Cómo cambiar y optimizar la prioridad de conexión de red en Windows 11

Última actualización: abril 28, 2026
Autor: Isaac
  • Windows 11 permite controlar la prioridad tanto de adaptadores (cable, Wi‑Fi, VPN) como de redes Wi‑Fi guardadas mediante métricas y perfiles.
  • La combinación de netsh, Configuración, Panel de control y PowerShell ofrece un control detallado sobre qué red se usa primero y en qué condiciones.
  • Actualizar drivers y ajustar opciones avanzadas de la tarjeta Wi‑Fi mejora compatibilidad, estabilidad y velocidad, especialmente en equipos con Wi‑Fi 6/6E.
  • Medir velocidad, latencia y estabilidad antes y después es clave para verificar si los cambios de prioridad y configuración realmente aportan mejoras.

prioridad de conexion de red en Windows 11

Si usas varias redes en tu PC, seguro que alguna vez te ha pasado: Windows 11 se conecta a la Wi‑Fi o al adaptador que menos te interesa en ese momento. Aunque el sistema decide la prioridad de forma automática, tú puedes tomar el control y decirle qué red o qué tarjeta debe ir siempre por delante.

En este artículo vas a ver, paso a paso, cómo cambiar la prioridad de conexión de red en Windows 11: desde ordenar redes Wi‑Fi guardadas, decidir si mandas primero el cable o la Wi‑Fi, hasta exprimir tu tarjeta de red para conseguir la máxima velocidad posible. Todo ello con explicaciones detalladas, trucos prácticos y alguna que otra expresión coloquial para que no se haga bola.

Cómo funciona la prioridad de redes en Windows 11

configurar prioridad de red Windows 11

Windows 11 gestiona de manera interna qué conexión va primero usando varios criterios: tipo de red (cable o Wi‑Fi), prioridad de interfaz y red Wi‑Fi preferida. Por defecto, siempre que puede, el sistema apuesta por la conexión por cable, porque suele ser más estable, rápida y con menos interferencias que la inalámbrica.

En el caso del Wi‑Fi, Windows guarda un historial de las redes a las que te has conectado y genera un orden de prioridad automático según la frecuencia de uso. Es decir, si siempre te conectas a tu red de casa, esa red tendrá preferencia frente a otras que hayas usado puntualmente, como la del móvil o la del trabajo.

El problema es que esta lógica automática no siempre coincide con lo que tú necesitas. Puede que quieras forzar que tu PC use una red Wi‑Fi concreta cuando esté disponible, o que prefieras navegar por Wi‑Fi antes que por cable en un portátil, para evitar desconexiones al cambiar de un medio a otro.

La buena noticia es que puedes ajustar todo esto desde varias zonas de Windows: Terminal (con el comando netsh), Configuración, Panel de control clásico y PowerShell. Cada opción sirve para un nivel distinto: redes Wi‑Fi guardadas, prioridad de adaptadores, métricas de puerta de enlace, etc.

Elegir red Wi‑Fi preferida con el comando Netsh

La forma más precisa de controlar qué red Wi‑Fi tiene preferencia en Windows 11 pasa por usar la Terminal con el comando netsh. Aquí no hay interfaz bonita, pero sí control total sobre el orden de los perfiles inalámbricos; también puedes consultar nuestra guía sobre la prioridad de la tarjeta de red para más contexto.

Para empezar, necesitas abrir la terminal con permisos elevados. Haz clic derecho en el botón Inicio de la barra de tareas y selecciona la opción «Terminal (Administrador)» o «Windows Terminal (Administrador)». En el aviso de control de cuentas, acepta con «Sí» para que pueda hacer cambios en el sistema.

Con la ventana abierta, el primer paso es ver todas las redes Wi‑Fi conocidas por el equipo. Para ello, escribe el comando:

netsh wlan show profiles

Tras pulsar Enter, el sistema mostrará una lista con todos los perfiles Wi‑Fi que Windows tiene guardados. Esas redes suelen aparecer ordenadas en función de su antigüedad y uso: las primeras de la lista suelen ser las más frecuentes (y, por tanto, las que Windows intentará usar antes).

Para establecer una red como preferida, tendrás que indicar su nombre exacto, tal y como aparece en la lista. El comando que debes utilizar es:

netsh wlan set profileorder name=»NombreDeLaRed» interface=»Wi-Fi» priority=1

En este caso, reemplaza «NombreDeLaRed» por el SSID real de tu Wi‑Fi, respetando mayúsculas, minúsculas y dejando las comillas. Al establecer priority=1, esa red pasa a ocupar la primera posición, es decir, la máxima prioridad frente al resto de redes guardadas en ese adaptador.

Si quieres comprobar que se ha aplicado bien el cambio, vuelve a ejecutar:

netsh wlan show profiles

Verás que la red que has fijado como preferida ahora aparece en la parte superior de la lista de perfiles. A partir de ese momento, cada vez que esté al alcance, Windows 11 intentará conectarse primero a ella de forma automática.

Configurar prioridad de redes Wi‑Fi desde Configuración

administrar redes wifi Windows 11

Si no te llevas especialmente bien con la línea de comandos, también puedes influir en la prioridad de las redes Wi‑Fi desde la app de Configuración, jugando con la opción de conexión automática. No es tan fino como netsh, pero para muchos usuarios es más que suficiente.

Abre la Configuración de Windows con la combinación Windows + I. En el panel lateral izquierdo haz clic en «Red e Internet» y, dentro de este apartado, entra en «Wi‑Fi» para ver los ajustes relacionados con las conexiones inalámbricas.

Dentro de Wi‑Fi, busca y pulsa en «Administrar redes conocidas» o «Administrar redes disponibles» (la etiqueta puede variar ligeramente según la versión concreta). Aquí aparecerá un listado de todas las redes inalámbricas que el equipo recuerda.

En la parte superior de esta pantalla podrás ordenar la lista. Selecciona la vista «Preferidas» o similar para organizar las redes según su prioridad interna. De este modo, tendrás más claro qué redes están por delante y cuáles por detrás.

Ahora viene la clave: entra en cada red pulsando sobre su nombre y desmarca la casilla «Conectar automáticamente al estar dentro del alcance» en todas las que no quieras que Windows use por defecto. Solo debes dejar activada esa casilla en la red que quieras dejar como principal.

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Si lo prefieres, en las redes que ya no utilizas en absoluto puedes usar la opción «Dejar de recordar». Así limpias el listado, evitas posibles conexiones accidentales y simplificas la gestión de prioridades para el futuro.

Priorizar tarjeta de red: cable frente a Wi‑Fi en Windows 11

Además de elegir qué Wi‑Fi va primero, también es posible decidir qué adaptador de red tiene prioridad: el Ethernet por cable, la tarjeta Wi‑Fi o incluso otros adaptadores virtuales (VPN, máquinas virtuales, módems 4G, etc.).

Por norma general, Windows da prioridad a la interfaz cableada, y tiene toda la lógica del mundo: las conexiones por cable suelen ser más rápidas, con menor latencia y muchos menos cortes que sus equivalentes inalámbricos. Aun así, puede que te interese lo contrario en ciertos escenarios, sobre todo en portátiles.

Para acceder a la configuración avanzada donde puedes jugar con la prioridad, entra al clásico «Panel de control» desde el menú Inicio y, después, ve a «Centro de redes y recursos compartidos». En la columna izquierda tendrás la opción «Cambiar configuración del adaptador».

Ahí verás todas las interfaces de red disponibles en tu equipo: adaptadores Ethernet, Wi‑Fi, VPN, virtuales, etc. Si haces clic derecho sobre la tarjeta cuyo comportamiento quieras ajustar y eliges «Propiedades», podrás acceder a diversos parámetros de red lógicos como la configuración de IP y DNS, y a opciones para priorizar el tráfico con QoS si necesitas controlar servicios concretos.

Dentro de las propiedades de «Protocolo de Internet versión 4 (TCP/IPv4)», pulsa en el botón «Opciones avanzadas». Aquí es donde puedes tocar la prioridad vía métrica. Verás apartados para múltiples direcciones IP, puertas de enlace y, en la parte inferior, una casilla llamada «Métrica automática».

Si desmarcas la métrica automática, podrás introducir una métrica personalizada para el adaptador. Esta cifra decide de forma directa la prioridad: cuanto más bajo sea el número, mayor prioridad tendrá ese interfaz frente a los demás; cuanto más alto, menos prioridad.

Por ejemplo, si asignas métrica 10 a la tarjeta de red por cable y métrica 5 a la Wi‑Fi, estarás diciendo al sistema que prefiera el adaptador inalámbrico incluso cuando el cable esté conectado. Es importante no liarse con los valores, porque invertirlos hará justo lo contrario de lo que pretendías.

Ajustar prioridades de red con PowerShell

Si te manejas con la consola y quieres una visión global rápida de todas las prioridades de interfaz, PowerShell te da mucha más transparencia que ir adaptador por adaptador desde el Panel de control, y complementa artículos de análisis de equipos para redes y sus utilidades.

Abre PowerShell con permisos de administrador. Puedes buscar «PowerShell» en el menú Inicio, hacer clic derecho y seleccionar «Ejecutar como administrador». Acepta el aviso de seguridad para continuar.

Para ver cómo está ahora mismo la prioridad de todas las interfaces, escribe el siguiente comando:

Get-NetIPInterface

Este comando devuelve una tabla con todos los adaptadores IP, su índice de interfaz y la columna «InterfaceMetric», que es justo la métrica de prioridad que comentábamos antes. De nuevo, un número más bajo indica mayor prioridad de uso cuando hay varias rutas posibles.

Si quieres cambiar la prioridad de un adaptador concreto, primero localiza el valor de InterfaceIndex correspondiente a esa tarjeta. A continuación lanza un comando como este:

Set-NetIPInterface -InterfaceIndex INDICE -InterfaceMetric METRICA

Por ejemplo, para darle prioridad importante a un adaptador con índice 20, podrías usar:

Set-NetIPInterface -InterfaceIndex 20 -InterfaceMetric 5

Si más adelante te arrepientes o simplemente quieres que Windows vuelva a gestionar esa prioridad de forma automática, puedes restaurar el comportamiento original con:

Set-NetIPInterface -InterfaceIndex INDICE -AutomaticMetric enabled

Gracias a este sistema de métricas, puedes crear configuraciones bastante finas según tu escenario de uso, por ejemplo priorizar una VPN para ciertas tareas, o una interfaz virtual para entornos de trabajo específicos.

Cambiar prioridad de redes Wi‑Fi guardadas en Windows mediante CMD

Además de tocar las métricas de adaptador, Windows te permite ordenar la prioridad de los perfiles Wi‑Fi guardados para decidir a qué SSID se conecta antes el equipo cuando hay varias redes al alcance.

Para hacer esto desde la consola de comandos clásica (CMD), abre el menú Inicio, busca «cmd», haz clic derecho y elige «Ejecutar como administrador». Confirma con «Sí» para que tenga permisos suficientes.

Dentro de la ventana de símbolo del sistema, ejecuta el comando:

netsh wlan show profiles

Verás una lista con todos los perfiles inalámbricos que el sistema conserva. Normalmente, aparecen ordenados según la antigüedad y el uso histórico, de la más antigua a la más reciente, aunque esto puede variar ligeramente según actualizaciones.

Para cambiar el orden de prioridad de una de esas redes, utiliza de nuevo el comando:

netsh wlan set profileorder name=»nombre_de_la_red» interface=»Wi-Fi» priority=1

El parámetro priority te permite indicar qué posición ocupará esa red en el orden de preferencia. Con «1» la colocas en la primera posición. Si quieres seguir afinando el orden, puedes repetir el comando con otras redes cambiando el parámetro priority a 2, 3, 4, etcétera, según te interese.

Un uso muy práctico es priorizar la red de 5 GHz por encima de la de 2,4 GHz de tu propio router, siempre que tengan nombres distintos. De ese modo, el equipo intentará conectarse primero a la banda de 5 GHz, que suele ofrecer más velocidad y menos interferencias, dejando la de 2,4 GHz como opción secundaria para cuando la señal de 5 GHz sea floja o esté fuera de alcance.

Configurar tarjeta de red para máxima velocidad en Windows 11

Además de decidir qué conexión va primero, es buena idea asegurarse de que tu tarjeta de red está rindiendo al máximo. En muchos equipos, la velocidad efectiva depende de la negociación automática de la interfaz (Speed & Duplex) y de algunos parámetros avanzados.

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En el caso de conexiones por cable, haz clic derecho en el icono de red de la barra de tareas y elige «Configuración de red e Internet». Dentro de este menú, entra en «Configuración de red avanzada» y luego en «Más opciones del adaptador de red» para abrir la ventana clásica con todos los adaptadores.

Haz doble clic sobre el adaptador de red que estés usando en ese momento (normalmente se llamará algo como «Ethernet» o «Ethernet 2»). En la ventana que se abre, fíjate en la línea «Velocidad» para ver a qué velocidad está negociando ahora mismo esa conexión (10/100/1000 Mbps, por ejemplo).

Para modificarlo, pulsa en «Propiedades» y selecciona «Cliente para redes Microsoft» o cualquier elemento (no importa mucho cuál) y a continuación pulsa en «Configurar». En la nueva ventana, ve a la pestaña «Opciones avanzadas» y busca el parámetro «Speed & Duplex».

En el campo «Valor» verás normalmente la opción «Auto Negotiation», que permite que la tarjeta y el dispositivo remoto (router, switch, etc.) acuerden velocidad y modo dúplex automáticamente. Esta negociación suele funcionar bien, pero si hay problemas en alguno de los equipos, la velocidad puede quedar limitada sin que te des cuenta.

Desplegando el menú de valores, podrás elegir manualmente entre opciones como «10 Mbps Half», «10 Mbps Full», «100 Mbps Full» o «1.0 Gbps Full Duplex» (Gigabit Ethernet), siempre en función de lo que soporte tu tarjeta de red. Si ambos extremos admiten Gigabit, lo ideal es dejarla en automático o fijar directamente «1.0 Gbps Full Duplex» para exprimir al máximo la velocidad contratada.

Opciones avanzadas de una tarjeta Wi‑Fi moderna (ejemplo Intel AX210)

En el terreno inalámbrico, las tarjetas modernas como la Intel Wi‑Fi 6E AX210 incluyen un buen arsenal de ajustes avanzados que pueden ayudar a mejorar velocidad, estabilidad e incluso el comportamiento con redes Wi‑Fi Mesh y roaming entre nodos.

Para entrar en estas opciones, vuelve al «Panel de control» > «Centro de redes y recursos compartidos» > «Cambiar configuración del adaptador». Haz clic derecho en tu tarjeta Wi‑Fi (normalmente algo como «Wi‑Fi») y elige «Propiedades». Después pulsa en «Configurar» justo debajo del nombre del adaptador.

Se abrirá la ventana de propiedades específicas de la tarjeta inalámbrica, donde verás pestañas como «Controlador», «Opciones avanzadas», «Detalles», «Eventos» y «Administración de energía». Es en «Opciones avanzadas» donde se concentran los parámetros más técnicos para afinar el comportamiento.

Antes de tocar nada, conviene revisar la pestaña «Controlador» para confirmar que usas una versión reciente del driver. Por ejemplo, en el caso de la Intel AX210, una versión del tipo 22.160.0.4 indica que estás bastante al día, pero siempre es buena idea ir a la web oficial de Intel para ver si hay una más nueva.

Actualizar el driver no es un capricho: normalmente se introducen mejoras de compatibilidad, correcciones de errores y optimización de rendimiento. Incluso se añaden nuevas opciones en el menú avanzado que pueden no estar presentes con versiones antiguas. No confíes en que Windows tenga el último driver; lo suyo es descargarlo desde la página del fabricante.

Entre las opciones avanzadas más interesantes encontrarás parámetros como «Agresividad de itinerancia», que controla cómo de rápido cambia tu equipo de un punto de acceso a otro en redes Wi‑Fi Mesh. Si notas que el portátil se queda «enganchado» a un router cuando estás mucho más cerca de otro nodo, subir este valor a «Alto» o «Máximo» suele mejorar bastante el roaming.

También verás «Ancho de canal para 2.4 GHz», «Ancho de canal para 5 GHz» y «Ancho de canal para 6 GHz». En general es recomendable dejar estos valores en «Automático», para que la tarjeta pueda usar anchos de canal amplios (40 MHz en 2,4 GHz, 80/160 MHz en 5 y 6 GHz) cuando el entorno lo permita. Solo en entornos con muchas interferencias puede interesar forzar 20 MHz en 2,4 GHz.

El ajuste «Banda preferida» te permite indicar si quieres favorecer la banda de 2,4 GHz, 5 GHz o 6 GHz cuando exista band-steering en el router. Si tu red soporta Wi‑Fi 6E y tienes dispositivos compatibles, puedes poner como banda preferida 6 GHz para ir más «limpio» de interferencias. Si no, 5 GHz es normalmente la mejor opción por rendimiento.

Otro parámetro habitual es «Banda ultraalta (6 GHz)». Si lo tienes disponible, debe estar en «Activado» para poder usar la banda de 6 GHz sin problemas. Con los drivers recientes de Intel, esta opción suele venir habilitada por defecto.

Además de estos, hay un buen puñado de configuraciones auxiliares: Coincidencia de patrones de reactivación, Descarga ARP para WoWLAN, Descarga NS para WoWLAN, funciones de ahorro de energía como «Fusión de paquetes», o parámetros de rendimiento como «Impulsar la capacidad de proceso».

«Impulsar la capacidad de proceso» conviene dejarlo activado si quieres que el PC haga uso de todo el ancho de banda disponible, aunque eso signifique que otros dispositivos conectados al mismo Wi‑Fi puedan recibir algo menos de velocidad. Es cuestión de prioridades dentro de tu red doméstica.

En el ámbito del ahorro de batería, verás ajustes como «Modo de ahorro de energía MIMO» con varias modalidades (Sin SMPS, Automático, Dinámico, Estático). Si buscas rendimiento puro, lo ideal es desactivar este tipo de ahorros (Sin SMPS), a costa de consumir algo más de energía en el portátil.

Los parámetros «Modo inalámbrico 802.11a/b/g» y «Modo inalámbrico 802.11n/ac/ax» sirven para restringir la generación Wi‑Fi máxima que quieres usar en 2,4 y 5 GHz. En general, merece la pena dejar habilitado el protocolo más moderno (por ejemplo, 802.11ax) porque mantiene compatibilidad hacia atrás con los anteriores y aprovecha mejor las capacidades del router.

Finalmente, «Potencia de transmisión» es mejor dejarla siempre en «Máximo» si lo que buscas es cobertura y velocidad óptimas. Reducirla solo tiene sentido en entornos muy concretos donde quieras limitar el alcance de la señal por motivos de seguridad o interferencias.

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Administración de energía de la tarjeta Wi‑Fi

Además de los parámetros de rendimiento, la pestaña «Administración de energía» de la tarjeta Wi‑Fi puede influir mucho en la estabilidad de la conexión, sobre todo en portátiles que tienden a ahorrar batería de forma agresiva.

En esta sección, Windows suele ofrecer opciones como «Permitir que el equipo apague este dispositivo para ahorrar energía» y «Permitir que este dispositivo reactive el equipo». En muchos casos, no interesa marcar la primera casilla, porque el sistema podría apagar la tarjeta Wi‑Fi cuando la batería esté baja o en planes de energía muy restrictivos, generando cortes aleatorios.

La opción de permitir que el dispositivo reactive el equipo (a menudo junto con el «Magic Packet» para WoWLAN) es útil en escenarios muy concretos de administración remota, pero en un entorno doméstico puede provocar que el PC se encienda sin que tú lo quieras. Si no necesitas esta función, lo más práctico suele ser dejarla desactivada.

Al margen de la ficha de la tarjeta, conviene pasar por las «Opciones de energía» globales de Windows (Panel de control > Hardware y sonido > Opciones de energía) y revisar en la configuración avanzada de cada plan que la gestión de energía del adaptador inalámbrico esté en «Máximo rendimiento» y no en modo ahorro, al menos cuando el equipo esté conectado a la corriente.

Qué hacer si la red va lenta a pesar de ajustar prioridades

Aunque dejes perfecto el orden de prioridades y exprimas la configuración de tu tarjeta, puede que la conexión siga yendo más lenta de lo que debería. En ese caso, conviene repasar una serie de comprobaciones básicas antes de volverse loco con ajustes avanzados.

Lo primero, prueba a reiniciar el router. Parece un clásico manido, pero resuelve muchos problemas puntuales de saturación o bloqueos. Apágalo, espera unos 20 segundos y vuelve a encenderlo. Si notas que se calienta demasiado o tiene un comportamiento raro, quizá sea buen momento para llamar a tu operador y pedir un cambio de equipo.

También es recomendable reiniciar el propio ordenador. A veces, acumular días y días en suspensión o hibernación puede dejar procesos de red colgados, drivers en un estado extraño o cachés que no se limpian correctamente. Un simple reinicio puede devolver la estabilidad a la conexión.

Si usas una VPN, ten presente que muchas veces la velocidad de navegación viene limitada por el servidor VPN, sobre todo si es un servicio gratuito o muy saturado. Cambiar de servidor dentro de la misma VPN o probar otro proveedor suele marcar bastante diferencia.

En el caso del Wi‑Fi, asegúrate de que el router no está demasiado lejos o con muchas paredes por medio, especialmente si estás usando la banda de 5 GHz, que tiene menos alcance efectivo que la de 2,4 GHz. A veces, acercar un poco el router o el propio PC hace más por la velocidad que cualquier ajuste fino en Windows.

No olvides revisar las capacidades de tu propia tarjeta de red. Si es muy antigua, es posible que no soporte las velocidades de fibra que tienes contratadas. Por ejemplo, con una tarjeta Fast Ethernet (100 Mbps) nunca podrás aprovechar una conexión de 600 Mbps o 1 Gbps por completo, aunque el router sí lo soporte.

Por último, si sospechas que tu operador no está cumpliendo con lo que promete, realiza varios tests de velocidad en diferentes momentos del día, tanto por cable como por Wi‑Fi, y compáralos con la tarifa contratada. Si los resultados se quedan sistemáticamente muy por debajo, toca llamar al servicio técnico para que revisen la línea.

Cómo medir si tus cambios de prioridad han funcionado

Después de trastear con prioridades de redes, métricas, drivers y demás, es importante comprobar si realmente has mejorado algo o si solo es una sensación. Hay varias formas sencillas de medir el efecto de tus ajustes.

La primera es hacer un test de velocidad antes y después de tocar nada. Usa alguna herramienta online fiable y realiza varias pruebas en diferentes condiciones: conectado a 2,4 GHz, a 5 GHz, a 6 GHz si tienes 6E, por cable, con VPN, sin VPN, etc. Apunta los resultados y, tras los cambios, repite las mismas pruebas para comparar.

La segunda es medir la estabilidad de la conexión. Utilidades como PingPlotter o algo tan simple como el comando «ping» en una terminal de Windows te permiten monitorizar la latencia y ver si hay cortes o picos bruscos. Lanza un ping continuo a una dirección fiable durante varios minutos y observa si hay pérdidas de paquetes o tiempos de respuesta muy irregulares.

Si has tocado opciones de ahorro de energía, también puedes echar un ojo al consumo de batería en portátiles. Herramientas como el Administrador de tareas y el propio panel de batería de Windows te dan pistas sobre cuánto está gastando ahora la tarjeta de red. Desactivar funciones de ahorro suele mejorar el rendimiento, pero conviene valorar si el impacto en autonomía te compensa.

En definitiva, jugar con la prioridad de conexión en Windows 11 es una forma muy potente de domesticar cómo se comporta tu equipo con las distintas redes y tarjetas. Desde elegir la Wi‑Fi favorita con netsh, hasta decirle al sistema que tire primero de Wi‑Fi en vez de cable, pasando por exprimir una tarjeta Wi‑Fi moderna con drivers al día y opciones avanzadas bien ajustadas, tienes margen de sobra para adaptar el comportamiento de la red a tu forma real de usar el PC y evitar que Windows tome decisiones que no te vienen nada bien.

optimizar windows 11 para redes lentas
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