- La nueva gama Echo se simplifica en cuatro modelos clave: Echo Dot Max, Echo Studio, Echo Show 8 y Echo Show 11, con precios entre unos 110 y 240 euros.
- Los chips AZ3 y AZ3 Pro, junto con la plataforma de sensores Omnisense, permiten respuestas de Alexa más rápidas, mejor detección de voz y base para la futura Alexa+ con IA generativa.
- Echo Dot Max y Echo Studio se centran en ofrecer graves mucho más potentes, sonido envolvente y compatibilidad con Dolby Atmos y audio espacial, incluso en sistemas de cine en casa con Fire TV Stick.
- Los Echo Show 8 y 11 estrenan pantallas de mayor calidad, cámara de 13 MP, nuevo diseño de audio y amplias funciones de accesibilidad para usuarios con limitaciones de visión, audición y movilidad.

Si estás pensando en renovar tu altavoz inteligente o dar el salto por primera vez al ecosistema de Alexa, los nuevos Amazon Echo de esta generación llegan cargados de cambios: mejor sonido, más potencia para la inteligencia artificial y una simplificación importante del catálogo para que elegir no sea un lío.
Amazon lleva más de una década colándose en millones de hogares con sus Echo, y ahora la compañía da un paso más con una gama que gira en torno a cuatro modelos clave: Echo Dot Max, Echo Studio, Echo Show 8 y Echo Show 11. Todos comparten una idea común: que Alexa sea más rápida, más lista y se integre mejor en tu día a día, tanto si buscas música brutal como si quieres una pantalla para el salón o una ayuda extra en accesibilidad.
Nueva familia Amazon Echo: menos modelos y mucha más claridad
Amazon ha decidido apretar el botón de reset y reducir el catálogo de Echo a cuatro grandes referencias, en lugar de mantener una lista interminable de versiones y generaciones que hacía difícil saber cuál comprar. El objetivo es que el usuario tenga más claro qué dispositivo encaja mejor en su casa sin volverse loco comparando.
Dentro de los altavoces sin pantalla, la marca se queda con el Echo Dot Max como modelo compacto y el Echo Studio como opción más potente. En la parte de pantallas inteligentes, la apuesta son los nuevos Echo Show 8 y Echo Show 11, que suben el listón tanto en imagen como en sonido.
Todos ellos están pensados para funcionar como eje del hogar conectado: puedes reproducir música, controlar luces, enchufes, termostatos, cámaras, hacer videollamadas, comprar en Amazon o consultar cualquier tipo de información solo con la voz; si tienes problemas de conexión con el Wi‑Fi puedes consultar soluciones específicas para el Echo. Eso sí, ahora lo hacen respaldados por un hardware mucho más preparado para la nueva Alexa con IA generativa (Alexa+), que ya empieza a asomar.
En cuanto a precios oficiales en España, la gama se mueve en un abanico similar al de generaciones anteriores, con el Echo Dot Max alrededor de 109,99 €, Echo Studio sobre 239,99 €, Echo Show 8 en 199,99 € y Echo Show 11 en 239,99 €. Todos se pueden reservar y se irán entregando entre finales de octubre y noviembre, según el modelo.
Procesadores AZ3 y AZ3 Pro: el cerebro que trae la nueva IA de Alexa
La gran revolución de esta hornada no solo está en el diseño o en los altavoces; está en que Amazon ha metido dentro de sus dispositivos chips propios pensados específicamente para inteligencia artificial. Hablamos de los nuevos procesadores AZ3 y AZ3 Pro, que sustituyen a generaciones anteriores y abren la puerta a una Alexa mucho más rápida y conversacional.
El AZ3 se encarga de los modelos más compactos, como el Echo Dot Max, y está optimizado para mejorar la detección de la palabra de activación, el rendimiento de los micrófonos y la gestión de tareas de voz sin depender tanto de la nube. Según datos de la propia Amazon, este chip puede ofrecer una precisión en la escucha de comandos hasta un 50 % superior respecto a generaciones anteriores.
El AZ3 Pro sube un escalón y se reserva para los dispositivos más ambiciosos de la gama, como Echo Studio y los Echo Show 8 y 11. Este procesador añade potencia extra para modelos de lenguaje más complejos, visión por computador y procesamiento local de más tareas de IA, lo que se traduce en respuestas de Alexa hasta un 40 % más rápidas en muchas interacciones cotidianas.
Este salto de hardware se combina con una plataforma de sensores propia llamada Omnisense, que junta micrófonos, cámaras (en los Show), ultrasonidos, radar WiFi, acelerómetros y señales de red para entender mejor lo que pasa alrededor. Gracias a esto, los Echo son capaces de captar mejor desde dónde hablas, si hay movimiento en la habitación o incluso adaptar sus respuestas al contexto (por ejemplo, variar volumen o tipo de respuesta si detecta que la sala está vacía o llena de gente).
Todo este conjunto de chips, sensores y software es la base de la llamada “IA ambiental” de Amazon, una visión en la que Alexa deja de ser un simple asistente que responde a órdenes rígidas y pasa a anticiparse, sugerir acciones o integrarse de forma más natural en tus rutinas, tanto en audio como en formato visual en los Echo Show.
Echo Dot Max: el pequeño que quiere sonar a grande
El Echo Dot Max es la nueva referencia compacta de la gama Echo, pensado para quienes quieren un altavoz pequeño, relativamente discreto, pero con un salto notable de calidad frente a los Dot anteriores. De hecho, es la primera vez que Amazon monta un sistema de dos altavoces en este formato.
Este modelo incorpora dos transductores en un sistema bidireccional, con un woofer dedicado a los graves y un tweeter para las frecuencias agudas. Según la propia compañía, el rediseño completo del sistema acústico, incluyendo una carcasa que duplica el volumen de aire interno, permite ofrecer casi tres veces más graves que el Echo Dot de la generación anterior.
El resultado es un altavoz que, pese a su tamaño compacto, es capaz de llenar sin problema una habitación estándar con un sonido más profundo y nítido. Además, el Echo Dot Max es compatible con tecnologías de audio espacial y Dolby Atmos, buscando una experiencia más envolvente cuando se reproduce contenido compatible.
Un punto especialmente interesante para cine en casa es que se pueden combinar varios Echo Dot Max y Echo Studio con un Fire TV Stick compatible para montar un sistema de sonido envolvente sin instalaciones complicadas. Alexa se ocupa de sincronizar y calibrar automáticamente los altavoces en función de la sala, con la idea de ofrecer un efecto similar al de un sistema 5.1, pero aprovechando únicamente los dispositivos Echo.
En cuanto al diseño, el Echo Dot Max mantiene la estética redondeada típica de la familia, con acabados textiles de aspecto más premium y el clásico anillo de luz en la parte superior como indicador visual de Alexa. Está disponible en colores como grafito, amatista y blanco, y su precio se sitúa en torno a los 109,99 €, con disponibilidad prevista a partir del 29 de octubre.
Echo Studio: el Echo para los que van en serio con el sonido
Si lo tuyo es el audio y quieres que tu altavoz inteligente haga también de sistema principal de música o cine, el Echo Studio se mantiene como la opción más potente de la gama. En esta nueva iteración, Amazon ha puesto el foco en reducir el tamaño físico y en seguir mejorando la escena sonora.
El rediseño externo permite que el dispositivo disminuya su volumen en torno a un 40 % respecto al modelo previo, algo que se agradece en salones o escritorios donde cada centímetro cuenta. Pese a ser más compacto, sigue montando un woofer de alta definición para graves profundos y tres drivers de rango completo distribuidos estratégicamente para generar un campo sonoro envolvente.
Este altavoz es totalmente compatible con audio espacial y Dolby Atmos, de manera que, con contenido adecuado (servicios de música o apps de streaming compatibles), se consigue una sensación más tridimensional, con instrumentos y efectos que se perciben alrededor del oyente en lugar de en un único punto frontal.
La cubierta textil del Echo Studio está tejida en 3D para conservar la transparencia acústica, es decir, permitir que el sonido salga lo más limpio posible sin que el tejido lo amortigüe en exceso. En la parte superior se mantiene el conocido anillo luminoso de los Echo, que indica cuando Alexa escucha o procesa una orden.
Al igual que el Dot Max, el Echo Studio se puede integrar en sistemas de cine en casa junto a un Fire TV Stick y otros Echo, creando una configuración multicanal gestionada de forma automática por Alexa. Su precio oficial ronda los 239,99 € y su lanzamiento está fijado también para finales de octubre, inicialmente en color grafito.
Echo Show 8 y Echo Show 11: pantallas inteligentes con mejor imagen y más estilo
Para quienes prefieren tener no solo sonido, sino también una pantalla para videollamadas, recetas, cámaras de seguridad o contenido en streaming, los Echo Show 8 y Echo Show 11 representan la renovación completa de la gama con pantalla. Ambos modelos estrenan panel, diseño y arquitectura de audio.
El Echo Show 8 incorpora una pantalla de 8,7 pulgadas con resolución de 1340 x 800 píxeles, mientras que el Echo Show 11 apuesta por un panel de 11,95 pulgadas con resolución Full HD. En ambos casos se utiliza una tecnología táctil in-cell y un diseño de cristal líquido que reduce capas de laminación para disminuir reflejos y ampliar los ángulos de visión, algo clave para ver bien desde distintos puntos de la habitación.
En la parte fotográfica, los dos dispositivos montan una cámara frontal de 13 megapíxeles, destinada sobre todo a videollamadas y a funciones de visión por computador para Omnisense. Con esta cámara, Amazon promete una imagen más nítida y estable que en generaciones previas, tanto para hablar con familiares como para participar en reuniones de trabajo desde el salón o la cocina.
A nivel de audio, los nuevos Show apuestan por una arquitectura estéreo frontal con dos altavoces de rango completo colocados bajo la pantalla y un woofer personalizado para dar algo más de pegada a las frecuencias bajas. Esta configuración se ha diseñado para proyectar el sonido directamente hacia el usuario, dando una sensación de sonido más envolvente y con mayor claridad de voces frente a los modelos anteriores.
Para completar el conjunto, Amazon ha presentado también una base ajustable específica para Echo Show 8 y 11, que permite variar la inclinación y mejorar la visibilidad sin tener que recurrir a soportes de terceros. Está pensada para integrarse estéticamente con los colores y acabados de los dispositivos, en tonos grafito y blanco.
En cuanto a precio y disponibilidad, el Echo Show 8 se sitúa en torno a los 199,99 € y el Echo Show 11 en 239,99 €. Ambos tienen previsto su aterrizaje en el mercado español el 12 de noviembre, y comparten los nuevos procesadores AZ3 Pro que les permiten aprovechar mejor las futuras funciones avanzadas de Alexa+.
Accesibilidad: Echo y Alexa para visión, audición y movilidad
Uno de los pilares más interesantes del ecosistema Echo es que no se queda solo en reproducir música o encender luces: Amazon lleva años desarrollando funciones de accesibilidad para personas con discapacidad visual, auditiva o movilidad reducida, de manera que Alexa se convierta en una ayuda real en el día a día.
En el terreno de la visión, los dispositivos Echo ofrecen herramientas como VoiceView, el lector de pantalla integrado que describe lo que aparece en el dispositivo, especialmente útil en modelos Echo Show con pantalla. A esto se suman funciones como la compra por voz, el control de dispositivos del hogar inteligente mediante comandos hablados y la posibilidad de gestionar listas de tareas o recordatorios sin necesidad de mirar una pantalla.
Para personas sordas o con problemas de audición, los Echo con pantalla dan acceso a subtítulos de llamadas y opciones de texto en tiempo real durante videollamadas, lo que facilita seguir conversaciones sin depender del audio. Además, la función “Pulsa y activa Alexa” permite interactuar tocando la pantalla en lugar de utilizar la palabra de activación, algo muy útil en entornos ruidosos o para quienes prefieren no usar la voz.
En cuanto a movilidad, Alexa permite crear rutinas personalizadas que automatizan acciones cotidianas (como encender luces, subir persianas, leer noticias o poner música a una hora determinada) y controlarlas por voz, evitando desplazamientos innecesarios por la casa. Los dispositivos Echo ayudan también a añadir productos a la lista de la compra, realizar pedidos de artículos de uso diario o comprobar valoraciones de productos sin tener que usar el móvil o el ordenador.
Toda esta colección de funciones se centraliza en la página de Accesibilidad de Alexa de Amazon, donde se detallan más opciones, compatibilidades con dispositivos externos y configuraciones recomendadas. El objetivo es que cualquier persona, con independencia de sus limitaciones físicas o sensoriales, pueda beneficiarse del ecosistema Echo y adaptar la experiencia a sus necesidades.
Alexa y el ecosistema: cómo funcionan los dispositivos Echo en el día a día
Más allá del hardware, lo que da sentido a toda la gama Echo es Alexa, el asistente de voz de Amazon, que también puedes usar en Windows 10. Estos dispositivos escuchan la palabra de activación (normalmente “Alexa”) gracias a un conjunto de micrófonos de campo lejano, y a partir de ahí procesan tus peticiones: desde preguntar por el tiempo hasta controlar un enchufe inteligente o pedir que te lea las noticias.
El funcionamiento se basa en técnicas de procesamiento del lenguaje natural y aprendizaje automático, que permiten entender frases cada vez más naturales y menos robóticas. Una parte de ese procesamiento se hace ahora de forma local gracias a los chips AZ3 y AZ3 Pro, lo que recorta tiempos de respuesta y hace que Alexa parezca más fluida. El resto se gestiona en la nube de Amazon, donde se actualizan constantemente modelos y capacidades.
Con el paso del tiempo, Alexa va aprendiendo tus preferencias: qué música sueles escuchar, qué servicios utilizas, qué rutinas te interesan o qué dispositivos de domótica tienes en casa, y dónde se guarda la música descargada de Amazon Music. Todo ello sirve para ofrecer respuestas más personalizadas, sugerencias de rutinas y una experiencia más adaptada a cada usuario o familia.
La plataforma también se amplía gracias a las Alexa Skills, pequeñas “aplicaciones” creadas por Amazon o por terceros que añaden funcionalidades: juegos, información especializada, integración con servicios de streaming, control de marcas de domótica concretas, servicios de alimentación, etc. Con esto se consigue que un Echo no sea un dispositivo cerrado, sino un punto de entrada a un ecosistema que crece continuamente.
En España, muchas de las funciones de Alexa+ (la versión más avanzada con IA generativa) todavía están por llegar, pero la compañía ha dejado claro que esta generación de Echo está diseñada para aprovecharlas cuando se activen. Eso incluye una interacción más conversacional, menos dependiente de comandos exactos, y una mejor comprensión del contexto en diálogos largos.
Otros actores del universo Alexa: marcas y accesorios destacados
Aunque Amazon es el epicentro del ecosistema Echo, no está sola en el terreno de dispositivos compatibles con Alexa. Distintas marcas se han ido sumando con altavoces, accesorios y soluciones que amplían las posibilidades del asistente de voz dentro y fuera de casa.
En el ámbito del audio, firmas como Bose ofrecen altavoces inteligentes con Alexa integrada, combinando su experiencia en sonido de alta calidad con el control por voz. Esto permite disfrutar de una experiencia de audio más premium sin renunciar a la comodidad de Alexa para música, domótica y consultas rápidas.
También hay fabricantes centrados en mejorar la estética y funcionalidad de los propios Echo. Cozycase, PlusAcc o Shinar, por ejemplo, diseñan soportes, carcasas y accesorios pensados para integrar los altavoces en la decoración, colgarlos en la pared, añadir baterías externas o simplemente darles un toque más personalizado.
En Europa destacan marcas como TechniSat, que incorporan Alexa en sus equipos de entretenimiento y dispositivos de hogar inteligente, ofreciendo alternativas interesantes para quienes buscan integrar el asistente en televisores, radios o sistemas de sonido diseñados específicamente para el mercado europeo.
Otras compañías, como HangTon, han apostado por altavoces y dispositivos inteligentes con Alexa que se orientan a facilitar la vida diaria, sobre todo en hogares donde se quiere controlar desde la voz casi cualquier tarea. Entre unos y otros, el resultado es un entorno en el que Alexa no se limita a los altavoces Echo de Amazon, sino que se extiende a muchos otros aparatos.
Si a esto se suma la compatibilidad con sistemas de seguridad como Ring o Blink, o con dispositivos de entretenimiento como Fire TV Stick, el panorama que se dibuja es el de un ecosistema muy amplio donde el Echo es solo la pieza central de una red de dispositivos conectados.
Al final, esta nueva generación de Amazon Echo combina altavoces más potentes, pantallas con mejor calidad de imagen, chips diseñados para IA y un fuerte enfoque en accesibilidad y simplificación del catálogo. Entre el Echo Dot Max, el Echo Studio y los Echo Show 8 y 11, se cubren prácticamente todos los escenarios: desde quien quiere un altavoz discreto para la cocina hasta quien busca un centro multimedia con pantalla para el salón, con la tranquilidad de saber que Alexa seguirá ganando funciones y mejorando su inteligencia con el tiempo.