Cómo organizar carpetas en Windows con FolderFresh y otras herramientas

Última actualización: enero 8, 2026
Autor: Isaac
  • Windows ofrece opciones básicas de ordenar y agrupar, pero no automatiza la organización global de archivos.
  • FolderFresh permite crear reglas inteligentes para clasificar y mover documentos, imágenes y otros tipos de archivo.
  • Herramientas como Organize My Files, Easy File Organizer y Tagging amplían la gestión por tipo, tamaño, fecha y etiquetas.
  • Combinar automatización, eliminación de duplicados y exploradores avanzados es clave para limpiar discos llenos de datos caóticos.

Organizar carpetas en Windows con FolderFresh

Si tu carpeta de Descargas parece un cajón desastre lleno de PDFs, instaladores viejos, fotos sueltas y documentos mezclados, estás en el grupo mayoritario. Windows ofrece carpetas como Imágenes, Vídeos o Documentos, pero la realidad es que la mayoría las ignora y termina apilando ficheros sin orden por todo el disco.

El problema se agrava cuando arrastras años de uso de un equipo a otro, copiando discos completos a unidades externas sin limpiar nada: copias antiguas de Google Drive, bóvedas duplicadas de Obsidian, proyectos de trabajo, música, fotos, backups… En poco tiempo puedes acumular cientos de gigas o incluso teras de información caótica que da pereza hasta mirar.

Por qué Windows se queda corto para organizar carpetas

La gestión nativa de Windows 10 y 11 para ordenar archivos es bastante básica. Cada carpeta se configura por separado (consulta qué son carpetas y subcarpetas en Windows) y los cambios en la vista no se heredan al resto. Esto significa que, si quieres un criterio de orden concreto, debes ir carpeta por carpeta ajustando las opciones.

Dentro de cualquier carpeta, al hacer clic derecho en una zona vacía, aparecen las opciones principales para ordenar el contenido. Aunque son útiles para salir del paso, no solucionan el desorden global del disco ni automatizan nada a largo plazo; por eso conviene aprender a usar carpetas en Windows con criterio.

El primer menú que encontramos es el de “Ordenar por”. Desde ahí podemos ordenar por nombre, fecha de modificación, tipo o tamaño, y decidir si el orden será ascendente o descendente. En Windows 10 hay además un botón “Más” que abre una ventana con muchos campos adicionales (año, dimensiones de imagen, ancho de fotograma, etc.), mientras que en Windows 11 esa opción ya no aparece, aunque se mantienen los criterios básicos.

La siguiente alternativa es “Agrupar por”. En lugar de simplemente ordenar, aquí se crean grupos visuales dentro de la misma carpeta, separados por columnas según el criterio elegido: fecha, tipo, tamaño y otros muchos parámetros que se pueden ampliar con el mismo botón “Más”. Cada grupo funciona como una pseudo-subcarpeta en la vista, lo que ayuda a localizar archivos de un mismo tipo o de un mismo día.

Lo interesante de la agrupación es que dentro de cada grupo también se puede ordenar. Por ejemplo, puedes tener la carpeta Descargas agrupada por fecha (como viene por defecto en muchos Windows 10) y, a la vez, ordenar dentro de cada día por tipo o tamaño, para ver rápidamente qué es imagen, documento o instalador.

En la ventana de “Más” se pueden seleccionar los detalles que se mostrarán para cada archivo: nombre, fecha de modificación, tipo, tamaño, altura, año, ancho de fotograma y muchos otros campos específicos según el tipo de archivo. Así personalizas qué columnas quieres ver para adaptar la vista a lo que más te interesa.

Todo esto está bien para una carpeta concreta, pero Windows no ofrece un sistema global que aplique tus criterios a todo el ordenador ni un motor de reglas que vaya moviendo automáticamente los archivos a sitios lógicos. Si quieres algo más potente y que funcione en todas tus unidades, hay que mirar más allá del Explorador.

Uso de FolderFresh para ordenar archivos

FolderFresh: automatizar el orden de tus carpetas en Windows

Ahí es donde entra en juego FolderFresh, una aplicación gratuita y de código abierto diseñada precisamente para poner orden en el caos de Windows y que complementa otras formas de organizar el escritorio. Microsoft no ha apostado por una herramienta oficial potente para organizar archivos, así que son proyectos como este los que cubren ese hueco que a tantos usuarios nos hace falta.

La idea detrás de FolderFresh es muy sencilla: definir reglas para detectar patrones en tus archivos (facturas, capturas de pantalla, fotos de cámara, documentos de trabajo, etc.) y reorganizar automáticamente el contenido en carpetas lógicas. En lugar de limitarse al tipo de archivo, la aplicación intenta entender el contexto para clasificar de forma más inteligente.

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La interfaz es limpia y directa: seleccionas una carpeta, FolderFresh analiza todo lo que hay dentro y te muestra una vista previa de lo que va a hacer con cada fichero. No mueve nada hasta que confirmas, lo que te da bastante tranquilidad si tienes miedo de que una automatización te desmonte alguna estructura que ya tienes medio montada.

Uno de los grandes aciertos es el llamado “modo seguro”, activado por defecto. En lugar de mover los archivos, los copia a la nueva estructura organizada. Así puedes revisar si el sistema de reglas funciona como quieres antes de aplicar cambios definitivos. Si algo no te cuadra, siempre tienes la versión original intacta en su sitio.

De fábrica, FolderFresh incluye varias categorías preconfiguradas: Documentos, Imágenes, Vídeos, Audio, Archivos comprimidos y Código. Cada categoría agrupa por extensión, de modo que todos los tipos de archivo más habituales se colocan inmediatamente bajo un esquema reconocible. Lo bueno es que todo esto es editable: puedes modificar categorías, añadir extensiones nuevas o crear categorías adicionales.

Las reglas pueden ser muy específicas. Si quieres, por ejemplo, que todos los PDF de 5 MB o menos vayan a una carpeta concreta con un nombre determinado, se puede hacer. Puedes filtrar por tamaño, por nombre de archivo, por fecha de creación, por metadatos y por otros criterios avanzados para afinar al máximo.

Frente a herramientas antiguas como SubDiv, FileSieve o Extension Indexer, que se centraban casi solo en el tipo de archivo y llevan tiempo sin apenas mantenimiento, FolderFresh destaca por su sistema de “smart sorting”. Es capaz de reconocer archivos que no encajan claramente en una categoría clásica, como capturas de pantalla, imágenes de cámara o facturas en PDF, e interpretarlos por contenido y contexto, no solo por la extensión.

Esto permite, por ejemplo, mover todas tus facturas a una carpeta específica de forma automática o separar capturas de pantalla de fotos de cámara sin que tengas que clasificarlas a mano. Para quien gestiona proyectos, contabilidad personal o material de investigación, este punto marca una gran diferencia en tiempo ahorrado.

Otro aspecto útil es que FolderFresh puede trabajar también en unidades externas. Si tienes discos duros USB o memorias llenas de fotos, vídeos o backups, es posible aplicar las mismas reglas para organizar allí el contenido y moverse entre carpetas de esos discos externos. Muy práctico cuando te enfrentas a discos de 1 o 2 TB repletos de carpetas sueltas y copias antiguas.

Automatización continua y reglas avanzadas con FolderFresh

FolderFresh no es solo una herramienta de limpieza puntual. Está preparado para vigilar carpetas en tiempo real. Puedes indicarle que observe, por ejemplo, Descargas, Documentos o cualquier ruta, y cada archivo nuevo que aparezca será procesado según las reglas que hayas definido (y puede combinarse fácilmente con carpetas fijadas en el escritorio).

De esta forma, tus descargas se van organizando solas mientras sigues trabajando con el PC. Bajas un PDF, una imagen o un instalador, y la aplicación decide dónde debe ir, moviéndolo o copiándolo automáticamente a su destino correcto. El caos deja de crecer desde ese momento, porque el sistema se va autocorrigiendo continuamente.

El motor de reglas es bastante potente. Puedes crear condiciones en función de nombre, tamaño, fecha de creación, contenido, metadatos y más. Las acciones disponibles incluyen mover archivos, copiarlos, renombrarlos, crear archivos ZIP o incluso ejecutar comandos personalizados si necesitas integrarlo con otros scripts o flujos más complejos.

Por ejemplo, podrías configurar algo como: “si el nombre del archivo contiene ‘factura’ y el tipo es PDF, muévelo a la carpeta Facturas del año correspondiente”. O “si el archivo es una imagen mayor de cierto tamaño y está tomada con una cámara concreta, envíala a la carpeta Fotos Cámara”. Son reglas que, una vez creadas, te evitan horas de clasificación manual.

FolderFresh también incluye una función para detectar archivos duplicados. Aunque ya existan herramientas específicas para esto, tenerlo integrado en el mismo entorno de organización ayuda a identificar copias que se han ido generando con los años, especialmente cuando vienes de múltiples portátiles y discos volcados uno sobre otro.

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Otra ventaja es que se puede configurar para que se inicie junto con Windows y quede en segundo plano. Así no necesitas acordarte de abrirlo cada vez: está vigilando en silencio las carpetas críticas y mantiene el orden de forma continua. Para el usuario, el sistema simplemente parece más “inteligente” porque las cosas acaban donde deben sin esfuerzo.

Hay que tener en cuenta que la aplicación pesa alrededor de 323 MB según su repositorio oficial, así que no es un ejecutable diminuto, pero a cambio ofrece una solución muy completa para algo que Windows, a día de hoy, no cubre de forma nativa.

Otras herramientas y flujos de trabajo para grandes limpiezas

Cuando tienes 500 GB, 1 TB o incluso 2 TB de archivos desperdigados, FolderFresh puede ser el corazón del sistema de organización, pero no tiene por qué ser la única pieza. Combinar varias herramientas y un buen flujo de trabajo es lo que realmente marca la diferencia en un “mega-limpieza” de disco.

Muchos usuarios que han ido copiando discos enteros de un equipo a otro durante años se encuentran con bóvedas duplicadas de Obsidian, copias antiguas de Google Drive, audios, PDFs, Markdown, imágenes y todo tipo de documentos personales y de trabajo. Aunque ya tengas cubiertos los buscadores de duplicados, viene bien contar con organizadores y exploradores más potentes.

Un primer bloque útil son los gestores de archivos alternativos para Windows, que mejoran la experiencia frente al Explorador clásico, sobre todo cuando mueves grandes volúmenes de datos o trabajas en varias rutas a la vez:

  • Files: gestor gratuito, con una interfaz moderna y más cómoda que el Explorador estándar, ideal si quieres algo visualmente agradable sin pagar.
  • Q-Dir: también gratuito, conocido por sus vistas múltiples en paneles, perfecto para arrastrar y soltar entre varias carpetas simultáneamente.
  • XYPlorer: de pago (con versión de prueba), muy potente, con pestañas, paneles duales y muchas funciones avanzadas para usuarios intensivos.
  • OneCommander: gratis para uso doméstico, mezcla una interfaz atractiva con funciones de doble panel y etiquetas que facilitan la clasificación.

Estas herramientas no organizan por sí mismas como FolderFresh, pero facilitan muchísimo el trabajo manual cuando quieres revisar, seleccionar lotes grandes y reestructurar algunos directorios a tu gusto.

Además, han surgido opciones con funciones de IA, como 4-Organizer Ultra, disponible en la Microsoft Store. Se centra en usar algoritmos inteligentes para ordenar archivos de forma más automática. Conviene revisar siempre las reseñas y probar primero la versión gratuita para ver si encaja con tu forma de trabajar y con el tipo de archivos que manejas.

Si no te importa ensuciarte las manos con tecnología, puedes complementar todo esto con scripts en Python o herramientas de línea de comandos que apliquen reglas muy específicas a ciertos directorios. Combine eso con FolderFresh vigilando tus carpetas principales y tendrás una estructura mucho más controlada y coherente.

Programas de terceros para ordenar archivos en todo el sistema

Cuando la organización de Windows se te queda corta y quieres aplicar criterios globales a todo el ordenador, los programas de terceros se vuelven casi imprescindibles. No son tan habituales como las apps de limpieza del móvil, pero existen opciones muy interesantes para escritorio.

La ventaja principal de estas herramientas es que permiten ver y gestionar todos los archivos desde un mismo panel, con filtros por tipo, tamaño, fecha y otros parámetros. Además, muchos incluyen gráficos o resúmenes que te muestran de un vistazo qué está ocupando más espacio y qué formato abunda en tu disco.

Esto es especialmente útil cuando tu objetivo no es solo poner orden, sino también liberar espacio y decidir qué conservar. Si ves que las copias de seguridad antiguas o ciertos tipos de archivo (como vídeos sin comprimir o imágenes RAW) se comen gran parte de la capacidad, puedes centrarte en ellos primero.

Organize My Files

Organize My Files es una solución multiplataforma (funciona en Windows, Linux y macOS) pensada para organizar automáticamente archivos según distintos criterios: tipo o extensión, tamaño, fecha, etc. Es una buena compañera de FolderFresh si quieres una clasificación más masiva de una unidad completa.

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Una vez descargado desde su web oficial y ejecutado, lo primero que te pide es elegir la unidad o carpeta que quieres organizar. Puedes actuar a nivel de todo el disco o focalizar en directorios concretos. Además, tienes la opción de añadir más carpetas desde la parte superior izquierda de la interfaz con el botón “+ ADD FOLDER”.

En la parte central derecha se muestra un gráfico circular donde se ve el reparto de tipos de archivo o carpetas dentro de esa unidad, con colores distintos para cada tipo y un contador de cuántos elementos hay en cada grupo. Esta visualización te ayuda a identificar de un vistazo qué clases de ficheros predominan.

El manejo es sencillo: seleccionas los criterios y pulsas en “Organize”. El programa se encarga de mover de forma inmediata todos los archivos que encajan con el tipo, tamaño o fecha seleccionados a una carpeta dentro de la ubicación original. De esta manera, vas pasando de una masa caótica a un árbol de directorios mucho más ordenado sin tener que arrastrar archivo por archivo.

Easy File Organizer

Easy File Organizer es otra herramienta disponible para Windows (también tiene versiones para Linux y macOS) que puedes descargar directamente desde la Microsoft Store, lo cual simplifica su instalación y actualización. Su objetivo es clasificar de forma rápida y sencilla carpetas y archivos según múltiples filtros.

Incluye filtros inteligentes, reglas personalizadas, organización de subcarpetas y funciones específicas para fotos y contenidos multimedia. Esto permite adaptar el comportamiento a tu tipo de uso: desde alguien que solo quiere limpiar Descargas hasta quien maneja bibliotecas fotográficas enormes o proyectos complejos de trabajo.

La idea es que puedas lanzar procesos de ordenación periódicos, o cuando notes que una carpeta empieza a desmadrarse, y en unos cuantos clics reorganizar todo ese contenido de forma coherente sin pasar por la clasificación archivo a archivo.

Tagging: etiquetas en el Explorador de Windows

Una alternativa interesante a la organización puramente basada en carpetas es el uso de etiquetas o “tags”. Aquí entra Tagging, que no funciona como un programa independiente, sino como un nuevo panel integrado en el Explorador de Windows llamado simplemente “Tag”.

Tras descargarlo e instalarlo, la primera vez que lo abras te pedirá una clave de licencia gratuita que se obtiene rellenando tu nombre y correo en su web. Recibirás un primer e-mail para confirmar la cuenta y un segundo con la clave necesaria para activar el programa.

A partir de ahí, el flujo de uso es bastante directo. Cuando entres en una carpeta que quieras ordenar, seleccionas los archivos que te interese etiquetar y haces clic derecho. En el menú contextual aparecerá una nueva opción llamada “Tag with”.

Al pulsar en “Tag with” y luego en “More Tags”, se abre una ventana llamada “Select tag”. Desde ahí puedes gestionar tus grupos de etiquetas: haciendo clic derecho sobre la palabra “Tags” creas un “New tag group”, y dentro de ese grupo vas añadiendo nuevas etiquetas según tus necesidades (por ejemplo, Trabajo, Personal, Facturas, Proyecto X, etc.).

Una vez definido el grupo y las etiquetas, seleccionas la que quieras aplicar y pulsas en “Aplicar”. Los archivos elegidos quedarán marcados con esa etiqueta, y en el nuevo panel de etiquetas del Explorador verás el nombre asignado, listo para reutilizarse sin tener que crearlo de nuevo.

La gran ventaja es que cada archivo o carpeta puede tener varias etiquetas. Así no dependes únicamente de una ruta rígida de carpetas. Puedes tener un mismo documento etiquetado como “Trabajo”, “2025” y “Facturas”, siendo mucho más fácil encontrarlo desde distintos enfoques sin duplicarlo en varias ubicaciones físicas.

En un contexto en el que manejamos cantidades enormes de información y soportes de almacenamiento gigantescos, este enfoque híbrido de carpetas + etiquetas resulta muy potente para no perder nada por el camino.

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