- Integración de aprendizaje automático para mejorar el escalado y la generación de fotogramas.
- Soporte extendido a tarjetas Radeon RX 6000, consolas Xbox Series X/S y dispositivos portátiles con Ryzen Z2.
- Lanzamiento de variantes Full y Lite para optimizar el rendimiento según el hardware disponible.
- Compatibilidad con API Vulkan para mejorar la experiencia en SteamOS y Linux.
La carrera por exprimir cada gota de potencia de nuestro hardware gráfico no descansa, y AMD acaba de dar un golpe sobre la mesa con el despliegue de FSR 4.1. Esta actualización no es un simple retoque, sino que supone un salto cualitativo al integrar el aprendizaje automático (ML) para lograr que los juegos se vean mucho más nítidos sin que los fotogramas por segundo caigan en picado.

Lo más potente de este anuncio es que la compañía no se ha quedado solo en sus productos más nuevos, sino que ha decidido ampliar la compatibilidad a una cantidad ingente de dispositivos. Desde tarjetas gráficas que ya tienen unos años encima hasta las consolas de Microsoft, la idea es que nadie se quede fuera de esta mejora en la reconstrucción de imagen y la fluidez visual.
Compatibilidad expandida: ¿Quiénes se benefician?

Una de las noticias que más alegría ha dado a los usuarios es que el soporte ha llegado finalmente a las Radeon RX 6000 basadas en arquitectura RDNA 2. Aunque inicialmente no estaba previsto para este hardware, AMD ha trabajado a fondo en los controladores 26.10.1 para optimizar la calidad visual y el rendimiento en toda la gama, desde la potente RX 6900 hasta la más modesta RX 6400. De hecho, en pruebas con la RX 6800 XT a resolución 4K, el modo rendimiento de FSR 4.1 ofrece un movimiento más limpio que el modo calidad de la versión 3.1.
Pero el despliegue no se detiene en el PC de sobremesa. También se han incluido las APUs con RDNA 3.5, abarcando procesadores como Strix Halo, Gorgon Halo, Strix Point y Gorgon Point. Asimismo, el mundo de las consolas portátiles recibe un empujón importante, ya que los chips Ryzen Z2 (Extreme y Z2 A), presentes en dispositivos como la ROG Ally, tendrán soporte muy pronto, siempre que los fabricantes lancen los drivers correspondientes.
El aterrizaje en el ecosistema Xbox

Microsoft y AMD han ido de la mano para implementar FSR Upscaling 4.1.2 en las Xbox Series X y S. Lo interesante aquí es que no se trata de una solución única, sino que los desarrolladores cuentan con dos variantes: el modelo Full, para una reconstrucción exhaustiva, y el modelo Lite, diseñado para no asfixiar los recursos en la consola menos potente. Esta herramienta ya está disponible en el Xbox GDK, permitiendo que los estudios optimicen sus juegos para mejorar la estabilidad visual en bordes y partículas.
Además, se ha revelado que esta tecnología nace en parte de la iniciativa Project Amethyst, un trabajo conjunto con Sony que también ha dado frutos en el PSSR de la PS5 Pro y el QSRR de la PS5. Mirando hacia el horizonte, ya se menciona el Project Helix para la próxima generación de Xbox, que estrenará una versión aún más avanzada denominada FSR Diamond.
Cómo ponerlo en marcha y mejoras técnicas

Para aquellos que quieran activar estas bondades en sus equipos, existen dos vías. Algunos juegos ya traen la integración nativa en sus menús, aunque es posible que todavía vean el nombre de FSR 4 por cuestiones de interfaz. En otros casos, se puede usar el software de AMD para intercambiar DLLs y actualizar el escalado a la versión basada en ML. Si el título cuenta con FSR 3.1.4 o superior, incluso se puede saltar a la generación de fotogramas basada en ML.
Para habilitarlo mediante el panel de control, los pasos son sencillos: basta con ir a la pestaña de Gaming, entrar en la subpestaña de Gráficos y activar los interruptores de AMD FSR Upscaling y Frame Generation. Como consejo extra, es muy recomendable activar también el Radeon Anti-Lag 2 para reducir la latencia. Además, cabe destacar que FSR 4.1 es ahora compatible con la API Vulkan, lo que abre la puerta a que los usuarios de Linux y SteamOS disfruten de un rendimiento superior.
Con más de 400 juegos compatibles, la diferencia de rendimiento es notable. Por ejemplo, en la ROG Ally X, el título The Blood of Dawnwalker pasó de 54 FPS con FSR 3.1 a unos 63 FPS con FSR 4.1 en modo rendimiento. En definitiva, estamos ante una tecnología que democratiza el acceso al escalado inteligente, optimizando el peso de los modelos para que incluso los chips Ryzen AI 9 funcionen con una eficiencia sorprendente.