Trucos efectivos para que Chrome consuma menos RAM

Última actualización: diciembre 17, 2025
Autor: Isaac
  • Usar Ahorro de memoria y excepciones permite reducir claramente el consumo de RAM de Chrome sin renunciar a tus pestañas clave.
  • Combinar Ahorro de energía, precarga ajustada y aceleración por hardware mejora el rendimiento y la autonomía en portátiles.
  • Controlar extensiones, número de pestañas y limpiar datos de navegación es esencial para que Chrome no sobrecargue el sistema.

Trucos para que Chrome consuma menos RAM

Si notas que tu ordenador va a tirones cada vez que abres unas cuantas pestañas, es bastante probable que el culpable sea Google Chrome y su apetito por la memoria RAM. Es el navegador más usado del planeta, pero también uno de los que más fama tiene de devorar recursos, algo que se nota especialmente en equipos con 4 u 8 GB de RAM.

La buena noticia es que el propio navegador incluye varias funciones y ajustes que permiten reducir de forma clara el consumo de RAM y mejorar el rendimiento general del sistema, sobre todo en portátiles y ordenadores con hardware modesto. Además de estas herramientas internas, hay una serie de trucos y hábitos que puedes aplicar para que Chrome deje de comportarse como un programa tragón sin renunciar a tus pestañas ni a tus extensiones favoritas.

Por qué Chrome consume tanta memoria RAM

Chrome está diseñado para ser muy estable y seguro, y para conseguirlo utiliza un modelo de procesos múltiples donde cada pestaña, extensión y complemento funciona de manera aislada. Esto implica que, si una web se bloquea, no se cae todo el navegador, pero también significa que cada elemento abierto necesita su propio trozo de RAM.

En la práctica, si sueles tener muchas pestañas abiertas al mismo tiempo, varias extensiones instaladas y alguna que otra web pesada con vídeos, animaciones o scripts complejos, el consumo de memoria sube como la espuma. Hace años, una pestaña podía ocupar solo unos pocos megas; ahora no es raro que una sola página supere los 100 MB, y en casos extremos puede llegar a varios cientos.

Este escenario se vuelve especialmente delicado en equipos con poca RAM disponible, como portátiles baratos o sobremesas antiguos. Cuando el sistema se queda corto de memoria, empieza a usar el disco como apoyo, se producen tirones, bloqueos temporales y el ordenador responde con mucha más lentitud.

Por eso, aunque Chrome ha ido incorporando mejoras internas y funciones específicas para controlar el gasto de recursos, sigue arrastrando la etiqueta de devorador de RAM. La clave está en conocer y activar esas funciones, y acompañarlas de buenos hábitos de uso.

Ajustes de rendimiento de Chrome: el panel clave

Google ha concentrado sus herramientas para optimizar recursos en un apartado específico de la configuración llamado “Rendimiento”, desde donde puedes controlar memoria, batería y velocidad de carga. Todo se gestiona desde ahí, sin necesidad de instalar nada extra.

Para acceder, basta con abrir Chrome en el ordenador, hacer clic en el menú de los tres puntos de la esquina superior derecha y entrar en “Configuración”. En la columna de la izquierda verás la sección “Rendimiento”, que es donde se agrupan las opciones relacionadas con memoria, energía y precarga de páginas.

Desde este panel puedes activar el Ahorro de memoria, ajustar el Ahorro de energía, decidir si quieres que Chrome precargue páginas para navegar más rápido e incluso gestionar avisos automáticos cuando el navegador detecte problemas de rendimiento. Todo está orientado a hacer que las pestañas activas funcionen mejor y que el dispositivo sufra menos.

Hay que tener en cuenta que estas opciones avanzadas de personalización no están disponibles en móviles Android ni en iPhone o iPad. En esos dispositivos, Chrome no permite modificar el rendimiento con este nivel de detalle, así que los trucos descritos aquí se centran en la versión de escritorio: Windows, macOS, Linux y Chromebook.

Alertas de problemas de rendimiento: deja que Chrome te avise

Chrome incluye un sistema de avisos que, cuando detecta que la navegación va lenta o que el consumo de recursos es excesivo, muestra una notificación sugiriendo desactivar pestañas para mejorar el rendimiento. Es una especie de “ayuda automática” para momentos en los que el navegador se ve claramente saturado.

Si te aparece este aviso, puedes hacer clic en “Arreglar ahora” para que Chrome aplique cambios en segundo plano, normalmente desactivando pestañas que no estás usando o ajustando algunos parámetros de forma temporal. Es una forma sencilla de reaccionar cuando todo empieza a ir a trompicones.

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Si no te interesa que el navegador intervenga ni que muestre este tipo de mensajes, puedes desactivar las alertas desde el propio panel de rendimiento. Solo tienes que abrir Chrome, ir a Configuración, entrar en Rendimiento y en el apartado “General” desmarcar la opción “Alertas de problemas de rendimiento”.

Esta característica viene activada por defecto para ayudar a la mayoría de usuarios sin necesidad de configurar nada, así que solo conviene deshabilitarla si tienes claro que prefieres gestionar los recursos manualmente y no quieres avisos en pantalla.

Ahorro de memoria: la función estrella para consumir menos RAM

Una de las funciones más útiles que ha añadido Google en los últimos años es “Ahorro de memoria”, pensada precisamente para reducir el uso de RAM hasta en torno a un 40% en muchos casos. Llegó a finales de 2022 a la versión de escritorio y viene desactivada de serie, por lo que hay que entrar a activarla a mano.

Lo que hace esta herramienta es “dormir” o desactivar automáticamente las pestañas que llevas un tiempo sin utilizar. Esas webs dejan de consumir memoria y se liberan recursos para las pestañas que sí tienes activas. Cuando vuelves a una pestaña congelada, Chrome recarga de nuevo la página para que puedas seguir usándola como si nada.

Para activarla desde cero, puedes seguir esta ruta básica: abre Chrome, ve al menú de tres puntos, entra en “Configuración”, selecciona “Rendimiento” en el lateral y activa la opción “Ahorro de memoria”. También puedes acceder directamente escribiendo en la barra de direcciones chrome://settings/performance y entrando ahí.

Una vez activa, el navegador prioriza las pestañas con vídeo, videojuegos o contenido que requiere funcionamiento fluido, de modo que puedan ir más suaves mientras las que no usas se quedan en pausa. Es especialmente útil si trabajas con muchas pestañas pero solo utilizas unas pocas de forma activa en cada momento.

Niveles de intensidad del Ahorro de memoria

Chrome no se limita a activar o desactivar esta función, sino que te permite elegir el nivel de agresividad con el que se desactivan las pestañas inactivas. Dentro del propio ajuste de Ahorro de memoria verás tres modos principales para personalizarlo.

El modo “Moderado” está pensado para ahorrar memoria de manera suave. En este caso, las pestañas tardan más en considerarse inactivas, por lo que se desactivan después de un periodo de tiempo más largo. Es una opción adecuada si no quieres que se recarguen demasiado a menudo.

La opción “Equilibrado” suele venir marcada como recomendada, porque busca un punto intermedio. El navegador decide el momento óptimo para congelar pestañas sin ser demasiado agresivo, consiguiendo una buena reducción de RAM sin que la experiencia se vuelva incómoda por recargas constantes.

Por último, el modo “Máximo” fuerza un ahorro de memoria mucho más alto, desactivando pestañas tras un intervalo de inactividad más breve. Es ideal para ordenadores con muy poca RAM o para momentos en los que necesitas exprimir al máximo los recursos, a costa de tener más recargas al volver a determinadas pestañas.

Excepciones: mantener ciertos sitios siempre activos

El principal inconveniente de suspender pestañas automáticamente es que puedes perder contenido no guardado en páginas con formularios, documentos online o aplicaciones web. También puede interrumpirse la reproducción de vídeo, música o reuniones si esas pestañas entran en suspensión sin que te des cuenta.

Para evitarlo, Chrome incluye un listado llamado “Mantener siempre activos estos sitios” donde puedes añadir webs que nunca deberían desactivarse, aunque lleves un buen rato sin tocarlas. Es perfecto para servicios como Google Docs, plataformas de videoconferencia, correo o reproductores de música.

Para añadir excepciones, entra en Configuración → Rendimiento y junto a la sección de sitios siempre activos haz clic en “Añadir”. Desde ahí tienes dos caminos: usar los sitios que ya tienes abiertos o introducir las direcciones manualmente, según te resulte más cómodo en cada momento.

Si eliges la opción de “Añadir sitios actuales”, verás un listado de todas las webs abiertas en tus pestañas. Marca la casilla de aquellas que quieras proteger frente al Ahorro de memoria y pulsa de nuevo en “Añadir” para que queden registradas. Si cambias de idea, siempre puedes cancelar y volver atrás.

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Si prefieres configurarlo a mano, selecciona la opción de introducir la dirección web directamente y escribe el dominio o la URL concreta que quieras excluir. Después solo tienes que pulsar en “Añadir” y el sitio quedará protegido frente a la suspensión automática.

Junto a estas reglas, Chrome tiene en cuenta otras situaciones que impiden desactivar automáticamente una pestaña, como la reproducción de audio o vídeo, descargas en curso, notificaciones activas, pantallas compartidas, formularios sin terminar o pestañas fijadas, así que en muchos casos ni siquiera será necesario añadir determinadas webs a la lista.

Ver cuánto consume cada pestaña: uso de memoria en la vista previa

Además de congelar pestañas, Chrome te permite ver de un vistazo cuánta RAM está usando cada sitio directamente desde la barra de pestañas. Para ello, utiliza una pequeña tarjeta de vista previa que se muestra al pasar el ratón por encima de una pestaña.

Para activar esta función, entra en Configuración y, en el menú de la izquierda, ve a “Aspecto”. Dentro de ese apartado encontrarás la opción relacionada con la tarjeta de vista previa al colocar el cursor sobre una pestaña, donde puedes activar o desactivar el indicador de uso de memoria.

En sistemas Windows, Linux y Chromebook, debes habilitar la casilla “Mostrar el uso de memoria de las pestañas” dentro de la configuración de la tarjeta de vista previa. En macOS, la redacción es similar, aunque el nombre exacto de la opción cambia ligeramente, pero la idea es la misma: mostrar el consumo de RAM de cada pestaña al pasar el ratón por encima.

Esta información te ayuda a detectar rápidamente qué webs o servicios son los que más memoria acaparan, de manera que puedas decidir si conviene cerrarlos, añadirlos al listado de excepciones o simplemente dejarlos actuar si son esenciales para tu trabajo.

Precargar páginas para navegar más rápido (y su impacto en recursos)

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Otro ajuste importante en el panel de rendimiento es la precarga de páginas, que permite a Chrome anticiparse y cargar de antemano webs que es probable que visites. Con esto, las búsquedas y la navegación parecen más rápidas porque parte del contenido ya está en memoria cuando haces clic.

Para configurarlo, entra de nuevo en Configuración → Rendimiento y busca la opción “Precargar páginas”. Desde ahí puedes decidir si quieres mantenerla desactivada o escoger entre dos modos distintos de precarga en función de tu conexión y tus preferencias de privacidad.

El ajuste de “Precarga estándar” hace que Chrome cargue solo algunas de las páginas que es probable que visites, basándose en tus hábitos y en las sugerencias del propio navegador. Es una opción intermedia que mejora la sensación de velocidad sin disparar demasiado el uso de recursos.

El modo “Precarga ampliada” va un paso más allá y prepara un número mayor de páginas potenciales, lo que puede hacer que las webs se abran prácticamente al instante, pero también implica un consumo de datos y memoria RAM más alto. Conviene valorarlo si tienes una conexión estable y suficiente RAM.

Para poder precargar, Chrome puede usar cookies (si están permitidas) y enviar páginas de forma cifrada a través de Google para ocultar tu identidad a los sitios de destino. Si tu prioridad es exprimir al máximo el rendimiento, estas funciones suman, aunque si vas muy justo de RAM quizá te interese dejar la precarga en un nivel moderado o incluso desactivarla.

Extensiones: grandes aliadas y grandes culpables

Más allá de las funciones nativas de rendimiento, uno de los factores que más influyen en el consumo de memoria de Chrome son las extensiones que instalas para añadir funciones extra al navegador. Son muy prácticas, pero cada una de ellas aumenta el uso de recursos, incluso cuando no eres consciente.

Muchas extensiones se ejecutan en segundo plano en cuanto abres Chrome, analizando las páginas que visitas para poder hacer su trabajo. Esto significa que, aunque solo las uses puntualmente, pueden estar todo el rato procesando información y reservando memoria, lo que se multiplica si tienes decenas instaladas.

Por eso es tan importante revisar con frecuencia la lista de extensiones y desactivar o desinstalar todas aquellas que no necesitas realmente. Puedes hacerlo entrando en chrome://extensions/ y desmarcando la casilla de las extensiones prescindibles o eliminándolas directamente.

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También es recomendable usar el Administrador de tareas de Chrome (Shift + Esc en muchos sistemas) para ver qué extensiones y pestañas se están comiendo más RAM y CPU. De esta forma puedes detectar rápidamente si hay alguna extensión problemática o mal optimizada que convenga quitar.

Controla el número de pestañas abiertas

Otro clásico que no falla: el abuso de pestañas. Hay personas que solo mantienen abiertas las pestañas imprescindibles y las cierran en cuanto dejan de necesitarlas, mientras que otras se acostumbran a acumular decenas y decenas en la barra hasta que ya ni se distinguen los iconos.

El problema es que, aunque no estés mirando una pestaña concreta, esa página sigue cargada en memoria y puede estar ejecutando scripts, animaciones, vídeos o notificaciones. Cada una suma al consumo total de RAM y, cuando el número es muy alto, el sistema entero se resiente.

Chrome ha introducido mejoras para limitar el consumo de las pestañas en segundo plano, pero no hay milagros: cuantas más tengas abiertas, más recursos se consumen. Por eso conviene adoptar el hábito de cerrar de forma rutinaria todo lo que no vayas a volver a usar en un plazo razonable.

Combinado con el Ahorro de memoria, tener una disciplina básica de cerrar pestañas antiguas o irrelevantes puede marcar una gran diferencia en la fluidez general del equipo, especialmente en portátiles con poca RAM o en ordenadores con varios años a sus espaldas.

Aceleración por hardware: delega trabajo en la GPU

Chrome incorpora una opción llamada “aceleración por hardware” que permite derivar parte del trabajo gráfico a la tarjeta gráfica (GPU) del ordenador, en lugar de cargarlo todo sobre el procesador principal y la RAM.

Cuando está bien configurado, este ajuste puede mejorar la reproducción de vídeos, la visualización de animaciones complejas y aliviar algo de presión sobre la CPU, lo que indirectamente ayuda a que el navegador vaya más suelto y el sistema sea más estable con varias pestañas abiertas.

Para comprobarlo o activarlo, puedes teclear en la barra de direcciones chrome://settings/?search=aceleracion+por+hardware. Una vez dentro, busca la opción “Utilizar la aceleración por hardware cuando esté disponible” y actívala. Después suele ser necesario reiniciar el navegador para que el cambio surta efecto.

En equipos con GPU dedicada la mejora se nota con más claridad, mientras que en ordenadores con gráfica integrada el impacto puede variar y, en algunos casos, incluso generar pequeños problemas. Si notas comportamientos extraños, puedes probar a desactivar la aceleración por hardware para ver si mejora la situación.

Mantenimiento básico: limpia caché, cookies y datos innecesarios

Con el uso diario, Chrome va acumulando caché, cookies, archivos temporales y otros datos que, con el tiempo, pueden afectar tanto al rendimiento como al consumo de memoria. No es el factor principal, pero tener el navegador “limpio” ayuda a que todo funcione un poco más ligero.

Es recomendable que, cada cierto tiempo, borres los datos de navegación que ya no necesites. Para hacerlo de forma rápida, puedes escribir en la barra de direcciones chrome://settings/?search=borrar+datos+de+navegacion y acceder al primer resultado, donde verás el icono de un pequeño cubo de basura.

Desde ese panel podrás elegir el rango de tiempo (última hora, últimos días, todo el historial, etc.) y qué tipos de datos quieres eliminar, como cookies de sitios, imágenes y archivos almacenados en caché o historial de navegación. Selecciona lo que te interese y confirma para que Chrome haga limpieza.

Este mantenimiento, unido a un uso responsable de las pestañas y las extensiones, permite que las funciones avanzadas de rendimiento de Chrome (Ahorro de memoria, Ahorro de energía, precarga ajustada) den lo mejor de sí y que el navegador deje de ser ese monstruo que devora RAM sin control.

Con todos estos ajustes y trucos combinados, desde el panel de rendimiento hasta la gestión de pestañas, extensiones y mantenimiento básico, es posible conseguir que Chrome consuma mucha menos memoria RAM, funcione más fluido incluso en equipos modestos y al mismo tiempo mantenga la velocidad y la comodidad que lo han convertido en el navegador más popular, evitando así bloqueos molestos y alargando la vida útil de tu ordenador.