Diagnóstico de fallos de hardware con el Visor de eventos en Windows 11

Última actualización: noviembre 27, 2025
Autor: Isaac
  • Uso combinado del historial de confiabilidad y el Visor de eventos para localizar errores de hardware en Windows 11.
  • Identificación de fallos típicos de disco, memoria RAM, GPU y servicios del sistema a partir de los eventos registrados.
  • Recomendaciones prácticas para pruebas, mantenimiento y prevención de nuevos errores físicos en el equipo.
  • Interpretación de eventos avanzados relacionados con Microsoft Defender para endpoint y telemetría.

Diagnóstico de fallos de hardware con el Visor de eventos en Windows 11

Cuando Windows 11 empieza a mostrar cuelgues, pantallazos azules o cierres repentinos de aplicaciones, casi siempre hay un rastro que nos dice qué ha pasado. Ese rastro está en el historial de errores y en el Visor de eventos, dos herramientas que el sistema va alimentando en silencio desde que lo encendemos.

Lejos de ser algo reservado a técnicos, estas utilidades permiten a cualquier usuario con un poco de paciencia detectar si el origen del problema es de hardware o de software. Y, sobre todo, aportan datos muy valiosos cuando hablamos de memoria RAM, discos, tarjetas gráficas o servicios críticos como Microsoft Defender que pueden estar fallando.

Historial de confiabilidad: la forma más visual de ver los errores

Windows mantiene un informe gráfico muy cómodo, conocido como historial de confiabilidad o historial de errores, donde va registrando fallos, advertencias y cambios importantes del sistema a lo largo del tiempo.

Este panel muestra una línea de tiempo por días o semanas con símbolos que marcan errores críticos, advertencias e información general. Es una manera muy rápida de ver si nuestras incidencias son puntuales o si el equipo lleva tiempo sufriendo bloqueos, cierres inesperados o reinicios forzados.

Además del gráfico, el historial incluye un listado detallado de eventos que podemos desplegar por fecha, donde se muestran aplicaciones que han fallado, actualizaciones instaladas, problemas de hardware y otros sucesos relevantes que hayan afectado a la estabilidad.

Dentro de cada línea de error tenemos la opción de pulsar en un enlace para ver detalles técnicos del problema. Ahí veremos información más fina, como el nombre del módulo que ha fallado, posibles códigos y descripciones que ayudan a entender qué componente o controlador está detrás del fallo.

Si prevemos formatear el equipo o enviar la información a un técnico, es muy útil la función para guardar el historial de confiabilidad en un archivo .XML. Ese fichero se puede abrir con una hoja de cálculo para examinar cómodamente columnas de fechas, aplicaciones y tipos de error.

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Visor de eventos: el registro completo de lo que le pasa al sistema

visor de eventos

El auténtico “caja negra” de Windows 11 es el Visor de eventos. Esta herramienta accede a la base de datos interna donde el sistema guarda cada acción importante, aviso, error o evento de seguridad.

Podemos abrirlo desde el menú Win + X y eligiendo Visor de eventos, o buscándolo en el cuadro de búsqueda. Una vez dentro, la sección clave es «Registros de Windows», donde encontramos, entre otros, los registros de Aplicación, Seguridad y, sobre todo, Sistema.

En el registro de Sistema se concentran los errores de hardware y servicios del sistema operativo. Desde cuelgues de controladores hasta avisos de disco, problemas de telemetría, servicios que no arrancan o caídas críticas que provocan pantallazos azules.

Más allá de estos registros clásicos, en el árbol «Registro de aplicaciones y servicios» se listan los proveedores de ETW (Event Tracing for Windows). Cada proveedor corresponde a un componente o servicio concreto, y ahí podemos habilitar o revisar registros específicos cuando estamos depurando problemas en una parte muy concreta del sistema.

El visor permite filtrar por nivel (Información, Advertencia, Error, Crítico), por origen y por ID de evento. Esto es clave cuando estamos intentando relacionar un cuelgue de juego, un bloqueo de la GPU o un error de disco con un código de error concreto que vemos repetirse.

Errores de hardware habituales en los registros de Windows

Gran parte de los fallos que vemos en el historial y en el Visor de eventos están relacionados con aplicaciones mal programadas o cierres forzados, pero hay una categoría que interesa especialmente: los errores de hardware que deja Windows por escrito.

Uno de los más típicos es el error de disco (por ejemplo, avisos del tipo que el dispositivo «DeviceHarddisk0DR0 tiene un bloque defectuoso»). Este tipo de mensaje suele aparecer con un ID de evento de Sistema y nos avisa de sectores dañados, cables sueltos o una unidad que empieza a fallar físicamente.

En estos casos conviene usar herramientas específicas como CrystalDiskInfo para leer el estado SMART de la unidad. Si vemos sectores reasignados, recuento de errores creciente o avisos de riesgo, es señal de que el disco está en las últimas y hay que respaldar datos cuanto antes.

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Otro caso clásico son los fallos de memoria RAM, que muchas veces llegan acompañados de pantallas azules (BSOD) con códigos como 0x0000000A (IRQL_NOT_LESS_OR_EQUAL) o similares. En el historial de confiabilidad, suelen aparecer como eventos críticos indicando que «el equipo se reinició tras un error de comprobación de errores».

Estas incidencias pueden deberse a módulos físicos defectuosos o a una configuración incorrecta de la RAM, por ejemplo al forzar frecuencias o timings inestables en la BIOS. Para salir de dudas, lo ideal es pasar la herramienta Diagnóstico de memoria de Windows, que reinicia el equipo y somete a la RAM a pruebas intensivas.

Si esa herramienta detecta errores, una primera prueba razonable es apagar el PC, desconectarlo, extraer los módulos y volver a colocarlos. También se puede probar cada módulo por separado y en diferentes ranuras. Si los fallos persisten, lo más probable es que haya que sustituir la memoria, algo que se puede completar con pruebas más profundas usando utilidades como MemTest86.

En el terreno gráfico, los errores relacionados con el controlador nvlddmkm.sys de las tarjetas Nvidia son habituales cuando hay problemas de estabilidad de la GPU. En el Visor de eventos, dentro de Sistema, podemos encontrar errores graves relacionados con este archivo y, a veces, códigos de error específicos (0x00000050, 0x000000d1, etc.) que apuntan a un conflicto entre el controlador, el hardware y el sistema.

Diagnóstico de hardware con Monitor de confiabilidad y pruebas de estrés

Para confirmar que un bloqueo recurrente de un juego, por ejemplo Valorant, se debe a la tarjeta gráfica y no solo a un fallo de software, conviene combinar la información del historial con pruebas de estrés específicas.

El primer paso es revisar en el historial y en el Visor de eventos los registros críticos alrededor del momento del cuelgue, buscando referencias a controladores de GPU, a errores de hardware y a eventos críticos del sistema. Cuantos más datos tengamos de qué módulo ha fallado y con qué código, mejor.

Después es buena idea usar una herramienta de prueba de esfuerzo para la GPU, descargada de fuentes fiables. Durante estas pruebas, si la tarjeta gráfica se bloquea, muestra artefactos o el sistema se reinicia, es muy probable que haya un fallo físico o un problema serio de estabilidad con el controlador.

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Paralelamente hay que controlar las temperaturas de CPU y GPU con utilidades de monitorización, y comprobar ajustes como la programación de GPU acelerada por hardware. Si durante juegos o pruebas de estrés la temperatura de la gráfica se dispara por encima de 85 ºC de manera constante, puede haber un problema de refrigeración (pasta térmica envejecida, ventiladores saturados o defectuosos, mala circulación de aire en la caja, etc.).

Otra medida básica es la reinstalación limpia del controlador gráfico. Aunque se haya actualizado recientemente, un controlador corrupto puede provocar errores que simulan un fallo de hardware. Usar herramientas como DDU (Display Driver Uninstaller) para eliminar completamente los controladores y luego instalar la última versión desde la web oficial suele resolver muchos de estos conflictos.

Diagnóstico de memoria RAM con herramientas del sistema

Cuando los registros señalan errores de comprobación de errores, cierres inesperados y aplicaciones que se caen sin motivo aparente, hay que poner el foco en posibles problemas de memoria.

Windows 11 incluye la herramienta Diagnóstico de memoria de Windows, accesible ejecutando «mdsched.exe» desde el cuadro Ejecutar o buscando directamente su nombre. Al elegir la opción de reiniciar y comprobar si hay problemas, el equipo se reinicia y ejecuta una serie de pruebas sobre la RAM.

Tras completar el análisis, el sistema vuelve a arrancar y muestra un informe, que también podemos revisar después en el Visor de eventos bajo el registro de Sistema. Si se detectan errores, ya tenemos una evidencia clara de fallo físico o inestabilidad en la configuración de los módulos.

Mientras investigamos, conviene revisar también otros aspectos de software que pueden afectar a la estabilidad general, como la integridad de los archivos del sistema. Ejecutar «sfc /scannow» desde una consola con privilegios de administrador revisa y repara archivos de sistema dañados que, en algunos casos, pueden contribuir a bloqueos aparentemente de hardware.

Por último, si todo apunta a hardware y seguimos viendo incidencias, pruebas más profundas como MemTest86, ejecutadas desde un medio de arranque, son capaces de detectar errores de memoria muy sutiles que las pruebas básicas de Windows pueden pasar por alto.

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