Ghosting y smearing en monitores VA: qué es, por qué pasa y cuándo compensa

Última actualización: marzo 1, 2026
Autor: Isaac
  • Los paneles VA destacan por su alto contraste y negros profundos, pero sufren ghosting y black smearing por transiciones lentas en tonos oscuros.
  • El smearing se nota sobre todo en escenas oscuras con objetos claros en movimiento rápido, y su gravedad varía mucho entre modelos VA.
  • No existe una solución definitiva al smearing: solo se puede mitigar levemente con ajustes de gamma, saturación y tiempos de respuesta.
  • Elegir VA, IPS u OLED implica asumir compromisos entre contraste, claridad en movimiento, brillo y precio, sin un monitor perfecto para todos.

ghosting o smearing en monitores VA

Si estás mirando monitores o teles con panel VA y has leído términos como ghosting, black smearing o estelas negras, es normal que te entren dudas. Sobre el papel, los VA son la bomba en contraste y negros profundos, pero a la hora de jugar o ver escenas oscuras en movimiento pueden sacar a relucir un defecto bastante molesto: ese rastro oscuro que persigue a los objetos al moverse.

Además, mucha gente viene de años usando paneles IPS u OLED y se encuentra en la encrucijada: ¿merece la pena comerse el smearing a cambio de mejores negros o es mejor sacrificar contraste para tener una imagen más limpia en movimiento? Y por si fuera poco, los monitores mini LED, ultrawide, curvos y las tasas de refresco altas añaden más ruido a la decisión.

Qué es exactamente el ghosting o smearing en monitores VA

Cuando hablamos de ghosting o smearing en VA nos referimos a un artefacto visual que aparece como una estela o rastro detrás de los objetos en movimiento, especialmente cuando hay elementos claros moviéndose sobre fondos muy oscuros, o al revés. En los paneles VA, este efecto suele ser más visible en las transiciones entre negro y tonos de gris oscuros.

La causa está en la propia tecnología VA: los cristales líquidos se colocan en una alineación vertical que bloquea muy bien la luz. Eso es perfecto para obtener negros profundos y un contraste nativo altísimo, pero tiene un peaje: algunos cambios de estado, sobre todo desde el negro profundo hacia grises oscuros, son mucho más lentos que en IPS.

En la práctica, si la respuesta del píxel es más lenta que el tiempo que dura cada fotograma en pantalla, se genera una silueta borrosa que va detrás del objeto en movimiento. Este efecto se conoce como black smearing cuando la estela es especialmente oscura, y es uno de los grandes puntos débiles de la tecnología VA en juegos rápidos y escenas oscuras.

Para entender la magnitud del problema, imagina un televisor o monitor funcionando a 144 Hz. La pantalla se actualiza 144 veces por segundo, esto significa que cada frame permanece en pantalla solo unos 6,94 milisegundos. Si el paso de un píxel de negro a gris tarda más que eso, el resultado es que el objeto del frame anterior sigue “medio dibujado” mientras se muestra el siguiente, generando esa estela típica.

Ventajas de los paneles VA frente a IPS (y por qué siguen siendo tan populares)

A pesar de estos problemas, los paneles VA se siguen recomendando mucho, sobre todo para cine, series y juegos con muchas escenas oscuras. Su gran baza es que bloquean la luz sobrante mucho mejor que un IPS, lo que se traduce en negros bastante más profundos y un contraste nativo muy superior.

Mientras que un IPS típico ronda contrastes de 800:1 o 1000:1, un buen panel VA puede moverse sin despeinarse en torno a 4000:1, 5000:1 o incluso 7000:1. Esto significa que las zonas oscuras tienen mucha más “chicha”, se ven menos lavadas y las escenas nocturnas ganan un montón de fuerza, sobre todo en habitaciones poco iluminadas.

En televisores, esta diferencia se nota especialmente cuando ves pelis o series en un salón con poca luz: los negros no parecen grisáceos como en muchos IPS. Por eso, muchas webs especializadas recomiendan claramente panel VA para cine en casa, asumiendo que el usuario tendrá que convivir con algo de smearing en determinadas situaciones.

Otro punto interesante es que los VA modernos han mejorado bastante respecto a generaciones anteriores en temas como los ángulos de visión. Los modelos previos a 2020 tenían ángulos bastante pobres; te movías un poco del centro y ya se lavaban los colores y el contraste. En las hornadas recientes esto se ha pulido mucho, y aunque siguen sin ser tan buenos como un IPS en este aspecto, ya no es el drama que era antes.

Dónde y cuándo se nota más el smearing en VA

El smearing en VA no se nota igual en todos los contenidos ni en todos los paneles. En muchos casos, solo canta en situaciones muy concretas, y si no te fijas demasiado, puede que ni lo percibas salvo que te pongas a buscarlo a propósito.

La combinación más problemática suele ser: escenas muy oscuras, elementos claros en movimiento rápido y tasas de refresco elevadas. Videojuegos con fondos casi negros, texto claro desplazándose, HUD brillante sobre fondos oscuros o scroll rápido en páginas con texto pueden sacar a relucir el ghosting negro.

  Características de Milk-V Titan Mini-IX: placa RISC-V mini ITX al detalle

En televisores VA, por ejemplo, este rastro se ve mucho en escenas nocturnas con personajes vestidos de claro moviéndose, o en créditos sobre fondo negro. En monitores gaming VA de alta frecuencia, los juegos FPS rápidos o títulos con mucho movimiento lateral pueden mostrar estelas tras los modelos de los personajes o detrás de objetos brillantes que se mueven sobre zonas negras.

Además, el grado de smearing varía mucho entre modelos. Aunque dos pantallas compartan tipo de panel (VA) e incluso tamaño y resolución, el tratamiento de overdrive, el control de voltajes y el propio panel concreto pueden hacer que una sufra muchísimo más ghosting que otra, tal y como se ha visto en comparativas entre monitores muy similares de la misma marca.

Ejemplos reales: no todos los VA son iguales

En la práctica, hay usuarios con varias pantallas VA en casa que han podido comparar directamente el comportamiento de diferentes modelos. Por ejemplo, alguien con tres pantallas VA distintas (una Smart TV de 55″, un monitor de 27″ y un enorme monitor de 43″) comenta que las tres muestran black smearing y ghosting en ciertos tonos cuando se superponen colores concretos, pero no al mismo nivel.

En ese caso concreto, el monitor VA de 43″ (un modelo 4K de 144 Hz con muy buen brillo típico) es el que menos rastro oscuro genera y el que ofrece mejor contraste, superando incluso a la tele VA en la mayoría de situaciones. Las “estelas” que deja tras los objetos en movimiento son más cortas y menos intensas, lo que indica una respuesta de píxel más rápida y mejor ajustada.

La tele VA económica de 55″ cumple muy bien para su precio en contraste y uniformidad de brillo, pero se nota por debajo del monitor tope de gama en rapidez de transición. El monitor VA de 27″ 1440p 165 Hz queda también un poco atrás en contraste y en cómo maneja las estelas, aunque sigue siendo perfectamente usable para muchos jugadores que priorizan negros decentes a precio contenido.

Este tipo de comparaciones reales deja claro que, aunque el “apellido” VA sea el mismo, no se puede generalizar y meter todos los VA en el mismo saco. Hay VA muy buenos que apenas molestan en smearing y otros donde el rastro es tan evidente que te saca de la experiencia en cuanto te fijas.

VA para juegos FPS rápidos y monitores ultrawide curvos

La situación se complica cuando juntamos varios factores: panel VA, formato ultrawide, pantalla curva y juegos FPS competitivos. La mayoría de monitores curvos ultrapanorámicos del mercado montan VA, sobre todo en gamas de precio contenidas, mientras que las variantes IPS u OLED se disparan de precio.

Muchos jugadores coinciden en que un ultrawide se disfruta más curvo, ya que la curvatura ayuda a mantener una distancia de visión más homogénea en los extremos y mejora la inmersión. El problema es que, si quieres un 34″ o 38″ curvo con panel IPS u OLED, normalmente tienes que preparar la cartera, mientras que los VA son mucho más abundantes y asequibles.

En este escenario, la duda típica es: ¿vale la pena pagar bastante más por evitar el smearing de un VA? Hay usuarios que han dado el salto a monitores ultrawide VA curvos y se han quedado razonablemente contentos, aceptando que en FPS de ritmo muy alto van a ver algo de rastro negro, pero priorizando el contraste y la inmersión que ofrece el conjunto.

Otros, en cambio, son muy sensibles al ghosting y, tras probar varios VA, han optado por ir a por IPS u OLED a pesar del sobreprecio, porque prefieren una imagen mucho más limpia en movimiento aunque el contraste sea notablemente peor (en el caso de IPS) o haya otros compromisos (como el riesgo de retenciones y el subpixel en texto de algunos OLED).

Lo importante aquí es entender tus prioridades: si juegas mucho a shooters competitivos y te molestan muchísimo las estelas, quizá un VA ultrawide no sea tu mejor opción; si tu uso es más mixto (juegos variados, pelis, navegación, algo de edición), un buen VA puede ser un excelente punto medio siempre que no seas extremadamente maniático con el smearing.

Comparativa con IPS y OLED en uso diario y juegos

Mucha gente que se plantea un VA viene de años usando IPS. Después de más de dos décadas acostumbrados a IPS en escritorio, es lógico que al cambiar a otra tecnología se noten enseguida sus puntos débiles y fuertes. Un usuario que pasa alrededor del 70‑80 % de su tiempo navegando, editando fotos y haciendo tareas de ofimática puede encontrarse con varios problemas ajenos al propio smearing.

Por un lado, los OLED (incluyendo variantes más modernas como los OLED tándem) siguen teniendo pegas en claridad de texto y uso intensivo de escritorio, además del riesgo de quemados a largo plazo si se muestran elementos estáticos muchas horas. Aunque la experiencia en juegos puede ser espectacular, hay quien los descarta porque su principal uso no es jugar, sino trabajar o editar durante horas.

  ¿Qué aparatos sirven para almacenar música?

Por otro lado, los IPS ofrecen una experiencia muy equilibrada para escritorio: texto nítido, buenos ángulos de visión y una respuesta muy rápida sin black smearing. El gran sacrificio está en los negros y el contraste, que comparados con un VA competente pueden resultar bastante deslucidos, sobre todo si vienes de ver mucho contenido oscuro.

En el mundo real, hay usuarios que han probado un IPS moderno con retroiluminación edge-lit (como un monitor 27″ 1440p de Asus) y han acabado cansados de la pobre uniformidad de la retroiluminación y los problemas de iluminación en los bordes. Acaban buscando alternativas tipo mini LED con más zonas de atenuación local, lo que les lleva de nuevo a muchos modelos basados en VA.

Y ahí vuelve el dilema: muchos monitores mini LED interesantes en 27″ 1440p montan panel VA, mientras que las opciones IPS mini LED en ese formato son muchísimo más escasas. Si quieres mejorar uniformidad, HDR y contraste global, pero no quieres verte lastrado por el smearing, toca bucear con calma entre modelos concretos y asumir compromisos.

El papel de la retroiluminación: edge-lit, mini LED y brillo máximo

No todo el comportamiento de un monitor VA se explica solo por el panel; la iluminación también tiene mucha influencia en la experiencia visual. Muchos monitores “gaming” económicos usan retroiluminación edge-lit, con LEDs situados en el borde de la pantalla que iluminan todo el panel a través de difusores.

Este sistema es barato, pero puede generar problemas de uniformidad, fugas de luz en las esquinas y manchas de brillo. Quien haya estrenado un monitor edge-lit 1440p de gama media y se haya encontrado con una uniformidad “regulera” suele acabar mirando hacia tecnologías mejores, como la retroiluminación de matriz completa con atenuación local (FALD) o los mini LED, que permiten controlar el brillo en muchas zonas independientes.

Los mini LED, en concreto, multiplican el número de diodos y zonas de control, lo que permite mejorar el contraste percibido y el rendimiento HDR sin llegar a ser un OLED. El problema, de nuevo, es que en ciertos tamaños y resoluciones (como 27″ 1440p) abundan más los modelos VA mini LED que los IPS mini LED, así que el usuario que busca esa combinación se ve empujado hacia VA aunque tenga dudas con el smearing.

Otro factor que se suele infravalorar hasta que lo pruebas es el brillo. Hay quien pasa de pantallas de unos 400 cd/m² típicos a un monitor que ronda los 700‑750 cd/m² de brillo típico y describe la experiencia como un antes y un después: de repente, todas las otras pantallas parecen “apagadas”, sin vida, aunque objetivamente no se vean mal.

Este extra de brillo, unido a un buen contraste VA, hace que la imagen cobre mucha fuerza, tanto en juegos como en cine. En comparativas directas, un VA de gama alta bien iluminado puede dejar en evidencia a otros VA más modestos, incluso si todos comparten en teoría un contraste similar en ficha técnica. La sensación subjetiva de calidad también se ve muy influida por esa combinación de brillo alto, contraste potente y buena uniformidad.

Cómo detectar si tu tele o monitor VA sufre smearing

Si tienes una tele o monitor VA y sospechas que puede sufrir smearing, hay varias formas sencillas de comprobarlo. Antes de nada, conviene hacer una advertencia: si nunca has notado el problema en tu uso normal, quizá sea mejor no obsesionarse. Una vez lo ves y lo “entrenas” a tu ojo, corres el riesgo de estar buscándolo siempre.

Dicho esto, si acabas de comprar el dispositivo y todavía estás dentro del plazo de devolución, sí es buena idea hacer un pequeño test. Una opción es usar páginas web específicas de test de movimiento, con fondos oscuros y objetos claros desplazándose a distintas velocidades, accediendo directamente desde el propio televisor o monitor si tiene navegador.

También puedes reproducir vídeos diseñados para mostrar ghosting y smearing, en los que verás cuadros, líneas o figuras blancas moviéndose sobre fondos negros y viceversa. Si al mirarlos detectas un rastro oscuro muy marcado detrás de los objetos, es señal de que tu panel VA tiene transiciones lentas en negros.

Otra prueba casera consiste en abrir una página con texto blanco sobre fondo negro y hacer scroll rápido o mover una ventana clara sobre un fondo oscuro. Según cómo esté configurado el tiempo de respuesta del monitor y el tipo de VA, verás o no verás esa sombra oscura persistente durante unas décimas de segundo.

En cualquier caso, lo importante es valorar si ese smearing se nota también en tus usos reales (juegos que sueles jugar, series que ves, navegación normal) o solo en pruebas extremas que no reflejan tu día a día. Hay usuarios que solo detectan el problema en test sintéticos y, en la práctica, no les molesta lo más mínimo en su rutina.

  Qué hardware se beneficia de verdad del Modo Juego de Windows

¿Se puede arreglar el smearing en un panel VA?

Este es quizá el punto clave: si tu tele o monitor VA muestra black smearing, no existe una solución mágica que lo elimine por completo. Es un limitante físico de la tecnología y del panel concreto, así que no esperes pasar de un VA con mucho ghosting a uno perfecto con solo tocar un ajuste.

Lo máximo que se puede hacer es intentar mitigarlo un poco jugando con la configuración. Una opción que se comenta a menudo es aumentar la saturación, de manera que los colores ganen fuerza y el rastro oscuro sea algo menos evidente. El precio a pagar es que puedes introducir otros tipos de artefactos, como ghosting inverso cuando hay objetos muy brillantes sobre fondos más claros.

Otra palanca es la gamma. Muchos dispositivos vienen con gamma 2.2 como valor predeterminado. Si la bajas a 2.0 o incluso 1.8, levantarás ligeramente los negros, perdiendo profundidad en escenas oscuras, pero también puedes hacer que el black smearing sea algo menos desagradable, porque el salto entre negro y gris ya no es tan extremo.

También es recomendable dejar que la pantalla se caliente un poco. Hay usuarios que notan una ligera mejora en la respuesta de píxel después de unos 20‑30 minutos de uso continuo. No hace milagros, pero si eres muy quisquilloso, quizá te interese dejar encendida la tele un rato antes de ponerte serio a jugar o ver una peli.

Muchos monitores gaming incluyen en el OSD opciones como “Tiempo de respuesta” (con modos tipo Off, Normal, Fast, Ultrafast) o funciones de MPRT/blur reduction. En teoría, estos ajustes de overdrive deberían ayudar a reducir el ghosting ajustando la velocidad de transición de píxeles. Sin embargo, en algunos modelos VA las diferencias entre modos son mínimas o casi imperceptibles, por lo que hay usuarios que, tras probarlos todos, siguen viendo el mismo smearing.

En estos casos, se hace evidente que la promesa de cifras como “1 ms MPRT” en la publicidad es más marketing que realidad. Aunque en Amazon o en la caja veas especificado un tiempo de respuesta de 1 ms, eso suele referirse a condiciones de laboratorio muy concretas o a una medida MPRT que no refleja las transiciones más lentas (negro‑gris oscuro), justamente las que provocan el smearing que vemos en el uso normal.

Rangos de precio, expectativas y la eterna búsqueda del monitor perfecto

A la hora de la verdad, la elección de un monitor o tele con panel VA, IPS u OLED está muy condicionada por el presupuesto. En los rangos de precio que muchos usuarios buscan (digamos, entre 300 y 500 euros) es muy difícil encontrar una pantalla “casi perfecta” que lo haga todo bien.

En ese tramo abundan los VA con contraste excelente pero limitaciones en brillo, cobertura de color o velocidad de respuesta, así como IPS con respuesta muy buena y sin black smearing pero contraste flojo para cine y juegos oscuros. Para dar un salto claro de calidad (por ejemplo, hacia un VA de 43″ muy luminoso y con buen HDR o hacia un mini LED de gama alta) suele tocar subir fácilmente a 700‑800 euros o incluso más.

Quien ha probado un VA de gama alta con muchísimo brillo y contraste muy sólido suele comentar que, a partir de ahí, todo lo demás se ve “apagado”. La cosa se complica cuando miras cuánto cuesta superar ese modelo: moverte a algo objetivamente mejor en contraste, HDR y tiempos de respuesta puede implicar subir a la franja de los 1000 euros o más, especialmente si te planteas un OLED grande o un mini LED muy completo.

Por encima están los paneles micro‑LED y soluciones de gama entusiasta, donde te encuentras precios similares o incluso superiores a muchos OLED y tamaños tipo 32″ con tickets de 1200 euros o más. Tienen negros cercanos a los de OLED y picos de brillo brutales, pero se alejan muchísimo del presupuesto de la mayoría de usuarios que simplemente quieren un buen monitor para jugar y trabajar.

Al final, la sensación general que comparten muchos aficionados es que la búsqueda de monitor/tv ideal es un poco un infierno: o sueltas bastante dinero y minimizas defectos, o aceptas compromisos y te quedas con algo que “hace el apaño” sin ser perfecto. Y en medio, mil dudas sobre si merece la pena gastar más o tolerar fallos como el smearing o el bajo contraste.

Si tu prioridad es disfrutar de negros profundos, contraste potente y una imagen con mucha fuerza en escenas oscuras sin entrar en precios estratosféricos, un buen VA puede seguir siendo una gran elección, siempre sabiendo que el ghosting y el black smearing forman parte del paquete y que habrá situaciones puntuales en las que los veas sí o sí.

motion blur
Artículo relacionado:
Motion blur: qué es, cómo funciona y cuándo usarlo