Qué significan los símbolos del cargador del móvil

Última actualización: enero 7, 2026
Autor: Isaac
  • Los símbolos de Input, Output, ~ y ⎓ indican tensión, corriente y tipo de electricidad que maneja el cargador.
  • Iconos como el círculo con número, la casa o el cubo tachado informan sobre vida útil, uso interior y reciclaje.
  • Marcas como CE, UKCA, UL, CCC o el doble cuadrado señalan certificaciones y nivel de protección eléctrica.
  • Letras como VI y avisos de temperatura muestran la eficiencia energética y las condiciones seguras de funcionamiento.

símbolos del cargador del móvil

Seguro que has enchufado el cargador del móvil miles de veces y casi nunca te has parado a mirar la cantidad de símbolos, números y letras que aparecen grabados en la carcasa. Es normal: cargar el teléfono es un gesto tan automático que no solemos fijarnos en nada más allá de si la batería sube o no.

Sin embargo, todos esos iconos diminutos no están ahí por decoración. Cada uno aporta información clave sobre seguridad, compatibilidad, vida útil, consumo y reciclaje del cargador. Entenderlos te ayuda a saber si el cargador es adecuado para tu móvil, si es fiable, cuánto tiempo puedes usarlo sin riesgos y cómo deshacerte de él cuando toque cambiarlo.

Por qué es importante entender los símbolos del cargador

En cualquier casa es habitual acumular varios cargadores: el del móvil, el de la tablet, el del portátil, algún cargador viejo de un móvil antiguo… Todos parecen iguales, pero en realidad no todos ofrecen la misma potencia ni el mismo nivel de seguridad. Algunos cumplen normativas estrictas y otros, sobre todo los muy baratos o de procedencia dudosa, ni siquiera deberían usarse.

Si sabes interpretar estos símbolos podrás elegir mejor qué cargador usar para cada dispositivo, evitar emparejamientos peligrosos (como cargar un equipo delicado con un cargador sin protección suficiente) y reducir el riesgo de sobrecalentamientos, cortocircuitos o daños en la batería.

Además, muchos cargadores incluyen indicaciones sobre su uso recomendado (solo interior), su vida útil estimada, su eficiencia energética y cómo deben reciclarse. Todo ello forma una especie de “leyenda” técnica que, una vez la entiendes, te permite usar tus cargadores con más tranquilidad y sentido común.

Tensión, corriente y potencia: Input, Output y símbolos ~ y ⎓

La primera información clave que verás impresa en cualquier cargador es la que se refiere a la tensión y la corriente de entrada y de salida. Normalmente aparece acompañada de las palabras “Input” y “Output”, además de números y algunos símbolos eléctricos.

Bajo la palabra Input (entrada) se indica el voltaje y la frecuencia que el cargador es capaz de recibir de la red eléctrica. Lo normal es encontrar algo del estilo “100-240V ~ 50/60Hz”, a veces seguido de un valor de intensidad, como “0,5A” o “0,7A”. Esto significa que el cargador puede funcionar en un rango muy amplio de tensiones, desde 100 hasta 240 voltios, y en redes de 50 o 60 hercios, por lo que es válido en la mayoría de países del mundo.

Justo al lado del valor de tensión de entrada suele aparecer el símbolo ~, que identifica la corriente alterna (AC). Es la forma de electricidad que sale de los enchufes de casa. El cargador se encarga de transformar esa corriente alterna en corriente continua, que es la que necesitan los dispositivos electrónicos.

La parte de Output (salida) indica los parámetros de la energía que el cargador entrega al dispositivo que estás cargando. Lo típico es leer algo como “5V ⎓ 2A” o “9V ⎓ 3A”. Ahí tenemos el voltaje de salida (por ejemplo, 5 voltios) y la intensidad máxima en amperios (por ejemplo, 2A). El símbolo que suele acompañar a estos valores es , que se utiliza para señalar la corriente continua (DC), propia de teléfonos, tablets, portátiles y el resto de aparatos electrónicos de consumo.

Combinando voltios y amperios obtenemos la potencia máxima en vatios (W) que el cargador puede suministrar. Por ejemplo, un cargador de 5V y 2A ofrece 10W de potencia. Muchos modelos modernos lo indican directamente con un valor como “65W” o “20W” en la carcasa. De esta forma puedes saber si el adaptador es apto para carga rápida o si es un cargador más básico y lento.

En los modelos con varios puertos, sobre todo los de escritorio o los pensados para portátil y móvil a la vez, cada toma puede tener una potencia distinta según el tipo de conector. Es frecuente ver que el USB-C ofrezca la potencia máxima (por ejemplo, 65W) mientras que los puertos USB-A se quedan en 18W o 12W. Toda esta información suele venir detallada junto a la zona de puertos o en el listado de especificaciones del cuerpo del cargador.

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datos técnicos de cargador móvil

Tipos de conector y tecnologías de carga

Otro aspecto que suele aparecer serigrafiado cerca de las salidas es el tipo de conector. Tras la adopción del cargador único en la Unión Europea, lo normal es que se trate de puertos USB-A o, sobre todo, USB-C, aunque aún es posible encontrar cargadores antiguos con salidas MicroUSB o lightning para dispositivos de generaciones previas.

Que la salida sea USB-C, USB-A u otro formato condiciona tanto el cable que necesitas como el tipo de tecnologías de carga rápida compatibles (por ejemplo, estándares como USB Power Delivery, Quick Charge u otros propios de algunos fabricantes). Aunque el símbolo concreto de la tecnología no siempre aparece, muchos cargadores añaden inscripciones con el nombre comercial de la tecnología de carga rápida que integran.

En algunos modelos cada puerto viene marcado con su propia indicación, de modo que puedes ver fácilmente qué conector es el más potente o el destinado a cierto tipo de dispositivo, e incluso usan colores para identificar velocidades. Esto es útil para saber, por ejemplo, dónde enchufar el portátil y dónde el móvil si ambos están cargando a la vez.

También es relativamente frecuente que el cuerpo del cargador muestre alguna referencia a materiales avanzados como el nitruro de galio (GaN). Cuando lees términos como “GaN” o “GaN Pro” significa que el cargador utiliza este semiconductor en lugar del silicio tradicional, lo que se traduce en equipos más compactos, ligeros, eficientes y con mejor gestión del calor. Este tipo de cargadores GaN son especialmente interesantes para quienes buscan carga rápida sin llevar un ladrillo en la mochila.

En algunos adaptadores actuales verás además un icono de un rayo dentro de un círculo. Este símbolo se usa para identificar de forma visual que ese cargador es compatible con sistemas de carga rápida, ofreciendo potencias superiores a las de los adaptadores básicos de toda la vida. No indica un estándar concreto, pero sí sirve como pista clara de que el cargador está orientado a cargas más veloces.

Caducidad del cargador: círculo con flechas y número

Uno de los símbolos que más suele llamar la atención cuando se descubre por primera vez es el círculo formado por dos flechas con un número en su interior. Mucha gente ni se había fijado en él o pensaba que tenía que ver con el reciclaje, pero en realidad indica algo muy distinto.

Ese icono hace referencia a la vida útil estimada del cargador, o periodo de uso ambientalmente seguro. El número que aparece dentro (por ejemplo, 10) marca el tiempo, normalmente en años, durante el cual el fabricante garantiza que el dispositivo mantendrá sus condiciones de seguridad previstas siempre que se utilice de manera normal y no sufra daños externos.

De este modo, si ves un “10” en el interior del círculo, se entiende que el cargador está diseñado para funcionar de manera segura alrededor de diez años. Esto no significa que se vaya a estropear exactamente al cumplir ese plazo, sino que a partir de ahí pueden aumentar las probabilidades de fallo, degradación de componentes o pérdida de prestaciones.

Conocer este símbolo ayuda a tomar decisiones prácticas: si tienes en casa un cargador muy antiguo, con muchos años de uso continuo y que además presenta síntomas como calentarse en exceso, hacer ruidos extraños o tener el cable pelado, quizá sea buena idea sustituirlo por uno nuevo que garantice mejores condiciones de seguridad.

Símbolo del cubo de basura tachado: residuos electrónicos

Junto a los datos técnicos es casi seguro que encuentres el famoso cubo de basura con una cruz o una línea sobrepuesta. Este icono está muy extendido en todo tipo de aparatos eléctricos y electrónicos, no solo en cargadores.

Su significado es claro: el cargador no debe tirarse a la basura doméstica junto con los residuos orgánicos o mezclados. Se considera un residuo de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), y debe llevarse a un punto limpio, contenedor específico o sistema de recogida autorizado para este tipo de productos.

Esta obligación está vinculada con la normativa europea sobre residuos electrónicos, que busca evitar la contaminación derivada de componentes peligrosos y favorecer el reciclaje de materiales valiosos presentes en estos dispositivos, como ciertos metales o partes plásticas que pueden reaprovecharse.

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Ignorar este símbolo y tirar el cargador roto al cubo de la basura de casa puede parecer más cómodo, pero supone un incumplimiento de las recomendaciones ambientales y contribuye a un problema global de gestión de residuos tecnológicos. Por eso, cuando toque jubilar un cargador, lo ideal es llevarlo a un lugar adecuado de recogida en tu municipio.

iconos de seguridad en cargador

Icono con forma de casa: uso solo en interiores

Otro símbolo bastante habitual es el pequeño dibujito de una casa, normalmente muy simple, como una casita con tejado. A primera vista puede parecer un detalle sin importancia, pero en realidad está dando una indicación muy concreta sobre las condiciones de uso del cargador.

Cuando aparece este icono, el fabricante indica que el dispositivo ha sido diseñado exclusivamente para uso en interiores. Es decir, está pensado para funcionar en lugares protegidos como el salón, el dormitorio, la oficina o cualquier espacio dentro de casa, pero no en exteriores o entornos con exposición directa a la intemperie.

Utilizar un cargador marcado con el símbolo de la casa en espacios abiertos, zonas húmedas o ambientes donde pueda recibir agua, salpicaduras, polvo en exceso, sol directo o cambios bruscos de temperatura puede aumentar el riesgo de averías, fallos eléctricos e incluso incidentes de seguridad más serios.

Esto afecta especialmente a quienes suelen dejar el cargador enchufado en terrazas, garajes abiertos o cerca de zonas húmedas como lavabos o fregaderos. Aunque pueda parecer que “no pasa nada”, el uso continuado en condiciones para las que no está diseñado puede reducir su vida útil y comprometer la protección interna frente a descargas o sobrecalentamientos.

Símbolos de certificación: CE, UKCA, UL, ETL, CCC, PSE

Entre todos los símbolos del cargador, uno de los que más se repite es el famoso marcado CE. Son simplemente dos letras, pero con un peso enorme a nivel regulatorio. Indican que el producto cumple con los requisitos esenciales de seguridad, salud y protección del medio ambiente establecidos en la Unión Europea.

Este marcado es obligatorio para poder comercializar el cargador en el Espacio Económico Europeo. No es una certificación de calidad absoluta, pero sí un mínimo legal que asegura que el dispositivo ha sido diseñado y fabricado siguiendo unas normas de seguridad. Si un cargador que se vende en Europa no lleva este símbolo, mala señal.

Además del CE, es habitual encontrar otros símbolos de certificación según el mercado de destino del producto. Algunos de los más frecuentes son:

  • UKCA: marca de conformidad para Reino Unido, equivalente al CE pero válida para ese mercado.
  • UL: referencia a la certificación de Underwriters Laboratories, muy común en Estados Unidos y otros países.
  • ETL: otra marca de seguridad reconocida en Norteamérica, que indica que el producto ha sido probado según ciertos estándares.
  • CCC: certificado obligatorio en China para ciertos tipos de productos, incluidos muchos aparatos eléctricos.
  • PSE: marca de conformidad para dispositivos eléctricos en Japón.

La presencia de estas marcas indica que el cargador ha pasado controles y ensayos de seguridad en distintas regiones. Si estás dudando entre un cargador genérico sin apenas símbolos y otro con varias certificaciones visibles, la opción con más sellos oficiales suele ser la elección más prudente.

certificaciones en cargador

Clases de protección: cuadrado, doble cuadrado y tres líneas

En muchos cargadores también aparece un símbolo con un cuadrado dibujado dentro de otro cuadrado. Este icono no tiene que ver con potencia ni con reciclaje, sino con el tipo de aislamiento eléctrico y el nivel de protección frente a descargas.

Cuando ves un cuadrado dentro de otro cuadrado, significa que el cargador pertenece a la Clase II. Estos aparatos disponen de un doble aislamiento eléctrico, es decir, cuentan con dos capas independientes de protección entre las partes activas (por donde circula la corriente) y las partes accesibles al usuario. Gracias a ese doble aislamiento, se reduce notablemente la probabilidad de sufrir una descarga en caso de fallo interno.

Si en lugar del doble cuadrado solo aparece un cuadrado sencillo, el dispositivo se clasifica como Clase I. En este caso, el equipo requiere una toma de tierra para asegurar su protección, algo habitual en aparatos más grandes o con chasis metálico que no dependen de un aislamiento doble tan marcado. En cargadores compactos de móvil no es lo más habitual, pero puede verse en algunos equipos de mayor tamaño.

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Por último, si el símbolo que aparece es un cuadro acompañado de tres líneas horizontales, se trata de un dispositivo de Clase III. Estos equipos funcionan con tensión muy baja de seguridad, de manera que incluso si se produce un contacto directo con las partes activas, el riesgo de choque eléctrico es muy reducido. Esta clase suele encontrarse en aparatos que operan con tensiones muy pequeñas gracias a transformadores externos.

Comprender estas clases te permite saber qué tipo de protección está usando realmente el cargador. En el día a día, apostar por modelos con símbolo de Clase II (doble aislamiento) es una forma sencilla de añadir una capa extra de seguridad, especialmente si el cargador va a usarse muchas horas al día o permanecer enchufado de forma casi permanente.

Eficiencia energética y temperatura: letras y números adicionales

Además de todos los iconos anteriores, algunos cargadores muestran una serie de letras y números que hacen referencia a la eficiencia energética. Es relativamente común encontrar indicaciones como “VI” o similares grabadas en la carcasa.

Cuando ves el símbolo VI, se está indicando que el cargador alcanza un nivel muy alto de eficiencia energética según las clasificaciones internacionales habituales para fuentes de alimentación externas. Cuanto más elevado es el nivel (como el VI frente a otros inferiores), menor es la energía que se desperdicia en forma de calor y menor el consumo en reposo.

Un cargador eficiente no solo supone un pequeño ahorro en la factura eléctrica, sino que también genera menos calor y trabaja de forma más relajada, lo que, a la larga, puede repercutir en una vida útil mayor y en un funcionamiento más estable.

Algunos modelos incluyen igualmente el símbolo de un pequeño termómetro o una advertencia relacionada con la temperatura máxima recomendada. Esta marca señala el rango de temperatura ambiental en el que el cargador puede funcionar con seguridad. Superar de forma continuada esos límites podría acelerar el desgaste de los componentes internos o desencadenar fallos.

Prestar atención a estas indicaciones es especialmente útil si utilizas el cargador en habitaciones muy calurosas, mal ventiladas o con aparatos que se calientan mucho durante la carga. Dejar espacio alrededor del cargador y evitar cubrirlo con mantas, cojines o ropa es una buena práctica para que se mantenga dentro de los límites de temperatura seguros.

Cómo elegir y usar bien tus cargadores según los símbolos

Una vez conoces el significado de todos estos iconos, elegir un buen cargador y usarlo con cabeza es mucho más sencillo. No se trata solo de que “sirva el enchufe y el cable”, sino de que el adaptador cumpla con unos estándares mínimos de seguridad, potencia y compatibilidad con tus dispositivos.

A la hora de comprar un cargador nuevo, conviene buscar que muestre claramente el marcado CE y, a ser posible, otras certificaciones reconocidas como UL, ETL, CCC o PSE si está pensado para distintos mercados. También es recomendable comprobar que indique de forma precisa los valores de Input y Output, evitando modelos demasiado genéricos sin datos claros.

También es buena idea fijarse en la potencia en vatios y en si el cargador soporta carga rápida según las necesidades de tus dispositivos. Si tienes un portátil USB-C que requiere 65W y compras un adaptador de 20W, simplemente no va a rendir como debería. Del mismo modo, usar un cargador de dudosa calidad para alimentar un móvil de gama alta puede acabar pasando factura a la batería.

En el uso diario, conviene respetar indicaciones como el símbolo de la casa (solo interior), evitar enchufar el cargador en entornos húmedos o muy polvorientos y revisar periódicamente el estado de cables y conectores. Si con los años descubres el icono de la caducidad con un número alto que ya has superado, puedes plantearte renovar ese cargador por uno moderno, más eficiente y con mejores protecciones.

Todos esos pequeños símbolos que suelen pasar desapercibidos en el cargador cuentan una historia bastante completa sobre cómo está construido, qué puede ofrecer, cuánto durará y cómo tratarlo cuando llegue al final de su vida útil. Dedicar unos segundos a leerlos cuando compras o reutilizas un adaptador puede ahorrarte sustos, alargar la vida de tus dispositivos y, de paso, ayudar a que la gestión de residuos electrónicos sea un poco más responsable.

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