- La familia AMD Ryzen AI 400 se estrena en portátiles Copilot+ con hasta 12 núcleos Zen 5 y NPUs de hasta 60 TOPS.
- ASUS y Acer lideran el despliegue en Europa con Zenbook S16, Swift Go, Aspire y Nitro V 16 equipados con Ryzen AI 400.
- Las gamas Ryzen AI PRO 400 y Ryzen AI Max+ apuntan a empresas, estaciones de trabajo y mini PC avanzadas.
- AMD acompaña el hardware con software como ROCm 7.2 y Adrenalin AI Bundle para facilitar la IA local.
La nueva generación de PC con inteligencia artificial integrada empieza a tomar forma con la llegada de los procesadores AMD Ryzen AI 400, una familia pensada para extender los llamados Copilot+ PC más allá de la gama más exclusiva. Tras su presentación en el CES 2026, los primeros modelos comerciales ya tienen fechas aproximadas y fabricantes confirmados, con un despliegue que afectará de lleno al mercado europeo de portátiles y sobremesas.
Lejos de ser un mero ejercicio de marketing, esta plataforma combina núcleos Zen 5, gráficos Radeon 800M y una NPU XDNA 2 capaz de superar los requisitos de Microsoft para Copilot+. El objetivo de AMD es claro: que buena parte de los ordenadores que se vendan en 2026 puedan ejecutar tareas de IA de forma local, sin depender tanto de la nube y manteniendo un equilibrio razonable entre rendimiento, autonomía y precio.
Qué ofrece realmente AMD Ryzen AI 400
La serie Ryzen AI 400 se plantea como un paso intermedio sólido dentro de la hoja de ruta de AMD, más cerca de un refinado de la arquitectura Zen 5 que de un cambio radical. A nivel de CPU, los modelos tope de gama alcanzan hasta 12 núcleos y 24 hilos, con frecuencias que pueden llegar a los 5,2 GHz, pensadas para responder tanto en tareas de productividad como en uso intensivo multitarea.
En el apartado gráfico, los chips integran soluciones Radeon 800M de última generación, con hasta 16 unidades de computación basadas en RDNA 3.5. Esto permite mover con soltura aplicaciones de creación de contenido, edición de vídeo o trabajo 3D ligero, sin necesidad de añadir siempre una GPU dedicada.
La pieza más llamativa es la NPU XDNA 2, el bloque encargado de ejecutar las tareas de IA directamente en el dispositivo. En los modelos más avanzados de la gama se habla de hasta 60 TOPS (billones de operaciones por segundo), una cifra que no sólo cumple con el mínimo marcado para Copilot+ PC, sino que deja margen para nuevas funciones de IA generativa, asistentes contextuales o herramientas de productividad aceleradas por hardware.
Para sostener todo esto, la plataforma admite memoria de alta velocidad de hasta 8.533 MT/s, lo que resulta especialmente relevante en portátiles finos y ligeros donde la RAM es compartida entre CPU, GPU integrada y NPU. Sobre el papel, este ancho de banda ayuda a que las cargas combinadas de IA, gráficos y cálculo general no se estorben entre sí.

Gama completa: de los Ryzen AI 9 HX a los Ryzen AI 5
Dentro de la familia Ryzen AI 400, AMD ha definido un catálogo amplio para abarcar desde ultraportátiles premium hasta equipos más asequibles. En la parte alta se sitúan los Ryzen AI 9 HX 475 y HX 470, procesadores con 12 núcleos y 24 hilos, hasta 5,2 GHz de frecuencia turbo y 36 MB de caché. Ambos integran gráficos Radeon 890M, con 16 unidades de computación, y una NPU XDNA 2 capaz de llegar a 60 TOPS en el modelo HX 475.
Un escalón por debajo aparece el Ryzen AI 9 465, con 10 núcleos y 20 hilos, hasta 5,0 GHz y 34 MB de caché, acompañado de gráficos Radeon 880M. La NPU mantiene un rendimiento de 50 TOPS, suficientemente holgado para las funciones de IA que se esperan en un portátil moderno, desde transcripción y traducción hasta asistentes personales o generación de contenido.
En la franja media, los Ryzen AI 7 450 y 445 apuestan por configuraciones de 8 y 6 núcleos respectivamente, con frecuencias que se sitúan en torno a los 5,1 GHz en el modelo más potente. Estos chips incorporan gráficos Radeon 860M o 840M y una NPU con 50 TOPS, pensada para equipos de gama media-alta donde se busca un buen equilibrio entre autonomía y prestaciones de IA.
Para portátiles más contenidos en precio, AMD reserva los Ryzen AI 5 435 y 430, con 6 y 4 núcleos y frecuencias de hasta 4,5 GHz. Comparten la GPU integrada Radeon 840M, 14 o 12 MB de caché y la misma cifra de 50 TOPS en la NPU. Sobre el papel, deberían cubrir sin problemas el uso diario con funciones de IA activas, sin disparar el consumo.
Todos estos procesadores se mueven en un rango de cTDP configurable entre 15 y 54 W, lo que permite a los fabricantes adaptar el chip a diseños muy finos o chasis con más margen térmico. La idea es que un mismo modelo de CPU pueda emplearse en varios formatos, desde convertibles ligeros hasta portátiles algo más gruesos con mejor refrigeración.
Ryzen AI PRO 400: la apuesta para empresas
En paralelo a la gama de consumo, AMD ha presentado la familia Ryzen AI PRO 400, orientada a flotas corporativas y equipos profesionales. Estos procesadores comparten la base técnica de los modelos estándar —núcleos Zen 5, NPU XDNA 2 y gráficos Radeon 800M—, pero añaden el conjunto de tecnologías AMD PRO para reforzar la seguridad, la gestión remota y la estabilidad de la plataforma a largo plazo.
Entre los modelos más destacados aparecen los Ryzen AI 9 HX PRO 475 y HX PRO 470, equivalentes empresariales de los HX de consumo, con 12 núcleos, 24 hilos y hasta 5,2 GHz. Van acompañados de gráficos Radeon 890M y NPUs de hasta 60 TOPS. A su lado se sitúan chips como el Ryzen AI 9 PRO 465 o el Ryzen AI 7 PRO 450, así como los Ryzen AI 5 PRO 440 y 435, pensados para portátiles profesionales de distintas gamas.
La diferencia clave respecto a la serie convencional no está tanto en los MHz como en elementos como la protección multicapa, el soporte de TPM y Microsoft Pluton, la certificación y estabilidad de drivers o las garantías de ciclo de vida extendido que exigen las grandes organizaciones. De este modo, un mismo ecosistema de IA puede desplegarse tanto en equipos personales como en parques empresariales sin cambios drásticos.
Según la planificación compartida por AMD, los primeros portátiles profesionales con Ryzen AI PRO 400 llegarán durante el primer trimestre de 2026 a través de fabricantes como HP, Dell, Lenovo, Acer, ASUS o GIGABYTE, lo que implica que en Europa será relativamente sencillo encontrar equipos corporativos con estas CPUs en los próximos meses. En muchos de estos equipos el soporte y mantenimiento se facilita con utilidades como HP Support Assistant para gestión y diagnóstico.
Ryzen AI Max+ y Halo: IA para ultrafinos y mini PC avanzadas
Junto a la serie principal, AMD ha ampliado la familia Ryzen AI Max+, una línea pensada para portátiles ultradelgados, mini PC y estaciones de trabajo compactas que necesitan más músculo gráfico y de IA sin renunciar a diseños contenidos. Aquí destacan los nuevos Ryzen AI Max+ 392 y 388, ambos basados en Zen 5 y con una NPU XDNA de 50 TOPS.
El Ryzen AI Max+ 392 combina 12 núcleos y 24 hilos con frecuencias de hasta 5,0 GHz, 76 MB de caché y gráficos Radeon 8060S con 40 unidades de computación. El TDP configurable se sitúa entre 45 y 120 W, lo que evidencia que está pensado para equipos con una refrigeración más generosa, como estaciones de trabajo móviles o mini PC de alto rendimiento.
El Ryzen AI Max+ 388 rebaja algo el número de núcleos —8 núcleos y 16 hilos—, pero mantiene hasta 5,0 GHz, un TDP similar y la misma GPU 8060S con 40 CUs. En ambos casos, la idea es ofrecer gráficos de “clase de escritorio” en chasis reducidos, con una arquitectura de memoria unificada que simplifique el trabajo con modelos de IA y flujos multimedia de alta resolución.
Para los que necesitan un entorno de desarrollo más específico, AMD ha presentado también Ryzen AI Halo, una mini PC de la propia marca orientada a desarrolladores y equipos de I+D. Este sistema se basa en procesadores Ryzen AI Max+ y llega a hasta 128 GB de memoria unificada, con un rendimiento gráfico de hasta 60 TFLOPS gracias a la arquitectura RDNA 3.5. La compañía asegura que es capaz de manejar modelos de hasta 200.000 millones de parámetros de forma local.
Ryzen AI Halo está preparado para ROCm desde el primer arranque y es compatible con Windows y Linux, con herramientas de desarrollo y librerías ya optimizadas. Con ello, AMD pretende reducir la fricción a la hora de poner en marcha entornos de IA local en empresas europeas que prefieran no depender en exclusiva de la nube para pruebas, prototipos o despliegues en el borde.
ASUS Zenbook S16: primer escaparate de los Ryzen AI 400
Entre los fabricantes que abrazan esta nueva generación, ASUS se ha situado en primera línea con sus portátiles Zenbook, donde utilidades como MyASUS en Windows 11 facilitan la gestión del sistema y las funciones de IA integradas. Junto al Zenbook S14 basado en Intel, la compañía ha presentado el Zenbook S16, un modelo de 16 pulgadas que apuesta claramente por los AMD Ryzen AI 400 como corazón de la máquina.
Este equipo puede configurarse con un AMD Ryzen AI 9 465, un procesador de 10 núcleos y 20 hilos capaz de alcanzar los 5,0 GHz. Integra gráficos Radeon 880M y una NPU XDNA con hasta 50 TOPS, lo que permite cumplir de sobra con las funciones de Copilot+ PC y ejecutar cargas de IA en local, desde asistentes hasta generación de contenido o herramientas de productividad avanzadas.
En memoria y almacenamiento, el Zenbook S16 ofrece hasta 32 GB de LPDDR5X soldados y una unidad SSD PCIe 4.0 de 1 TB, con una ranura adicional M.2 2280 para ampliar la capacidad si el usuario lo necesita. Esta combinación apunta claramente a perfiles que trabajan con grandes volúmenes de datos, proyectos multimedia o aplicaciones de IA que requieren acceso rápido a ficheros.
La pantalla es otro de los puntos fuertes: hablamos de un panel OLED de 16 pulgadas con resolución 3K (2880 x 1800), formato 16:10 y 120 Hz de refresco. Cubre el 100 % del espacio de color DCI-P3, cuenta con certificación VESA DisplayHDR True Black 1000 y validación Pantone, además de reducir la emisión de luz azul y sumar certificaciones de cuidado visual como TÜV Rheinland.
En conectividad, el equipo llega bien armado: Wi-Fi 7 tribanda, Bluetooth 5.4, un puerto USB 3.2 Gen 2 Tipo-A, dos USB 4.0 Gen 3 Tipo-C con carga y salida de vídeo, HDMI 2.1, jack de audio y un lector de tarjetas SD 4.0. La parte superior la remata una cámara HD con infrarrojos compatible con Windows Hello, pensada para autenticación biométrica y videollamadas con mejoras de IA.
Todo esto se alimenta con una batería de 83 Wh, con carga rápida mediante un adaptador USB-C de hasta 100 W. ASUS sitúa el precio de partida en torno a los 1.999 euros en su tienda oficial para Europa, lo que coloca a este Zenbook S16 en la gama alta de ultraportátiles, orientado a profesionales, creadores y usuarios avanzados que quieran aprovechar las capacidades de IA integradas.

Acer se suma con Swift, Aspire y Nitro equipados con Ryzen AI 400
Otro de los fabricantes con fuerte presencia en España y el resto de Europa que apuesta por los AMD Ryzen AI 400 es Acer. La compañía ha anunciado nuevos modelos Swift Go 16 AI, Aspire 14 AI, Aspire 16 AI y el portátil para juegos Nitro V 16 AI, todos ellos equipados con el procesador Ryzen AI 9 465.
En los equipos Swift y Aspire, el enfoque pasa por ofrecer portátiles delgados y ligeros con autonomía competitiva y suficiente potencia para tareas de oficina, estudio y creación de contenido ligera, pero con un extra importante: la posibilidad de aprovechar la NPU XDNA 2 para acelerar funciones de IA integradas en Windows 11 y en aplicaciones de terceros.
El Swift Go 16 AI combina el Ryzen AI 9 465 con gráficos integrados Radeon 880M, un punto interesante para usuarios que quieran editar vídeo, trabajar con fotografía avanzada o jugar ocasionalmente sin dar el salto a una GPU dedicada. La familia Aspire repite fórmula en 14 y 16 pulgadas, manteniendo el foco en productividad y estudios, pero con margen para ir más allá gracias a las capacidades de IA.
En el segmento gaming, el Nitro V 16 AI introduce una combinación híbrida peculiar: por un lado, el procesador Ryzen AI 9 465 con su NPU para funciones de IA en el sistema operativo y aplicaciones; por otro, una GPU NVIDIA GeForce RTX 5070 con soporte de tecnologías como DLSS 4. Esta mezcla permite aprovechar la aceleración de IA tanto en el silicio de AMD como en la GPU dedicada, orientando el conjunto a jugadores que también quieran experimentar con creación de contenido y herramientas de IA generativa, además de ajustar la configuración del panel de control de NVIDIA para reducir la latencia de entrada.
Acer complementa esta oferta con la mini estación de trabajo Veriton RA100, basada en un procesador Ryzen AI Max+ 395 de arquitectura Zen 5 y una GPU Radeon 8060S. Este equipo está pensado para cargas de trabajo de IA intensivas en entornos profesionales, como entrenamiento de modelos medianos, inferencia local continua o flujos de trabajo multimedia avanzados en oficinas y estudios europeos.
Software: ROCm 7.2 y Adrenalin AI Bundle para impulsar la IA local
AMD acompaña el lanzamiento de los Ryzen AI 400 con una actualización importante de su pila de software. Por un lado, ROCm 7.2 extiende su compatibilidad a los nuevos procesadores, tanto en Windows como en Linux, y se integra con herramientas como ComfyUI. La compañía presume de haber multiplicado varias veces el rendimiento de la IA en el último año gracias a estas optimizaciones.
Sobre esta base, AMD ofrece nuevas compilaciones de PyTorch adaptadas a su hardware, lo que facilita a desarrolladores y equipos técnicos en Europa desplegar inferencia local en portátiles y sobremesas con Ryzen AI sin tener que ajustar manualmente cada componente. La idea es acercar el desarrollo de IA en el dispositivo a un público más amplio, más allá de los perfiles puramente especializados.
En paralelo, el paquete opcional Adrenalin Edition AI Bundle simplifica la instalación de herramientas para generación de imágenes, modelos de lenguaje y otras aplicaciones de IA local. En lugar de ir pieza a pieza, los usuarios pueden optar por este conjunto y disponer de un entorno relativamente listo para experimentar con IA generativa, creación de contenido o automatización avanzada sobre su propio equipo.
En el ámbito del juego, AMD también ha introducido mejoras en su tecnología FidelityFX Super Resolution “Redstone”, con funciones de escalado mediante aprendizaje automático y generación de fotogramas. Además, la nueva característica FSR Radiance Caching busca optimizar el trazado de rayos mediante la predicción del comportamiento de la luz, algo que puede resultar especialmente útil en títulos exigentes que corran en sistemas con Ryzen AI 400 y GPUs Radeon de última generación.
Con este enfoque de “pila completa”, la compañía intenta dejar claro que la apuesta por la IA no se queda en el número de TOPS de la NPU, sino que abarca hardware, drivers, librerías y herramientas, una combinación que puede marcar la diferencia para desarrolladores y empresas europeas que quieran apostar por soluciones de IA local a medio plazo.
El despliegue de la serie AMD Ryzen AI 400 y sus variantes PRO y Max+ sitúa al mercado de PC un paso más cerca de ese escenario en el que la inteligencia artificial forma parte del día a día del usuario, tanto en casa como en la oficina. Entre portátiles como el ASUS Zenbook S16, los nuevos Acer Swift, Aspire o Nitro y las mini estaciones de trabajo basadas en Ryzen AI Max+, la oferta empieza a ser variada: desde equipos de consumo con IA integrada hasta soluciones pensadas para empresas y desarrolladores. La clave, al final, estará en cómo se aprovechen estas capacidades en el software y en si el usuario europeo percibe realmente valor en tener tanta potencia de IA directamente en su portátil o sobremesa.
