- Uso de la tecnología NVENC y NVDEC integrada en las GPU de NVIDIA para capturar vídeo sin cargar la CPU.
- Configuración de la superposición y el control de privacidad para grabar tanto juegos como el escritorio de Windows.
- Diferencias funcionales entre la nueva NVIDIA App y la clásica GeForce Experience, incluyendo atajos de teclado esenciales.
- Análisis del impacto en el rendimiento del sistema y alternativas de software para quienes buscan mayor personalización.
Si te mola el gaming, seguro que te ha pasado: haces una jugada increíble, un 360 épico o ocurre algo divertidísimo en medio de la partida y te quedas con las ganas de compartirlo con el resto del mundo. Para eso, grabar la pantalla es fundamental, ya sea para montar un vídeo en YouTube, hacer directos en Twitch o simplemente presumir ante tus colegas de que eres el puto amo del mando o el teclado.
Lo habitual es que los programas de captura se centren solo en los juegos, pero a veces hace falta grabar el escritorio completo para hacer un tutorial rápido o capturar algún juego que no se pone a pantalla completa. Aquí es donde entran en juego las herramientas de NVIDIA, que permiten hacer todo esto aprovechando la potencia de tu tarjeta gráfica para que el PC no se quede colgado en el momento más inoportuno.
Entendiendo la tecnología detrás de la grabación

Para que podamos grabar sin que los frames caigan en picado, NVIDIA utiliza unos coprocesadores llamados NVENC y NVDEC. Básicamente, son pequeños procesadores especializados que viven dentro de la GPU y se encargan de codificar y decodificar el vídeo de forma independiente al núcleo que renderiza los gráficos. Esto es una ventaja brutal porque no dependen del hardware principal que genera los fotogramas, evitando que el juego vaya a tirones.
Al estar integrados en la tarjeta, estos componentes acceden directamente a la VRAM, donde se guarda el último fotograma generado, y lo transforman en un formato de vídeo. Además, como el audio viaja por el HDMI, el sistema puede codificar el sonido simultáneamente. Eso sí, hay que tener en cuenta que este proceso consume una parte de la memoria de vídeo, y no todas las gráficas de NVIDIA cuentan con NVENC; aunque casi todas tienen NVDEC para reproducir vídeos, hay modelos básicos que no pueden grabar.
Con el paso del tiempo, han ido apareciendo nuevos códecs que permiten grabar en alta resolución ocupando menos espacio. Un ejemplo claro es el formato AV1, que solo está disponible en las RTX de la serie 40. Si te dedicas al streaming y no quieres gastarte un dineral en una capturadora externa, tener una GPU actualizada es la mejor inversión para garantizar mejor calidad y fluidez.
El problema de las gráficas integradas
Un fallo muy común ocurre en los portátiles o PCs que combinan una GPU integrada (la del procesador) con una dedicada de NVIDIA. Cuando estás en el escritorio, Windows suele usar la integrada para ahorrar energía. El problema es que el NVENC no puede acceder a la memoria RAM donde la integrada genera la imagen, por lo que no puede grabar el escritorio si la GPU de NVIDIA está inactiva. Para solucionar esto, lo ideal es forzar que siempre se use la GPU NVIDIA, liberando RAM y ganando velocidad.
Configuración de GeForce Experience

Si usas la versión clásica de GeForce Experience, lo primero es asegurarte de que tienes los drivers al día. Para empezar a grabar, debes entrar en el menú de ajustes (la rueda dentada) y activar la superposición dentro del juego. Una vez hecho esto, puedes abrir el panel rápido pulsando Alt + Z.
Para poder capturar el escritorio y no solo los juegos, hay que ir a la sección de configuración, bajar hasta el control de privacidad y activar el permiso para grabar la pantalla. Si no haces este paso, es muy probable que te vuelvas loco intentando grabar un tutorial y que el programa no haga nada. También es importante definir la ruta de guardado en el apartado de «Grabaciones»; ten en cuenta que el software creará automáticamente una carpeta llamada «Desktop» dentro de la ruta que elijas.
Cuando todo esté listo, solo tienes que pulsar Alt + F9 para iniciar y detener la grabación. En la esquina superior derecha aparecerá un aviso confirmando la acción. Eso sí, ten cuidado con algunos juegos que, por petición de las desarrolladoras para evitar spoilers, bloquean la grabación de ciertos niveles; en esos casos, la única solución real es comprar una capturadora externa.
Cómo manejar la nueva NVIDIA App

A finales de 2024, NVIDIA lanzó la NVIDIA App, que sustituye a GeForce Experience y unifica el Panel de Control en un solo sitio. La interfaz ha cambiado totalmente, por lo que ya no encontrarás las opciones en el mismo sitio. Ahora, debes ir a Configuración y luego a la pestaña Función para activar el interruptor de la Superposición NVIDIA.
Al igual que antes, el atajo Alt + Z despliega el menú flotante con las herramientas clave: Grabar (Alt + F9) para capturas manuales, la Repetición Instantánea (Alt + F10) para guardar los últimos minutos de juego, capturas de pantalla con Alt + F1 y el modo foto con Alt + F2. También tienes el control del micrófono para decidir si quieres que se escuche tu voz o solo el sonido del juego.
Impacto en el rendimiento y consejos prácticos
Grabar consume recursos. El uso de NVENC requiere acceso constante a la VRAM y memoria adicional para la codificación, por lo que la resolución influye mucho. No es lo mismo grabar a 720p que a 1080p o 4K a 60 FPS. Si notas que tu PC va justo y empiezas a tener lag, considera bajar la calidad o usar una capturadora externa para descargar el trabajo del hardware.
Antes de lanzarte a grabar una sesión larga, te recomiendo hacer un clip corto de prueba. Comprueba que el audio se escucha bien (que no falte tu voz o el sonido del juego) y que tienes suficiente espacio en el disco duro, ya que los vídeos en alta calidad pesan muchísimo y podrían cortarse abruptamente si te quedas sin sitio.
Alternativas para grabar la pantalla

Si no tienes una GPU de NVIDIA o buscas algo más flexible, hay varias opciones. Windows incluye la Game Bar (Win + G), que es sencilla y efectiva para capturas rápidas en formato .MP4, y la aplicación Recortes en Windows 11, que permite grabar áreas de la pantalla aunque carece de ajustes avanzados.
Para los que buscan el nivel profesional, OBS Studio es la opción reina. Es gratuito, de código abierto y permite configurar absolutamente todo: resolución, bitrate, múltiples fuentes de audio y escenas personalizadas. Aunque consume más que ShadowPlay, es la herramienta estándar para los streamers. Por otro lado, Steam ha añadido su propia función de grabación de partidas, que permite guardar hasta 120 minutos en segundo plano y crear highlights automáticos en juegos compatibles como Counter-Strike 2.
También existen opciones de pago como Wondershare DemoCreator, que destaca por permitir grabar cara y pantalla simultáneamente, usar avatares virtuales y ofrecer un editor de vídeo integrado muy potente, siendo compatible tanto con Windows como con Mac independientemente de la tarjeta gráfica.
Tener un sistema de captura eficiente depende totalmente de tu hardware y de lo que necesites hacer. Mientras que las herramientas de NVIDIA son imbatibles en cuanto a optimización y facilidad de uso para usuarios de sus GPUs, el mercado ofrece alternativas como OBS o Steam para quienes requieren un control total o no cuentan con el hardware de Team Green. Lo fundamental es ajustar la calidad según la VRAM disponible y realizar pruebas previas para evitar perder momentos épicos por un fallo de audio o falta de espacio en disco.