Western Digital y el salto a los 60 TB ePMR y 100 TB HAMR

Última actualización: abril 18, 2026
Autor: Isaac
  • Western Digital estira la tecnología ePMR hasta 60 TB y lanza discos UltraSMR de 40 TB como antesala de capacidades superiores.
  • HAMR rompe el límite superparamagnético con láseres a 450 °C, abriendo el camino a discos de hasta 100 TB previstos para 2029.
  • Tecnologías como High Bandwidth Drive y Dual Pivot multiplican el rendimiento de los HDD para competir en coste por MB/s frente a SSD TLC.
  • WD combina capacidad, eficiencia energética y plataformas híbridas SSD+HDD para responder a las enormes demandas de datos de la IA.

Discos duros Western Digital ePMR y HAMR

La carrera por los discos duros de máxima capacidad se ha convertido en uno de los frentes más interesantes del hardware actual, especialmente en plena explosión de la IA y el Big Data. Western Digital (ahora rebrandeada simplemente como WD) ha decidido pisar el acelerador con un roadmap tan agresivo como detallado, en el que los protagonistas absolutos son los 60 TB con tecnología ePMR y los futuros discos de 100 TB basados en HAMR. Lo que hasta hace nada sonaba a ciencia ficción empieza a tener fechas, arquitecturas definidas y clientes concretos.

Más allá del titular llamativo de los 100 TB, lo interesante es cómo WD planea exprimir al límite la grabación magnética perpendicular asistida por energía (ePMR), introducir de forma progresiva la grabación magnética asistida por calor (HAMR) y, al mismo tiempo, rediseñar por completo lo que entendemos como un HDD moderno. Todo ello con un mensaje muy claro para el mercado: el disco duro mecánico no está muerto; de hecho, entra en una nueva etapa donde capacidad extrema, ancho de banda brutal y eficiencia energética se combinan para competir de tú a tú con los SSD QLC en coste por capacidad y, cada vez más, también en rendimiento.

Roadmap de Western Digital: del HDD clásico al HDD para IA

De cara a los próximos años, WD ha presentado uno de los roadmaps más ambiciosos que se recuerdan en el almacenamiento, abarcando desde 2026 hasta, al menos, 2032. No se trata solo de subir capacidad sin más, sino de reorganizar toda su gama de HDD en cuatro grandes ejes tecnológicos que evolucionan en paralelo y se combinan según las necesidades de cada cliente: capacidad extrema, alto rendimiento, eficiencia energética y plataformas inteligentes que integran HDD y SSD bajo una misma capa de software.

En el bloque de capacidad, que es el que más interesa cuando hablamos de 60 TB ePMR y 100 TB HAMR, la compañía apuesta por una estrategia de doble vía: por un lado, estirar ePMR hasta donde dé de sí, y por otro desplegar HAMR sin prisas pero sin pausas. Esta convivencia entre ambas tecnologías no es un apaño temporal, sino una decisión calculada para ofrecer flexibilidad total a hiperescaladores y empresas, evitando migraciones forzosas o saltos traumáticos de plataforma.

El roadmap también incluye innovaciones que cambian por completo el perfil del disco duro tradicional: tecnologías de High Bandwidth Drive (HBD) y actuadores Dual Pivot para multiplicar el ancho de banda, perfiles de consumo optimizados para cerrar la brecha entre datos «calientes» y «fríos», y una capa de software inteligente que convierte al HDD en una pieza integrada de una plataforma de almacenamiento híbrida junto con SSD.

Todo esto se enmarca en un contexto económico clave: WD quiere mantener, y de hecho reforzar, una ventaja de coste de entre 6 y 10 veces frente a la NAND QLC a medida que la capacidad por disco crece. La idea es clara: si el mercado necesita almacenar cantidades obscenas de datos para IA, análisis masivo y servicios en la nube, el HDD seguirá siendo la base económica sobre la que se sostiene todo.

ePMR y UltraSMR: el camino hasta los 60 TB

WD ha dejado muy claro que ePMR no es una tecnología de transición débil, sino una plataforma plenamente vigente y en plena expansión. La compañía ya ha confirmado unidades UltraSMR con ePMR de 40 TB que alcanzan velocidades en torno a los 288 MB/s en lectura y 290 MB/s en escritura, cifras muy altas para un disco duro convencional. Estos modelos se apoyan en una combinación de grabación magnética perpendicular optimizada, firmware avanzado y técnicas de grabación en franjas (SMR) bajo el paraguas de «UltraSMR».

El primer gran hito es el disco duro UltraSMR de 40 TB, previsto para la segunda mitad de 2026. En el momento del anuncio, estas unidades ya estaban en fase de certificación con dos clientes de centros de datos de tipo hiperescalador, un paso clave para validar su comportamiento en cargas reales con escrituras masivas y patrones de acceso complejos. Esta certificación temprana es importante porque muestra que WD no se queda en prototipos de laboratorio, sino que avanza con calendarios de producción en masa bien definidos.

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La compañía va más allá y afirma que ePMR se estirará hasta los 60 TB por unidad. Para lograrlo, WD recurre a mejoras en la densidad areal, rediseños mecánicos y configuraciones con hasta 14 platos por disco, manteniendo el mismo formato de 3,5 pulgadas que domina los centros de datos actuales. Parte de la magia está en la integración de innovaciones procedentes de HAMR en la plataforma ePMR, como nuevos medios magnéticos basados en hierro-platino (FePt), pero sin incrementar el consumo energético de manera significativa.

El uso de soportes de nueva generación con FePt permite aumentar la densidad de área sin sacrificar la estabilidad de los datos, al tiempo que se aprovecha la experiencia que WD está adquiriendo con HAMR. En la práctica, esto significa que veremos discos de 40 y 60 TB ePMR que comparten una base mecánica y de materiales con sus equivalentes HAMR, simplificando la fabricación y haciendo más suave la transición para los clientes.

Desde un punto de vista de negocio, WD ha declarado que la capacidad de producción de 2026 está prácticamente vendida, con acuerdos que se extienden a 2027 y 2028. UltraSMR ya representa más de la mitad de los envíos actuales de HDD de la compañía, lo que refleja hasta qué punto el mercado se ha volcado con estas unidades de muy alta capacidad. En el segundo trimestre fiscal de 2026, WD reportó ingresos de 2.655 millones de dólares y envíos que sumaron nada menos que 215 exabytes, una muestra clara de la escala en juego.

Tecnología HAMR: el láser que rompe el límite superparamagnético

Si ePMR representa el presente inmediato, HAMR es la llave del futuro de los discos duros de 100 TB y más allá. La grabación magnética asistida por calor ataca de frente el denominado límite superparamagnético, el fenómeno físico que impedía seguir reduciendo el tamaño de los granos magnéticos en el plato sin que el bit almacenado se volviera inestable con el tiempo.

La solución de WD pasa por integrar en el cabezal de escritura un diminuto diodo láser capaz de calentar de forma ultra localizada la superficie del plato hasta aproximadamente 450 °C durante nanosegundos. Ese calentamiento momentáneo reduce la coercitividad del material, de modo que un campo magnético relativamente pequeño puede reorientar los granos y grabar datos en un área muchísimo más compacta y densa. En cuanto la zona se enfría, la información queda fijada con una estabilidad superior a la de las tecnologías anteriores.

Para soportar estos ciclos térmicos tan agresivos sin romperse, los discos HAMR de Western Digital emplean platos de vidrio recubiertos con una aleación especial de hierro y platino, desarrollada precisamente para resistir ese estrés constante. El diseño de materiales es clave: si el plato se deformara o degradara con el tiempo, la vida útil del disco se vería comprometida, algo que en entornos de centros de datos a gran escala simplemente no es aceptable.

El control del calor requiere además una precisión quirúrgica en el cabezal. Por eso WD ha incorporado sensores térmicos avanzados que monitorizan en tiempo real la temperatura y el estado del diodo láser, evitando el desgaste prematuro y detectando posibles desviaciones antes de que se conviertan en fallos, incluyendo los fallos de stiction en HDD. A esto se suma una arquitectura de «cabezal de dos etapas» que mejora significativamente la precisión del posicionamiento, algo esencial cuando las pistas de datos son aproximadamente un 50 % más estrechas que en generaciones anteriores.

Los informes técnicos apuntan también a la incorporación de arquitecturas UltraSMR combinadas con actuadores múltiples para compensar vibraciones en racks donde conviven cientos de discos, ya que la posición de un HDD influye en su fiabilidad real. El objetivo es que, a pesar de la densidad y complejidad crecientes, las tasas de error de lectura y escritura se mantengan dentro de los estándares de fiabilidad actuales, algo imprescindible para que los grandes proveedores de nube confíen en esta tecnología.

De 40 TB a 100 TB: hoja de ruta HAMR hasta el final de la década

Western Digital no se conforma con los 40 TB HAMR iniciales. La compañía ha trazado una hoja de ruta en la que la densidad seguirá aumentando de forma sostenida gracias a la maduración de la tecnología y a la miniaturización de sus componentes. El plan pasa por introducir unidades de 50 y 60 TB en los próximos años, para alcanzar el gran objetivo de los 100 TB por disco en 2029.

En la práctica, esto implica trabajar a la vez en varios frentes: mejorar la composición de los platos para soportar todavía más densidad, refinar los láseres y sus ópticas para focalizar el calor en áreas cada vez más pequeñas, y reducir el tamaño y tolerancias de todos los elementos del cabezal. Estos son precisamente los componentes de hardware que influyen en el rendimiento y requieren coordinación entre I+D y cadena de suministro. Según analistas como los de IDEMA, para cumplir estos objetivos la densidad de los discos deberá crecer en torno a un 20 % anual, algo exigente pero alcanzable si los fabricantes logran estandarizar los nuevos componentes y recortar sus costes de producción.

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El roadmap de WD detalla además que los primeros modelos HAMR comerciales entrarán en fase de certificación con clientes hiperescaladores en torno a 2027, con producciones en volumen a partir de ese momento. Las primeras capacidades previstas se mueven en el rango de 40 y 44 TB, con configuraciones físicas como 11 platos para el modelo de 44 TB, y una arquitectura mecánica similar a la de los discos ePMR actuales, aunque con densidad areal mucho mayor.

Da igual que la batalla de marketing se centre en quién llega primero a los 100 TB: internamente, la prioridad real es que HAMR no penalice el rendimiento frente a ePMR, ni suponga un salto traumático en consumo, vibraciones o complejidad de integración. WD ha insistido en que sus discos HAMR mantendrán tasas de rendimiento igual o superiores a las de ePMR, algo clave para que puedan usarse en cargas de trabajo de IA, almacenamiento de datos activos y data lakes donde el acceso concurrente a gran escala es la norma.

Este movimiento sitúa a Western Digital en una competencia feroz con Seagate, que ya ha comenzado a comercializar sus unidades Mozaic 3+. La presión competitiva, lejos de ser un problema, está acelerando el ritmo de innovación y obligando a ambas compañías a desplegar tecnologías que hace solo unos años parecían demasiado arriesgadas o costosas. El gran beneficiado, en última instancia, es el mercado, que ve cómo la capacidad por disco sigue subiendo sin que el coste por TB se dispare.

HDD de alto rendimiento: High Bandwidth Drive y Dual Pivot

Más allá de la capacidad bruta, WD ha identificado un nicho clave: los HDD de alto rendimiento diseñados para competir en coste por MB/s frente a los SSD TLC. Para ello introduce dos innovaciones acumulativas que redefinen el techo de rendimiento del disco mecánico: la tecnología High Bandwidth Drive (HBD) y la arquitectura Dual Pivot.

High Bandwidth Drive permite lecturas y escrituras simultáneas desde múltiples cabezales operando en paralelo sobre distintas pistas. Con esta idea, WD ha mostrado ya prototipos que ofrecen el doble de ancho de banda respecto a los HDD convencionales, sin penalización de consumo. Lo más interesante es que esta tecnología tiene un camino claro para escalar hasta 8 veces más ancho de banda de aquí a 2030, lo que colocaría a los HDD en una liga completamente distinta en cuanto a rendimiento secuencial.

Por su parte, Dual Pivot introduce un segundo sistema de actuador independiente dentro del propio disco. Esto permite manejar dos brazos de lectura/escritura de forma separada, multiplicando las operaciones de entrada/salida por segundo y mejorando el paralelismo en cargas muy concurrentes. A diferencia de los primeros diseños de doble actuador que sacrificaban capacidad y exigían cambios profundos en el software de los clientes, esta implementación busca mantener o incluso aumentar el número de platos por unidad gracias a una reducción del espacio entre discos.

Cuando ambas tecnologías se combinan, WD estima que podrá multiplicar por cuatro la E/S secuencial global del disco, permitiendo alcanzar los mentados 100 TB sin perder la relación actual de IO por TB que disfrutan los clientes. Esto es crítico para que, al crecer la capacidad por unidad, no haga falta compensar con un aumento masivo de SSD ni reestructurar arquitecturas de servicio completas.

En cuanto al calendario, los primeros discos con High Bandwidth Drive ya están en manos de clientes para validación, mientras que los HDD con Dual Pivot se encuentran en fase de laboratorio y se espera que lleguen al mercado alrededor de 2028. Son piezas clave del plan de WD para cubrir cargas de IA, análisis intensivo y servicios que antes se consideraban terreno exclusivo de la memoria flash.

HDD optimizados para consumo y nuevas plataformas híbridas

El tercer gran eje del roadmap de Western Digital se centra en el consumo energético y el coste operativo, especialmente en entornos donde el precio por TB es tan importante como los vatios consumidos por rack. Para ello, la compañía prepara una línea de HDD optimizados en potencia que buscarán reducir el consumo hasta en torno a un 20 % frente a unidades actuales, manteniendo un tiempo de acceso inferior al segundo.

Estos discos están pensados para ese tipo de datos demasiado activos para cinta pero demasiado fríos para unidades de alto rendimiento, lo que muchos proveedores etiquetan como «datos tibios» o «warm/cold». La idea es ofrecer un perfil de funcionamiento específico que sacrifique algo de IO aleatoria a cambio de mayor capacidad efectiva y menor consumo, encajando en un nivel intermedio entre almacenamiento caliente y archivo profundo.

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Uno de los puntos fuertes de esta gama es que sus optimizaciones no son excluyentes: pueden convivir con ePMR, HAMR y con las tecnologías de alto ancho de banda. Hablamos más de un conjunto de perfiles operativos y ajustes de firmware que de una familia de discos completamente distinta, lo que da a WD margen para adaptar su oferta a las necesidades de cada cliente sin reinventar el hardware en cada caso.

En paralelo, WD está rediseñando la forma en que se integran los HDD en las infraestructuras modernas. El enfoque ya no es el clásico JBOD de toda la vida, sino un concepto de plataformas híbridas que combinan HDD y SSD en un único sistema, gestionado por una capa de software inteligente. Esta capa, expuesta mediante una API abierta, permitirá mover los datos de manera automática según su coste, rendimiento esperado y consumo, acercando a clientes de tamaño medio las mismas eficiencias que disfrutan los hiperescaladores.

WD ha adelantado que estos JBOD que integran SSD + HDD debutarán en paralelo a las primeras oleadas de discos ePMR y HAMR avanzados, con una capa de software de abstracción prevista para alrededor de 2027. Aunque los detalles sobre esa «plataforma inteligente» son todavía escasos, todo apunta a que la inteligencia artificial tendrá un papel clave gestionando políticas de ubicación de datos, telemetría avanzada y optimización continua del uso de los recursos de almacenamiento.

Estrategia de negocio, contexto de mercado y relevancia para la IA

El despliegue de ePMR de 60 TB y HAMR de 100 TB no ocurre en el vacío: WD lo enmarca dentro de una transformación empresarial profunda. La compañía ha virado hacia acuerdos de largo plazo con clientes clave, basados en compromisos multianuales, y ha reforzado su disciplina operativa hasta el punto de más que duplicar su margen bruto interanual, lo que ha contribuido a su entrada en el Nasdaq 100 y a posicionarse entre los mejores valores del S&P 500 en 2025.

El rebranding a WD no es solo un cambio de logo. La firma quiere presentarse como un proveedor de infraestructura de almacenamiento para la economía de datos impulsada por IA, más que como un simple fabricante de discos duros. Esto se ve en cómo estructura su roadmap: no se limita a publicar capacidades y RPM, sino que habla de plataformas, APIs, eficiencia a escala y tiempos de calificación más rápidos para que los clientes adopten nuevas tecnologías sin interrumpir sus servicios.

En el plano técnico, la apuesta por una arquitectura común para ePMR y HAMR proporciona eficiencias de fabricación, mejores rendimientos de producción y transiciones de producto mucho más suaves. Tanto hiperescaladores como grandes organizaciones pueden decidir cuándo y cómo adoptar cada tecnología, con una planificación de capacidad predecible y sin verse obligados a hacer cambios disruptivos en su infraestructura.

Desde el punto de vista de la IA, lo crítico no es solo poder almacenar más datos, sino hacerlo con un equilibrio razonable entre coste, rendimiento y consumo. La avalancha de datos generados por modelos de entrenamiento, inferencia masiva y servicios de IA en producción exige soluciones que puedan crecer sin que la factura energética se dispare ni que sea necesario rediseñar centros de datos cada pocos años. En este contexto, los HDD de 60 TB ePMR y 100 TB HAMR encajan como una pieza central para capas de datos fríos y tibios, dejando a los SSD TLC y QLC las capas más calientes donde el rendimiento absoluto manda.

Todo ello refuerza la idea de que, lejos de convertirse en una reliquia del pasado, el HDD se posiciona como elemento estratégico para la próxima década, complementando a los SSD y permitiendo que el coste por TB siga siendo asumible incluso cuando hablemos de exabytes y zettabytes de información gestionados por infraestructuras de IA a escala global.

Visto el panorama, el plan de Western Digital para sus discos de 60 TB ePMR y 100 TB HAMR no es solo una escalada de cifras para presumir en una diapositiva: es un rediseño profundo del disco duro, de su papel en los centros de datos y de la forma en que se mezcla con la memoria flash y el software inteligente, con el objetivo de mantener al HDD en la primera línea del almacenamiento masivo durante muchos años más.

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