- El nuevo Magnus One Ultra es el mini PC más pequeño del mundo que integra una RTX 5080 de sobremesa sin recortes.
- Cuenta con un chasis de 11,46 litros, procesador Intel Core 7 265 y soporte para hasta 96 GB de RAM DDR5.
- Zotac expande su ecosistema en Computex con soluciones de IA, servidores GPU y modelos con arquitectura AMD Zen 5.

Durante mucho tiempo, quienes buscábamos equipos compactos teníamos que resignarnos a un rendimiento mediocre. La norma era clara: si el PC es pequeño, la potencia es limitada, o bien se montaban gráficas de portátiles que venían bastante capadas en su rendimiento para evitar que el equipo fundiera. Era la ley del mercado, pero Zotac ha decidido que ya es hora de pasar página y romper esas barreras de una vez por todas.
El Magnus One Ultra: Una bestia en 11,46 litros
El gran protagonista es el Magnus One Ultra, un equipo que redefine lo que entendemos por Mini PC. Aunque Zotac tiene modelos mucho más diminutos que rondan los 2,65 litros, aquí han optado por un chasis de 11,46 litros de volumen. Este incremento de tamaño es totalmente lógico, ya que meter una GPU de la arquitectura Blackwell y refrigerarla adecuadamente requiere su espacio, aunque el resultado final sigue siendo más pequeño que una PlayStation 5.
Componentes internos y conectividad extrema
En cuanto a la memoria y el almacenamiento, el equipo no se queda corto:
- Soporte masivo para hasta 96 GB de memoria RAM DDR5.
- Módulos de RAM funcionando a una velocidad de 6400 MHz.
- Una ranura PCIe 5.0 M.2 NVMe para velocidades de lectura absurdas.
- Una segunda ranura PCIe 4.0 M.2 NVMe para ampliar el almacenamiento.
Zotac en Computex: Mucho más que Mini PCs
Soluciones para empresas, IA y robótica
Aunque todavía no conocemos el precio final ni sabemos si se venderá en formato barebone o preconfigurado, el Magnus One Ultra se posiciona como el rey del rendimiento compacto. Con la mezcla de una RTX 5080 completa, un procesador potente y un chasis optimizado, Zotac ha logrado que la potencia de una torre de sobremesa de gama alta quepa en un espacio sorprendentemente reducido, marcando el camino hacia el futuro de la computación SFF.
