- La Legion Go 2 incorpora una versión oficial con SteamOS, ofreciendo una experiencia de juego tipo Steam Deck en hardware más grande y potente.
- SteamOS mejora rendimiento y autonomía frente a Windows 11, con interfaz optimizada para mandos y funciones como reanudación instantánea de partidas.
- El modelo con SteamOS mantiene el mismo hardware premium: pantalla OLED de 8,8 pulgadas a 144 Hz, Ryzen Z2 Extreme, mandos desmontables y batería de 74 Wh.
- La compatibilidad de juegos es muy amplia gracias a Proton, aunque algunos títulos online con anti-cheat complejo siguen funcionando mejor en Windows.
Las consolas portátiles tipo handheld PC han pegado un salto brutal en muy poco tiempo y han cambiado por completo la forma de jugar lejos del escritorio. Entre todas ellas, la familia Legion Go de Lenovo se ha ganado un hueco propio gracias a su pantalla enorme, su potencia y esos mandos desmontables tan particulares. Sin embargo, había un punto que muchos jugadores seguían mirando con recelo: el uso de Windows 11 como sistema operativo principal en un dispositivo que, al final, se usa como si fuera una consola.
Para intentar cerrar esa brecha, Lenovo ha decidido apostar de lleno por el ecosistema de Valve y su Steam Deck. La compañía ha presentado la nueva Legion Go 2 con SteamOS preinstalado, un movimiento que busca ofrecer una experiencia mucho más cercana a la de una consola tradicional, pero con el músculo de un PC portátil de última generación. Y, de paso, plantar cara a rivales como la ASUS ROG Ally o la MSI Claw, que también se mueven en este terreno pero siguen basándose en Windows.
SteamOS llega de forma oficial a la Lenovo Legion Go 2
Durante el CES se ha confirmado lo que llevaba tiempo sonando en rumores: la Legion Go 2 tendrá una variante con SteamOS instalado de fábrica. Hasta ahora, quienes querían disfrutar del sistema creado por Valve en esta máquina tenían que recurrir a la comunidad y a instalaciones no oficiales, con todos los inconvenientes que eso implica en soporte, drivers y actualizaciones.
Lenovo no se ha limitado a permitir la instalación de SteamOS; ha preparado una versión específica de la Legion Go 2 que sale directamente al mercado con este sistema operativo como pilar central. Esto supone que el usuario, nada más encender la consola, se encuentra con la misma interfaz y filosofía que en una Steam Deck, con acceso directo a su biblioteca de juegos de Steam, a los ajustes de rendimiento y a todas las funciones propias del ecosistema de Valve.
Uno de los detalles más llamativos de esta versión es la inclusión de un botón dedicado a Steam en el propio hardware de la consola. Ese botón permite abrir los menús de la plataforma al instante, acceder a los atajos de SteamOS y moverse de forma rápida entre la biblioteca, la tienda, la configuración y las funciones sociales. Es, básicamente, trasladar la experiencia de la Steam Deck a un dispositivo con otra filosofía de diseño y unas especificaciones diferentes.
La idea original de Lenovo era reservar SteamOS para una variante llamada Legion Go S, una versión algo distinta dentro de la misma familia. Sin embargo, la buena acogida de los rumores, el tirón de la Steam Deck y las pruebas oficiosas que mostraban las ventajas del sistema de Valve frente a Windows han acabado desembocando en un cambio de planes: ahora SteamOS llega a la Legion Go 2 como una opción clara y con soporte oficial.
Esta variante con SteamOS no sacrifica el resto de características clave del modelo con Windows. Mantiene el diseño general, los mandos desmontables, el modo ratón en el controlador derecho y la misma filosofía de consola potente y versátil. Lo que cambia es la base de software, que pasa de ser un sistema generalista como Windows 11 a uno mucho más enfocado al juego como es SteamOS.

Windows 11 frente a SteamOS en una portátil de juego
El gran debate en el mundo de los handheld PC gira precisamente en torno al sistema operativo. Windows 11, tal y como viene de serie, es un sistema pensado para ordenadores de uso general: ofimática, navegación, multimedia, trabajo creativo y, por supuesto, juegos. Pero cuando se traslada sin grandes cambios a una consola portátil empiezan los roces: interfaz poco amigable para controles tipo gamepad, ventanas, notificaciones, servicios en segundo plano que consumen recursos y un sinfín de procesos que al jugador medio le sobran.
Microsoft ha tratado de acercarse al terreno de las consolas con iniciativas como la Xbox Full Screen Experience, una capa que simplifica la interacción y la acerca algo más a la experiencia de una Xbox clásica. Sin embargo, incluso con estos avances, Windows 11 sigue arrastrando muchas de sus características de sistema de escritorio, lo que se traduce en una experiencia que no termina de sentirse “de consola” cuando hablamos de un dispositivo que llevamos entre las manos.
SteamOS, en cambio, nace desde el principio con otra mentalidad. Valve lo ha diseñado como un entorno dedicado al juego, con una interfaz pensada para ser manejada con mandos, gatillos y sticks, menús de acceso rápido optimizados para cambiar ajustes sobre la marcha y, sobre todo, una integración total con la plataforma Steam. Es un sistema que elimina capas de complejidad para dejar al usuario frente a lo que realmente importa: lanzar juegos y jugar.
En las pruebas realizadas por la comunidad con otras consolas como la ROG Ally, la instalación de SteamOS (aunque sea de forma no oficial) ha demostrado ofrecer una mejora de rendimiento aproximada del 20% respecto a Windows 11 en algunos títulos. Este aumento no viene de la nada: SteamOS consume menos recursos del sistema, gestiona mejor el hardware para jugar y evita que procesos secundarios se coman parte de la CPU o la memoria mientras se está en plena partida.
Además del rendimiento, la autonomía también se ve beneficiada al usar un sistema más ligero y centrado en el gaming. Menos procesos en segundo plano, mejor gestión de frecuencias y un diseño a medida permiten exprimir un poco más la batería, algo crítico en dispositivos portátiles donde cada minuto adicional de juego marca la diferencia. Todo esto ha llevado a muchos usuarios a preferir SteamOS frente a Windows cuando la prioridad es jugar por encima de cualquier otra tarea.
Ventajas de usar SteamOS como “modo Steam Deck” en la Legion Go 2
Hablar de un “modo Steam Deck” en la Legion Go 2 es, en la práctica, hablar de la experiencia SteamOS aplicada al hardware de Lenovo. Una de las funciones más apreciadas es la posibilidad de suspender la consola en mitad de una partida y reanudarla exactamente en el mismo punto más tarde, sin pantallas de carga eternas ni necesidad de cerrar y volver a abrir el juego. Es una característica heredada directamente de la Steam Deck y que, en el día a día, marca un antes y un después.
SteamOS también brilla por la forma en que permite ajustar el rendimiento y el consumo al vuelo. Desde los menús rápidos se pueden toquetear parámetros como el límite de FPS, el TDP del procesador, la resolución de renderizado o el modo de escalado, adaptando cada juego a las preferencias del usuario. Quien busque la máxima fluidez puede priorizar los frames por segundo, mientras que quien quiera estirar al máximo la batería puede reducir consumo y potencia para ganar tiempo de juego.
La integración con la biblioteca de Steam es otro punto clave. Todo el catálogo de juegos ya comprados en la cuenta del usuario está disponible al instante, con acceso directo a actualizaciones, logros, guardados en la nube y funciones de comunidad. A esto se suman extras muy prácticos, como el uso del modo Familia para compartir juegos entre cuentas, la posibilidad de transferir archivos a través de la red local o el uso de Steam Remote Play para jugar en la Legion Go 2 a títulos que se están ejecutando en un PC de sobremesa.
Para quien venga de jugar en PC de toda la vida, el salto a SteamOS en una portátil como la Legion Go 2 resulta bastante natural. La interfaz es distinta a la del escritorio clásico de Windows, pero la lógica de funcionamiento de Steam, los menús de la tienda, los filtros y las bibliotecas son muy similares a lo que ya se conoce en un ordenador. De hecho, muchos usuarios que ya estaban familiarizados con la Steam Deck encontrarán la experiencia prácticamente calcada, solo que con una pantalla más grande y un hardware algo distinto.
Este “modo Steam Deck” también se beneficia de la comunidad y del ecosistema Linux en el que se basa SteamOS. Aunque es cierto que el sistema está muy personalizado por Valve, debajo hay una base Linux que se beneficia de avances constantes en compatibilidad, rendimiento y estabilidad. La capa de compatibilidad Proton, por ejemplo, permite que una gran cantidad de juegos de Windows funcionen sin que el desarrollador tenga que hacer cambios específicos para Linux, algo que ha sido fundamental para que SteamOS tenga sentido en una consola como la Steam Deck… y ahora también en la Legion Go 2.
Diferencias entre la Legion Go 2 con SteamOS y la versión con Windows
Una de las grandes dudas de quienes están pensando en comprar una Legion Go 2 es qué pierden y qué ganan al elegir SteamOS frente a Windows. A nivel de hardware, la respuesta es sencilla: prácticamente nada cambia. Lenovo mantiene el mismo chasis, el mismo diseño de mandos desmontables, la misma pantalla y el mismo corazón de procesamiento en ambas variantes, de modo que la experiencia física de uso es idéntica.
El procesador elegido sigue siendo un SoC AMD Ryzen Z2 Extreme, uno de los chips más potentes que se pueden montar hoy en día en una consola portátil y que también utilizan competidores como la ASUS ROG Ally o la MSI Claw. Este chip ofrece potencia suficiente para mover juegos modernos con soltura en la resolución nativa del dispositivo, siempre que se ajusten correctamente las opciones gráficas.
Lenovo tampoco recorta en el sistema de refrigeración en la versión con SteamOS. La compañía mantiene la tecnología Legion Coldfront, que incluye un ventilador de mayor tamaño para mejorar el flujo de aire y unas rejillas de ventilación recolocadas y de mayor superficie para expulsar mejor el calor. Esto es clave para mantener el rendimiento sostenido, evitar caídas de frecuencia por temperatura y reducir lo máximo posible el ruido del ventilador durante las sesiones de juego intensas.
Donde sí hay un matiz importante es en el apartado de memoria y almacenamiento según la configuración concreta. La variante con SteamOS está pensada como una especie de “modelo afinado para jugar”, y Lenovo ha anunciado que se ofrecerán configuraciones que llegan igualmente al Ryzen Z2 Extreme de gama alta, con la idea de equiparar el nivel de potencia del modelo con Windows. Aun así, el precio de venta se ha situado algo por debajo del de la primera Legion Go, lo que convierte a esta versión en una opción atractiva para quienes priorizan el gaming puro.
En cuanto a la batería, la Legion Go 2 con SteamOS mantiene una capacidad de 74 Wh repartida en dos celdas, acompañada de un cargador de 65 W que se conecta por USB-C. Es una combinación pensada para ofrecer un buen equilibrio entre autonomía y tiempos de carga razonables, sobre todo si se tiene en cuenta que SteamOS puede ayudar a apurar aún más esa batería gracias a su mayor eficiencia respecto a Windows 11 en tareas exclusivamente lúdicas.
Pantalla, diseño y mandos desmontables: lo que diferencia a la Legion Go
Si algo hace que la Legion Go 2 destaque frente a la Steam Deck y otras consolas similares es su pantalla. Lenovo apuesta por un panel OLED de 8,8 pulgadas con resolución 1200p en formato 16:9, que ofrece una experiencia visual muy llamativa. El tamaño extra frente a otras portátiles hace que la imagen resulte más inmersiva, algo que se agradece especialmente en juegos con mucho detalle o interfaz recargada.
La calidad del panel no se queda en el tamaño. Esta pantalla presume de cubrir el 97% del espacio de color DCI-P3, lo que se traduce en colores vivos y una reproducción más fiel tanto en juegos como en contenido multimedia. Además, alcanza picos de brillo de hasta 500 nits en SDR y es compatible con el estándar DisplayHDR True Black 1000 de VESA, lo que implica negros profundos y un contraste muy superior al de pantallas LCD tradicionales.
En el terreno de la suavidad de imagen, la Legion Go 2 también va un paso por delante. El panel soporta una frecuencia de actualización de hasta 144 Hz con tasa variable, lo que permite disfrutar de animaciones muy fluidas cuando el hardware es capaz de alcanzar esos FPS y, al mismo tiempo, adaptar la frecuencia para no desperdiciar energía cuando no es necesario llegar tan alto. Para shooters competitivos o juegos de acción rápida, esta diferencia se nota mucho en sensaciones.
El diseño físico mantiene la seña de identidad de los mandos desmontables, que recuerdan bastante al concepto de los joy-cons de Nintendo Switch y al diseño de control de Valve. Cada lateral de la consola integra un controlador que se puede extraer, de manera que la Legion Go 2 se puede apoyar sobre una superficie y jugar con los mandos en las manos, algo que aumenta la comodidad en sesiones largas. El controlador derecho, además, incluye un modo ratón que permite usarlo como si fuera un puntero, muy útil para moverse por menús o para juegos que se benefician de ese tipo de precisión.
Todo este conjunto convierte a la Legion Go 2 con SteamOS en una especie de “Steam Deck vitaminada”: una experiencia de sistema muy parecida, pero en un chasis diferente, con una pantalla más grande y con un planteamiento algo más ambicioso en lo visual. Para muchos usuarios, ese equilibrio entre formato de consola y prestaciones de gama alta es precisamente lo que hace tan sugerente este modelo.
Precio, lanzamiento y posición en el mercado
Lenovo ha situado la Legion Go 2 con SteamOS en un segmento claramente premium. La compañía ha anunciado que esta versión con el sistema de Valve llegará al mercado con un precio estimado de 1.199 dólares, una cifra sensiblemente superior a la de las propias Steam Deck de Valve, que juegan en una liga de precio más contenida.
La fecha de lanzamiento marcada por Lenovo apunta a junio de 2026, momento en el que esta variante con SteamOS debería estar disponible en los principales mercados. Es un calendario que encaja con la renovación de muchas gamas de hardware gaming y que permitirá a la compañía aprovechar el tirón de las ferias de tecnología de la primera mitad del año.
Aunque el precio es elevado, la Legion Go 2 con SteamOS se posiciona como una opción muy atractiva para quienes quieren lo mejor de ambos mundos: la filosofía de consola dedicada que propone Valve con su Steam Deck, y el hardware más grande y más potente que ofrece Lenovo. De hecho, no son pocos los que ya se refieren a esta máquina como “la mejor Steam Deck que no ha fabricado Valve”, precisamente por esa combinación tan particular.
En el contexto actual de consolas portátiles, la Legion Go 2 con SteamOS se enfrenta a rivales directos como la ya mencionada ASUS ROG Ally o la MSI Claw, que siguen apostando por Windows 11 como base de software. La principal diferencia es que Lenovo, al abrazar SteamOS de forma oficial, ofrece una alternativa clara a quienes ya tenían claro que preferían un sistema centrado en el juego frente a uno de uso general.
Eso sí, hay que tener en cuenta el aviso que circula entre parte de la comunidad técnica: no es buena idea instalar por tu cuenta las versiones actuales de SteamOS en hardware no soportado o en modelos previos, porque todavía no son tan estables ni están tan pulidas para todos los dispositivos. Se suele recomendar esperar a la versión 3.0 del sistema, que debería traer una compatibilidad y un soporte mucho más amplios, especialmente si se quiere evitar problemas con drivers, suspensión o gestión de energía.
Compatibilidad de juegos y posibles limitaciones de SteamOS
No todo son ventajas cuando se da el salto de Windows 11 a SteamOS, y es importante tener clara la foto completa antes de decidirse por una u otra variante de la Legion Go 2. El sistema de Valve está basado en Linux, lo que implica que, aunque la capa Proton ha hecho milagros, todavía hay títulos que no funcionan tan bien como en un entorno Windows nativo.
Los juegos más problemáticos suelen ser aquellos que dependen de sistemas anti trampas muy estrictos o de tecnologías específicas ligadas al ecosistema de Microsoft. Algunos títulos online con protección anti-cheat compleja pueden presentar errores, directamente no arrancar o hacerlo con restricciones. Aunque cada vez más desarrolladores se están preocupando por ofrecer soporte en Steam Deck y, por extensión, en SteamOS, sigue habiendo excepciones que conviene comprobar antes de lanzarse a la compra si se tiene un título muy concreto en mente.
Por fortuna, la mayoría de juegos para un jugador y una parte muy grande del catálogo de Steam funcionan correctamente a día de hoy gracias a Proton y a las optimizaciones que Valve lanza con frecuencia. Además, el propio cliente de Steam muestra un sistema de verificación que indica hasta qué punto un juego está probado y certificado para funcionar bien en Steam Deck, señal bastante útil para hacerse una idea aproximada del comportamiento en la Legion Go 2 con SteamOS.
Otra diferencia relevante frente a Windows 11 es la flexibilidad a la hora de instalar software ajeno al ecosistema Steam. En Windows es habitual tirar de instaladores clásicos para juegos de otras plataformas, launchers adicionales o aplicaciones variadas. Con SteamOS se puede hacer muchas de estas cosas, pero requiere algo más de trasteo y conocimiento, ya que no deja de ser un entorno Linux con sus particularidades y no todo se reduce a un simple doble clic sobre un .exe.
Por ello, quien necesite sí o sí compatibilidad total con juegos de otros launchers, herramientas de streaming específicas o aplicaciones que solo existen en Windows, puede seguir viendo más sentido al modelo con el sistema de Microsoft. En cambio, quien tenga el foco puesto en su biblioteca de Steam y valore por encima de todo la experiencia de consola, la eficiencia y la comodidad de uso, encontrará en la Legion Go 2 con SteamOS una propuesta muy sólida.
Esta nueva variante de la Legion Go 2 viene a consolidar una tendencia clara: los handheld PC han dejado de ser simples mini portátiles con Windows para convertirse en auténticas consolas dedicadas, y la llegada oficial de SteamOS al hardware de Lenovo actúa como puente perfecto entre el mundo de la Steam Deck y el de las máquinas más potentes y grandes. Para muchos jugadores que buscaban justamente esa combinación, esta consola puede ser la pieza que les faltaba.