidente de la velocidad de bajada/subida y, en muchos casos, una latencia algo menor.

La velocidad no lo es todo. También interesa la estabilidad de la conexión. Puedes usar el comando ping desde la consola (por ejemplo, “ping 8.8.8.8 -t”) o herramientas como PingPlotter para monitorizar la latencia durante unos minutos. Una banda de 5/6 GHz bien configurada debería ofrecer menos picos de latencia y menos pérdidas de paquetes que una de 2,4 GHz saturada.

Si has tocado ajustes de ahorro de energía, especialmente en portátiles, te puede interesar echar un ojo al consumo de energía. Desde el Administrador de tareas o herramientas de monitorización de batería podrás ver si la autonomía ha cambiado de forma notable. Normalmente, desactivar opciones de ahorro hará que gastes algo más de batería, pero a cambio obtendrás una conexión más rápida y estable, que es justo lo que se busca al forzar estas bandas.

Con todas estas piezas encajadas —comprobación de compatibilidad, configuración avanzada de la tarjeta, ajustes finos en el router, drivers al día y pruebas de velocidad— tendrás un panorama muy claro de hasta dónde puedes exprimir tu WiFi en 5 GHz y 6 GHz. En muchos hogares, con solo tocar un par de opciones clave se pasa de una conexión “que va a su bola” a una red mucho más rápida, estable y, sobre todo, bajo tu control en lugar de dejarlo todo en manos del WiFi inteligente del router del operador.