- Starlink Gen 3 mejora al Gen 2 sobre todo en el router WiFi, con WiFi 6, tribanda y configuración 4x4 MU-MIMO para gestionar mejor múltiples dispositivos.
- El router Gen 2 sigue siendo válido, especialmente combinado con sistemas de malla de terceros, aunque su malla oficial solo es compatible con esta generación.
- El kit estándar suele traer router Gen 3 y fuente de alimentación separada, mientras que el estándar motorizado incluye router Gen 2 con fuente integrada.
- Cambiar de Gen 2 a Gen 3 solo compensa si el límite está en la red WiFi interna; si tu instalación actual funciona bien, la ganancia real puede ser reducida.
Si estás pensando en contratar Starlink o ya lo tienes en casa, es muy probable que te estés preguntando qué diferencias reales hay entre Starlink Gen 2 y Starlink Gen 3, tanto en la antena como en el router WiFi que incluye cada kit. No es solo una cuestión de “es más nuevo, será mejor”, sino de entender qué mejoras concretas trae cada generación y cuándo compensa de verdad dar el salto.
En los últimos lanzamientos, Starlink ha ido renovando tanto el hardware de las antenas como los routers WiFi, añadiendo compatibilidad con WiFi 6, mejor cobertura, diferentes fuentes de alimentación y cambios en la forma de instalación. Además, han aparecido variantes como el kit estándar y el kit estándar motorizado, que también influyen en si recibes un router Gen 2 o un Gen 3. Vamos a desgranar todo esto con calma, comparando generaciones y explicando en qué casos te interesa cambiar de equipo o dejarlo tal y como está.
Qué es Starlink Gen 2 y qué es Starlink Gen 3
Cuando se habla de Starlink Gen 2 y Gen 3 normalmente se hace referencia tanto a la evolución de la antena (el “plato” o terminal de usuario) como al router WiFi que va incluido en el kit. Cada generación introduce cambios en diseño, electrónica y forma de alimentación, y eso afecta al rendimiento, a la instalación y a la compatibilidad con otros accesorios.
En la práctica, la mayoría de usuarios se fijan sobre todo en el router WiFi Gen 2 y el router WiFi Gen 3, porque son los que determinan la velocidad que llega a los dispositivos, el alcance dentro de casa y las opciones para crear una red en malla o conectar equipos por cable Ethernet.
La segunda generación se popularizó como el “kit estándar” de Starlink, con una antena fija y un router integrado que hacía de todo: gestionaba la conexión, alimentaba la antena y permitía crear malla con nodos oficiales. Con Gen 3, Starlink da un salto en tecnología WiFi (pasa a WiFi 6, añade tribanda y más antenas internas) y separa la alimentación de la antena en algunos kits, lo que tiene implicaciones claras en montaje y posibilidades de ampliación.
Otro punto clave es que, aunque el router Gen 3 es más moderno y potente, no siempre puede sustituir al Gen 2 principal que viene con ciertos kits, porque en la configuración Gen 2 la antena depende del router para recibir alimentación. Esto hace que, a nivel práctico, muchas veces el Gen 3 actúe como nodo en malla o router adicional, en vez de reemplazar completamente al equipo anterior.
Router Starlink Gen 3: características, ventajas y usos recomendados
El router WiFi Gen 3 de Starlink supone un paso adelante en prestaciones respecto al Gen 2, sobre todo pensado para sacar el máximo partido a la conexión cuando el cuello de botella es la red WiFi dentro de casa o de la oficina. No altera la velocidad que llega por satélite, pero sí puede marcar una diferencia notable en cómo se reparte esa velocidad entre los dispositivos conectados, y en comparativa con 5G para gaming.
Lo primero que destaca es que el Gen 3 integra un chipset WiFi 6 (IEEE 802.11ax), compatible también con los estándares anteriores 802.11a/b/g/n/ac. Esto se traduce en mejor gestión de muchos dispositivos conectados a la vez, mayor eficiencia en entornos saturados (por ejemplo, bloques de pisos con un montón de redes WiFi alrededor) y mejores tasas de transferencia con equipos modernos que también soporten WiFi 6.
Además, el router Gen 3 es un equipo tribanda, trabajando en 2,4 GHz y 5 GHz con varias radios, lo que permite que parte del ancho de banda se dedique a la comunicación con otros nodos en malla y otra parte quede libre para los dispositivos de usuario. Esto reduce la interferencia entre tráfico interno de la propia red y el tráfico real de los móviles, ordenadores, cámaras, etc.
Otro salto claro está en la configuración de antenas internas: el Gen 3 ofrece una disposición 4×4 con MU-MIMO y OFDMA. MU-MIMO (multiusuario MIMO) permite que el router hable con varios dispositivos al mismo tiempo en lugar de “ir haciendo cola”, mientras que OFDMA reparte el canal en subcanales para mejorar la eficiencia, sobre todo en redes con muchos equipos pidiendo datos a la vez.
En cuanto a conexiones físicas, el router Gen 3 incluye dos puertos Ethernet RJ45 accesibles quitando las tapas estancas, que permiten conectar por cable otros routers, switches, puntos de acceso o dispositivos como PCs, televisores o sistemas de videovigilancia. Esto es útil si quieres combinar el WiFi integrado de Starlink con una infraestructura de red más avanzada de terceros.
El equipo mantiene seguridad WPA2 para la red inalámbrica, una clasificación IP56 (resistencia al agua y polvo) y un rango de temperatura de funcionamiento bastante amplio, entre -30 °C y +50 °C, lo que le permite trabajar en condiciones ambientales exigentes, aunque Starlink lo orienta principalmente a uso en interiores.
En el plano práctico, si tu conexión por satélite va sobrada pero notas que la velocidad baja cuando te alejas del router, o si tienes muchos dispositivos conectados a la vez y ves que la red se satura, el router Gen 3 puede mejorar el rendimiento general de la WiFi. Es especialmente interesante para casas grandes, instalaciones con cámaras IP, dispositivos inteligentes y entornos donde hay bastante tráfico inalámbrico.
Compatibilidad y papel del router Gen 3 dentro del ecosistema Starlink
Uno de los puntos más importantes a tener en cuenta es cómo encaja el router Gen 3 dentro del ecosistema de hardware Starlink ya instalado. Aquí no todo vale: hay limitaciones sobre qué puede sustituir y cómo se integra con sistemas existentes de generaciones anteriores.
Starlink indica que el router Gen 3 puede utilizarse como nodo en malla para ampliar la cobertura WiFi con cualquier sistema Starlink. Esto significa que, aunque tu instalación principal sea de una generación anterior, puedes añadir un Gen 3 para mejorar señal en zonas alejadas de la vivienda o negocio, aprovechando su mejor rendimiento como punto de acceso adicional.
Sin embargo, no está pensado para reemplazar el router Gen 2 principal que alimenta la antena en las configuraciones donde ese Gen 2 actúa también como fuente de alimentación (PoE propietario). En esas instalaciones, el router Gen 2 no solo enruta tráfico, sino que suministra energía al terminal de usuario, así que no puedes “desenchufarlo” sin más y conectar el Gen 3 directamente al plato.
Lo que sí se puede hacer es usar el router Gen 3 como sustituto de un nodo en malla Gen 2 o de un extensor WiFi de terceros. De esta forma, mejoras el punto de acceso en la zona donde lo coloques, aprovechando el WiFi 6, la tribanda y la configuración 4×4, manteniendo a la vez el router principal original que alimenta la antena.
Otro aspecto relevante es que el router Gen 3 facilita la conexión de hardware de terceros. Basta con retirar la tapa del conector RJ45 y usar uno de los puertos Ethernet (1 o 2) para conectar otro router neutro, un sistema de malla profesional, un switch o cualquier dispositivo que quieras tener por cable. Esto da bastante flexibilidad si quieres conservar el router Starlink por comodidad pero integrar tu propia red avanzada.
En definitiva, el Gen 3 es un router potente y moderno, pero su función en tu instalación concreta dependerá de cómo esté diseñado tu kit: en algunos casos será el router principal incluido de serie (como en el kit estándar actual), y en otros actuará como ampliación de red o reemplazo de nodos antiguos.
Router Starlink Gen 2: qué ofrece y en qué se diferencia
El router WiFi Gen 2 fue durante bastante tiempo el estándar de referencia de Starlink en hogares y muchas pequeñas empresas. A día de hoy sigue siendo un equipo perfectamente válido, sobre todo si tu casa no está cubierta de dispositivos conectados por todas partes o si ya usas un sistema de malla o router de terceros para gestionar tu red interna.
A nivel técnico, el Gen 2 soporta los estándares IEEE 802.11a/b/g/n/ac, lo que coloquialmente se conoce como WiFi 5. Trabaja en banda dual (2,4 GHz y 5 GHz), ofreciendo un equilibrio razonable entre alcance y velocidad, suficiente para muchos usos cotidianos como streaming, navegación, teletrabajo o juegos online moderados.
Su configuración de antenas internas es 3×3 MIMO, algo más modesta que el 4×4 con MU-MIMO del Gen 3, pero aún así capaz de manejar un número razonable de dispositivos concurrentes. De nuevo, mantiene seguridad WiFi con WPA2, un rango de temperatura de uso entre -30 °C y +50 °C y una certificación IP54, que implica también cierta resistencia a polvo y salpicaduras ligeras, aunque igualmente orientado a interior.
Donde el Gen 2 marcó una diferencia fue en la integración con el WiFi en malla oficial de Starlink. El router en malla de Starlink diseñado para esta generación es compatible sólo con el router Gen 2, y permite crear redes en malla sencillas para ampliar cobertura sin recurrir a soluciones de terceros. Este sistema, no obstante, no funciona ni con el router Gen 1 ni con módems o routers de otras marcas.
Si quieres conectar dispositivos externos por cable (por ejemplo, un router de gama alta, un sistema de malla tipo Orbi o un switch), Starlink proporciona un adaptador Ethernet específico para el router WiFi en malla Gen 2. Este adaptador permite sacar un puerto RJ45 desde la red Starlink para integrar hardware de terceros de forma relativamente sencilla.
En muchas instalaciones residenciales, el router Gen 2 cumple perfectamente su papel, sobre todo si se combina con un sistema de malla cableado o inalámbrico adicional que reparta la señal por toda la vivienda. En un escenario así, la arquitectura de red y dónde colocas los puntos de acceso suelen ser más determinantes que el propio router.
Router Starlink Gen 1: primera generación y limitaciones actuales
El router WiFi Gen 1 fue la primera versión que acompañó a los kits iniciales de Starlink. Aunque ha quedado algo desfasado frente a Gen 2 y Gen 3, sigue siendo interesante entender qué ofrece y cuáles son sus limitaciones a nivel de compatibilidad y ampliación.
En términos de estándares, también soporta IEEE 802.11a/b/g/n/ac y funciona en banda dual (2,4 GHz y 5 GHz), igual que el Gen 2. La diferencia principal está en la configuración de antenas internas, que en este caso es 2×2 MU-MIMO, algo más simple y con menor capacidad de gestión simultánea de equipos conectados cuando se compara con generaciones posteriores.
Dispone de seguridad WPA2 para el cifrado de la red WiFi, un puerto LAN RJ45 y un puerto WAN RJ45, lo que permite una distribución bastante clásica de la red: un puerto para la conexión entrante y otro para la salida hacia la red local. El rango de funcionamiento se mantiene entre -30 °C y +50 °C, como en los modelos más modernos.
La gran pega del router Gen 1 es que no es compatible con el sistema de WiFi en malla oficial de Starlink. Esto implica que, si quieres ampliar cobertura en una vivienda grande con una instalación Gen 1, tendrás que recurrir a soluciones de terceros (routers adicionales, sistemas de malla comerciales, etc.), ya que no puedes usar los nodos en malla diseñados para Gen 2.
Eso sí, el router Gen 1 incluye un puerto AUX que puede usarse para conectar dispositivos de terceros por cable. Gracias a esta salida, muchos usuarios han podido integrar sin demasiado problema routers externos o puntos de acceso adicionales, manteniendo Starlink como proveedor de conexión y dejando que el resto de la red lo gestione otro equipo.
Actualmente, la tendencia es que los nuevos equipos Starlink ya no monten Gen 1, de modo que su presencia va quedando limitada a instalaciones antiguas que se han ido manteniendo en el tiempo. Para quien tenga uno, el salto a generaciones posteriores suele ser recomendable si empieza a notar cuellos de botella en la red o quiere aprovechar funciones como malla oficial o WiFi 6.
Diferencias entre kit estándar y kit estándar motorizado
Además de las generaciones de routers, Starlink ofrece distintas variantes de hardware en forma de kit estándar y kit estándar motorizado, ambos pensados para dar una conexión de alta velocidad y bastante estable, pero con algunas diferencias importantes en instalación, componentes incluidos y tipo de uso.
Lo primero es que, a nivel de calidad de conexión satelital, ambos kits proporcionan la misma base de servicio. No hay una diferencia en el “internet” que recibes por el hecho de que la antena sea motorizada o no; la diferencia está en cómo se orienta la antena y cómo se integra el resto del equipo.
Tanto el kit estándar como el motorizado montan antenas de matriz en fase, capaces de seguir a los satélites que pasan por encima sin necesidad de grandes movimientos mecánicos. Una vez bien instaladas, sin obstáculos y con buena alineación, apenas necesitas tocarlas, ya que el rastreo se hace electrónicamente.
En el proceso de configuración inicial sí hay cambios. El kit estándar requiere que el usuario ajuste manualmente la posición de la antena utilizando la herramienta de alineación de la app de Starlink. En cambio, el kit estándar motorizado integra un motor que permite una autoorientación guiada, haciendo la puesta en marcha algo más automatizada y cómoda.
La propia antena también presenta diferencias físicas: el kit estándar tiene una superficie ligeramente mayor, mientras que el estándar motorizado es más grueso debido a los motores y al mástil integrado. Esto puede influir en dónde te conviene más instalar cada uno, según el espacio, el viento o las restricciones estéticas que tengas.
En ambos casos se incluye un soporte básico de montaje temporal que puedes usar como base rápida o para despliegues portátiles. También es posible fijarlos en una superficie plana para una instalación más estable, y hay soportes adicionales compatibles a la venta en la tienda de Starlink para adaptarlos a tejados, mástiles o montajes más específicos.
Un detalle muy importante es que el kit estándar actual suele incluir el router WiFi Gen 3, mientras que el kit estándar motorizado se ofrece generalmente con el router WiFi Gen 2. De este modo, la elección del kit también determina la generación de router con la que vas a trabajar de serie en tu instalación.
Respecto al cableado, ambos kits incorporan un cable Starlink de 50 pies (unos 15,24 metros), con posibilidad de comprar cables más largos específicos para cada tipo de kit, en función de la distancia entre antena y ubicación del router.
Por último, cambia el planteamiento de la fuente de alimentación: en el kit estándar la fuente de alimentación es un módulo separado, mientras que en el kit estándar motorizado va integrada dentro del router. Esto afecta a cuántos aparatos tienes físicamente en la instalación y a cómo se reparte el calor y el cableado.
Ejemplo real: ¿me compensa cambiar de plato Gen 2 a Gen 3?
Una duda bastante habitual entre usuarios de Starlink es si merece la pena cambiar un kit Gen 2 que ya funciona bien por un Gen 3 más reciente, sobre todo cuando se quiere montar una segunda ubicación o se está pensando en reorganizar equipos entre casa y otro lugar.
Imagina el caso de una vivienda con una antena Starlink Gen 2 ya instalada, con montones de dispositivos inteligentes, cámaras, móviles de invitados y demás, donde el usuario ha resuelto la parte WiFi usando un sistema de malla de terceros (por ejemplo, un Orbi con satélites cableados por Ethernet). En ese entorno, el router Gen 2 apenas se encarga de dar salida a internet, mientras que la malla externa hace el trabajo duro de repartir la señal.
Si este usuario adquiere un nuevo kit con antena Gen 3 para otra ubicación más sencilla (digamos, una base con solo tres cámaras, algunos móviles esporádicos y sin necesidad de conexiones Ethernet), podría plantearse intercambiar los platos: usar el Gen 3 en casa y dejar el Gen 2 en la base, o viceversa.
En un escenario así, la clave es preguntarse dónde está realmente el cuello de botella de la red. Si en la casa con Gen 2 el sistema de malla Orbi ya gestiona bien el tráfico, con satélites cableados y sin saturación apreciable, el cambio de plato y router de Starlink puede aportar muy poco en términos reales de experiencia, porque el grueso de la gestión WiFi lo está haciendo otro equipo.
Por el contrario, en la segunda ubicación, en la que se quiere usar el router Gen 3 como único punto WiFi, sí se pueden notar más las ventajas del WiFi 6, la mayor capacidad de antenas y el mejor alcance en una red con menos interferencias y menos dispositivos, pero donde se confía todo al router de Starlink.
Por tanto, aunque el perfil más pequeño de la antena Gen 3 pueda encajar mejor físicamente en la segunda ubicación, puede ser más lógico dejar el Gen 2 donde ya funciona y aprovechar el Gen 3 en la nueva base, salvo que en la vivienda principal haya problemas de cobertura o saturación que realmente justifiquen el cambio de hardware.
Como norma general, si tu configuración actual con Gen 2 “no está rota” y no presenta problemas de velocidad o cortes, el beneficio de cambiarla por Gen 3 suele ser limitado, especialmente si ya usas un buen router o sistema de malla externo. En esos casos, la prioridad debería ser optimizar colocación de equipos, cableados y canales WiFi, antes que sustituir el hardware de Starlink que ya hace bien su trabajo.
