- Codex evoluciona de ser un asistente de programación a un agente capaz de controlar aplicaciones, hacer clic y escribir en el PC.
- La función Computer Use permite delegar tareas en Windows 11 y macOS, incluyendo el manejo de software como Photoshop o Paint.
- Se integra un navegador propio y más de 90 plugins para conectar la IA con herramientas como Gmail, Slack y Notion.
- Es posible supervisar y ejecutar órdenes en el ordenador de forma remota a través de la aplicación móvil de ChatGPT.
La carrera por dominar el sector de la inteligencia artificial no da tregua y OpenAI acaba de lanzar un bombazo que deja boquiabierto a cualquiera. Se trata de la evolución de Codex, su agente especializado en código, que ha dejado de ser una simple herramienta de escritura para convertirse en un verdadero operador capaz de tomar las riendas de tu ordenador. Esta capacidad de interactuar directamente con el sistema operativo marca un antes y un después, ya que pasamos de una IA que nos da respuestas a una que ejecuta acciones reales en nuestra pantalla.
Aunque el despliegue ha sido progresivo, la gran noticia es que estas funciones ya aterrizan con fuerza en Windows 11, superando la complejidad técnica que supone la enorme variedad de configuraciones de este sistema. Ahora, los usuarios de PC pueden experimentar lo que se conoce como vibe coding, delegando tareas tediosas o complejas en un asistente que ve, hace clic y escribe como si fuera un humano, poniendo a OpenAI a competir codo con codo con soluciones como Claude Code de Anthropic.
¿Qué es exactamente el nuevo Codex de OpenAI?
Para los que no estén al tanto, Codex nació en mayo de 2025 como un agente diseñado específicamente para el mundo de la programación. No es solo un chat; es una herramienta que puede desarrollar aplicaciones completas, limpiar errores en proyectos reales, gestionar pull requests y ejecutar pruebas en entornos seguros conocidos como sandboxes. Su flujo de trabajo es autónomo: busca soluciones en repositorios, modifica los archivos y valida que todo funcione sin que tengamos que intervenir en cada paso.
Sin embargo, la actualización denominada «Codex para (casi) todo» ha roto los muros del entorno de programación. Ahora, la IA puede interactuar con cualquier aplicación instalada en el equipo. Ya no se limita a escribir el código de una interfaz, sino que puede abrir la aplicación, navegar por los menús y realizar ajustes visuales en una GUI directamente sobre el software en ejecución.
El control del PC: Así funciona «Computer Use»
La joya de la corona es la función Computer Use. Esta herramienta permite que Codex controle el ordenador viendo la pantalla y operando el ratón y el teclado. En Windows, esta opción llega desactivada por defecto, por lo que hay que habilitarla manualmente en los ajustes de la app. Una vez activa, puedes darle órdenes usando el comando @computer o mencionar aplicaciones específicas, como @paint o @photoshop, para que la IA sepa exactamente dónde tiene que trabajar.
- Control autónomo: La IA puede hacer desde un dibujo sencillo en Paint hasta grabar un vídeo y guardarlo en una carpeta específica.
- Interrupción inmediata: Por seguridad, si ves que la IA se equivoca o quieres recuperar el mando, basta con pulsar la tecla Esc para frenar el proceso.
- Indicador visual: Sabrás que Codex tiene el control gracias a un aviso que aparece en la parte superior de la pantalla.
Un matiz importante es que, en algunas versiones de Windows, Codex toma el control total de la sesión, lo que significa que no puedes usar el PC mientras él trabaja. No obstante, otras implementaciones permiten que el agente despliegue múltiples procesos en paralelo para trabajar en segundo plano sin interrumpir tu ritmo laboral.
Navegador integrado y ecosistema de plugins
OpenAI no se ha quedado solo en el escritorio. Codex ahora incluye su propio navegador web integrado, lo que acelera drásticamente el desarrollo de juegos y aplicaciones al evitar saltos constantes entre ventanas. Además, es capaz de generar y editar imágenes como parte de su flujo de trabajo, integrando la parte visual y la técnica en un solo lugar.
La capacidad de integración es brutal gracias a la compatibilidad con más de 90 plugins. Esto permite que el agente se conecte con herramientas del día a día como Slack, Gmail, Notion o GitHub, pudiendo leer correos, coordinar tareas o revisar terminales remotas a través de SSH sin que el usuario tenga que mover un dedo.
Control remoto y acceso desde el móvil
Otra funcionalidad que es una auténtica pasada es el control remoto. Ahora puedes usar la app de ChatGPT en iOS o Android para enviar instrucciones a Codex mientras este opera tu ordenador. Siempre y cuando el PC esté encendido y conectado a la red, puedes gestionar el progreso de una tarea o iniciar una acción de Computer Use desde cualquier lugar, convirtiendo tu smartphone en el mando a distancia de tu estación de trabajo.
Disponibilidad, planes y restricciones geográficas
Aunque la aplicación está disponible para macOS y Windows, el despliegue ha sido desigual. macOS recibió primero las funciones más avanzadas, pero Windows 11 ya se está poniendo al día con la actualización 26.527. En cuanto al acceso, cualquier persona con una cuenta de ChatGPT puede usar Codex, incluyendo los planes gratuitos, aunque con ciertas limitaciones.
Las funciones más potentes, como la memoria a largo plazo para recordar preferencias, las sugerencias basadas en el contexto y la personalización profunda, están reservadas para los usuarios de pago. Además, existe un escollo legal: los usuarios de la Unión Europea y el Reino Unido podrían experimentar retrasos en la llegada de estas funciones debido a las estrictas normativas de tratamiento de datos personales.
Este salto tecnológico convierte a Codex en un asistente total que no solo programa, sino que gestiona el ecosistema digital del usuario. Desde la capacidad de automatizar tareas repetitivas hasta la integración con decenas de servicios externos y el control total del hardware, OpenAI ha creado una herramienta que redefine la productividad, permitiendo que la IA actúe como un operador humano capaz de navegar, ejecutar y crear de forma autónoma en cualquier sistema operativo compatible.




