- Los perfiles predeterminados de iCUE pueden cambiar entre versiones y hacer que modos como Silencioso y Equilibrado giren más alto de lo esperado.
- Si notas un aumento de ruido tras actualizar iCUE, lo probable es que las curvas de ventilador predeterminadas se hayan vuelto más agresivas.
- Configurar la BIOS en modo PWM e integrar iCUE con placas como la MSI B760 Tomahawk DDR5 es esencial para que el control de ventiladores sea estable.
- La solución más eficaz es crear curvas personalizadas en iCUE para equilibrar temperaturas y silencio según tus preferencias.

Cuando montamos un PC con un buen sistema de ventilación y lo controlamos con Corsair iCUE, lo normal es querer que el equipo esté fresco pero también lo más silencioso posible en el día a día. Muchos usuarios recuerdan que, hace no tanto, los perfiles predeterminados de iCUE parecían muy bien ajustados: el modo Silencioso mantenía los ventiladores a bajas revoluciones, Equilibrado subía un poco el ritmo cuando hacía falta y Extremo solo entraba en juego cuando el sistema estaba realmente exigido.
Sin embargo, algunos se han encontrado con que, tras actualizar a una versión reciente de iCUE, las cosas ya no cuadran con lo que tenían en mente: el modo Equilibrado se queda con los ventiladores rondando las 1500 rpm casi de forma constante, mientras que Silencioso sube demasiado y se sitúa en torno a 1300 rpm, lo que rompe la lógica tradicional de estos perfiles y provoca un aumento de ruido bastante notable en el PC.
Cómo funcionan los perfiles predeterminados de ventilación en Corsair iCUE
Los perfiles de ventilación predeterminados de iCUE están pensados para ofrecer un equilibrio básico entre temperatura y ruido, sin que el usuario tenga que tocar nada. Normalmente, Corsair incluye varios modos preconfigurados: Silencioso, Equilibrado y Extremo (a veces con nombres ligeramente distintos según la versión o el dispositivo). Cada uno define una curva de rpm en función de la temperatura de referencia que se use (CPU, GPU, temperatura del líquido en una AIO, sensores internos, etc.).
En muchas configuraciones previas, los usuarios recuerdan que el comportamiento típico era algo así como: modo Silencioso a partir de unas 900 rpm en carga ligera, Equilibrado rondando 1200-1300 rpm cuando la temperatura subía y Extremo llevando los ventiladores hasta su máximo de rpm para mantener las temperaturas bajo control en escenarios muy exigentes, como juegos pesados o tareas de renderizado.
Este diseño tenía sentido porque permitía que el PC estuviera prácticamente inaudible en escritorio, con navegación web, multimedia o tareas ligeras, mientras que el modo Equilibrado intervenía cuando de verdad aumentaba la temperatura. El modo Extremo quedaba como una opción “de emergencia” o para quienes priorizan el rendimiento térmico por encima del ruido.
La clave de todo esto está en que, en esas versiones, existía una diferencia clara de rpm entre Silencioso y Equilibrado. Eso hacía fácilmente distinguible qué perfil estabas usando: si querías un poco más de frescura aceptando algo de ruido, bastaba con escoger Equilibrado. Si buscabas silencio total y no te preocupaba que la CPU o la GPU fueran un par de grados más calientes, Silencioso era la opción evidente.
Con las últimas versiones de iCUE, algunos usuarios han comenzado a observar que estas curvas ya no se comportan como esperaban. En lugar de tener un escalado progresivo, se encuentran con que Silencioso y Equilibrado se pisan demasiado en las rpm, hasta el punto de que el modo teóricamente “silencioso” gira a unas 1300 rpm, mientras que el modo Equilibrado se sitúa casi fijo en torno a las 1500 rpm.

Cambios tras las últimas actualizaciones de Corsair iCUE
El comportamiento descrito por muchos usuarios apunta a que, tras actualizar iCUE a una versión más reciente, los perfiles de fábrica ya no responden igual que antes. Hay quien comenta que durante meses el perfil predeterminado funcionó perfectamente, con un PC silencioso en reposo y un aumento progresivo de rpm solo cuando se le exigía al equipo. Pero, de repente, y sin recordar exactamente en qué momento, el ruido empezó a ser más molesto.
La sensación general es que, desde alguna actualización del software, las curvas preconfiguradas han cambiado, o bien se han reseteado ciertos parámetros internos, lo que hace que los ventiladores tiendan a girar a revoluciones más altas incluso en tareas ligeras. Esto se nota de inmediato en entornos silenciosos, porque pasar de 900-1000 rpm a 1300-1500 rpm implica un salto claro de ruido, sobre todo en ventiladores de 120 mm o 140 mm de gama media.
En concreto, se ha reportado que el modo Equilibrado hace que los ventiladores se mantengan en torno a 1500 rpm casi de continuo, independientemente de la carga, mientras que Silencioso ya no se queda en esas 900 rpm esperadas, sino que sube hasta aproximadamente 1300 rpm. De este modo, la diferencia real entre ambos perfiles se reduce a unos pocos cientos de rpm, arruinando la idea de tener un perfil realmente silencioso para el uso diario.
Este comportamiento puede deberse a varios factores: cambios introducidos por Corsair en las curvas predefinidas, detección distinta de los sensores de temperatura, ajustes automáticos según el tipo de ventilador o bomba conectados, o incluso algún bug puntual tras una actualización importante. Lo que sí es evidente es que, para quien se guía por la intuición de “Silencioso = poco ruido, Equilibrado = un poco más de rpm, Extremo = máximo de revoluciones”, ver que Silencioso ya gira a 1300 rpm y Equilibrado a 1500 rpm resulta contradictorio y desconcertante.
Además, muchos usuarios han notado este cambio sin haber tocado la BIOS ni otros parámetros del sistema. En placas como la MSI B760 Tomahawk DDR5, por ejemplo, los ventiladores y la bomba se suelen configurar en modo PWM con control inteligente habilitado, permitiendo que sea iCUE el que mande sobre las rpm a través del controlador de Corsair o de los dispositivos conectados. Por tanto, si todo está igual en BIOS y solo ha cambiado la versión de iCUE, es lógico sospechar que el origen del nuevo comportamiento esté en el propio software.

¿Es normal que Silencioso y Equilibrado giren tan alto?
La gran duda que surge es si este nuevo comportamiento, con Silencioso rondando las 1300 rpm y Equilibrado fijado en unas 1500 rpm, es ahora la “normalidad” en la configuración de fábrica de Corsair iCUE o si, por el contrario, estamos ante alguna clase de fallo, desajuste o efecto secundario de una actualización.
Corsair puede modificar las curvas predeterminadas de ventilación a lo largo de las versiones de iCUE. Esto quiere decir que no existe una regla universal e inmutable de “Silencioso ≥ 900 rpm, Equilibrado ≥ 1300 rpm y Extremo = máximo de rpm”, sino que son referencias aproximadas que pueden variar según el modelo de ventilador, el tipo de refrigeración (aire o líquida) y los criterios de seguridad térmica que aplique la marca en cada revisión del software.
Que los ventiladores se queden en torno a 1500 rpm en Equilibrado puede obedecer a una decisión de Corsair para priorizar temperaturas más bajas, especialmente teniendo en cuenta el aumento de TDP de muchas CPUs y GPUs actuales. En equipos potentes, donde un procesador moderno puede calentarse rápido incluso con tareas aparentemente sencillas, forzar un poco más las rpm ayuda a mantener las temperaturas bajo control, aunque se sacrifique parte del silencio.
Ahora bien, que el modo Silencioso se quede tan cerca de Equilibrado, con ventiladores girando a aproximadamente 1300 rpm de base, sí resulta menos razonable desde el punto de vista de la experiencia de usuario. Lo lógico sería que Silencioso se mantuviera claramente por debajo de Equilibrado, permitiendo que el PC sea muy discreto en reposo y solo suba de vueltas cuando hay carga real. Si eso no ocurre y el salto entre perfiles es mínimo, muchos usuarios tienen la percepción de que “algo se ha roto” o se ha “fastidiado” el ajuste que antes funcionaba bien.
En la práctica, lo que está pasando es que esos perfiles automáticos ya no se adaptan del todo a las expectativas de un usuario sensible al ruido. Si notas que antes tu equipo con iCUE apenas se oía y ahora el ventilador zumba constantemente, pese a usar Silencioso, es bastante probable que tu instalación se haya visto afectada por cambios en la lógica de control de iCUE tras una actualización. Desde el punto de vista técnico, puede ser “normal” en la nueva versión, pero desde el punto de vista de comodidad no deja de ser molesto.
Por eso, muchos entusiastas optan por abandonar los perfiles predefinidos y pasar directamente a crear curvas personalizadas de ventilación. De este modo, se aseguran de que, en reposo, el sistema se mantenga tan silencioso como ellos consideren aceptable (por ejemplo, 700-900 rpm para ventiladores de caja), y que solo alcancen las 1300-1500 rpm cuando la temperatura de CPU o GPU realmente lo requiera.

Papel de la BIOS, el modo PWM y la placa MSI B760 Tomahawk DDR5
Aunque el foco está en iCUE, no se puede ignorar que la configuración de la BIOS y el modo PWM también influyen en cómo se comportan los ventiladores. En placas base como la MSI B760 Tomahawk DDR5, lo habitual es configurar los conectores de ventilador y la bomba de refrigeración líquida en modo PWM con control inteligente activado, para que el sistema interprete correctamente la señal de control que envía iCUE o el propio firmware de la placa.
Cuando todos los ventiladores y la bomba están en modo PWM con “smart fan” habilitado, la placa permite que la señal de control (duty cycle) aumente o disminuya según la temperatura medida, ya sea desde su propia curva en BIOS o desde un software externo como iCUE. En una configuración típica con hardware de Corsair, iCUE suele tomar el mando sobre la curva de los ventiladores conectados a sus controladores o a ciertas cabeceras compatibles.
Si en la BIOS todo está bien configurado y el modo PWM está activo, pero observas que después de una actualización de iCUE los ventiladores ya no se comportan como antes, lo más probable es que no sea culpa de la placa base ni de la BIOS en sí. Es más verosímil que, tras la actualización, se hayan reseteado algunos parámetros de iCUE, que se hayan aplicado nuevos perfiles predeterminados o que incluso se haya cambiado la fuente de temperatura que usa el software para modular las rpm.
Por ejemplo, si antes iCUE tomaba como referencia la temperatura del líquido de la AIO o un sensor interno relativamente estable, las curvas podían ser más suaves. Pero si ahora se guía por la temperatura de la CPU, que fluctúa rápidamente, es fácil que el perfil Equilibrado tienda a acelerar los ventiladores hasta esos 1500 rpm de forma muy frecuente para compensar los picos de calor. Ese salto de rpm se traduce en más ruido y en la sensación subjetiva de que el PC “ruge” sin motivo aparente.
La clave, por tanto, está en revisar que la BIOS no esté aplicando sus propias curvas agresivas en paralelo a iCUE. Conviene asegurarse de que los conectores que controla Corsair no estén también gestionados por la lógica de la placa, evitando duplicidad de órdenes. Una vez verificado esto, si los ventiladores siguen funcionando muy altos en Silencioso y Equilibrado, el siguiente paso lógico es intervenir directamente en iCUE creando un perfil a medida.
Recomendaciones para personalizar tus perfiles de ventilación en iCUE
Si los perfiles de fábrica de iCUE ya no se adaptan a lo que buscas, lo más práctico es configurar una curva propia que te permita recuperar el silencio en reposo sin comprometer demasiado las temperaturas en carga. La idea es replicar, e incluso mejorar, el comportamiento que muchos recuerdan: bajas rpm en modos tranquilos y subida progresiva cuando el sistema lo requiere.
Un enfoque habitual es partir de una regla mental similar a la que tenías antes, pero afinada a tu gusto. Por ejemplo, puedes plantear que tus ventiladores de caja o de radiador giren a unas 800-900 rpm mientras la temperatura de la CPU o del líquido se mantenga baja, subir a 1200-1300 rpm cuando se supere cierto umbral moderado y reservar las 1500 rpm (o más, si tus ventiladores lo permiten) para casos en los que el procesador o la gráfica estén realmente al límite.
Con esto consigues que, en el escritorio, durante tareas de ofimática, navegación o consumo multimedia, el PC sea muy discreto e incluso casi inaudible, mientras que en juegos o trabajos pesados tengas margen térmico suficiente. Lo importante es que no dependas de un Silencioso que ahora arranca ya en 1300 rpm ni de un Equilibrado que se clava en 1500 rpm sin distinguir bien entre carga ligera y carga intensa.
Otro aspecto clave es decidir qué fuente de temperatura vas a usar como referencia. Si utilizas una refrigeración líquida de Corsair con sensor de temperatura del líquido, puede ser más estable y menos propenso a cambios bruscos que la temperatura instantánea del núcleo de la CPU. De este modo, tu curva de ventilación se comportará de forma más suave y predecible, reduciendo esos picos de ruido repentinos que tanto molestan.
En caso de usar disipador por aire o ventiladores de caja controlados directamente, suele ser buena idea tomar como referencia la temperatura de la CPU o, si tu placa y software lo permiten, un sensor cercano a la GPU. Lo relevante es que definas umbrales sensatos: no hace falta que el ventilador pase de 900 a 1500 rpm por un pico de unos pocos segundos; es preferible que esa subida se produzca cuando la temperatura se mantiene alta durante un tiempo razonable.
Si tu equipo monta una placa como la MSI B760 Tomahawk DDR5 y ventiladores o una bomba controlados por iCUE, la combinación puede ser muy potente si te tomas unos minutos para ajustar bien la curva. Aunque al principio parezca un lío, una vez encuentras el punto que te convence, puedes guardar el perfil y olvidarte, sabiendo que tu PC se comportará justo como quieres cuando trabajas, juegas o sencillamente navegas por Internet.
Aunque la configuración predeterminada de iCUE pueda haber cambiado con las últimas versiones y algunos usuarios noten que su perfil “de siempre” ya no funciona igual de bien, la gran ventaja del ecosistema Corsair es que ofrece un nivel de personalización muy alto. No estás obligado a aguantar un modo Silencioso que ya no es tan silencioso ni un Equilibrado que suena más de la cuenta: con unas cuantas modificaciones puedes recuperar un comportamiento casi idéntico al de antes o incluso mejorarlo, adaptándolo por completo a tu sensibilidad al ruido y a las necesidades térmicas de tu hardware.
- Puedes recuperar el silencio ajustando tus propias curvas de rpm en Corsair iCUE, en lugar de depender de unos perfiles predeterminados que podrían haber cambiado con las últimas actualizaciones.
- El aumento de rpm en los modos Silencioso y Equilibrado es coherente con una mayor prioridad por las temperaturas seguras, pero no siempre coincide con lo que el usuario espera en cuanto a ruido.
- La combinación de iCUE con una BIOS bien configurada en modo PWM, como en placas MSI B760 Tomahawk DDR5, permite un control muy fino del flujo de aire si dedicas un poco de tiempo a personalizarlo.
