Guía completa para convertir un disco de MBR a GPT y activar UEFI

Última actualización: enero 28, 2026
Autor: Isaac
  • GPT elimina las limitaciones clásicas de MBR permitiendo discos de más de 2 TB y muchas más particiones primarias con mayor protección de la tabla de particiones.
  • Windows solo puede arrancar desde GPT en sistemas de 64 bits con firmware UEFI, requisito que se vuelve obligatorio en el caso de Windows 11.
  • MBR2GPT permite convertir el disco del sistema de MBR a GPT sin borrar datos, siempre que el diseño del disco cumpla los requisitos y luego se active el modo UEFI en la BIOS.
  • Para discos de datos o escenarios especiales, herramientas como Diskpart, PowerShell y gestores de particiones de terceros ofrecen alternativas, aunque muchas implican formatear o requieren versiones de pago.

Conversión de disco MBR a GPT para UEFI

Si tu PC sigue arrancando en modo BIOS heredado con un disco MBR y estás pensando en dar el salto a UEFI, no eres el único. Cada vez más usuarios se encuentran con esta situación al querer aprovechar discos grandes, mejorar el arranque o actualizar a Windows 11 sin reinstalar todo desde cero.

La buena noticia es que hoy en día puedes convertir un disco de MBR a GPT y activar el arranque UEFI de varias formas: con herramientas integradas de Windows (MBR2GPT, Diskpart, Administración de discos, PowerShell) y con programas de terceros (EaseUS, AOMEI, IM-Magic, MiniTool, etc.). Eso sí, cada opción tiene sus riesgos, requisitos y particularidades, y conviene conocerlas bien antes de tocar nada.

Diferencias entre MBR, GPT, BIOS y UEFI

Antes de meter mano al disco, es clave tener claro qué es cada cosa y por qué tanta insistencia en pasar de MBR y BIOS a GPT y UEFI. Son términos que a veces se mezclan, pero en realidad hablan de cosas distintas.

MBR (Master Boot Record) es el esquema de particiones clásico que se usa desde los años 80. Guarda la tabla de particiones y el código de arranque en el primer sector del disco. Es simple y muy compatible, pero tiene limitaciones importantes:

  • Límite de tamaño: solo maneja discos de hasta 2 TB.
  • Número de particiones: máximo 4 particiones primarias (o 3 primarias + 1 extendida con lógicas dentro).
  • Punto único de fallo: si se daña el sector MBR, el sistema puede dejar de arrancar.

Por su parte, GPT (GUID Partition Table) es el formato moderno de particiones asociado a UEFI. Soporta de forma nativa discos muy grandes y muchas particiones, y protege mejor la estructura del disco:

  • Capacidad: admite tamaños muy superiores a 2 TB (hasta límites enormes, muy por encima de lo habitual en casa).
  • Número de particiones: en Windows se suelen usar hasta 128 particiones sin necesidad de particiones extendidas.
  • Redundancia: la cabecera GPT y la tabla de particiones se escriben al principio y al final del disco, con copias de seguridad para recuperar la información si algo se corrompe.

BIOS (Legacy) es el firmware tradicional de los PCs. Inicializa el hardware y busca el MBR del disco para arrancar el sistema. UEFI es la evolución de la BIOS: es más flexible, puede arrancar directamente desde particiones EFI en discos GPT, soporta discos grandes, arranque más rápido y funciones de seguridad como Secure Boot.

La combinación habitual es BIOS + MBR por un lado y UEFI + GPT por otro. UEFI puede leer discos MBR, pero para arrancar Windows de forma nativa en modo UEFI lo normal (y lo que exige Windows 11) es tener el disco del sistema en GPT y el firmware configurado en modo UEFI.

Compatibilidad de Windows con MBR, GPT y UEFI

Otra pieza del puzle es saber qué acepta cada versión de Windows, porque no todos los sistemas pueden arrancar desde GPT ni en cualquier modo de firmware, y de ello depende que tu equipo arranque o se quede en negro tras la conversión.

En líneas generales, las versiones modernas de Windows pueden leer y escribir en discos GPT sin problema, pero para arrancar desde ellos se exigen versiones de 64 bits y UEFI:

  • Windows Vista y Windows 7 de 64 bits: pueden arrancar desde GPT solo si el equipo tiene firmware UEFI.
  • Windows 8, 8.1 y 10 de 64 bits: igual, necesitan UEFI para arrancar desde un disco GPT.
  • Windows 10 y 8/8.1 de 32 bits: requieren UEFI para arrancar desde GPT, con bastantes más limitaciones.
  • Windows 7 y Vista de 32 bits: no pueden iniciar desde GPT, aunque sí acceder a sus datos.
  • Windows 11: exige UEFI y disco del sistema en GPT, no hay negociación posible.

En todos los casos, los discos GPT se pueden usar como unidades de datos incluso en sistemas que no arrancan desde ellos, siempre que el sistema operativo sepa leerlos. El problema viene solo con el disco desde el que arrancas, que debe ajustarse a lo que piden el firmware y la versión de Windows.

Cómo saber si tu disco es MBR o GPT y si usas BIOS o UEFI

Antes de convertir nada hay que comprobar dos cosas: si tu disco está en formato MBR o GPT y si el equipo está arrancando en modo BIOS heredado o UEFI. Es un par de minutos y te evita muchos sustos.

Para ver el estilo de partición con las herramientas de Windows, tienes varias opciones. La más gráfica es usar el Administrador de discos:

  • Abre Administración de equipos → Almacenamiento → Administración de discos.
  • Haz clic derecho en el disco (en la zona de la izquierda donde pone “Disco 0”, “Disco 1”…).
  • Entra en Propiedades, ve a la pestaña Volúmenes y pulsa en Rellenar.
  • Verás un campo llamado Estilo de partición indicando si el disco es MBR o GPT.

Si prefieres tirar de consola, puedes usar Diskpart desde el Símbolo del sistema:

  • Abre un CMD con permisos de administrador.
  • Escribe diskpart y pulsa Intro.
  • Después escribe list disk.
  • En la lista de discos, si en la columna GPT aparece un asterisco, ese disco es GPT; si no, es MBR.

También se puede comprobar desde PowerShell con Get-Disk. Ejecuta PowerShell como administrador, lanza el comando Get-Disk y revisa la columna Estilo de partición, donde verás claramente si cada disco es MBR o GPT.

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Para saber si arrancas en BIOS heredado o UEFI, lo más cómodo es abrir Información del sistema (Win + R → msinfo32). En el panel principal busca el campo Modo de BIOS: si pone “Heredado” o “Legacy” estás en BIOS clásica; si ves “UEFI”, el firmware ya arranca en modo moderno.

Métodos integrados de Windows para convertir MBR a GPT

Windows ofrece varias formas de cambiar el estilo de partición del disco usando solo herramientas del sistema. No todas sirven para el disco donde está instalado Windows, y algunas borran todo lo que hay en el disco, así que conviene elegir bien.

Conversión con Administración de discos (con pérdida de datos)

El Administrador de discos integrado permite convertir un disco MBR a GPT y viceversa, pero solo cuando el disco no tiene ninguna partición. Eso significa que hay que eliminar todos los volúmenes primero, por lo que este método implica pérdida de datos sí o sí.

El proceso, para un disco de datos, es muy sencillo: haces copia de seguridad, entras en Administración de discos, vas eliminando cada volumen con clic derecho → Eliminar volumen, y cuando el disco queda “No asignado”, ya puedes clicar con el botón derecho en el encabezado del disco y usar la opción Convertir a disco GPT. Para volver a MBR el procedimiento es calcado, usando Convertir a disco MBR tras borrar todas las particiones.

Esta vía es válida cuando quieres reparticionar un disco secundario que no contiene el sistema operativo y no te importa formatear, pero no sirve para el disco donde está Windows si tu objetivo es mantener la instalación actual.

Conversión con Diskpart desde CMD o durante la instalación de Windows

Otro recurso clásico es la herramienta de consola Diskpart, que también puede convertir entre MBR y GPT pero, de nuevo, borrando todo lo que haya en el disco. Es potente y rápida, pero hay que escribir bien los comandos porque errores como seleccionar el disco equivocado son irreversibles. Consulta la guía para convertir partición MBR a GPT con comandos.

Desde un CMD elevado en Windows, el flujo típico para pasar un disco MBR a GPT es:

  • diskpart
  • list disk (para ver los discos y anotar el número correcto)
  • select disk X (sustituye X por el número de disco objetivo)
  • clean (limpia completamente el disco, elimina todas las particiones)
  • convert gpt (convierte el disco seleccionado a GPT)

Si estás instalando Windows desde un DVD o USB en modo UEFI, también puedes abrir un CMD con Shift + F10 en el asistente de instalación y realizar exactamente esta misma secuencia de comandos para preparar el disco en GPT antes de crear las nuevas particiones.

Para cambiar de GPT a MBR, los pasos con Diskpart son iguales pero terminando con convert mbr. Es una opción útil cuando tienes un equipo con solo BIOS heredada que no es capaz de arrancar desde GPT y necesitas que el disco del sistema vuelva a MBR, sabiendo que vas a formatear.

Conversión con PowerShell: Initialize-Disk y Clear-Disk

En PowerShell se puede lograr el mismo efecto combinando los cmdlets Clear-Disk e Initialize-Disk. La lógica es igual: primero se limpia el disco por completo y después se inicializa con el estilo de partición que te interesa.

El flujo típico sería algo como:

  • Listar discos con Get-Disk y anotar el número del que quieres convertir.
  • Limpiar el disco con Clear-Disk -Number <Nº disco> -RemoveData -Confirm:$false.
  • Inicializar a GPT con Initialize-Disk -Number <Nº disco> -PartitionStyle GPT.
  • O, si lo que quieres es MBR, usar -PartitionStyle MBR.

Esta vía es cómoda si ya trabajas con PowerShell, pero no ofrece una ventaja real frente a Diskpart en cuanto a conservación de datos: ambos exigen limpiar el disco, así que necesitas copia de seguridad obligatoriamente.

MBR2GPT.EXE: convertir el disco del sistema a GPT sin perder datos

La herramienta que realmente cambió las reglas del juego fue MBR2GPT.EXE, introducida a partir de Windows 10 Creators Update (versión 1703). Este ejecutable de línea de comandos permite convertir el disco del sistema de MBR a GPT sin borrar las particiones ni los datos, y sin reinstalar Windows.

MBR2GPT se diseñó, en origen, para ejecutarse desde el Entorno de Preinstalación de Windows (Windows PE), pero con el parámetro /allowFullOS también se puede usar desde el Windows en funcionamiento, lo que facilita mucho la migración en equipos ya instalados.

Eso sí, hay matices importantes: solo funciona con el disco del sistema (donde está instalado Windows), exige que el disco tenga una estructura compatible (máximo tres particiones primarias, sin particiones extendidas, suficiente espacio libre al inicio y al final, BCD correcto…) y el cambio es irreversible desde la propia herramienta.

El flujo general de trabajo con MBR2GPT se divide en dos fases: primero se valida el disco y, si todo es correcto, se ejecuta la conversión. El formato del comando es:

mbr2gpt /validate /disk:X /allowFullOS
mbr2gpt /convert /disk:X /allowFullOS

Si no indicamos /disk:X, por defecto la herramienta opera sobre el disco 0, que suele ser el disco del sistema. Para estar seguros conviene comprobar antes en diskmgmt.msc o con diskpart qué número corresponde a cada disco.

Al ejecutar la validación, MBR2GPT comprueba la disposición de particiones, el tamaño de sector, el espacio disponible para crear la partición EFI, el estado de la partición del sistema y la coherencia del almacén BCD. Si algo no cuadra, verás errores del tipo “MBR2GPT can only be used from the Windows Preinstallation Environment. Use /allowFullOS to override” (si no usas /allowFullOS) o “falló la validación del diseño del disco para el disco 0” cuando la estructura de particiones no cumple los requisitos.

Cuando la validación es correcta, la conversión realiza internamente acciones como:

  • Reducir ligeramente la partición del sistema o de Windows para hacer hueco a la partición EFI.
  • Crear la partición del sistema EFI (ESP) donde se alojarán los nuevos archivos de arranque.
  • Instalar los archivos de arranque de UEFI y actualizar el BCD.
  • Convertir la tabla MBR en GPT manteniendo la ubicación de los datos.
  • Añadir entradas de recuperación si procede y ajustar las letras de unidad.
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La salida típica de un proceso exitoso incluye mensajes del estilo: “MBR2GPT: Creating the EFI system partition”, “MBR2GPT: Installing the new boot files”, “MBR2GPT: Conversion completed successfully” y, muy importante, un aviso final del tipo “Before the new system can boot properly you need to switch the firmware to boot to UEFI mode!”.

En otras palabras, una vez convertido el disco a GPT con MBR2GPT, el siguiente paso crítico es entrar en la BIOS/UEFI y cambiar el modo de arranque de Legacy/CSM a UEFI puro. Si no lo haces, el firmware seguirá buscando un MBR clásico que ya no existe como antes y Windows no arrancará.

Requisitos y errores frecuentes con MBR2GPT

Para que MBR2GPT pueda trabajar, el disco debe cumplir una serie de condiciones. Si no, la herramienta aborta y muestra mensajes de error. Es útil conocer estos requisitos para no llevarse sorpresas a mitad de camino.

Entre las condiciones más relevantes están las siguientes, que deben cumplirse todas en el disco del sistema:

  • El disco debe estar actualmente en formato MBR, no GPT.
  • Debe haber suficiente espacio libre al principio y al final del disco (del orden de 16 KB + algunos sectores) para escribir las cabeceras GPT primaria y secundaria.
  • Solo puede haber hasta tres particiones primarias en la tabla MBR; si hay más, tendrás que fusionar o eliminar alguna (incluyendo particiones de recuperación) antes de convertir.
  • No puede haber particiones extendidas ni lógicas en el disco, todas deben ser primarias.
  • Una de las particiones debe estar marcada como activa y ser la partición del sistema desde la que arranca Windows.
  • El almacén BCD de esa partición tiene que tener una entrada de sistema operativo válida que apunte a la partición donde está Windows.
  • Los identificadores de volumen deben poder recuperarse para las particiones con letra de unidad.
  • Todas las particiones han de ser de tipos que Windows reconozca, o bien se debe proporcionar una asignación mediante la opción /map para tipos especiales.

Si aparecen errores de validación, a menudo la causa es la existencia de demasiadas particiones (por ejemplo, partición reservada del sistema, partición de Windows, una de datos, una de recuperación de OEM y alguna más). En esos casos, una solución típica es hacer copia de seguridad de una partición poco crítica, eliminarla, ejecutar MBR2GPT y luego recrearla.

También es relativamente frecuente que la gente intente usar MBR2GPT en un disco secundario de datos y reciba errores, porque esta herramienta solo está pensada para discos del sistema operativo. Para discos no arrancables es mejor recurrir a programas de terceros o a Diskpart/Administración de discos, sabiendo que estos últimos borrarán todo.

Activar el modo UEFI en la BIOS tras la conversión

Convertir el disco a GPT es solo la mitad del trabajo; para que el equipo arranque en condiciones es obligatorio ajustar el firmware a modo UEFI. Si no lo haces, da igual que la conversión haya sido perfecta: el sistema no arrancará.

El procedimiento concreto varía según la placa base o el fabricante del portátil, pero la idea general es siempre la misma: entrar en la configuración de firmware, buscar la sección de arranque y seleccionar UEFI como modo preferido.

Los pasos típicos serían algo así:

  • Enciende o reinicia el ordenador.
  • En cuanto aparezca el logo del fabricante, pulsa repetidamente la tecla de acceso a la BIOS/UEFI (F2, F10, F12, Supr, Esc… depende del equipo).
  • Entra en el menú de Boot o “Opciones de arranque”.
  • Cambia la opción de modo de arranque de Legacy/CSM a UEFI (o, en algunos casos, selecciona “UEFI only”).
  • Revisa el orden de arranque para asegurarte de que el disco GPT convertido está en primer lugar.
  • Guarda los cambios y sal usando la opción “Guardar y salir”.

En máquinas virtuales (como VMware, VirtualBox, etc.), también se puede cambiar el firmware a UEFI, pero suele requerir apagar la VM y ajustar las opciones de la propia plataforma de virtualización. En esos entornos hay que ir con cuidado porque algunos hipervisores no facilitan mucho el acceso a la “BIOS virtual”.

Uso de programas de terceros para convertir MBR a GPT sin perder datos

Si no te sientes cómodo con la línea de comandos o tu escenario no encaja bien con MBR2GPT (por ejemplo, quieres convertir un disco de datos o un disco del sistema en una versión antigua de Windows), existen programas especializados en gestión de particiones que facilitan la conversión manteniedo los datos.

Entre las soluciones más habituales destacan IM-Magic Partition Resizer, EaseUS Partition Master, MiniTool Partition Wizard, AOMEI Partition Assistant y otras utilidades similares, cada una con sus particularidades, versiones gratuitas y versiones de pago.

IM-Magic Partition Resizer

IM-Magic Partition Resizer es una herramienta gratuita (en su edición doméstica) que incluye función para convertir discos MBR a GPT sin perder datos, tanto en discos de datos como, con una versión de arranque, en discos del sistema.

Para un disco que no contiene la partición de arranque, el flujo suele ser tan simple como abrir el programa, localizar el disco en cuestión, hacer clic derecho y elegir la opción “Convertir a disco GPT”, aceptar el aviso y pulsar en “Aplicar” para que se ejecuten los cambios retenidos. El software promete mantener intactos los datos durante el proceso, aunque siempre se recomienda hacer una copia de seguridad por si acaso.

Cuando el disco contiene la partición del sistema o de arranque, la cosa se complica un poco más. En ese caso es necesario usar la versión de arranque en entorno WinPE: se crea un CD, DVD o USB de arranque con la herramienta, se reinicia el equipo desde ese medio, se carga el entorno WinPE con Partition Resizer y desde ahí se realiza la conversión del disco del sistema de MBR a GPT. Una vez terminada la operación, el sistema queda preparado para arrancar en modo UEFI, siempre que ajustes el firmware.

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En cualquier caso, IM-Magic hace hincapié en que, tras la conversión, no es posible volver a MBR sin otro proceso inverso, y que si el firmware no está configurado en UEFI el sistema podría resultar inarrancable. También conviene saber que para ciertos escenarios de servidor existe una edición específica (Server) de pago.

EaseUS Partition Master, MiniTool y AOMEI

Además de IM-Magic, otros gestores de particiones muy populares en Windows ofrecen opciones similares para migrar de MBR a GPT con unos pocos clics y, en teoría, sin pérdida de datos, tanto en discos de datos como, en las ediciones avanzadas, en discos del sistema.

EaseUS Partition Master incluye un “Convertidor de disco” que permite seleccionar un disco MBR y convertirlo a GPT con un asistente muy guiado. Su interfaz es bastante intuitiva, lo que ayuda a usuarios que no quieren complicarse con comandos. La parte menos amable es que ciertas funciones (como la conversión del disco del sistema o algunas tareas avanzadas) pueden requerir la versión Pro de pago, que se licencia por tiempo (mensual, anual o de por vida).

MiniTool Partition Wizard también permite la conversión MBR ↔ GPT y, de nuevo, lo hace mediante un asistente gráfico muy fácil de usar: seleccionas el disco, eliges “Convert to GPT Disk” y aplicas los cambios. La edición gratuita cubre bastantes funciones de gestión y análisis, pero la conversión de discos del sistema y otras operaciones profesionalizadas suelen quedar bloqueadas tras el muro de pago de la edición Pro o superiores.

Por su parte, AOMEI Partition Assistant ofrece una opción específica “Convertir a MBR/GPT” al hacer clic derecho sobre un disco. Desde su interfaz puedes elegir transformar un MBR en GPT (o al revés) sin formatear y sin pérdida de datos, incluyendo el disco del sistema. Sin embargo, esta capacidad está generalmente limitada a la edición Professional, mientras que la versión gratuita se centra en tareas más básicas de particionado, clonación y gestión.

En todos estos programas, el patrón común es el mismo: seleccionas el disco, eliges la acción de conversión, confirmas el aviso de riesgo, pulsas en “Aplicar” o “Commit” y dejas que la herramienta procese los cambios. Aunque la promesa es mantener los datos, seguir siendo precavido y hacer copia de seguridad es obligatorio, sobre todo cuando tocas el disco desde el que arranca Windows.

Otras alternativas en línea de comandos: GPTGEN y mbr2gpt

Además de MBR2GPT, existe una utilidad de código abierto llamada gptgen.exe que se puede descargar desde proyectos como SourceForge y que permite convertir un disco MBR a GPT usando comandos como gptgen.exe -w \\.\physicaldrive1 (sustituyendo el número de disco según corresponda). Esta herramienta intenta preservar los datos, pero su uso es más delicado, no está soportada oficialmente por Microsoft y requiere que especifiques bien la ruta y el número de disco.

Es una opción interesante para usuarios avanzados que quieren un control muy fino sobre la conversión, pero para la mayoría tiene más sentido optar por MBR2GPT en el disco del sistema o por utilidades gráficas fiables cuando se trata de discos de datos, ya que el margen de error con gptgen es reducido y la documentación menos amigable.

¿Cuándo te compensa pasar de MBR a GPT y activar UEFI?

Llegados a este punto, la pregunta razonable es en qué situaciones merece la pena meterse en este “fregado” y cuándo no hace falta complicarse. Cambiar el disco del sistema de MBR a GPT y pasar de BIOS heredado a UEFI tiene sentido sobre todo si buscas alguna de estas mejoras concretas:

Por un lado, si tienes o vas a instalar un disco de más de 2 TB, en MBR solo podrás usar como máximo 2 TB. El resto del espacio quedará inutilizado o tendrás que recurrir a soluciones poco elegantes. En GPT este límite desaparece a efectos prácticos en el entorno doméstico.

También es muy interesante si quieres tener muchas particiones primarias sin líos de particiones extendidas y lógicas. En GPT puedes crear hasta 128 particiones directamente primarias en Windows, cosa que simplifica bastante la gestión cuando organizas el disco por sistemas, datos, pruebas, etc.

Otro caso muy claro es el de quienes quieren actualizar a Windows 11. Como el sistema exige UEFI y GPT en el disco de arranque, si tu equipo cumple el resto de requisitos (TPM, CPU soportada, etc.), es casi obligado convertir el disco del sistema a GPT y asegurarse de que el firmware está en modo UEFI para poder instalar o actualizar oficialmente.

Para máquinas virtuales, escenarios de laboratorio o equipos de pruebas, cambiar a GPT + UEFI también permite explorar funciones modernas de arranque, Secure Boot, arranque múltiple con otros sistemas operativos (Linux, por ejemplo, se lleva de maravilla con GPT y UEFI) y en general tener un entorno más actual.

Por contra, si tu hardware es muy antiguo, solo tiene BIOS tradicional sin soporte UEFI o ejecutas versiones viejas de Windows de 32 bits que no arrancan desde GPT, quizá te compense seguir como estás y mantenerte en MBR + BIOS, dejando GPT para discos de datos que vayas añadiendo en sistemas más modernos.

En definitiva, convertir un disco de MBR a GPT y habilitar el arranque UEFI es un paso que, bien hecho, te abre la puerta a discos más grandes, más particiones, arranques modernos y a compatibilidad con Windows 11, pero que pide hacerlo con cabeza: revisando primero qué firmware tienes, comprobando el estilo de partición actual, eligiendo la herramienta correcta para tu caso (MBR2GPT, Diskpart, PowerShell o software de terceros), cumpliendo los requisitos de cada método, preparando una buena copia de seguridad y, sobre todo, acordándote de cambiar el modo de arranque a UEFI en la BIOS justo después de la conversión para que el equipo no se quede en el limbo al encender.

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