- El Resizable BAR y el SAM eliminan el límite de transferencia de datos de 256 MB entre la CPU y la VRAM.
- Para su funcionamiento es imprescindible contar con un arranque en modo UEFI y tener desactivado el CSM.
- La activación requiere habilitar la decodificación Above 4G Decoding como paso previo fundamental en la BIOS.
- El impacto principal se refleja en la estabilidad de los fotogramas y la reducción del stuttering en juegos.
Si eres de los que no se conforman con el rendimiento estándar y siempre estás buscando cómo rascar unos cuantos FPS extra sin gastarte un duro en hardware nuevo, has llegado al sitio indicado. Hoy en día, muchas tarjetas gráficas vienen con un potencial dormido que solo se despierta tocando un par de ajustes en la BIOS, permitiendo que el procesador y la GPU se lleven mucho mejor.
Hablamos de tecnologías que, aunque llevan tiempo en el mercado, muchos usuarios pasan por alto o no saben cómo configurar sin miedo a cargar el sistema. Tanto si tienes un equipo armado por ti como un portátil (aunque aquí el acceso es más mañoso), optimizar la comunicación entre la CPU y la VRAM es la clave para que tus partidas vayan como la seda y sin esos molestos micro-tirones.
¿De qué va exactamente el Resizable BAR y el SAM?

Para entenderlo sin complicaciones, imagínate que la comunicación entre tu procesador y la tarjeta gráfica es una carretera. Antiguamente, el sistema solo podía enviar datos en bloques pequeños de 256 MB. Esto creaba un cuello de botella evidente, ya que el procesador tenía que hacer múltiples viajes para mover toda la información necesaria. El Resizable BAR (ReBAR) rompe esa barrera, permitiendo que la CPU acceda a toda la memoria de vídeo de una sola vez.
AMD ha llevado esto un paso más allá con su solución propietaria llamada Smart Access Memory (SAM). Básicamente, es la implementación de AMD que unifica el ReBAR con la decodificación Above 4G para maximizar la eficiencia. No es magia, es simplemente eliminar la fragmentación de la VRAM, lo que reduce las latencias y hace que el flujo de datos sea mucho más directo y rápido.
El pilar fundamental: Above 4G Decoding
No puedes activar el SAM o el ReBAR si no has habilitado primero el Above 4G Decoding. Esta opción de la BIOS permite que el sistema operativo gestione regiones de memoria de entrada y salida que superan el límite de los 4 GB. Es un requisito técnico indispensable porque, sin él, el sistema no tendría el espacio de direccionamiento necesario para mapear la VRAM completa de la GPU.
Técnicamente, esto permite que la CPU realice transferencias de trama completa mediante DMA (Acceso Directo a Memoria), evitando que el sistema tenga que segmentar las lecturas. Esto es lo que realmente ataja los picos en el tiempo de fotogramas, haciendo que la experiencia visual sea mucho más fluida, especialmente en juegos con texturas de alta resolución.
Requisitos de hardware y compatibilidad

No todo el mundo puede activar estas funciones, ya que dependen de la arquitectura del hardware. Para el SAM de AMD, necesitas un procesador Ryzen serie 3000, 5000, 7000 u 8000 (ojo, que las APU serie G más viejas suelen quedar fuera) y una tarjeta Radeon RX 6000 o superior. En cuanto a la placa base, los chipsets serie 500, 600 y 700 son los indicados, siempre que tengas la BIOS actualizada a una versión con AGESA 1.2.0.7 o posterior.
Lo bueno es que el estándar ReBAR es más abierto. Intel soporta esta tecnología desde la 10ª generación de Core y NVIDIA lo hace desde la serie RTX 30. Por lo tanto, puedes combinar un procesador Intel con una gráfica AMD o viceversa y seguir aprovechando el redimensionamiento de la BAR, aunque no lo llames SAM.
Guía paso a paso para la configuración en BIOS

Para empezar, apaga el equipo y, al encenderlo, pulsa repetidamente la tecla de acceso (normalmente Supr, F2 o F12). Una vez dentro, es muy probable que necesites entrar en el «Modo Avanzado» para ver las opciones que buscamos. El primer paso crítico es desactivar el soporte CSM (Compatibility Support Module). Si el CSM está activo, el sistema funciona en modo heredado y las opciones de ReBAR ni siquiera aparecerán.
Es fundamental que tu disco de arranque esté en formato GPT y el sistema en modo UEFI. Si instalaste Windows en modo antiguo (Legacy/MBR), tendrás que reinstalar el sistema o convertir el disco, ya que el ReBAR no funciona en entornos no UEFI. Una vez solventado esto, busca la sección de configuración de PCIe o Chipset y realiza los siguientes cambios:
- Above 4G Decoding: Cambia el estado a Enabled (Habilitado).
- Re-Size BAR Support: Ponlo en Auto o Enabled.
Cuando hayas terminado, guarda los cambios con F10 y reinicia. A veces, si notas que no se aplica, un truco que funciona es desactivar la opción, reiniciar y volver a activarla para que el firmware refresque la configuración correctamente.
Cómo verificar que todo funciona correctamente
No te quedes con la duda; hay formas sencillas de saber si lo has hecho bien. La herramienta más fiable es GPU-Z, donde en la pestaña principal verás un apartado llamado «Resizable BAR». Si pone Enabled, ya lo tienes. Si usas NVIDIA, puedes comprobarlo en el panel de control, en la sección de Información del Sistema, revisando la quinta línea de datos.
Para los usuarios de AMD, el software Adrenalin es el camino. Ve a la pestaña de «Rendimiento», entra en «Ajustes» y ahí verás el estado del Smart Access Memory. Si aparece como Disponible y Activado, tu hardware ya está comunicándose sin restricciones.
Impacto real en el rendimiento y solución de problemas

¿Vale la pena todo este jaleo? La respuesta corta es sí, aunque no esperes milagros en todos los juegos. La mejora más notable no está siempre en los FPS promedio, sino en el percentil 1% bajo. Esto significa que los bajones bruscos de frames desaparecen, eliminando el micro-stuttering y dando una sensación de fluidez mucho mayor.
Si no ves las opciones en la BIOS, lo primero es actualizar el firmware de la placa base. Muchos fabricantes añadieron el soporte para ReBAR mediante actualizaciones posteriores al lanzamiento. En algunos casos extremos, especialmente en PCs premontados de marcas como Dell o HP, estas opciones están bloqueadas y requieren herramientas externas para desbloquear variables ocultas del BIOS.
Tener un equipo optimizado con UEFI, Above 4G Decoding y ReBAR activado permite que el procesador gestione la memoria de video de forma inteligente, reduciendo la latencia y estabilizando la tasa de fotogramas. Aunque el impacto varía según el motor del juego y la API utilizada, la eliminación del cuello de botella de los 256 MB supone una mejora neta en la estabilidad del sistema y un aprovechamiento real de la potencia de la GPU.