Overclocking AMD con LACT en Linux: guía completa y práctica

Última actualización: febrero 21, 2026
Autor: Isaac
  • LACT ofrece un panel gráfico completo para gestionar overclocking, undervolt, ventiladores y límites de potencia en GPUs AMD bajo Linux.
  • La herramienta soporta también tarjetas Nvidia e Intel, aunque con funciones más limitadas por las restricciones de sus drivers.
  • Las últimas versiones mejoran la interfaz de overclocking, exponen más sensores en AMD y optimizan la captura de estadísticas.
  • LACT incorpora monitorización histórica y perfiles automáticos, permitiendo adaptar el comportamiento de la GPU a cada uso.

Herramienta para overclocking AMD con LACT en Linux

Si usas Linux y tienes una gráfica AMD, probablemente te hayas dado cuenta de que no existe un panel oficial potente y cómodo para toquetear parámetros como frecuencias, voltajes o ventiladores, al menos no al nivel de lo que hay en Windows. Aquí es donde entra en juego LACT, una aplicación que se ha convertido en la navaja suiza para quienes quieren hacer overclocking, undervolt y control avanzado de sus GPUs desde un entorno gráfico.

En este artículo vamos a ver cómo aprovechar LACT para hacer overclocking a tu gráfica AMD (y también undervolt y ajustes de ventilación), qué ofrece exactamente esta herramienta, en qué se diferencia del resto, qué soporte tiene para Nvidia e Intel y qué debes tener en cuenta para usarla de forma segura. Todo ello usando la información disponible de las versiones recientes de LACT y completándola con buenas prácticas reales de uso en Linux.

Qué es LACT y por qué es tan útil para gráficas AMD en Linux

LACT es una aplicación de escritorio, escrita en Rust y basada en GTK4, que actúa como panel de control avanzado para GPUs AMD, Nvidia e Intel en Linux. Su objetivo es cubrir un hueco que ni AMD ni Intel terminan de resolver: una interfaz gráfica completa para gestionar el comportamiento de la tarjeta gráfica sin tener que depender de la línea de comandos.

A nivel práctico, LACT permite consultar información detallada de la GPU, modificar la frecuencia del núcleo y de la memoria, ajustar límites de potencia, controlar la curva de ventiladores, gestionar estados de energía (en el caso de AMD) y monitorizar en tiempo real lo que está ocurriendo con la tarjeta, todo desde una ventana bastante intuitiva.

Lo que hace que LACT destaque especialmente es que, para usuarios de AMD en Linux, centraliza en una sola herramienta gráfica lo que antes exigía mezclar comandos, scripts y configuraciones dispersas. Para los más jugones o entusiastas esto significa que por fin se puede afinar el rendimiento o el consumo sin peleas interminables con el terminal.

Además, la aplicación se complementa con un servicio del sistema (daemon) que permite aplicar y mantener los ajustes incluso tras reinicios o suspensiones, algo clave si quieres que tu perfil de overclocking o undervolt se quede siempre activo sin tener que tocar nada cada vez que enciendes el PC.

Por si fuera poco, LACT se ha ido puliendo con el tiempo: las versiones recientes han afinado la interfaz, sobre todo en la sección de overclocking, y han mejorado la forma en la que se recogen estadísticas y sensores, en especial para hardware AMD moderno, lo que se traduce en menos carga y lecturas más fiables.

Funciones principales de LACT para overclocking AMD con Linux

La clave de LACT es que no se limita a ser un simple visor de datos: es una herramienta de control y monitorización avanzada que da bastante juego a la hora de ajustar tu GPU AMD a tu gusto. Entre sus funciones más importantes destacan varias secciones claramente separadas en la interfaz.

En primer lugar, tienes una pestaña de información donde se muestra un desglose muy detallado de la tarjeta gráfica: modelo, arquitectura, versión de los drivers, reloj actual y máximo del núcleo y de la memoria, consumo estimado, temperatura, versiones de firmware y otros parámetros útiles. Esto sirve como base para saber desde dónde partes antes de tocar nada.

La joya de la corona es la sección de overclocking, que en las versiones recientes ha recibido una buena cantidad de mejoras en la interfaz. Desde ahí puedes modificar la frecuencia de la GPU y de la VRAM, ajustar voltajes (en el caso de AMD donde el driver lo permite) y definir límites de potencia personalizados para intentar rascar rendimiento extra o reducir consumo con undervolt.

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Otro bloque importante es el de control de ventiladores. LACT permite configurar curvas de ventilación personalizadas, pasando de un modo automático a uno manual en el que puedes decidir a qué temperatura debe empezar a girar el ventilador y a qué porcentaje de velocidad, evitando así tanto el ruido excesivo como picos de temperatura innecesarios.

La aplicación también cuenta con un sistema de monitorización con gráficas históricas de temperatura, frecuencia y potencia. Esto es esencial cuando haces overclocking o undervolt, porque te deja ver cómo se comporta la GPU a lo largo de una sesión de juego o de trabajo, y te permite corregir si ves inestabilidades, throttling o temperaturas demasiado altas.

Finalmente, LACT incluye un sistema de perfiles que permite asociar configuraciones concretas a procesos o modos de juego. Por ejemplo, puedes tener un perfil agresivo de rendimiento que se active solo cuando se lanza un juego concreto, y otro más silencioso y eficiente para uso de escritorio o multimedia.

Soporte de hardware: AMD, Nvidia e Intel en LACT

Uno de los puntos fuertes de LACT es que no se limita exclusivamente a AMD, aunque es con las Radeon donde realmente brilla. El soporte está bien definido y conviene tenerlo en cuenta para saber qué esperar dependiendo de tu GPU.

En el caso de AMD, LACT cubre una gama bastante amplia de tarjetas: series RX 400 y 500, Vega, RX 5000, 6000 y 9000. En estos modelos es donde se habilitan la mayoría de funciones interesantes, incluyendo overclocking, ajuste de potencia, control de ventiladores, lectura de sensores avanzados y, en muchos casos, gestión de estados de energía propios del driver de AMD para Linux.

En las versiones modernas se ha mejorado además la exposición de sensores de potencia adicionales para hardware AMD, lo que se traduce en una visión más precisa del consumo real de la GPU. Al mismo tiempo, se ha optimizado la forma de obtener estadísticas para reducir el impacto de estas lecturas en el rendimiento general del sistema.

Para Nvidia, LACT ofrece un soporte más limitado, pero todavía útil. Algunas funciones como overclocking y monitorización básica están disponibles en GPUs a partir de la serie 900 y posteriores, aunque hay diferencias importantes: el control directo de voltaje no está abierto por los drivers propietarios de Nvidia en Linux, lo que obliga a tirar de métodos indirectos.

En cuanto a Intel, LACT permite monitorizar y tocar ciertos parámetros en GPUs integradas y dedicadas, pero el soporte es algo más restringido por la forma en la que el driver expone las funciones. Por ejemplo, el control directo del ventilador de la GPU Intel no está soportado por el driver a día de hoy, así que esa parte no es accesible desde la aplicación.

En algunos portátiles, incluso con AMD o Nvidia, hay otro detalle importante: no todas las máquinas permiten controlar o leer los ventiladores de la GPU desde el sistema operativo, porque el ventilador puede estar gestionado por la BIOS o físicamente no conectado al controlador de la GPU. En estos casos, LACT no podrá ofrecer control de ventilador aunque la tarjeta sea compatible en teoría.

Overclocking y undervolt en AMD con LACT

Para gráficas AMD bajo Linux, LACT se ha ganado la fama de ser la mejor opción gráfica para overclocking y undervolt. Hay otros métodos a través de la consola y herramientas especializadas, pero pocas son tan ligeras, prácticas y cómodas de usar desde una interfaz GTK moderna.

Con LACT puedes aumentar la frecuencia del núcleo y de la memoria de tu tarjeta AMD, siempre dentro de los límites que el driver y el hardware permitan. De forma similar, puedes reducir el voltaje (undervolt) para rebajar consumo y temperatura sin perder rendimiento apreciable si se hace correctamente. Esto es especialmente útil en GPUs que vienen con cierto margen de fábrica.

Una de las ventajas claras es que LACT permite definir perfiles diferentes según tu necesidad: uno más agresivo para juegos exigentes, otro más conservador para trabajar o jugar a títulos ligeros, e incluso perfiles silenciosos en los que priorizas ruido mínimo a costa de algunos FPS.

Hay que destacar que la propia comunidad que utiliza LACT suele considerar que, para toquetear overclock, undervolt y ventiladores en AMD, no hay nada tan equilibrado en Linux: es ligero, no se mete en tu camino cuando no lo necesitas y a la vez ofrece controles avanzados para quienes quieren exprimir su hardware.

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Eso sí, aunque la herramienta lo ponga fácil, el riesgo asociado al overclocking y undervolt sigue siendo el de siempre: si aplicas valores demasiado agresivos, puedes encontrar inestabilidades, cuelgues del sistema o, en escenarios extremos y mantenidos a largo plazo, deterioro prematuro de la tarjeta. Es importante ir probando poco a poco, con incrementos moderados y comprobaciones de estabilidad con juegos o benchmarks.

En el caso de hacer undervolt, conviene ir bajando el voltaje paso a paso mientras compruebas que la GPU se mantiene estable bajo carga. Si empiezas a ver artefactos, cierres inesperados de juegos o reinicios del driver, es señal de que te has pasado de optimista y toca subir un poco el voltaje de nuevo.

Particularidades del undervolt en tarjetas Nvidia con LACT

Aunque este artículo se centra en el overclocking de AMD con LACT, merece la pena comentar cómo se comporta el undervolt en tarjetas Nvidia bajo Linux, porque aquí la película es distinta. Los drivers propietarios de Nvidia no exponen un control directo del voltaje a través de las APIs habituales.

Esto significa que, si quieres reducir el voltaje efectivo de tu GPU Nvidia, hay que ir por la vía indirecta. La estrategia habitual, también aplicada desde otras herramientas, es jugar con la curva de frecuencia: se mantiene o baja ligeramente la frecuencia objetivo mientras se limita la curva para que la tarjeta use estados de energía con menor voltaje asociado.

LACT sigue esta filosofía, de modo que no vas a encontrar un deslizador de “voltaje” como tal en la mayoría de modelos Nvidia, sino opciones para ajustar frecuencias y límites que influyen indirectamente en el voltaje que la tarjeta utiliza. Es una limitación impuesta por el propio driver, no por la aplicación.

Para los usuarios de Nvidia que ya disponen de la herramienta oficial Nvidia-Settings, LACT no siempre aporta algo revolucionario en la parte de overclocking, pero sigue resultando interesante para unificar monitorización y algunos ajustes en una sola interfaz que funciona de forma coherente con AMD e Intel.

En cualquier caso, si tu objetivo principal es hacer undervolt agresivo en Nvidia, tendrás que aceptar estas restricciones técnicas y jugar con la frecuencia más que con un control directo de milivoltios, tanto en Linux como en muchas configuraciones de otros sistemas operativos.

Integración con distribuciones y opciones de instalación

Una de las cosas que facilita bastante el uso de LACT es que dispone de paquetes precompilados para varias distribuciones populares, por lo que no tienes que compilar nada desde cero si no quieres. El proyecto ofrece descargas listas para Arch, Debian, Ubuntu, Fedora y derivados.

En el caso de Ubuntu y distros basadas en él, se pueden descargar paquetes .deb específicos para versiones recientes, por ejemplo ficheros como ubuntu-2204.deb o ubuntu-2404.deb. Una vez descargado el archivo, puedes instalarlo desde la interfaz gráfica de tu gestor de software (AppCenter, Software Install, etc.) o, si te resulta más cómodo, desde la terminal con un comando de instalación apuntando al .deb.

Tras la instalación del paquete, lo normal es que puedas buscar LACT en el menú de aplicaciones o en la vista de actividades y lanzarlo como cualquier otro programa. En el primer arranque, el propio programa te puede sugerir instalar y arrancar el servicio del sistema (daemon) que necesita para aplicar los cambios más profundos en la GPU y mantenerlos tras suspensiones.

Si prefieres hacerlo manualmente, se puede habilitar el servicio de LACT mediante systemd con un comando que lo active y lo marque para que arranque al inicio del sistema. Después, es recomendable comprobar su estado con otra orden para asegurarte de que el servicio está en marcha y sin errores antes de empezar a trastear con el overclock.

En algunas distribuciones más especializadas, como Bazzite orientada al gaming en Linux, hay atajos adicionales. Por ejemplo, si utilizas Bazzite puedes ejecutar un comando sencillo del sistema, del estilo de ujust install-lact, para que se configure automáticamente la herramienta y, además, se active el modo de overdrive necesario en el driver de AMD sin tener que editar nada a mano.

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Overdrive y permisos para overclocking en AMD

Para que LACT pueda modificar parámetros de rendimiento en GPUs AMD, hace falta que la funcionalidad de overdrive del driver esté activada. Este mecanismo es el que abre la puerta a toquetear frecuencias, voltajes y otros ajustes avanzados desde usuarios en espacio de usuario.

En algunos entornos, como comentábamos con Bazzite, overdrive se habilita automáticamente cuando instalas y ejecutas LACT con el comando adecuado, lo que quita un dolor de cabeza importante a quienes no quieren tocar archivos de configuración del sistema o parámetros de arranque del kernel.

En otras distribuciones más genéricas, puede ser necesario ajustar ciertos parámetros en la configuración de los módulos de AMDGPU o en el arranque para exponer estas capacidades de overclocking al sistema. LACT se apoya en lo que el driver ofrece, así que si overdrive no está activo, verás funciones limitadas o directamente bloqueadas en la interfaz.

Conviene recordar que, una vez que abres la puerta al overdrive, estás asumiendo cierta responsabilidad sobre lo que le haces a tu tarjeta. Los fabricantes suelen considerar que el uso intensivo de overclocking puede afectar a la garantía si hay daños asociados, por lo que es recomendable ser prudente y no abusar de valores extremos.

Una forma razonable de trabajar es comenzar con ajustes suaves y bien documentados por otros usuarios con la misma GPU, comprobar estabilidad y temperaturas, y a partir de ahí afinar, siempre con datos reales de monitorización y sin confiarse demasiado en “si arranca el juego ya vale”.

Monitorización, perfiles y uso práctico en el día a día

Más allá del momento puntual de configurar el overclock o el undervolt, lo que hace que LACT merezca un hueco permanente en tu sistema es la capacidad de monitorizar y automatizar comportamientos. Esto es fundamental si quieres que tu gráfica AMD se comporte de forma diferente según el uso que le das.

La pestaña de monitorización ofrece un histórico de la frecuencia de la GPU, de la memoria, temperatura y potencia consumida, representado en gráficas que se actualizan en tiempo real. Este tipo de información permite detectar rápidamente problemas como exceso de calor, throttling o picos raros de consumo que pueden estar afectando al rendimiento.

Los perfiles son otro de los puntos fuertes: puedes definir un conjunto de ajustes de frecuencia, voltaje, límite de potencia y curva de ventilación, y asociarlo a procesos o modos concretos. Esto se traduce en que, cuando inicias un juego o una aplicación pesada, LACT puede aplicar automáticamente el perfil que hayas configurado para esos casos.

Por ejemplo, puedes tener un perfil llamado “Juegos exigentes” con un ligero overclock y ventiladores algo más agresivos, y otro perfil “Uso diario” con undervolt, límites de potencia más ajustados y una curva de ventilador más silenciosa. LACT se encarga de activar y desactivar estos perfiles según la actividad que detecta, sin que tengas que entrar a la interfaz cada vez.

En el día a día, mucha gente acaba usando LACT no solo como herramienta de ajuste, sino también como un panel de control visual para vigilar el estado de su GPU mientras juega o trabaja. Tener a la vista la temperatura, la frecuencia y el consumo ayuda a entender mejor cómo responde tu gráfica a diferentes cargas y a tomar decisiones más informadas.

Todo esto se suma al hecho de que, pese a lo que ofrece, LACT es bastante ligero y no se come recursos excesivos. No es una aplicación pesada que penalice el rendimiento del juego, sino una utilidad discreta que hace su trabajo en segundo plano mientras tú te centras en jugar o trabajar.

En conjunto, para quienes utilizan GPU AMD en Linux y quieren controlar overclocking, undervolt, ventiladores, límites de potencia y perfiles de forma cómoda, LACT se ha consolidado como una solución muy madura, ligera y versátil, que cubre de forma notable la ausencia de un panel oficial avanzado por parte de los fabricantes y ofrece, además, soporte razonable para Nvidia e Intel dentro de las limitaciones de sus drivers.

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