- Apple trabaja en un iPhone plegable tipo libro, conocido internamente como iPhone Fold, con llegada prevista alrededor de 2026.
- La compañía habría resuelto el problema de la arruga en pantalla mediante placas metálicas internas, láser y una bisagra avanzada de metal líquido.
- Los analistas estiman un precio entre 2.000 y 2.500 dólares, con muchas quinielas situándolo en torno a los 2.399-2.500 dólares, lo que en Europa podría traducirse en cifras muy elevadas.
- Se esperan pantallas de alrededor de 7,5 pulgadas plegable y 5,8 pulgadas externa, batería por encima de la del iPhone 17 Pro Max y ventas de entre 5 y más de 15 millones de unidades en los primeros años.
El primer iPhone plegable lleva años sonando en el ecosistema Apple y, poco a poco, las piezas empiezan a encajar. Ya no se habla solo de patentes o conceptos, sino de líneas de producción, proveedores concretos y estimaciones de precio bastante detalladas. Aunque Apple mantiene su silencio habitual, el dispositivo se perfila como un modelo claramente ultraprémium que llegaría al mercado con un coste muy por encima de los iPhone actuales.
La información procedente de analistas financieros y de la cadena de suministro asiática apunta en la misma dirección: Apple estaría ultimando un iPhone tipo libro, conocido de forma informal como “iPhone Fold”, con un fuerte foco en eliminar la arruga del panel y en ofrecer un diseño extremadamente delgado. A cambio, eso sí, el precio en España y el resto de Europa podría situarlo solo al alcance de un público muy reducido.
Un iPhone plegable sin arruga como gran seña de identidad

Desde hace años, uno de los grandes hándicaps de los móviles plegables es la marca visible en el centro de la pantalla, tanto al ojo como al tacto. Apple habría convertido este punto en su obsesión particular y, según varios informes procedentes de medios como Economic Daily News y UDN, ya tendría una solución lista para pasar de los laboratorios a la producción en masa.
Las filtraciones señalan que el panel interno correrá a cargo de Samsung Display, pero el diseño del módulo, los materiales y el ensamblaje serían responsabilidad directa de Apple. La clave estaría en un conjunto de placas metálicas bajo la pantalla que reparten la tensión cuando el dispositivo se dobla, combinadas con un sistema de microperforación láser que genera estructuras invisibles para controlar mejor el estrés del material flexible.
Con este enfoque, el iPhone plegable aspiraría a convertirse en el primer smartphone sin arruga perceptible al abrirlo, algo que explicaría por qué Apple se habría tomado más tiempo que marcas como Samsung, Huawei o Vivo para dar el salto. La compañía preferiría llegar tarde pero con un producto pulido, en lugar de competir en la carrera del “primer plegable” a cualquier precio.
Las mismas fuentes apuntan a que el proyecto habría pasado ya de las pruebas internas a una fase de validación de ingeniería (EVT), un paso crucial que suele preceder a la preproducción. En paralelo, Foxconn tendría preparada una línea de montaje específica, lo que indica que el dispositivo ha dejado de ser un experimento de laboratorio para entrar en un estado más cercano a la realidad comercial y a procesos para pasar archivos al dispositivo.
Bisagra de metal líquido y diseño ultrafino

La otra pieza clave del puzzle es la bisagra. Para eliminar la arruga y al mismo tiempo evitar roturas prematuras, Apple estaría trabajando con una aleación avanzada conocida popularmente como «metal líquido», combinada con titanio o acero inoxidable. Esta mezcla permitiría fabricar componentes delgados, con alta resistencia mecánica y una elasticidad superior, reduciendo la deformación a largo plazo.
Este mecanismo no solo serviría para proteger el panel flexible, sino también para lograr un perfil especialmente delgado cuando el iPhone está abierto. Algunos informes llegan a sugerir que, en ese modo, podría ser incluso más fino que el iPad Pro más delgado (en torno a 5,1 mm), lo que situaría al plegable de Apple en un terreno poco habitual entre los teléfonos que se doblan, tradicionalmente más gruesos que un móvil convencional.
Además, se menciona la colaboración de proveedores como Amphenol y Shin Zu Shing en elementos estructurales y rodamientos de la bisagra, con el objetivo de minimizar las holguras y evitar los problemas de roturas y fugas de tinta que han afectado a algunos plegables de primera generación en el ecosistema Android. La intención es presentar un diseño que se sienta sólido desde el primer día y que mantenga la sensación de nuevo tras miles de aperturas.
Esta apuesta por materiales de alta gama y un mecanismo complejo tiene un efecto colateral evidente: incrementar de forma notable el coste de fabricación. Es uno de los motivos que, según los analistas, empujará el precio del iPhone Fold a la parte alta del mercado.
Formato tipo libro, pantallas grandes y potencia de sobra

Tras años de pruebas internas con varias ideas, las filtraciones más recientes coinciden en que Apple se habría decidido por un formato tipo libro, similar a la familia Galaxy Z Fold, y no por un diseño tipo concha. La prioridad sería ofrecer una experiencia cercana a la de un pequeño tablet cuando el dispositivo está abierto, sin renunciar a un uso cómodo como smartphone tradicional al estar cerrado.
En cuanto a tamaños, se habla de una pantalla plegable de unas 7,5-7,6 pulgadas (las fuentes mencionan concretamente 7,58 pulgadas) y de un panel externo en torno a las 5,5-5,8 pulgadas. De confirmarse, el resultado sería un móvil que, cerrado, se acercaría al formato de un iPhone “normal”, mientras que al desplegarlo ofrecería un área de visualización cercana a la de un iPad mini, y la gestión de archivos como los PDF descargados será clave.
En el interior, varios informes apuntan a que Apple podría optar por una cámara interna integrada bajo la pantalla de 24 megapíxeles, lo que dejaría el panel interno completamente libre de recortes. Sería uno de los primeros sensores de este tipo con tanta resolución en un dispositivo plegable, una diferencia clara frente a la mayoría de competidores Android actuales.
En el apartado biométrico, los rumores señalan que este modelo apostaría por el regreso de Touch ID, integrado de alguna forma en el chasis o en la pantalla externa, en lugar de Face ID, lo que también obligaría a los usuarios a saber cómo actualizar el iPhone. El motivo tendría que ver con la complejidad de integrar un sistema de reconocimiento facial avanzado bajo un panel flexible y hacerlo funcionar igual de bien tanto plegado como abierto.
También se especula con el uso de celdas de batería de alta densidad, con una capacidad que superaría los 5.000 mAh y rebasaría incluso la batería del iPhone 17 Pro Max. Ten en cuenta que alimentar una pantalla interna de más de siete pulgadas, junto al panel externo, exige un margen generoso para mantener una autonomía competitiva en el día a día.
Nombre comercial y encaje dentro de la gama iPhone

En lo referente a la denominación, las fuentes de la cadena de suministro son bastante claras: el dispositivo se presentaría bajo el nombre de «iPhone Fold». Esta etiqueta lleva tiempo circulando y encaja bien con la estrategia de nombrar las variantes del iPhone de forma sencilla y descriptiva.
El iPhone Fold se situaría en la parte alta del catálogo, por encima de los modelos Pro y Pro Max tradicionales. La idea no sería sustituir a los iPhone clásicos, sino añadir una categoría nueva y más exclusiva, dirigida a quienes busquen una pantalla mucho mayor sin renunciar a la portabilidad de un móvil.
En paralelo a este lanzamiento, los analistas esperan que la familia iPhone 18 Pro estrene mejoras importantes en fotografía, como la primera lente de apertura variable de Apple. Curiosamente, no parece que el plegable vaya a estrenar esta tecnología, sino que apostaría por un sistema de cámaras algo más conservador, con un doble módulo trasero y dos cámaras frontales.
Esta separación dejaría a los iPhone tradicionales como la referencia en fotografía móvil “pura”, mientras que el iPhone Fold centraría su valor añadido en el formato y la experiencia de uso en gran pantalla. De cara al consumidor europeo, esto significaría escoger entre la mejor cámara posible en un formato clásico o la versatilidad de un plegable con prestaciones algo más equilibradas.
Calendario: ventana de 2026 con posible retraso
En lo que respecta a la fecha de lanzamiento, la mayoría de informes sitúan el estreno del iPhone plegable en torno a 2026. Se habla de una presentación junto a la gama iPhone 18, probablemente en septiembre, tras un posible adelanto para desarrolladores en la WWDC de ese mismo año, con el fin de adaptar aplicaciones y servicios a las nuevas proporciones de pantalla, y facilitar tareas como exportar los contactos.
Sin embargo, no todos los analistas lo ven tan claro. Algunas voces dentro de la cadena de suministro apuntan a que los componentes clave, especialmente la bisagra y ciertos elementos del panel flexible, podrían no estar completamente cerrados a tiempo, lo que abriría la puerta a un desplazamiento del calendario hasta 2027. No sería la primera vez que Apple decide retrasar un producto si considera que aún no alcanza el nivel que busca.
Los últimos informes que señalan la entrada en fase de validación de ingeniería y la preparación de líneas de montaje específicas respaldan la opción de 2026 como ventana objetivo. Aun así, nadie fuera de Cupertino puede descartarse por completo un pequeño retraso si surgen problemas de fiabilidad o rendimiento en las pruebas finales.
Para el usuario en España y el resto de Europa, esto se traduce en seguir conviviendo con plegables Android un par de generaciones más antes de ver la propuesta de Apple en tiendas. Mientras tanto, el iPhone 17 “Air” y otros modelos ultrafinos podrían servir, según algunos analistas, como un ensayo en diseño y materiales de cara al futuro iPhone Fold.
Un precio al nivel de un portátil de gama alta
Donde hay bastante más consenso es en el precio. Diversos analistas, entre ellos Arthur Liao (Fubon Research), Ming-Chi Kuo o Mark Gurman, sitúan el coste del primer iPhone plegable en una horquilla amplia, pero claramente en la parte alta del mercado: entre 2.000 y 2.500 dólares.
Las últimas estimaciones tienden a acercarse a la parte superior de ese rango. Algunos informes hablan de 2.399 dólares, mientras que otros redondean hasta los 2.499-2.500 dólares. En cualquier caso, se trataría de una cantidad sensiblemente superior a la de un iPhone Pro Max y en línea con, o incluso por encima de, muchos portátiles Mac de gama profesional.
Para el mercado europeo, la conversión complica todavía más la ecuación. Siguiendo la política habitual de precios de Apple, lo más probable es que el dispositivo llegue con una etiqueta que ronde los 2.500 euros o más en España, una vez se apliquen impuestos y posibles ajustes por tipo de cambio. Esto situaría al iPhone Fold como un producto abiertamente de nicho, pensado para entusiastas y perfiles profesionales muy concretos.
El motivo de estas cifras no es solo el margen que Apple quiera obtener, sino el coste real de los componentes. La combinación de panel flexible de última generación, bisagra de metal líquido, chasis en titanio o acero inoxidable y componentes internos más ligeros para evitar un peso excesivo hace que la lista de materiales sea especialmente elevada, por eso es recomendable mantener una copia de seguridad adecuada.
Este enfoque indica que Apple no pretende lanzar un plegable “asequible” para popularizar la categoría a toda costa, sino un modelo halo que marque la pauta de lo que considera que debe ser un dispositivo de este tipo dentro de su ecosistema, aunque el volumen de ventas inicial sea mucho menor que el de los iPhone tradicionales.
Estimaciones de ventas y papel en el mercado de plegables
Pese al precio tan ambicioso, las casas de análisis no descartan un desempeño comercial notable. Las previsiones de firmas como Fubon Research hablan de unas ventas cercanas a los 5-5,5 millones de unidades en el primer año completo en el mercado, una cifra que podría elevarse hasta unos 15 millones de dispositivos a medio plazo si la acogida es positiva.
En comparación con los más de 200 millones de iPhone convencionales que Apple puede vender en un buen ejercicio, estos números parecen modestos. Sin embargo, para el segmento de los smartphones plegables, colocar más de cinco millones de terminales de más de 2.000 euros en un solo año supondría un impacto considerable.
Los analistas consideran que la entrada de Apple podría actuar como acelerador del mercado, atrayendo a usuarios que hasta ahora veían los plegables como una curiosidad ajena al ecosistema iOS. Incluso si el iPhone Fold se mantiene como un producto minoritario, su mera existencia podría reforzar la posición de los plegables como una categoría estable dentro de la telefonía móvil.
En Europa y España, la situación económica y el nivel de precios harán que el dispositivo quede lejos del bolsillo de la mayoría. No obstante, para un sector del público que ya invierte en equipos como las gafas Vision Pro o los MacBook más avanzados, un iPhone plegable podría verse como la próxima pieza lógica dentro de un entorno Apple cada vez más diversificado, y conviene conocer cómo recuperar notas borradas si se migra de dispositivo.
Con todo este contexto, el futuro iPhone plegable se perfila como un dispositivo que llegará tarde pero con una propuesta muy definida: un diseño tipo libro sin arruga visible, materiales de primera, un grosor sorprendentemente reducido y un precio a la altura de un producto ultraprémium. Si se cumplen los plazos y las filtraciones, el verdadero reto no será solo tecnológico, sino convencer al usuario europeo de que merece la pena pagar lo que cuesta dar el salto a un iPhone que, por primera vez, se dobla.

